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miércoles, 10 de septiembre de 2025

“RUSIA CONTRA NAPOLEÓN”, de DOMINIC LIEVEN. La batalla por Europa (1807-1814), editado por Acantilado


Dominic Lieven, escritor

L.M.A.

10/9/25.- “Rusia contra Napoleón. La batalla por Europa (1807-1814)”, de Dominic Lieven es el libro publicado por la editorial Acantilado, traducido por José Manuel Álvarez-Flórez.

Sinopsis de “Rusia contra Napoleón”.- En verano de 1812, Napoleón, en el apogeo de su dominio de Europa, marchó hacia Rusia con el mayor ejercito de la historia y la convicción de que la expansión de su imperio era imparable. Sin embargo, apenas dos años después sus ejércitos fueron derrotados y Rusia salió victoriosa. Gracias a un profundo conocimiento de la singular realidad social, política y económica en tiempos del zar Alejandro I, este ensayo muestra por primera vez el papel crucial que desempeñó Rusia en las guerras napoleónicas. 

    Dominic Lieven despliega ante los ojos del lector un auténtico fresco en el que tanto el emperador y los oficiales de su Estado Mayor como los soldados cobran vida. El fascinante relato pormenorizado de los acontecimientos que marcaron primero la estratégica retirada de las tropas rusas y finalmente la marcha sobre Europa liderada por el ejército del zar permite al autor desmantelar el afianzado mito según el cual la derrota de Napoleón fue el resultado del inclemente paisaje invernal ruso y señalar así el decisivo lugar de Rusia en la política europea, un lugar que incluso hoy merece la pena recordar.

    Dominic Lieven (1952) es un distinguido académico británico, conocido por su trabajo como profesor de historia rusa y de la Commonwealth en la Universidad de Cambridge, y anteriormente en la London School of Economics (LSE). Es un historiador de los imperios, la aristocracia europea, la era napoleónica y la Primera Guerra Mundial, miembro de la British Academy, y ha ocupado cargos como la presidencia del Departamento de Historia en la LSE. 



domingo, 5 de marzo de 2017

TRÉVERIS

M. DOLORES GALLARDO LÓPEZ

Desde el pasado verano el gobierno alemán, como forma de potenciar un turismo diferente,  promociona con el título “Las vías  de los romanos” unas rutas turísticas que  recorren los más importantes asentamientos romanos en las Galias.
 Carreteras romanas que -a través de territorios que hoy pertenecen a Bélgica, Luxemburgo y Alemania-   comunicaban los entre sí las grandes  metrópolis de la época.

Dado que se acerca el buen tiempo, un hermoso lugar de destino puede ser para cualquier lector algunas de las hermosas ciudades  que  en esas vías se encuentran.
CARRO DE VIAJE ROMANO

  En el proyecto  se incluyen   y pueden ser visitados en cualquier momento   no menos de 80 (ochenta)  lugares  que muestran  una intensa  colonización romana,  una extraordinaria prosperidad y, en bastantes ocasiones, un modo de vida muy  refinado.

Gran parte de las rutas discurren  en las cercanías del  río Mosela (nace en Francia en el macizo de los Vosgos), que  recorre hermosísimos parajes y no menos bellas ciudades entre las que destacan: Trier -nombre actual de la imperial Tréveris- y, al final de los 560 km de recorrido del río,  antes de verter sus aguas en el Rin, la hermosa Coblenza.
La historia de los romanos junto al río Mosela se inició cuando en el año 56 a.C. Julio César atacó el país de los tréveres.

  A orillas del Mosela los romanos hicieron florecer Téveris, con frecuencia llamada "La segunda Roma".

Actualmente  cada verano  se celebra en la ciudad el festival  romano más grande de Alemania, conocido  como  “Brot und Spiele”, denominación alemana para el término latino Panem et circenses (“Pan y juegos”, feliz expresión debida al poeta satírico Juvenal).
 
PLAZA DE TRÉVERIS
 Dedicaré algunos post a los monumentos romanos que en la hermosa  Tréveris se pueden visitar. En este hablaré del Puente romano sobre el río Mosela y y la famosa Puerta Negra.

  De todos modos, quienes quieran la  información  que el gobierno alemán pone a disposición de quienes quieran recorrer alguna de estas las rutas  recorren el corazón de las Galias puede acudir a
           
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      LA  CIUDAD  DE TREVERIS

Algunas importantes  vías  romanas  en las Galias conducían y  siguen conduciendo  a  Augusta Treverorum (Tréveris para nosotros,  Trier es su actual nombre alemán). La ciudad,  llamada a veces “Segunda Roma”,  fue residencia de emperadores en los últimos siglos del imperio romano de occidente.

Trier/Tréveris está ubicada en la orilla derecha del río Mosela, pertenece a la región alemana  Renania-Palatinado. Es, naturalmente, la ciudad alemana  más antigua.

 El período más esplendoroso de la  historia de la hermosa ciudad está ligado a su pasado romano imperial.

La vinculación de los romanos  al río Mosela se inició cuando en el año 56 a.C. cuando  Julio César atacó el país de los tréveres.

 A las orillas del Mosela  floreció, entre otros lugares, Tréveris,  independientemente de que desde mucho antes en ese mismo lugar hubiera habido o no otra ciudad.

Cerca de  un campamento romano del año 30 a.C. -que había sido abandonado-  en   el año 17 a.C. (época de Augusto)  los romanos fundaron Augusta Treverorum, llamada así en honor  del César.  Se convirtió en capital de la provincia de la Galia belga.

  Rápidamente creció, a la vez se construyó un puente de madera  sobre el río  Mosela (antecesor del de pilastras de basalto gris construido entre los años 144 y  aproximadamente el 157 d.C., pilastras que se conservan en la actualidad y que hacen de este puente el más   antiguo de Alemania)  y se convirtió en  importante   cruce de  vías militares.

Llego a tener casi 80.000 habitantes y  fue la ciudad romana más grande e importante  al norte de los Alpes.

Dotada de magníficas construcciones civiles, se convirtió en centro administrativo del inmenso territorio que abarcaba desde el río Rin al océano Atlántico y en residencia imperial en los últimos siglos del Imperio  romano de occidente. Conservó estas funciones hasta finales del s. IV.

 El proyecto de transformar Tréveris en residencia imperial  comenzó con Maximiano, que en el año285 d.C  fue  César, algo así como príncipe heredero,  y después (desde el 286 a 305)Augusto y co-soberano con Diocleciano, encargándose de las provincias occidentales del Imperio, en tanto que Diocleciano se ocupaba especialmente de la parte oriental del Imperio. En  Tréveris Maximiano estableció su residencia, aunque en realidad pasó la mayor parte de su tiempo guerreando. Así comenzó la ascensión imperial de la ciudad.

Cuando  los bárbaros constituyeron un peligro para el Imperio de occidente,  la administración  fue trasladada  de  Tréveris  a Arlés y a Milán.   La ciudad perdió su importancia política y su poder.

 Desde que el  cristianismo se impuso en el Imperio, el obispado de Tréveris tuvo gran importancia.  Sus obispos se mezclaron en las controversias teológicas del s. IV. En Tréveris  nació  S. Ambrosio, celebérrimo obispo de Milán.

A finales del s. IV y principios del V Tréveris fue varias veces destruida por los germanos, finalmente a finales del s. V cayó bajo el dominio de los francos merovingios. La Edad Media daba comienzo. Tréveris jamás ha  recuperado su antaño esplendor.

 En este primer artículo sobre la ciudad, hablaremos  de su   Puente romano - hoy día  soporta el tráfico actual- y de la famosísima y espectacular Puerta Negra, una de las cinco puertas que daban acceso a la ciudad romana y la única que se conserva. Ambos, junto con el  anfiteatro, las termas imperiales y la  basílica de Constantino, desde 1986 forman parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en el apartado  “Monumentos romanos”.

 El puente romano. al tiempo que se fundaba la ciudad se constuyó un puente de madera sobre el río Mosela. El puente fue totalmente de madera hasta que entre los años 144d.C y aproximadamente el 157 d.C se sustituyó por otro sostenido por grandes pilares de basalto gris, construidos directamente sobre el cauce del río. sobre esos pilares iba la calzada, en madera. 
Esos mismos pilares de basalto siguen soportando el tráfico actual: el conocido en Tréveris  como "puente  romano"  está construido sobre ellos. Es lo que queda del antiguo puente romano.

EL RÍO MOSELA BAJO EL PUENTE ROMANO
 .

La famosa  Puerta Negra. A partir de la segunda mitad del s. II d.C. la ciudad fue rodeada por una muralla, que al menos tenía cinco puertas.  La Puerta Negra era la puerta norte o puerta seteptrional. Es la única que ha sobrevivido, por un motivo muy especial, como veremos más abajo.
 El nombre latino de “ Porta Nigra/Puerta Negra”, como el de las otras cuatro que hubo, proviene de la Edad Media, puesto que  en época romana cada puerta era denominada según el nombre de la vía que de ella salía y según el lugar de destino al que esa vía se dirigía.
 
LA PUERTA NEGRA EN LA ACTUALIDAD
La puerta y las  dos torres gemelas, redondeadas por el lado exterior,   que la flanquean fueron construidas, al igual que en otros monumentos romanos, con  sillares o bloques  de piedra arenisca (en este caso de  color blanco) unidos sin mortero y engarzados con una especie de grapas de hierro.  El paso del tiempo y las condiciones atmosféricas  han transformado el color original de los sillares   casi en negro. De  ahí el nombre con el que se  conoce popularmente a esta construcción.
  Las excavaciones han comprobado que se erigió sobre un antiguo cementerio abandonado en el año 160 d.C. para construir esta puerta.  De las restantes puertas solo se conoce el lugar exacto en el que estuvo la Puerta Sur que, probablemente, tenía una estructura y unos materiales  similares a la Puerta Norte o Puerta Negra, pero sus dos torres eran rectas, no redondeadas por el lado exterior, como las de la Puerta Negra.

La Puerta Negra aún hoy  día, por sus dimensiones y su color, impresiona  vivamente a quien la ve por vez primera. Es una de las puertas mejor conservadas de la Antigüedad. Sin  embargo no es cierto que,  como con frecuencia se dice, sea una de las más grandes. Su tamaño (36 m por 21,50m) era normal, habitual para las puertas de acceso a las ciudades romanas importantes. Lo que sucede es que  casi no tenemos término de comparación.

 Parece que no llegó a finalizarse totalmente. La torre oeste, como se puede observar por la maqueta, nos ha llegado casi completamente conservada.



MAQUETA DE LA PUERTA NEGRA

El hecho de que  haya sobrevivido a la demolición de la muralla y de  las otras puertas se debe a que  esta puerta cambió de función en la Edad Media: entre 1036 y 1042  comenzó la transformación de la  Puerta Negra en una Iglesia  de dos plantas, la Iglesia de S. Simeón. Por ese motivo sobrevivió.

 El aspecto que  tenía como iglesia lo conocemos por una dibujo de 1670 -cuya foto mostramos al lector- puesto que en la época de la dominación francesa sobre Tréveris, Napoleón, tras una visita a la ciudad en 1804, ordenó retirar las transformaciones externas realizadas después de la Antigüedad, pues pensaba que esta Puerta debía testimoniar la grandeza de la civilización galo-romana. A ello se debe su aspecto actual.
 
LA PUERTA NEGRA COMO IGLESIA. DIBUJO DE 1670








domingo, 19 de octubre de 2014

Javier Sierra, autor de la novela “La pirámide inmortal”, El secreto egipcio de Napoleón



Javier Sierra y su novela


Julia Sáez-Angulo

         Es uno de nuestros novelistas de mayor reconocimiento y éxito. La última novela de Javier Dierra lleva por título La pirámide inmortal. El secreto egipcio de Napoleón, libro editado por Planeta. ¿Por qué Napoleón pasó una noche, completamente solo, en el interior de la Gran Pirámide? Este es el enigma narrado y descifrado por la novela.

         Después del éxito de El maestro de El Prado, Javier Sierra Albert (Teruel, 1971) aborda en su nueva novela imaginativa la emulación que hizo en 1997 de lo que Napoleón en 1799  había hecho en la pirámide de Egipto, a quien se le dijo que, quien dominara la pirámide dominaría el universo. Un secreto ancestral que había que afrontar para revelar. la editorial Planeta ha publicado el libro, que todos esperan sea uno de los más vendidos.

         Todo tiene su precio. Napoleón alcanzó la gloria, su destino se enderezó, pero no murió en ella sino en el destierro.

La Gran Pirámide


         El autor, Javier Sierra, abre su libro con un apunte histórico necesario en el que dice al hablar de la ocupación otomana: (…) El hombre que dirigió tan colosal como desconocida conquista fue un prometedor general de origen corso llamado Napoleón Bonaparte. Con la complicidad del ministro  de Asuntos Exteriores y del cónsul francés en la capital norteafricana, su plan consistía en neutralizar la próspera ruta comercial que los ingleses tenían abierta con Asia a través de ese territorio”.

         Después vino su noche en la gran pirámide y cambió de rumbo. El autor de la novela La pirámide inmortal, toma elementos históricos y elementos fabulados en una combinación inteligente y amena.



         Javier Sierra es autor de Senderos de libertad; El pie de Jaipur;  Las montañas de Buda; Era medianoche en Bhopal; Pasión india (novela de gran éxito); El sari rojo y El imperio eres tú.

         Recientemente, Javier Sierra dio una conferencia en la Asociación Española de Pintores y Escultores, AEPE, sobre el Museo del Prado y su novela situada en la primera pinacoteca española.



         

viernes, 24 de septiembre de 2010

Tzvetan Todorov y su libro “La experiencia totalitaria”




"La experiencia totalitaria"
Tzvetan Todorov
Galaxia Gutemberg/Círculo de Lectores
Barcelona, 2010; (314 pags)




Julia Sáez-Angulo




La imposición de la utopía en la vida de los hombres es siempre peligrosa y a ello no escapan hombres mesiánicos como fueron los Ilustrados, Napoleón, Marx, los dictadores, los Estados o los partidos políticos que se exceden más allá de su mínimo gestor de la vida individual y social de los hombres. Esto es lo que se desprende de la lectura del libro del autor búlgaro Tzvetan Todorov residente en París, con el título de “La tentación totalitaria”.

La invasión de España por Napoleón y su ejército se hizo en base a los ideales de la Revolución Francesa, que a juicio del corso había que imponer a toda costa en Europa, señaló el autor del libro, junto al editor Joan Tarrida, que presentó al ensayista como uno de los más lúcidos y del que Galaxia/Gutemberg está publicando todos los títulos.

Quizás llega con algo de retraso este libro y en algunos de sus análisis y planteamientos suena a “ya sabido o escuchado”, pero no deja de ser interesante en lo que tiene de visión de futuro y analogías con el pasado, aunque Todorov insiste en que nunca se repite la historia de la misma manera o con los mismos ingredientes.

El hundimiento del comunismo tras la caída del muro de Berlín en 1989 supuso el hundimiento de una doctrina que había hecho mella entusiasta en la mayor parte de los intelectuales occidentales, lo que a juicio de Todorov sólo se explica porque los intelectuales manejan estructuras o maquinarias mentales que no las confrontan con la realidad. Eso explicaría el gran entusiasmo por el maoísmo de buena parte de intelectuales y estudiantes franceses en los 60 y 70. Muchos de esos intelectuales no se han retractado públicamente y se han mimetizado paulatinamente con partidos de izquierda o derecha que lavan su desastroso pasado.

Cabe recordar que a la muerte de Mao Zedong, el propio presidente Giscard d´Estaign hizo una loa y panegírico de ese hombre, Mao, en la cultura y la historia de China y del siglo XX. Un hombre ególatra, avasallador de la vida privada y pública de miles de ciudadanos chinos. Bien es cierto que el ex presidente galo no se caracterizó por su inteligencia ni prudencia, a juzgar por esto y los diamantes que aceptó del sátrapa africano Bocassa.


El peligro del ultra-liberalismo o neo-cons


Para Todorov, el peligro totalitario se encuentra hoy en las posiciones radicales de los neo-conservadores, los “neo-con” o ultra-liberales. No se quiso mojar o comprometer en el caso de algunos dictadores emergentes en países del tercer mundo, si bien fue crítico con el presidente Chaves de Venezuela.

No cree Todorov que la cultura salve de posturas totalitarias como lo demuestra el hecho de que se puede estar escuchando música clásica mientras se custodian campos de exterminio. Una moral más exigente que repudie la corrupción y la tentación totalitaria es la clave para cortocircuitar los excesos mesiánicos de los salvapatrias, imperialistas y reformadores utópicos radicales.

El hombre como las plantas necesita un poco de estiércol para crecer, dice Robert Huges, pero si el estiércol le sepulta sólo avanza la ley de la selva, la del más fuerte. “El fanatismo y el fundamentalismo son las patologías de las religiones”, señalaba Benedicto XVI en su reciente viaje al Reino Unido, y a ellas no escapan las ideologías laicas beligerantes, que desembocan en el laicismo con sus propias liturgias, anatemas falta de respeto a las conciencias, lo que es lo mismo que falta de libertad de los ciudadanos.




martes, 15 de junio de 2010

Novelas apasionantes para el verano después de la Feria del Libro




Julia Sáez-Angulo



La oferta editorial española no cesa con títulos de interés en la novela, un género nacido tarde y tímidamente en la literatura, al decir de la profesora Dolores Gallardo. Un género que dio su do de pecho en la narrativa del XIX y que hoy es leído sobre todo por las mujeres, de acuerdo con las encuestas establecidas.

Rosetta” de Bárbara Swing, editado por Bóveda, es una novela río sobre el amor. Una novela que transcurre en el XVIII, con una mujer apasionada por los jeroglíficos egipcios. Un aristócrata se cruza en su vida y un secreto que hay que desvelar. Inglaterra, París y Egipto son los lugares de ambientación con la Revolución Francesa de fondo. Mundo de refinamiento y crueldad al mismo tiempo, que documenta, informa y entretiene. (Editorial Bóveda. 2010).

“La brisa de Oriente” de la escritora Paloma Sánchez-Garnica, editada por Espasa, ofrece un friso del Medioevo, esa edad calificada injustamente como oscurantista, cuando tan sólo es misteriosa y preparadora del Renacimiento. De algún modo esta obra es hija de “El nombre de la rosa”, por contenidos y hasta nombre del protagonista Humberto de Quéribus (como el autor Humberto Eco), un joven monje blanco que emprende un viaje en 1204 a Constantinopla, acompañado del abad. (Editorial Espasa. Madrid, 2010).

“Las puertas de seda” de Olalla García, se sitúa en el año 259 antes de Cristo. La guerra entre el emperador Valeriano y el rey de reyes persa Shapur se proyecta en los protagonistas y sus avatares. Aquí tenemos una hermosa novela histórica que documenta al lector sobre una época con rigor sobre el esplendor y la barbarie del imperio sasánida. La crueldad asiática siempre fue terrible entre los sátrapas que crecieron en aquel territorio. (Editorial Espasa. Madrid, 2010)

“El Califa Magnífico” se centra en el reinado de Abderramán III (912 -961) canto de cisne de la Andalucía de la dinastía Omeya, donde las religiones convivían siempre dentro de la hegemonía islámica, ya que la paz era sólo aparente. En este clima se produce una sublevación y Abderramán emprende el ataque a los reinos cristianos que concluyó con el desastre de la batalla de Simancas. Lujo y esplendor árabe junto a las ambiciones e historias de amor privadas. (Editorial Algaida. Colección histórica. Sevilla, 2010)

“El husar de La Mancha” narra la vida real de Francisco Abad-Moreno Calvo (Valdepeñas, 1787 – Granada, 1829), alias “Chaleco” del que se guardan abundantes documentos. Lallegada de las tropas francesas del brigadier Ligier Belait a las inmediaciones de Valdepeñas en 1808 cambió su vida de labrados pacífico a guerrillero. Una lucha contra el enemigo depredador, Napoleón en definitiva, un genocida y ladrón de Europa ninguneada por sus ejércitos, con toda la carga de ilustración que se quiera, pero saqueadores de patrimonio artístico con listas que venían encargadas desde París. Para muchos el emperador francés fue como un Hitler previo o lo que es lo mismo un “dragón sanguinario” al decir del catedrático Pedro González-Trevijano (Sial Ediciones, Madrid, 2010)

“Sangre y hielo” de Robert Masello es una novela de intriga que comienza en la Guerra de Crimen y culmina en el frío de la Antártica, donde se esconde la realidad y verdad de que la necesidad transmuta el hombre a monstruo. Un barco se pierde en aquellos confines en 1856 y una pareja con extraña enfermedad aterra a la tripulación. El pasado gravita sobre el presente y los descubrimientos entre el hielo sacuden las sensibilidades. La batalla de Balaclava desata los instintos feroces y la sed de sangre. Amor y misterio para no soltar la lectura del libro. Traducción de José Miguel Pallarés y María Jesús Sánchez Raya (Editorial Espasa. Madrid)



jueves, 25 de febrero de 2010

"Joyas Reales, Fastos y Boatos", espléndido libro de Mateos y Sampedro

“Joyas Reales, Fastos y Boatos”
Ricardo Mateos Sáinz de Medrano
y José Luís Sampedro Escolar
Prólogo de la princesa Miriam de Bulgaria




Julia Sáez-Angulo


No es la primera vez que los autores abordan el tema de la apariencia y la imagen de la realeza a través de las joyas, ese Banco especial de inversiones en piedras y metales preciosos que constituyen un gran patrimonio para las familias reinantes (también para el resto de ciudadanos si las tienen) a la vez que constituyen objetos ornamentales que señalan su posición y poder económico.

Las Joyas de la Corona Española han sido estudiadas anteriormente por estos autores. Ahora, en el volumen “Joyas Reales, Fastos y Boatos”, editado por La Esfera de los Libros amplían el tema al llegar y comparar los joyeros reales de las viejas dinastías europeas, reinantes o no, así como los ceremoniales y protocolos que llevan a la exhibición de los joyeros y presencias heráldicas.

El libro, curiosamente, va dedicado “A la memoria de SS.AA.RR. doña Beatriz y don Alfonso de Orleáns, infantes de España, quienes hace cien años contrajeron matrimonio por amor sin fastos y renunciaron a sus joyas para adquirir ambulancias que mitigasen el dolor de las víctimas de la Guerra y para asistir a las parturientas de Sanlúcar de Barrameda”.

El prólogo de la princesa Miriam de Bulgaria, que sabe de joyas porque obtuvo la representación de una firma italiana, escribe el prólogo en el que destaca la excepcionalidad de las piezas mostradas en el libro “Joyas Reales, Fastos y Boatos”, “debida a su elevado precio y rareza, motivo que en ocasiones se reservase su uso, por ley o por costumbre, a personas privilegiadas y escogidas como monarcas, sacerdotes, héroes militares o deportivos...”

“Las joyas tienen una presencia constante en la historia. Las crónicas, los mosaicos y las miniaturas nos han dejado pálidas muestras del lujo con que se ataviaba Popea, la mujer infame del infame Nerón, o Teodora, que en Rabean aparece deslumbrante junto al igualmente deslumbrante Justiniano”.

“La obra que se presenta al lector –continúa Miriam Ungría- es una fugaz mirada a la puesta en escena de las cortes de Europa en los últimos siglos, desde 1804, fecha en que Napoleón se coronó como un César de la antigua Roma, hasta nuestros días. A mitad de ese camino cronólógico, hasta 1918, prácticamente toda Europa era monárquica y, en 1913, desde Lisboa hasta San Petersburgo y desde Atenas a Estocolmo, las catedrales y los salones palatinos servían continuamente de escenario para la representación de coronaciones, bodas, funerales, bailes y presentaciones de credenciales en las que los refulgente uniformes bordados de los embajadores y los chambelanes cubiertos de esmaltes...”

Piezas importantes en Museos y Joyerías

En suma, el libro de Ricardo Mateos Sáinz de Medrano y José Luís Sampedro es una hermosa divulgación ilustrada de la historia con las joyas como hilo conductor. Las firmas de los joyeros y artífices como Garrar (Londres), Fabergé (San Petersburgo), Musy (Turín), Mellerio, Lemonnier y Cartier (París) y tanto otros, figura como artistas, en un género que ya no es considerado menor. Los grandes museos cuentan con ellas.

Las ilustraciones de “Joyas Reales, Fastos y Boatos”, en color o blanco y negro para las históricas, documentan profusamente al lector que disfruta con el paso de las páginas y los contenidos de las mismas.

España, a diferencia de Inglaterra, apenas tiene joyas de la Corona, ya que los Borbones tuvieron siempre un sentido muy patrimonial de la Monarquía. Sólo la Reina Victoria Eugenia –venida de Inglaterra- tuvo el buen criterio de establecer las llamadas “joyas de pasar”, que irían de los reyes de España a sus sucesivos herederos en el trono, siempre como patrimonio privado.

Son muchas las joyas de las viejas familias reales las que hoy figuran en los museos como la de los Von Taxis de Alemania en la Sala Apollon del Louvre. El tesoro del Delfín Felipe V está en el Museo del Prado, etc. Algunas joyerías privadas también cuentan con algunas piezas procedentes de la realeza como la de Consuelo Sierra en Madrid.

De Carmen Cervera, baronesa viuda de Thyssen-Bornemisza, se sabe que no suele figurar en la lista de las mujeres mejor vestidas, pero ciertamente sí lo está en la de mejor enjoyadas porque su fondo en este campo es espléndido.