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viernes, 5 de diciembre de 2025

RECUERDOS AMISTOSOS. Gema Piñana Alfonso, su padre pintor, su abuela Doña Concha… La disciplina, la faja de Angela Merkel, o, el retrato del presidente Estanislao Figueras en la I República.

Gema Piñana en la terraza ante los montes y cedros del Líbano
Gema Piñana en su casa de París


Julia Sáez-Angulo

La conocí en casa de mi “cuñada” Myriam en París y, de inmediato, se incorporó como una hermana más a mi vida. Era una mujer apasionada y conversadora. No paraba de hablar y para que lo hiciera, yo le decía cuando escribía en el ordenador: “Silencio, el genio está trabajando”. “Ah, vale si el genio trabaja, que trabaje, que trabaje”, respondía y callaba por algunos minutos.
En un viaje a París, Gema se vio con su amiga Myriam, que se acababa de separar de su marido y ésta le pidió, por favor, que se quedara con su hijo Miguel Yoldi, de siete años, hasta que encontrara una niñera para llevarlo al colegio, porque ella debía ir a trabajar a la Radiotelevisión Francesa. Lo de siempre: lo provisional se hizo definitivo, y Gema se quedó allí gobernanta de la casa y educadora de Miguel. Mandaba más que nadie en la casa.
Gema nació en Barcelona (1940), como Myrian, y era hija del pintor Fernando Piñana de la Fuente. Su madre Montserrat Alfonso había renunciado a ella en un documento, para poder salir de España con un norteamericano, ya que necesitaba el permiso de su esposo Fernando del que se había separado, pues entonces no había divorcio. Este gesto lo tuvo siempre presente Gema en su mente y le convirtió en una Electra adoradora de su padre. Sus progenitores se habían conocido en la cárcel Modelo, durante la guerra civil de 1936-39, cuando ella Montserrat, iba a llevar comida a un pariente y coincidía con él. El matrimonio duró muy poco. El periodista Tarín Iglesias y Fernando Piñana compartieron celda, ambos detenidos simplemente por ser de derechas.
Gema creció en la misma casa, junto a su padre y su abuela paterna Doña Concha de la Fuente, hija y esposa de sendos generales, según gustaba de repetir Gema. Doña Concha nunca censuró a la madre de Gema que abandonara a su hijo, simplemente se limitaba a decirle: “tu madre no era mala, solo un poco alocada”.
    La disciplina era norma de la casa, si bien el hijo pintor, Fernando, hacía lo que le daba la gana, pues para eso era hombre y artista;  pintaba los grandes carteles de cine para anunciar las películas en Barcelona. Hoy esos carteles se encuentran como un tesoro en la filmoteca de la Ciudad Condal. Sus bandas dibujadas, que se publicaban en el diario “La Prensa”, están en los archivos de la Universidad de Navarra, por donación de Gema.
A Gema le gusta recordar algunas historias o anécdotas de su abuela. Durante la guerra civil, su casa tuvo ocho registros del Estat Català, menos sanguinario que otros grupos del Frente Popular, y, en una ocasión, los agentes descubrieron una caja de fotos de familia, donde había muchos militares, lo que les hacía sospechar que eran de derechas. Afortunadamente un hijo de doña Concha señaló una fotografía dedicada de don Estanislao Figueras, primer presidente de la I República Española (1873) y afirmó: “Miré, nosotros somos de familia republicana”. Esto les salvó la vida, según doña Concha.
La disciplina de doña Concha se reflejaba en gestos como el siguiente: cuando Gema decía durante la comida: “a mí no me gusta esto”, la abuela se limitaba a contestar: “Nadie te ha preguntado”.
    "En los años 50 yo era la única niña del colegio que tenía padres separados y yo notaba esa diferencia. Era como un bicho raro", me contaba Gema, niña traviesa a la que una vez quisieron expulsar. Su padre estaba encantado, porque la quería llevar al Colegio Montessori, pero su abuela intercedió antes las monjas: “Esta niña requiere formación religiosa”
La madre de Gema regresó un día a Barcelona y quedó con su hija Gema en un café´. Cuando aquella se puso a hablar mal de su esposo, Gema le dijo: “En 20 años, mi padre no me ha hablado de ti, ni bien, ni mal, así que tú tampoco lo vas a hacer ahora”.
    Montserrat Alfonso se casó dos veces más y tuvo un hijo, al que Gema nunca conoció como medio hermano. Al final de sus días, Montserrat vivió en Australia, y fue de las primeras que pidió la eutanasia en aquel país, porque tenía avanzado cáncer.
Gema se casó, pero, al poco, se disolvió su matrimonio.
    Las fechas de cierre
Fernando, padre de Gema murió también de cáncer en Torremolinos y ella lo cuidó durante los últimos meses. No olvidó la promesa hecha a su abuela, cuando Doña Concha le dijo: “A tu padre, no lo dejes morir como a un perro. Llama a un cura, cuando esté en las últimas, aunque no practique”. Gema se lo contó a su padre y llamó al párroco de Fuengirola. Cuando el sacerdote entró en la habitación, ella cerró la puerta y lo único que pudo oír fueron risas y alguna carcajada que otra, entre ambos. “No sé si se administró la confesión o no; ninguno de los dos me lo dijo. Yo solo los oí reír a ambos y eso ya me dejó contenta”, cuenta Gema.
Desde que Myriam de la Prada y Miguel Yoldi pasaron al otro lado -las dos los hemos llorado y enterrado juntas en Huisne-sur-mer (Normandía) y en Paris, respectivamente-, Gema quedó sola en la capital francesa. Yo la visitaba en París y ella venía a Madrid, pasar conmigo un mes en Navidad. 
    En Madrid renovaba todos los años su faja interior, en Fajas Lupe, antigua y conocida tienda de la calle Conde de Peñalver. Uno de los años que estuvo en Madrid, el dependiente de la tienda le dijo que la faja que había comprado era igual que la que usaba Angela Merkel. “¿Y usted, como lo sabe?, preguntó Gema. “Porque me lo ha informado el proveedor”, repuso el dependiente, que era el dueño.  Tuvimos cierta rechifla a costa de esta historia.
    Un año nos llevó Carmen Valero Espinosa al cementerio civil de La Almudena y visitamos el panteón de los masones, donde estaba enterrado el presidente Estanislao Figueras, su pariente. La situación del panteón era lamentable. Al día siguiente, Gema llamó por teléfono al despacho de la masonería y contó la deplorable situación de las tumbas, donde yacía su insigne pariente, para que la arreglaran. Se puso tan persistente, que el del otro lado del cable, se cansó y le dijo: "si tanto le urge, arréglela usted, señora".
    En París, Gema colaboró con crónicas para el diario “Punt d´Avuí”, porque sabía catalán. “En nuestra casa se hablaba indistintamente en español o en catalán, con la mayor naturalidad”, explica. También intentó poner un pequeño negocio, con Oscar, un argentino sin papeles en Francia, en uno de los locales que facilitaba la alcaldía de París a los residentes como Gema. El socio vendía cosas en el Marché aux Puces, hasta que un día desapareció y no se supo nada de él. “Ahora debe de andar durmiendo en alguno de los bosques de la periferia”, calcula Gema. 
    Durante otro corto período, Gema trabajó como broker. “Vendo de todo, menos juguetes y harina”, me explicó. “¿Y por qué no?”, le objeté, ingenua. “Porque eso son armas y droga”, me aclaró, ante mi inocencia.
    La vida de Gema, -como la de casi todos -no nos engañemos-, es singular. Ella la narra con todo su interés humano. Yo hablo con Gema a diario por el teléfono de whatsapp, y sus recuerdos y anécdotas no cesan. Ahora vive en el Líbano, en una residencia de mayores, custodiada por buenos amigos. Lo último que me ha contado es que le ha desaparecido un camisón, por más que lo reclama. Pero hoy va a verla su pariente el sacerdote y con él, todo se soluciona, porque lo escuchan con reverencia. Les tendré informados sobre el paradero del camisón.
    Gema me haces pasar ratos excelentes, dignos de contar. Hemos vivido muchas anécdotas juntas.

Gema Piñana Alfonso (Dicembre 2025)


    Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/search?q=Gema+Pi%C3%B1ana+Alfonso

Foto familiar del presidente Estanislao Figueras, que salvó la vida de la familia durante la Guerra civil.
Gema y Julia Sáez-Angulo ante la tumba de los masones en el cementerio de La Almudena. Madrid
Gema y Carmen Valero ante la tumba del presidente de la I República, don Estanislao Figueras.


Gema Piñana Agosto 2026



lunes, 8 de febrero de 2021

Fernando Piñana autor de tiras cómic en la prensa barcelonesas de los años 40 y 40 del siglo XX

Tiras comic para "La Prensa", periódico de Barcelona, de Fernando Piñana de la Fuente


Gema Piñana en las montañas del Líbano (2021)


Julia Sáez-Angulo

8/2/21.- Madrid.- Varios centenares de tiras cómic del pintor e ilustrador Fernando Piñana de la Fuente, conserva celosamente su hija Gema Piñana Alfonso (80 años), residente en París. La mayoría de sus tiras cómic, que llevaban sus propios textos narrativos, se publicaron en el diario “La Prensa” de Barcelona durante los años 40 y 50 primordialmente. Las historias abarcaban argumentos de espionaje durante la guerra fría, la novela negra, el western, etc. 

Fernando Piñana de la Fuente (Barcelona, 1911-Fuengirola. Málaga, 1975) fue un dibujante muy activo y la Filmoteca Nacional de Cataluña ha llevado a cabo una reciente exposición sobre cartelistas de cine en Barcelona, en la que se incluían trabajos de Fernando Piñana.

    El ilustrador utilizaba con frecuencia su propia efigie o autorretrato para las tiras cómicas dibujadas sobre papel vegetal o cartulina blanca.

    Gema Piñana tiene intención de donar toda esta obra de su padre a a los Archivos de la Universidad de Navarra que se han interesado por ella.

Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/2014/08/fernando-pinana-de-la-fuente-cartelista.html






Gema Piñana, hija del pintor

domingo, 24 de agosto de 2014

Fernando Piñana de la Fuente, Cartelista de Cine y tiras cómicas en los años 40 y 50



Julia Sáez Angulo

     28.08.14.- Madrid.- Paco Baena, especialista en iconografía cinematográfica y autor de varios libros sobre la materia ha adquirido una notable colección de más de medido centenar de carteles de cine del desaparecido pintor Fernando Piñana de la Fuente (Barcelona, 1911 – Fuengirola, Málaga, 1975), que guardaba su hija Gemma en París. El coleccionista piensa escribir un libro sobre el artista catalán y hacer una exposición con los carteles.

Gema Piñana Alfonso


    “Mi padre llegó a pintar varios centenares de carteles publicitarios de películas de cine, para todas las grandes distribuidoras de películas en España como la Warner, la Metro Goldwing Mayer, Universal, Columbia, United Artist... ”, explica la hija del artista. “También pintó numerosas fachadas de cine en Barcelona, de las que casi un centenar de fotografías se encuentran en la Filmoteca de Cataluña situada en la Ciudad Condal”, añade. “Su taller lo tenía en el alto del Cine Principal, en el barrio barcelonés de Gracia. También trabajaba en casa.”

    Gema Piñana, hija del pintor Fernando Piñana, recuerda que los carteles de cine de su padre eran de gran tamaño, tenían notable éxito y fue un artista cotizado en su tiempo. Empezó en 1932 haciendo decorados para películas. La primera que hizo fue Viva la vida, producida en la Ciudad Condal por Orphea Films. Se le considera el pionero de los decorados de películas sonoras en España, porque Viva la vida fue la primera sonora en España. También hizo los decorados de Sierra de Ronda, producida e interpretada por el marqués de Portago, padre del célebre automovilista español. Esta última película la dirigió Florián Rey. Otro éxito lo obtuvo con la película L´esposa anónima, el 17 de mayo de 1939.

    En su carrera artística, Fernando Piñana, pintor, dibujante, cartelista, muralista, arquitecto de interiores y decorador de hoteles, también efectuó decorados para los espectáculos de danza de los bailarines José Greco y de Pilar López. Igualmente trabajó junto al pintor vallisoletano José Capuletti. Hizo murales para el camping del Club Polinesie en Rosas y para la base americana situada entre Rosas y Cadaqués, durante los años 50. Como ilustrador trabajó para el diario barcelonés La Prensa, donde llevó a cabo diferentes murales alusivos a las distintas secciones del periódico: cine, deportes, política, local, etc, así como bandas cómicas o de historietas para la última página del diario, de las que Piñana era también guionista. Su hija conserva buena parte de los originales de estas viñetas, que desea poner en venta.  Fernando Piñana pintó un mural de un Cristo entre ángeles para el despacho de Antonio Sánchez Gómez, el que fuera fundador y director de la revista Hola, que dirigió anteriormente el periódico La Prensa de Barcelona.





Fachadas de cine espectaculares

           Xavier Mas, buen conocedor del mundo del cartelismo cinematográfico, ha estudiado a fondo el concepto y estilo de los realizados por Piñana. El artista Fernando Piñana era un dibujante excelente que llevó a cabo carteles y fachadas espectaculares, sobre todo en el Cine Capitol de Barcelona, al que llamaban Can Pistoles, esto es Casa de las Pistolas, porque en los años 50 allí hacían furor con las películas de tiros.

 Antoni Clavé también empezó su carrera pictórica como muralista en Barcelona, si bien, al igual que Fernando Piñana lo dejó en pro de la pintura de caballete. En 1938 Fernando Piñana pintó, “por encargo” del director de la cárcel Modelo, el retrato del político Buenaventura Durruti, el dirigente anarquista catalán, nacido en León y que había fallecido recientemente. Ese retrato le trajo ciertas complicaciones al pintor después de la guerra, como lo señala  Manuel Tarín Iglesias –recientemente fallecido-  director del periódico La Prensa en los años 50. El ilustre periodista catalán cita al pintor Piñana en sus memorias Los años rojos, libro publicado por Planeta en 1985. Ambos coincidieron en la cárcel Modelo de Barcelona durante la guerra civil de 1936. Gema Piñana conserva el Autorretrato (1941) del pintor en acuarela, así como otros retratos suyos en dibujo.

          Con Felipe Sagués de productor, Fernando Piñana también realizó películas de 9 ½  como director, actor y guionista; cuatro de ellas se conservan en la Filmoteca de Cataluña. Entre los títulos conocidos Baile de disfraces (1949); Marte no es un dios(1950) e Inspiración. Con todas ellas obtuvo diversos premios internacionales.

             “Mi padre era un hombre tranquilo, bohemio y nocturno. En Fuengirola se acostaba de madrugada. Un artista versátil en temas, técnicas, materiales y soportes. Lo mismo hacía un mural, un dibujo, un cartel o dirigía una película en la que a su vez era actor y director”,  recuerda Gema. “Era muy rápido dibujando. Según María Haidée, esposa de Manuel Tarín Iglesias, era capaz de pintar un cartel en una sola tarde y, cuando no lo terminaba, podía quedarse sin hacer tranquilamente. Era un dibujante zurdo y escritor ambidiestro.”

El Kremlin, dibujado por Piñana


 Bandas de historietas dibujadas

           “Mi padre dibujaba igualmente las tiras ilustradas, junto a los guiones, para las contraportadas de La Prensa, donde trabajaba su amigo el periodista Manuel Tarín Iglesias en Barcelona. También hizo un gran mural en la gran sala de prensa del periódico y otras varias con motivos alusivos a las distintas secciones: Política, Tribunales, Cultura, Deporte... La familia Tarín conserva varias obras de mi padre en Barcelona”, explica su hija. Piñana obtuvo el primer premio en el concurso de bases USA mejor decoradas en Europa.

        Fernando Piñana hizo pinturas o murales para interiores de hoteles, campings, discotecas, cines, restaurantes, iglesias, etc.  Entre otros, figuran el camping del Club La Polinesie (1956) en  Cala Montjoit. Rosas; la base americana de la serranía del Paní (1957) entre Rosa y Cadaqués (Gerona); la capilla del Sagrado Corazón y el Hotel Cid de Fuengirola; el Hotel Las Palmeras de Málaga; restaurantes como La Langosta, Los Boliches  y el mesón de José Luis en Málaga; el Hotel Las Pirámides; el Hotel Mare Nostrum; el Cine Varietés de Fuengirola...


            “Solía hacer grandes murales en paneles de tabla o lienzo, con el deseo de que sus obras permaneciesen en caso de reforma o derribo de los edificios. Pintar sobre el muro lo consideraba arriesgado para el futuro de sus trabajos”, explica su hija.

       En el libro Els cinemes de Barcelona”, Joan Munsó Cabús escribe: “Fernando Piñana era un gran artista, un dibujante bohemio y además genial. Dio al cine de Barcelona una gran relevancia por sus célebres fachadas publicitarias. Con su trazo fino y sugerente, de infinita elegancia, Piñana, que trabajaba con la facilidad de quien transita por la vida con una alegría que cree inmarchitable, fue digno continuador de la obra que iniciara otro artista genial: Antoni Clavé”. Fernando Piñana vino a ser el relevo de Clavé en el ámbito de los murales.


Autorretrato de Fernando Piñana en comic


       Fernando Piñana se relacionó siempre con sus colegas pintores como Santasusana en Barcelona o con el joven belga Georges van Hove -que firmaba sus cuadros como George Evonhav-, a quien conoció en la Costa Brava y con el que sostuvo una relación de padre e hijo hasta su muerte. Igualmente con el célebre pintor vallisoletano José Capuletti, que se casó con una bailarina de ballet.

   Los cuadros y dibujos de Piñana aparecen periódicamente en subastas de pintura. En Cataluña, se han subastado algunos dibujos suyos y, recientemente en las subastas de Internet:  Hola qué tal, se puso a la venta pública un mural de Marinas sobre lienzo de 600 x 106 cm. en oro y policromía, con un motivo de marinas, y otro, un mural panel, de 385 cm. x 85 cm., también en oro y policromía, cuyo motivo es Tajo de Ronda y bandoleros”. Ambos murales están firmados por Fernando Piñana y datados en 1965.

    La bella ciudad andaluza de Ronda fascinó al pintor, que la representó frecuentemente en sus cuadros, así como sus tipos pintorescos bailando flamenco. Buena parte de estas obras fueron adquiridas por coleccionistas extranjeros, entre ellos: Helmut Albietz en Fuengirola; la familia Matswägeus, que le compró una treintena de obras; Carlos Wadner, de Gottemburgo (Suecia) o los van Hove de Bélgica, que cuentan con diversas obras de Fernando Piñana. Los Hermanos Fernández Sáenz de Tejada fueron también otros coleccionistas de obras del pintor barcelonés; las adquirieron durante la estancia del artista en Fuengirola, localidad a la que se retiró a vivir en los años 60.

Gema Piñana y François Nashr

Gema Piñana Alfonso (noviembre 2025)

Gema Piñana (2025)

domingo, 16 de enero de 2011

El Museo del Dibujo del Castillo de Larrés cumple veinticinco años

Gabino Amaya, por su nieto de igual nombre


Julia Sáez-Angulo


El Museo del Dibujo del Castillo de Larrés Julio Gavín ha cumplido veinticinco años de trayectoria. Concentrado fundamentalmente en artistas españoles y latinoamericanos, el Museo pertenece a la Asociación de Amigos del Serrablo, que fue condecorada con la Medalla de Oro a las Bellas Artes por Su Majestad el Rey.

Julio Gavín (Sabiñánigo. Huesca, 1927-2006) fue el alma de su creación y primeros años. Su fuerte personalidad y entusiasmo logró que muchos artistas se implicasen el proyecto de ese Museo del Dibujo, primero en España en su especialidad. Recientemente en 2010, se creó en Madrid el Museo ABC de Dibujo e Ilustración, con los fondos del periódico.

El Museo del Dibujo del Castillo de Larrés, está situado en una construcción bajo medieval defensiva de gran belleza, a tres kilómetros de la ciudad de Sabiñánigo. Estructurado en torno a un patio central, se inauguró en 1986, después de una intensa reparación por los Amigos del Serrablo. Sus fondos cuentan con cuatro mil doscientas piezas y entre ellas se encuentran grandes firmas.

La institución, que expone con frecuencia a artistas aragoneses tiene una sala especializada en tiras cómicas o ilustraciones, entre las que se encuentran de Mingote, El Perich, Peridis, El Roto o Fernando Piñana.

En las otras salas –hasta un total de diecisiete- podemos ver, además de dibujos del XIX y primeros del XX, obras de artistas actuales como Antonio Saura, Pedro Martínez Sierra, Enrique Cavestany, Ignacio Zuloaga, Salvador Dalí o de Santiago y Pedro Ramón y Cajal, Perellón, Mercedes Gomez Pablos, Henri Levesque, Rosa Yagüe, Carmen Zulueta...

El Museo del Dibujo está inserto en el programa DOMUS de informatización y va cerrarse por obras de reparación hasta la primera quincena de 2015.

Idea germinal de los artistas

El dibujo es con frecuencia la idea germinal de los artistas y eso le confiere un valor muy singular. España no ha sido un país especialmente coleccionista de dibujos clásicos como Italia, por considerarlos meras partes de ejecución de la obra definitiva, esa es la explicación del por qué se conservan pocos dibujos de Velázquez o Goya.

El Departamento de Dibujos y Grabados de la Biblioteca Nacional de España es igualmente importante en la conservación de este género y recientemente han ingresado en él obras de Gabino Amaya, Carlos Ortega, Linda de Sousa, Pablo Carnero, Carmen Feijóo, Juan Jiménez, Manuel Ortega, Juan Gómez Acebo, Oyonarte, Andrés Puig, Fernando Piñana, Juan Moral...

Carlos Boix (La Habana, 1949), artista cubano/sueco, expone en la Sala Maruja Mallo de Las Rozas, una muestra bajo el título de “Swaps” (Intercambio) en el que destacan sus dibujos como una amalgama superpuesta de figuras humanas, animales, plantas y objetos, conformando una composición reflejo de la vida moderna actual. Boix es hoy un o de los excelentes dibujantes.

La galería Alfama, por su lado, ha hecho una magnífica exposición de José Picó en su obra sobre papel, al tiempo que muestra una buena colección de dibujos de artistas habituales de la galería como Abuja, Elisa Caro, Ángeles Santos, Miguel Condé, José Caballero, Cristino Mallo, Belén Elorrieta, José Zamora o Agustín Úbeda. En la galería Victo i Fills, se exhibe también una buena colección de dibujos de Jaume Estartús, junto a su colección titulada “Retablos del siglo XXI”.


Mas Información:
http://www.serrablo.org/
mail: serrablo@serrablo.org
Tfno: 974482981


miércoles, 12 de enero de 2011

Taller del Prado, Carteles en torno al Mundial de Fútbol España 1982




Julia Sáez-Angulo



Las colecciones de carteles de la Biblioteca Nacional o del Museo del Traje CIPE son de las mejores colecciones públicas en España. Los coleccionistas privados también se apasionan por los carteles en sus distintas variedades: taurinos, de cine, de deportes o específicamente de fútbol.

Taller del Prado en Madrid ofrece un buen stock de carteles con motivo del Mundial de Fútbol España 1982, que incluye coloristas ejemplares con reproducciones iconográficas de reconocidos artistas como Joan Miró, Adami, Alechisky, Manolo Arroyo, Bury, Chillida, Erró, Folón, Kolar, Monory, Saura, Tápies, Titus-Carmel, Topor y Velicovic.

Los vanguardistas definían el cartel –affiche en francés- como “un grito en la pared”, porque las revoluciones de primeros de siglo, principalmente soviéticas o movimientos sociales o laborales de los años 30, utilizaron los carteles para llamar la atención callejera de los viandantes.

España encargó quince carteles oficiales que son los que ahora expone Taller del Prado, que “ha querido poner de nuevo en circulación la colección de carteles originales del Campeonato Mundial de Fútbol España 1982”. Los precios de venta oscilan entre 20 y 50 euros.

La Filmoteca Nacional es otra institución con una formidable colección de carteles sobre cine, películas y festivales, con los que ha hecho varias exposiciones y seguirá programando. Paco Baena es un reconocido coleccionista de carteles cinematográficos y posee la mejor colección de carteles del pintor barcelonés Fernando Piñana, de los años 40, 50 y 60.

La citada colección única es limitada en su edición y estampada por la Societé de Productions des Affiches Maeght de París y está encabezada por la pieza de Miró que fue la más extendida en su momento. El fútbol es el deporte rey y concita gran interés entre el gran público.


Taller del Prado es uno de los lugares de estampación de grabados y carteles más conocidos y en él se estampan obras de pintores como Juan Alcalde, Eduardo Naranjo, Oyonarte o Fernando Bellver, galardonado recientemente con el Premio Nacional de Arte Gráfico.



martes, 12 de enero de 2010

Lola Greco interpreta “Fedra”, ópera flamenca, en los Teatros del Canal

“Fedra”
Del 13 al 31 de enero de 2009
Intérpretes: Lola Greco; Amador Rojas;
Alejandro Granados y Carmelilla Montoya
Dirección: Miguel Narros; Música: Enrique Morente
Coreografía: Javier Latorre
Teatros del Canal. (Cea Bermúdez, 1; 28003 Madrid)


Julia Sáez-Angulo

Tiene la belleza racial de una mujer mediterránea fuerte e intensa. Lola Greco, una mujer que ha vivido, se expresa bien con su voz grave, pero mucho mejor con el baile flamenco que da vida a una personaje femenino clave de la mitología greco-romana, de la tragedia griega, en suma, la de Eurípides, Séneca y Racine.

Ahora Lola Greco, de la mano de Miguel Narros interpreta a Fedra, este personaje lleno de fuerza y dramatismo, junto a Amador Rojas como Hipólito, el hijastro del que se enamora; Alejandro Granados como Teseo y Carmelilla Montoya como Ama. El estreno fue todo un éxito. Los aplausos y bravos se prolongaron con entiasmo y calor.

Esta “Fedra” sigue a la que interpretara Manuela Vargas hace veinte años en el Teatro Albéniz. La primera vez que se vio una tragedia griega llevada al flamenco fue “Medea”, también interpretada por Manuela Vargas. Se bailó “Medea” en el Teatro Nacional, años antes de la muerte del maestro Granero.

Danza, movimiento, luminotecnia… en medio de unos no decorados que dan sentido al estado de ánimo de los protagonistas, de los bailarines. Se interpretan los palos de soleás, tangos, peteneras, bulerías, tarantos… pero dentro de una unidad de argumento, de un hilo conductor del baile flamenco.
Concha Guerra, consejera de la Comunidad Auónoma de Madrid se declaró satisfecha por la buena marcha de los Teatros del Canal, "la joya de la Corona" los calificó, que lleva dos años existosos de andadura.

Fruto de mucho ensayo y compenetración

Esta obra, “Fedra” es fruto de mucho ensayo y competración hasta llegar a una danza fluida e interpretación natural, hasta lograr elegancia y carácter. “Este papel me ha hecho crecer”, declara la bailaora Lola Greco.

Premio Nacional de Danza 2008, Lola Greco es la mejor de una dinastía de bailarines los Greco. Su padre, José Greco, nacido en Italia se educó con sus padres en los Estados Unidos. Vivían en “Little Italy”. Fue la bailaora Pilar López quien sacó a José Greco del ballet clásico para llevarlo al flamenco. De ahí, su carrera imparable en este campo y la de sus hijos. De entre ellos, Lola Greco es la más brillante.

José Greco, padre de la artista fue un gran bailarín y coreógrafo, que colaboró estrechamente en los decorados con los pintores españoles Fernando Piñana y Jose Manuel Capuletti, quienes llevaron a cabo numerosos decorados para el bailarín. Estos artistas mantuvieron una estrecha amistad y los Greco conservan una buena colección de pinturas de Piñana y Capuletti en su casa de los Estados Unidos.


FLAMENCO EN BUDAPEST CON ÁNGEL ROJAS Y CARLOS RODRÍGUEZ


Por otra parte, el Instituto Cervantes de Budapest (Hungría) celebra la Presidencia Española de la Unión Europea con el espectáculo "Sangre flamenca" a cargo del Nuevo Ballet Español, que actuará el próximo jueves en el Palacio de las Artes, donde se han vendido la totalidad de las 1.300 localidades. La directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel, asistirá a esta gala a la que han confirmado su asistencia el presidente de la República de Hungría y el ministro de Educación y Cultura, entre otras autoridades de aquel país, así como el embajador de España.

Los jóvenes artistas Ángel Rojas y Carlos Rodríguez, integrantes del Nuevo Ballet Español, conjugarán baile, música y coreografía en un esperado espectáculo.

Con esta iniciativa, el Instituto Cervantes de Budapest pone en marcha, junto con la Embajada española en Hungría, un amplio programa de actividades que dará a conocer lo mejor del arte, el baile y la música de España durante la Presidencia semestral de la UE. Las siguientes presidencias de turno de la Unión Europea corresponderán a Bélgica y Hungría.


sábado, 17 de octubre de 2009

Fernando Piñana: Colección de tres mil bandas dibujadas en los años 40, publicadas en Barcelona




    Julia Sáez-Angulo
  
    17.10.19.- Un tesoro de tres mil bandas dibujadas con más de doce mil viñetas es la colección que conserva Gema Piñana, hija del pintor, como un tesoro artístico y documental de una época. El autor, Fernando Piñana de la Fuente (Barcelona, 1911 – Fuengirola, 1975), pintor, dibujante, ilustrador, director y cartelista de cine, dejó un testimonio singular de historietas en el periódico barcelonés La Prensa, en las que él era dibujante y guionista al mismo tiempo. Sólo hay una historieta con guión de Manuel Tarín Iglesias, periodista maestro de la entrevista, con el que trabajaba en el periódico citado y al que le unía una gran amistad.

Las historietas narradas por Piñana de la Fuente, que se publicaban de lunes a viernes en el diario, abarcan un registro amplio de temas: desde las aventuras caballerescas o policíacas a las bélicas sobre guerras en Extremo Oriente; de espionaje de los soviéticos, caracterizados siempre como enemigos, al igual que los indios de las historias de caw-boys, así como en las películas eran siempre los adversarios de los colonos o del Séptimo de Caballería.

Las bandas dibujadas con tinta china negra sobre cartulina o papel vegetal guardan cierto paralelismo estético con los rótulos de los carteles de cine y los créditos de las películas de los años 40, época dorada de Hollywood. El vestuario de los personajes, los edificios, calles, alamedas, coches, el mobiliario, los teléfonos y todo objeto alusivo guarda la atmósfera del momento. Los paisajes representados son otro aspecto singular y llamativo de estas bandas dibujadas. La maestría del trazo del autor se pone de manifiesto en cada una de las viñetas dibujadas, unas veces, con trazo grueso y, otras con trazo fino.




“Mi padre, que dibujaba con la mano izquierda porque era zurdo, tenía una facilidad asombrosa para hacer estas viñetas. Yo le he visto hacerlo en casa, donde tenía un despacho con una gran mesa inclinada e iluminada para trabajar. Los carteles de cine los hacía sobre caballete. Las obras de gran formato como las grandes fachadas para los cines las pintaba en su estudio en el barrio de Gracia.

Autorretrato y retratos de Lenin y Stalin

Se trata de una colección que la heredera desea conservar unida porque es un testimonio muy completo y de valor incalculable, además del estético, sobre el imaginario narrativo de las bandas dibujadas en los años 40, tan pegados al final de la guerra civil española de 1936 – 39. A través de su contemplación y lectura se aprecia la sensibilidad de una sociedad que leía con verdadera afición estas historias con el “continuará” del día siguiente.

“Cuando a mi padre le operaron y se mantuvo varios meses de reposo en el pos-operatorio, La Prensa recibió numerosas cartas –muchas de niños y jóvenes, que preguntaban por qué se habían dejado de publicar las viñetas”, recuerda su hija.

Los títulos de las historias son variopintos: “El retrato habló”; “La emisora de la muerte”; “Periodistas contra gánsters”; La fiebre del oro”; “Tom el Afortunado”; “La capitana de los gánsters”; “Foto X.L -23”; 2El drama en el circo”; “Aventura en Hollywood”; Llamada secreta al FBI”; El asesino habla”; “La ley está alerta”; “Los ojos del muerto (Misterio en Brooklyn)” ; “El camino prohibido”; “Plaza circular a las 11, 45” o “Crimen o imprudencia” con guión de Tarín Iglesias.

Entre las viñetas bélicas: “Misterio en el Pacífico”; “Alas sobre el Polo” o “Radar en el espacio”. Y entre las de caw-boys: “La venganza de Ralings”; “Prisioneros del gran Cañón; “El final del duelo” o “La reina de los pieles rojas”.

“Resulta curioso observar como introduce el autorretrato, con su fisonomía particular despejado de frente y con bigote, en alguno de los personajes de las bandas. También representa en ellas las efigies, a modo de cuadros decorativos, de Lenin y Stalin. En algunas de las bandas aparece por detrás el sello en tinta característico de la censura de la época”.

En suma una colección única que bien merece figurar en alguna colección, biblioteca o museo especializado en cómic, viñetas o bandas dibujadas.

Fernando Piñana fue un artista singular, versátil y polifacético. Durante los años de la guerra civil estuvo en la cárcel Modelo de la Ciudad Condal, al declararse carlista en un interrogatorio, y allí le encargaron hacer el retrato del anarquista Buenaventura Durruti, pintura que se perdió o no ha sido localizada. El único deseo de mi padre en la cárcel era seguir dibujando y pintando. “Hubiera hecho igualmente el retrato de José Antonio Primo de Rivera si me lo hubieran encargado como hicieron con el de Durruti”, decía mi padre.



Las fachadas de los cines y los carteles de las películas de Piñana durante los años 40 y 50 fueron muy celebrados. Muchos de ellos figuran en la colección de Francisco García Baena en Barcelona, así como en la Filmoteca Nacional en Madrid.