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martes, 6 de mayo de 2025

"CLEOPATRA. La mujer tras el mito de la última reina de Egipto", libro de Alejandra Izquierdo


Myrian Bueno y Alejandra Izquierdo



Julia Sáez-Angulo
Fotos: Adriana Zapisek

6/5/25.- Madrid.- Las egiptólogas Alejandra Asensio y Myrian Bueno han sostenido un amplio diálogo en la presentación de libro de la primera titulado “Cleopatra”, publicado por la editorial Roca.     El evento, abierto por Laura di Nobile, egiptóloga y directora del Centro de Estudios Artísticos Elba ha tenido lugar en el Instituto de Estudios Egipcios.
    En medio de las numerosas biografías sobre la reina Cleopatra VII de Egipto, hija de Ptolomeo XII y Cleopatra VI (89-30 a. C.), el libro de Izquierdo es fruto de su investigación histórica rigurosa, que asiente, desmiente o matiza los mitos que la literatura y el cine han echado sobre ella.
    ¿Fue más griega que egipcia la reina Cleopatra, criada en Alejandría? Era ambas cosas. Hablaba cinco idiomas y estuvo casada con dos de sus hermanos -algo habitual en la dinastía de los Ptolomeos, después se unió a César de Roma, con quien tuvo un hijo, conocido como Cesarión, y otros tres con Marco Antonio. 
    Cleopatra fue la última reina de Egipto.
    Sinopsis de CLEOPATRA .- Tras el mito de la reina más carismática de la Antigüedades esconden la erudita, la gobernante, la estratega y la mujer. Dos mil años después de su muerte, Cleopatra es más leyenda que personaje histórico: sobre ella se han concentrado cuestiones como el colonialismo en la memoria histórica, la sexualización de la mujer en la sociedad y muchas otras cuestiones que hablan más de nuestro presente y nuestros prejuicios que del Egipto clásico.
    ¿Fue Cleopatra una buena gobernante? ¿Cómo se vivía bajo su reinado? ¿Cómo llegó a convertirse en faraona? ¿Cómo se gestaron sus alianzas con César y Marco Antonio? ¿Encontraremos algún día su tumba? En esta obra, Alejandra Izquierdo nos descubre a la reina y su contexto: la conexión con Roma, el ambiente, la religión, la economía y la política que se desarrollan en la última etapa de los Ptolomeos en Egipto, y todo lo que representa la que fuera la última de su dinastía.
    Más información

Myrian y Alejandra
Laura di Nobile abre el acto de presentación del libro
Alejandra firma un libro a Adriana Zapisek

viernes, 10 de enero de 2020

“Más que reinas: Cleopatra", Dos conferencias ofrecidas por Rosa María Cid


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Cleopatra, más allá de la historia. Un mito del poder femenino en la cultura de Occidente 

Liz Taylor en el papel de Cleopatra en el cine


L.M.A.


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          11/1/20 .- Madrid .-Ha tenido lugar en la Fundación Juan March un ciclo de dos conferencias sobre Más que reinas: Cleopatra, ofrecido por la catedrática de Historia Antigua de la Universidad de Oviedo, Rosa María Cid.

            La catedrática de Historia Antigua de la Universidad de Oviedo y especialista en la historia social y cultural de las mujeres en la Roma antigua, Rosa María Cid, ha analizado en dos conferencias la figura e imagen de Cleopatra, la última reina de la dinastía ptolemaica y con cuya muerte finalizó el periodo helenístico de Egipto.

            La biografía de Cleopatra ha suscitado siempre gran interés, aunque pocas veces –afirma Rosa María Cid–se ha intentado narrar la vida de una reina sino, más bien, la imagen de la mujer oriental que retó a Occidente. Desde un análisis imparcial de las fuentes de la época, aparece una mujer con sagaces criterios políticos que intentó defender su reino frente a Roma.
                                                      
            La azarosa existencia de esta reina la convirtieron en un mito, recreado frecuentemente como la vida de una mujer poderosa, seductora, ambiciosa, caprichosa e incluso cruel. Sin embargo, se están empezando a ver otras imágenes de la reina que rara vez han aparecido en la literatura, el arte o la historia.

Cleopatra, una reina en la encrucijada. Entre Oriente y Occidente

            En la historia de Occidente, sin duda, Cleopatra representa uno de los personajes femeninos más conocidos, incluso entre el gran público. Su biografía ha suscitado el interés de notables eruditos e historiadores, pero también de artistas y literatos, aunque pocas veces se ha intentado construir la vida de una reina, sino la imagen de la mujer oriental que retó a Occidente. Más allá del mito, y desde un análisis imparcial de los testimonios de la época, aparece una mujer con sagaces criterios políticos; una reina que gobernó en una etapa muy convulsa, con sus aciertos y errores.

            Cleopatra, la última descendiente de la dinastía ptolemaica, que controló Egipto durante 300 años, intentó defender la independencia de su reino frente al poder imparable de Roma. Fracasó en el intento, aunque había sabido granjearse primero el apoyo de César, el padre de su primogénito Cesarión y único descendiente biológico que sobrevivió al notable romano. Luego se unió a Marco Antonio, padre de sus otros tres hijos y también su esposo. Con este último, ideó un proyecto político de control del Mediterráneo que otorgaba un notable papel a tradiciones orientales y al propio reino de Egipto. Tales pretensiones condujeron a la rivalidad con Augusto, el hombre más poderoso de su tiempo, defensor de los valores de lo que hoy llamaríamos Occidente. El enfrentamiento entre Augusto y Cleopatra, unida a Marco Antonio, se dirimió en la famosa batalla de Actium, donde la reina egipcia fue vencida y se impuso la victoria de Roma, en el año 31 a. C. Casi un año después tuvo lugar el teatral suicidio de la reina, que ella perfectamente diseñó y que ponía de manifiesto su derrota. Con este hecho, daba comienzo la leyenda de la "terrible y funesta reina del Nilo".

Un mito que se prolonga

            Su azarosa existencia y los tiempos en que transcurrió su biografía, convirtieron a Cleopatra en un mito, que nació tras su suicidio y que no dejó de aumentar con el paso del tiempo. Pintores, músicos, poetas, dramaturgos, cineastas, e incluso el cómic, no han dejado de recrear la vida de una mujer siempre poderosa, seductora, ambiciosa, al mismo tiempo avara y derrochadora, caprichosa e incluso cruel. Se olvida con frecuencia que fue una reina, hasta el punto de que en la historia de la pintura puede aparecer desnuda, o semidesnuda. Ante todo, se evoca a una mujer amante del lujo y los placeres, despreocupada de los asuntos de gobierno e incapaz de controlar sus pasiones. Rara vez se encuentran versiones amables de su comportamiento, y, si sucede, es para presentarnos a la mujer enamorada de Marco Antonio, no a la reina.

            Paradójicamente, el personaje siempre ha suscitado una enorme atracción, que oscila entre la fascinación y el temor. Se reconoce su encanto personal, que la convirtió en la amante de hombres muy poderosos de su época, como César y Marco Antonio; aunque no lo consiguió con Augusto, hábil para evitar las artimañas de la egipcia. Este fue su enemigo, quien truncó su sueño político, e incitó su muerte. Él propició la creación de ese mito de los males del poder femenino, acrecentados en el caso de Cleopatra, personificación del peligro de Oriente sobre Occidente. De ahí la importancia de su suicidio, que se ha representado en múltiples ocasiones, porque el cuerpo inerte de la reina simbolizó tanto el poder masculino sobre lo femenino, como el triunfo de la cultura occidental sobre la oriental.

            Sin embargo, a lo largo de la historia, y especialmente en las últimas décadas, estamos empezando a ver otras imágenes de la reina que rara vez han aparecido en la literatura, el arte o la historia. Solo hubo una gobernante de Egipto llamada Cleopatra VII, pero de su aventurada existencia emergieron muchas Cleopatras. Valorar la creación y larga pervivencia de los relatos sobre la antigua reina del Nilo, sin duda muy ajenos a lo que fue su biografía histórica, nos permiten profundizar en los prejuicios persistentes sobre las mujeres, casi siempre peligrosas si son poderosas y orientales.

Datos biográficos de Rosa María Cid

            Catedrática de Historia Antigua de la Universidad de Oviedo, donde asimismo es coordinadora del grupo de investigación, acreditado con la excelencia, "Deméter, Maternidad, Género y Familia". Es especialista en la historia social y cultural de las mujeres en la Roma antigua, con especial atención a los temas del trabajo, la religión, el poder (con especial atención a las biografías de Cleopatra o Livia, entre otras), así como la historiografía sobre los estudios de mujeres y/o de género.
            Su línea principal de investigación se relaciona con la maternidad y las madres en el Mediterráneo antiguo, una temática que impulsó en la universidad española como investigadora principal de diferentes proyectos nacionales de I+D. En la actualidad, está desarrollando el proyecto titulado "Maternidades, filiaciones y sentimientos en las sociedades griega y romana de la antigüedad. Familias alternativas y otras relaciones de parentesco fuera de la norma", en el que participan profesoras de diferentes universidades españolas y europeas.
            De sus casi 150 publicaciones, entre las más recientes destacan la edición de las obras: Madres y maternidades. Construcciones culturales en la civilización clásica (2009) y Maternidad/es: representaciones y realidad social. Edades Antigua y Medieval (2010), Mujeres en la Historia (2011) y Horas de radio sobre mujeres e Historia (2013). Asimismo, ha dirigido La maternité à l´epreuve du genre. Metamorphoses et permanences de la maternité  dans l´aire méditerranéenne (2012, en colaboración con Yvonne Knibiehler y Francesca Arena) y es coeditora de Debita verba. Estudios en homenaje al profesor Julio Mangas Manjarrrés (2013, con Estela García Fernández) y de Motherhood and Infancies (2018, junto a Margarita Sánchez Romero). Ha publicado en revistas como Arenal, Arys, Asparkía, Studia Historia. Historia Antigua y Lectora, entre otras.
            Forma parte de los consejos editoriales de diferentes revistas y colecciones editoriales, siendo la directora de la colección "Deméter", editada por la Universidad de Oviedo y la editorial Trabe y especializada en temáticas de historia y derecho desde la perspectiva de género y feminista.

El audio de todas las conferencias está disponible en

La página web de la Fundación Juan March
 recoge un vídeo de algunas de ellas en

martes, 11 de mayo de 2010

Una estatua de Ptolomeo IV y la supuesta tumba de la reina Cleopatra

Dolores Gallardo

Según ha declarado hace unos días el ministro de Cultura egipcio, Faruk Hosni, se ha descubierto recientemente una estatua del faraón Ptolomeo IV. La estatua, carente de cabeza, lleva el torso desnudo y va ataviada con el característico faldellín estriado. Está realizada en granito y, según Zahi Hawas, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, es una de las mejores conservadas de la época ptolomaica (del 350 a 30 a.C).

Ptolomeo IV Filopator era hijo de Ptolomeo III. Siguiendo la costumbre egipcia cosó con su hermana Arsínoe y fueron padres de Ptolomeo V. Gobernó en Egipto de año 221 al 203 a.C.

El descubrimiento se ha realizado en el templo de Tabusiris Magna, que mandó construir Ptolomeo IV, en una zona conocida como Burg al Arab, unos 50 km. al oeste de Alejandría, la capital del reino de los Faraones Ptolomeos que gobernaron Egipto desde la muerte de Alejandro Magno -uno de sus generales, llamado Ptolomeo se apropio del territorio egipcio y creo la dinastía- hasta la muerte de la famosa reina Cleopatra en el 30 a.C.

Cleopatra fue la última representante de la dinastía de los Ptolomeos. Ella y el triunviro Marco Antonio fueron vencidos por el triunviro Octaviano, conocido como Augusto, título que el Senado romano le otorgó en el año 27 a.C y con el que después, como si de un nombre propio se tratara, ha pasado a la Historia.

Marco Antonio se suicidó y Cleopatra también. El mayor de los hijos de la reina – y de Julio César- fue muerto y otros dos -hijos de Cleopatra y M. Antonio- llevados a Roma. Egipto fue anexionado a Roma.

El templo está ubicado en la zona arqueológica de Abusiris. El equipo ha logrado ubicar la entrada original del templo. Se ha encontrado también una gran tumba con halcones momificados con la cabeza situada en dirección del templo, hecho que, al parecer, indicaría que en el conjunto de las edificaciones se encontraría una tumba real.

En los últimos meses se han encontrado un busto de Cleopatra, veinticuatro monedas con dibujos de la reina y una estatua real sin cabeza.

En opinión de la dominicana Kathleen Teresa Martínez, que interviene en la expedición, la tumba podría ser la de la reina. Hawas no parece compartir el gran entusiasmo de la diplomática dominicana sobre si al final se llegarán a encontrar los restos de Cleopatra. Pero las excavaciones continúan.