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miércoles, 9 de marzo de 2016

José Manuel Cuenca Toribio, autor del libro "Marx en España. El marxismo en la cultura española del siglo XX"


Un documentado análisis del proceso que explica la cristalización del marxismo en España



Cuenca Toribio


L.M.A.


10 de marzo de 2016.- El presente ensayo, Marx en España. El marxismo en la cultura española del siglo XX, editado por Almuzara, es la nueva aportación del historiador, José Manuel Cuenca Toribio, en el que aborda con rigor y claridad de análisis cómo el pensamiento marxista encontró progresivo acomodo en el ideario cultural español, con especial énfasis en la segunda mitad del pasado siglo.

Y es que a partir del triunfo de la revolución en el país de los zares, el marxismo adquirió la categoría de mito político e ideológico, con predominio de lo primero en la mayoría de los territorios, y se expandió como aurora de una nueva humanidad.

Según Cuenca Toribio, ya en 1968 el marxismo se había instalado en los sectores intelectuales más dinámicos de España. Un elevado porcentaje de su producción bibliográfica, y las principales editoriales del país –sobre todo las radicadas en Barcelona, que ostentaba la capitalidad del libro español- acogían en sus equipos a profesores represaliados y a expulsados de sus claustros por mor de su participación en las huelgas gestadas en el tardofranquismo.

Así, editoriales control adas por los principales bancos del país o en manos de empresarios de notoria ascendencia franquista tenían depositada toda su confianza en consejos, sociedades de redactores y cuadros intelectuales de creencias radicalmente opuestas a las de sus propietarios. 

Este texto, de notable enjundia, revela el activo papel jugado por editores muy señalados, por periodistas de mayor y menor renombre, y por diferentes personalidades, en suma, de ese periodo crucial de nuestra reciente historia, cuyos ecos se dejan sentir aún con fuerza en el más rabioso presente.

Una aportación llamada a erigirse en referente obligado que puede explicar el por qué en esta segunda década del siglo XXI, vuelve con fuerza la visión adánica del marxismo en partidos de nuevo cuño.

José Manuel Cuenca Toribio (Sevilla, 1939). Autor de una ingente obra que le destaca entre los historiado res de su generación. Precursor en diversos campos de su especialidad, ha abordado con rigor numerosos temas de la historiografía nacional e internacional.

Catedrático de Historia Contemporánea Universal y de España de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Córdoba, fue decano de la misma entre 1975 y 1987. Ha obtenido el Premio Nacional de Historia, tanto colectiva como individualmente, así como el Premio Nacional de Periodismo José María Pemán (en 1985). 

Colaborador habitual de diversos medios periodísticos y de divulgación histórica, y autor de libros como Historia General de Andalucía (Almuzara, 2005), título cardinal en su género, y Teorías de Andalucía (Almuzara, 2009).




viernes, 24 de septiembre de 2010

Tzvetan Todorov y su libro “La experiencia totalitaria”




"La experiencia totalitaria"
Tzvetan Todorov
Galaxia Gutemberg/Círculo de Lectores
Barcelona, 2010; (314 pags)




Julia Sáez-Angulo




La imposición de la utopía en la vida de los hombres es siempre peligrosa y a ello no escapan hombres mesiánicos como fueron los Ilustrados, Napoleón, Marx, los dictadores, los Estados o los partidos políticos que se exceden más allá de su mínimo gestor de la vida individual y social de los hombres. Esto es lo que se desprende de la lectura del libro del autor búlgaro Tzvetan Todorov residente en París, con el título de “La tentación totalitaria”.

La invasión de España por Napoleón y su ejército se hizo en base a los ideales de la Revolución Francesa, que a juicio del corso había que imponer a toda costa en Europa, señaló el autor del libro, junto al editor Joan Tarrida, que presentó al ensayista como uno de los más lúcidos y del que Galaxia/Gutemberg está publicando todos los títulos.

Quizás llega con algo de retraso este libro y en algunos de sus análisis y planteamientos suena a “ya sabido o escuchado”, pero no deja de ser interesante en lo que tiene de visión de futuro y analogías con el pasado, aunque Todorov insiste en que nunca se repite la historia de la misma manera o con los mismos ingredientes.

El hundimiento del comunismo tras la caída del muro de Berlín en 1989 supuso el hundimiento de una doctrina que había hecho mella entusiasta en la mayor parte de los intelectuales occidentales, lo que a juicio de Todorov sólo se explica porque los intelectuales manejan estructuras o maquinarias mentales que no las confrontan con la realidad. Eso explicaría el gran entusiasmo por el maoísmo de buena parte de intelectuales y estudiantes franceses en los 60 y 70. Muchos de esos intelectuales no se han retractado públicamente y se han mimetizado paulatinamente con partidos de izquierda o derecha que lavan su desastroso pasado.

Cabe recordar que a la muerte de Mao Zedong, el propio presidente Giscard d´Estaign hizo una loa y panegírico de ese hombre, Mao, en la cultura y la historia de China y del siglo XX. Un hombre ególatra, avasallador de la vida privada y pública de miles de ciudadanos chinos. Bien es cierto que el ex presidente galo no se caracterizó por su inteligencia ni prudencia, a juzgar por esto y los diamantes que aceptó del sátrapa africano Bocassa.


El peligro del ultra-liberalismo o neo-cons


Para Todorov, el peligro totalitario se encuentra hoy en las posiciones radicales de los neo-conservadores, los “neo-con” o ultra-liberales. No se quiso mojar o comprometer en el caso de algunos dictadores emergentes en países del tercer mundo, si bien fue crítico con el presidente Chaves de Venezuela.

No cree Todorov que la cultura salve de posturas totalitarias como lo demuestra el hecho de que se puede estar escuchando música clásica mientras se custodian campos de exterminio. Una moral más exigente que repudie la corrupción y la tentación totalitaria es la clave para cortocircuitar los excesos mesiánicos de los salvapatrias, imperialistas y reformadores utópicos radicales.

El hombre como las plantas necesita un poco de estiércol para crecer, dice Robert Huges, pero si el estiércol le sepulta sólo avanza la ley de la selva, la del más fuerte. “El fanatismo y el fundamentalismo son las patologías de las religiones”, señalaba Benedicto XVI en su reciente viaje al Reino Unido, y a ellas no escapan las ideologías laicas beligerantes, que desembocan en el laicismo con sus propias liturgias, anatemas falta de respeto a las conciencias, lo que es lo mismo que falta de libertad de los ciudadanos.




viernes, 30 de abril de 2010

José Luis Pardo presenta sus ensayos “Nunca fue tan hermosa la basura”



“Nunca fue tan hermosa la basura”
Artículos y Ensayos
José Luis Pardo
Galaxia Guntenberg (393 pags)
Barcelona, 2010 (21 Euros)




Julia Sáez-Angulo

Con el título extravagante de “Nunca fue tan hermosa la basura”, el ensayista José Luis Pardo ha publicado un libro que recoge una selección de sus artículos y ensayos entre 1994 y 2008. El escritor Fernando Savater fue el oficiante de la presentación del volumen en el Círculo de Lectores.

José Luis Pardo (Madrid, 1954) es catedrático de Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid y publica sus artículos en “Revista de Occidente” , “El Viejo Topo” o “ Los Cuadernos del Norte”.

Entre sus publicaciones figuran “Esto no es música. Introducción al malestar de la cultura de masas” (2007); “La regla del juego. Sobre la dificultad de aprender Filosofía” (2004), premio Nacional de Ensayo 2005, ambos publicados en Galaxia Gutenberg; “La intimidad”, “La banalidad” (1989); “Transversales. Textos sobre textos” (1978); “La metafísica. Preguntas sin respuesta y problemas sin solución” (1982); Deleuze. Violentar el pensamiento” (1990) y otros.

Sobre el tema del libro, Pardo dio una conferencia en el centro cultural de “La Casa Encencida” de Madrid. Si Carlos Marx hablaba de que “las riquezas de las sociedades en las que domina el modo de producción capitalista se presenta como una inmensa acumulación de mercancías. Nosotros tendríamos que decir, hoy, que la riqueza –y la pobreza- de nuestras sociedades se presenta como una inmensa acumulación de basuras: no sólo de desperdicios orgánicos y deshechos industriales, sino en general de una forma reciclable, fluida y descualificada de objetividad y de subjetividad que se impone en nuestro tiempo y que constituye una referencia crítica común de los textos recogidos en el libro.

Savater destacó dos textos del libro: uno sobre Bartleby, de Melville y “Poesía e Historia”, donde reflexiona sobre ambas materias. Pardo ha declarado que “No hay en el mundo dos personajes más distintos “interiormente” por sus intenciones que el filósofo y el sofista, pero tampoco hay dos que “exteriormente” sean más parecidos. El arte de la distinción entre ambos es el arte mismo de la filosofía (…) es difícil la filosofía como es difícil la libertad- porque ocurre cuando ocurre, en medio de la tiranía y de la sofística, pero precisamente distinguiéndose de ellas.

En su otro libro premiado “La regla del juego”, el subtítulo decía “Sobre la dificultad de aprender filosofía”. Lo propio de la filosofía es intentar convertir lo imposible en “solamente difícil” –dificilísimo- y elevar a quienes la escuchan a la altura de la que el geómetra Teodoro dirigió a Sócrates en un momento como el actual, de gran apuro: “Acaso no tenemos tiempo libre”.

En su libro “Esto no es música”, José Luis Pardo sigue las canciones del testamento musical de los Beatles, y trata de desentrañar los entresijos de la cultura pop, sin gestos paternalistas y sin pretender reducirla a una visión simplificada de la alta cultura, asumiendo su poder influencia y presencia dominante en nuestras sociedades urbanas

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