viernes, 6 de febrero de 2026
DANIEL VILLARROYA. Texto y piano en homenaje a Alicia de Larrocha. Conciertos en Cvpvla Club y el Ateneo de Madrid
sábado, 31 de agosto de 2024
MARÍA RODRÍGUEZ, gran diva en el Teatro Auditorio de Real Sitio de El Escorial con “El viento y la luz”. Clausura del Festival de agosto
Carmen Valero Espinosa
31/8/24 .- El Escorial .- Como Raquel Meller en Nueva York, la soprano y actriz María Rodríguez ha actuado sola en el escenario del Teatro Auditorio del Real Sitio de El Escorial. Con el título de “El viento y la luz” ha cerrado el festival estival del mes de agosto en el Auditorio.
Acompañada al piano por Sergio Kuhlmann, y Carlos Gómez, saxofonista, alterna la interpretación de Casta Fiore con la habanera de Carmen, coplas como Ojos verdes con el recitado de versos de Federico García Lorca, que dibujan un relato de sombras y luces plasmado con un estilo expresionista.
Zarzuela y ópera se entrecruzan en la vida artística de la vallisoletana María Rodríguez. 19 temporadas en el Teatro de la Zarzuela, 11 en el Teatro Real de Madrid y 9 en el Teatro del Liceo de Barcelona. Grandes papeles (La tragédie de Carmen de Peter Brook, Tosca, Cavalleria rusticana, Agua, azucarillos y aguardiente, La revoltosa y La verbena de la Paloma) y la constancia de una carrera de fondo que actúa a favor de la voz le han dado solidez y sabiduría.
Pero su origen profesional fue la actuación. Estudió con Miguel Narros y en las clases de canto descubrió su talento vocal. A esa condición actoral regresa en El viento y la luz, un espectáculo musical en el que interpreta a una cantante que vuelve de Nueva York a España para encontrarse con su destino en el mundo de la música, en una historia de desamor escrita por la poeta Alicia Montesquieu.
Nada como la ópera para cantar la desolación del amor perdido y María Rodríguez lo plasma al cantar la ópera, y plasmar a María Callas y su separación de Aristóteles Onassis, la tragedia griega del siglo XX más intensa. Las buenas dotes de actriz de la Rodríguez, lo borda.
La abuela Teodora es un personaje ausente del espectáculo, pero presente en la memoria y palabras de María Rodríguez. Ambas, presente y ausente van llevando el guión con la alternancia de canciones, con máximo climax dramática en “El relicario”.
Un teatro musical muy bien interpretado por una actriz y soprano muy completa, con economía de puesta en escena, salvo la fuerte presencia de los audiovisuales de fondo para cada mención femenina del pasado. Magnífica tarea de Miriam López de Haro y María Zarazúa.
Soprano y actriz: María Rodríguez
Pianista: Sergio Kuhlmann
Saxofonista: Carlos Gómez
Voz en off: Teresa del Olmo
Dirección de escena: Humberto Fernández
Producción: Concerto XXI nVivo
Director de producción: Fernando Poblete
Dramaturgia: Alicia Montesquiu
Diseño de luces: Pedro Pablo Melendo
Diseño y realización de audiovisuales y espacio sonoro: Miriam López de Haro y María Zarazúa
Operador Qlab: Carlos Lapeña
María Rodríguez y Carmen Valero (Fotos: J. Sáez)Saludos al final del espectáculo
martes, 20 de junio de 2023
"Solo ida". Musical de María Villarroya en los Teatros Luchana de Madrid
Carlos Sánchez Tárrago
20.06. 2023.- Madrid.- “Silencios cantados”, fue la ópera prima de un espectáculo que la cantante, compositora, escritora, empresaria…María Villarroya representó triunfalmente en Madrid, Méjico o Buenos Aires (en el legendario y mítico café Tortoni). En él, realizaba un viaje interior y personal en un intento de integrar la música y el canto en el teatro, resultado de un libro autobiográfico donde la prosa, poemas y canciones se mezclan de manera prodigiosa. Ahora, María Villarroya nos sorprende de nuevo con otro extraordinario espectáculo que, en palabras del crítico musical Emilio Porta, tendría que estar en cartel en todo el mundo.
En un Madrid, donde la cartelera de musicales la convierte en la tercera ciudad europea por la cantidad y calidad de las mismas, en Luchana 38, sede del mítico cine Luchana, su reconversión en multisalas de teatro, nos ofrece un concepto novedoso del mismo. En la Sala 1, situada en la parte de arriba, a la que se accede por una escalera (no está adaptada para personas con movilidad reducida) un original y extraordinario musical basado en la propia vida de María Villarroya, esta vez acompañada en la escena por su hijo Daniel Villarroya (director musical de la obra). “Solo ida”, título de la misma, es una propuesta musical ingeniosa y prodigiosa a la vez. Es un homenaje al padre recientemente desaparecido. Un duelo que convierte en música, con un concierto a través de diversas canciones donde emerge la voz de una extraordinaria cantante, formada en el Liceo de Barcelona, estudios ampliados en Inglaterra y EEUU. Dotada de unas condiciones naturales excepcionales, sus registros de voces le permiten transcurrir por distintos géneros musicales (baladas, pop, rock, fados…). Porque, como dice María: “Como lo vivo, lo canto”.
La proximidad del escenario, convertido en un anden lleno de maletas y cajas, aproximan a los espectadores que participan con María en esas vivencias, la del padre desaparecido, que ella las vive como suyas pero que son universales. De ahí que ese guion, el de la figura del padre desaparecido, que va desfilando a lo largo de toda la obra, se traspasa al espectador que lo vive y siente como propio. Es por tanto una obra, que te emociona desde un primer momento y que, también, te hace reir. Porque María Villarroya (que “cómo se enrolla”, como ella misma canta) le da también a la obra esos toques de humor que hacen de la obra un espectáculo variado muy especial.
Canciones como “Decir adiós” (perder una trucha cuando creías que era tuya) o “Solo ida” (solo hay un viaje y una única salida) son parte de un extenso y variado repertorio musical antes citado. Es también, un alarde de interpretación en un escenario que no para de recorrer, unas veces a zancadas, y otras a paso de baile, entre risas y tristezas de esas vivencias que recrea a lo largo de una vida que va repasando de manera que esos casi 90 minutos al espectador se le hacen muy corto. Escenario que comparte con su hijo Daniel quien, al piano, acompaña musicalmente a su madre mientras ella le va contando a su hijo los recuerdos de su abuelo.
María Villarroya es una artista especial. Profesional y humanamente. Su comunión con el público, al que respeta y admira enormemente es total. Y se pone de manifiesto dentro y fuera del escenario. Porque el hall, terminada la función, se convierte en otro espectáculo. Allí aparece sonriente María Villarroya, sin muestra de cansancio alguno, después de la tremenda paliza, con una sonrisa que se convierte en permanente, y con ganas de recibir los abrazos de un público que se los devuelve con admiración y agradecimiento. Su hijo Daniel acompaña a su madre pero quiere que sea ella la que reciba el reconocimiento. Gran talento el de un joven músico que dará mucho que hablar. Brillante su interpretación. Mientras esperamos el momento de saludar y abrazar a María, su marido y productor, Carlos Gómez, de una manera discretísima, va repartiendo bombones y con la mirada disfruta del éxito de su familia mientras permanece en el más absoluto anonimato feliz del ambiente cálido que contempla.
Destacar también que, al final del espectáculo, tras los aplausos acalorados del público, María llamó al escenario a Miguel Rellán, su director artístico, quien había asistido a la obra como un espectador más. Tras convencerle, entregarle un ramo de flores, y escuchar los reiterados aplausos del público, el conocidísimo, y admirado actor, le dejó todo el protagonismo a María Villarroya para que con su hijo Daniel recibiesen el premio de su trabajo.
Tuve la oportunidad de charlar, una vez en el hall, con Miguel Rellán, nacido en Tetuán, hijo de médico (carrera que el estudió en Sevilla), ciudad en la que vivió muchos años. Entre los que por diversas circunstancias hemos vivido en el norte de África, basta esa sola circunstancia para que, tras saludarme en árabe, surgiese esa complicidad y esas añoranzas.
Admirador de la exitosa trayectoria de un actor que ha interpretado nada más y nada menos que cien películas (está rodando la 101, me dijo), amen de teatro y series de televisión, su cercanía, su sencillez y su modestia ponen de manifiesto que su calidad humana va muy pareja a la profesional.
Maravilloso día de Teatro, gracias a los sabios consejos de mi buena y admirada amiga Julia Sáez Ángulo (escritora, periodista, crítica de arte…¡sabia!) que me aconsejó no me perdiese la obra, tras haberme recomendado, el día anterior, “La dama boba”, en el Teatro Corral de Cervantes. Otra extraordinaria obra, interpretada por unos grandísimos actores, una demostración más de todo lo bueno que Madrid ofrece a los madrileños y a todos los que la visitan.
miércoles, 12 de diciembre de 2018
María Villarroya: Apoteosis final de "Silencios cantados” en el Teatro Lara de Madrid
Dirección musical: Josué SantosArreglos: Josué Santos, Jacob Sureda, Iván Valdés
www.mariavillarroya.com
martes, 20 de mayo de 2014
Exposición de alumnos de Bachillerato Artístico del Instituto de Isabel la Católica de Madrid
El IES Isabel la Católica fue construido en 1928 -29 y es uno de los más bellos de Madrid. En su sede se han rodado numerosas películas.
El arquitecto Francisco Javier Luque y López proyectó el edificio de acuerdo con los postulados de Antonio Flórez, renovador de la arquitectura escolar a principios del siglo XX. Luque y López conocía de primera mano la obra de Flórez al haber sido continuador de su trabajo en la Residencia de Estudiantes. El resultado fue una construcción historicista de planta cuadrada y dos alturas, ornamentada con torreones en las cuatro esquinas y amplios aleros en los tejados.




