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lunes, 1 de julio de 2024

JAVIER LOSTALÉ, autor del libro “La morada infinita”, publicado por la editorial Polibea


Javier Lostalé, escritor. (Foto Zenda)


J.S.A.

1/7/24 .- Madrid.- Javier Lostalé es el autor del libro “La morada infinita. Quien lee vive más 2”, publicado por la editorial Polibea, con prólogo de José Luis Rey y epílogo de Julio Sánchez. “Una morada que a otra morada nos lleva es la lectura, donde todo transcurre con una especial intensidad, donde todo se traduce en un vivir mas”, dice el escritor poeta. Un total de cien páginas con reflexiones profundas y hermosas sobre la literatura y la lectura.

“En 2013 se inauguraba con “Quien lee vive más”, de Javier Lostalé, la colección «La espada en el ágata», de Editorial Polibea, que compilaba los textos con que en la sección del mismo título terminaba el programa La Estación Azul de RNE”, se recuerda en la presentación de la librería Rafael Alberti. 

“A medio camino entre el poema en prosa y la meditación literaria, los breves textos de “Quien lee vive más” y de este “La morada infinita. quien lee vive más – 2”, que lo continúa, las piezas de ambas obras son un testimonio de amor a la creación literaria; un canto a la lectura y al que lee; una meditación sobre el valor de la palabra como fuente del acto poético; la palabra como acto vital; el poema como cifra de un impulso que nos constituye y nos trasciende; una reflexión sobre las preguntas radicales que plantea la poesía; sobre el acontecer humano sobre el que se sustenta la palabra poética. La poesía como legado. Para qué escribimos y, sobre todo, para qué leemos. “La morada infinita”, como antes “Quien lee vive más”, es una poética y una razón de ser en la palabra y en el libro”.

Para José Luis Rey, es su prólogo “Leer es vivir en plenitud”: “Javier Lostalé es el gran poeta de su generación, que es la de los 70 o los novísimos”. Y para Julio Sánchez: “Leer a Javier Lostalé es leer poesía en su más pura expresión, lo que debe provocar sensaciones y sentimientos. En este libro, sin embargo, Lostalé se disfraza de buen librero”.


sábado, 19 de noviembre de 2022

JAVIER LOSTALÉ publica su poemario “Ascensión” en la editorial Pre-Textos


Javier Lostalé, escritor


Julia Sáez-Angulo

19/11/22.- Madrid.- Javier Lostalé ha publicado su poemario “Ascensión” en la editorial Pre-Textos. Un total de cuarenta poemas, que se abren con las citas de Clara Janés: “La elevación es el sentir interior” o de Rilke: “Somos abejas de lo invisible”.

Javier Lostalé (Madrid, 1942) es poeta, periodista y crítico literario. Incluido en la antología “Espejo del amor y de la muerte” con texto introductorio de Aleixandre, ha publicado ocho poemarios desde 1976 a hoy. Fue amigo del premio Nobel Vicente Aleixandre y ha trabajado en las secciones de Cultura de Radio Nacional de España.


ÚNICO REINADO

Es tu voz el único reinado

En el que nunca anochezco.

Cada día en ella me engendro

Para ser contigo de mí desposeido.

Por eso aunque no la escuche

Se me aparece

Y me entrega su sonido

 Sin tiempo ni lugar,

Pues es solo advenimiento,

Bautismo sin presencia.

El canto completo de mi ser

Está unido a tu voz.

Si algún día ella se apagara,

Dejaría que desde el deseo navegase virgen

Hasta abrazarme a su cielo desprendido.


viernes, 9 de abril de 2021

Javier Lostalé, autor del libro “Lector cómplice”, reflexión sobre la poesía, publicada en Breviarios Atheaica


Javier Lostalé, poeta 


Julia Sáez-Angulo

10/4/21.- Madrid .- El poeta Javier Lostalé es el autor del libro “Lector cómplice”, reflexión sobre la poesía desde diversos ángulos, publicada en Breviarios Atheaica. El libro se abre con una cita de Ramón Gómez de la Serna: “El libro es el salvavidas de la sociedad”.

El título de “Lector cómplice” viene después de la necesidad rilkeana , la búsqueda de una voz propia y la conciencia de su destino como requisitos indisociables de la condición de poeta, pero sin la “confluencia silenciosa” entre autor y lector, el poema no adquiere todo su sentido.

Lostalé aborda su reflexión sobre la poesía desde el siguiente índice: Al lector cómplice; A un futuro poeta; El acto creador; Ámbitos; Astros; Sismógrafo de varia poesía; Interludios; Ser dentro de la lectura, y, Confesión.

El autor no escapa a diversas citas de los maestros para hablar de la poesía, que vienen a ser una advertencia y camino para jóvenes y futuros poetas. “Saber sentir es saber decir”, advierte Cervantes. Y Ezra Pound remata la idea al afirmar: “Para decir sólo lo visible, mejor callarse”. 

“La poesía no nace ni muere. Vive. Está viva. Se acerca o se aleja. Pero siempre está despierta, como la mar”, dejó dicho Gerardo Diego. Y José Luis Rey: Todo poeta habla allá vida, para ser más allá de la muerte”.

Con este breviario, Javier Lostalé habla del proceso de la creación poética y lo aborda desde distintos puntos de mira, para ofrecernos un rico caleidospio del acto creador.

Cuando habla de los astros en la poesía cita a Shelley, Elliot, Valéry, Juan Ramón Jiménez, que transmite luz y energía, así como de otros poetas contemporáneos capaces de conmover el ánimo desde sus singularidades respectivas, de los añorados maestros Aleixandre y Perez Estrada.

viernes, 19 de marzo de 2021

“Cornucopia”. Reseñas de literatura contemporánea (2006-2020)”, de Ariadna G. García con prólogo de Javier Lostalé




Julia Sáez-Angulo

-18/3/21.- Madrid.- La crítica literaria es un arte cuando se hace bien. Ariadna G. García ha querido codificar o acoger en un solo libro las críticas dispersas en distintos medios y fechas, ordenándolas por autores españoles y extranjeros -sin dejar fuera a las autoras-, así como por fechas. El resultado es este libro titulado “Cornucopia”. Reseñas de literatura contemporánea (2006-2020)”, que ha sido publicado por la editorial Polibea en la colección “la espada en el ágata”.

El escritor Javier Lostalé dice en el prólogo que “Cornucopia” es un libro de consulta, de aprendizaje, que nos invita también a la lectura y a la relectura. Un ejercicio de estilo y una obra literaria en sí misma. Una lección de literatura encarnada, sujeta al tiempo, pero con sueño y deseo de eternidad”. 

La lectura de este libro invita a asentir o discrepar con igual placer en ambos sentidos. Hay afirmaciones variadas como la que Amalia G. García escribe a propósito de Carmen Jodra: “Sé que la poesía, salvo excepciones, no suele ser santo de devoción del que guste alardear (desplazada, sin duda, por el mayor prestigio social que tienen otros géneros), sino que, por el contrario, exige un culto privado (circunscrito a la esfera de lo doméstico) que se venera en la intimidad de una habitación propia, caso distinto del de la novela, que suele consumirse en espacio públicos, como el metro).

De Javier Lostalé, la autora dice: “Sus horas de escritura se parecen a las de un artesano, modela lentamente hundiendo sus manos en el corazón del barro. Trabaja hasta mancharse con la vida. Pero son sus poemas sutiles, refinados y profundos, lo mismo que vasijas de cerámica. Su obra, estoy segura, pervivirá en el tiempo. “No hay olvido posible” para tan alta poesía”.

De Pureza Canelo, Amalia G. afirma que “lo mismo que Cernuda y Unamuno pretende levantsas “un poema sin lindes para saludar a quien por nuestro lado pase”; abriga la esperanza de que “un surco mío pudiera alguien prolongarlo en una porción de tierra”.

“Angelina Gatell se empeña en mantener la llama de lo sido para calentarse en la vejez, pero también -confiesa- “porque el olvido/ solo nos hace frágiles”, explica la autora. De Gloria Fuertes, señala su libro “Me crece la barba”, antología que da oportunidad a los lectores de romper la barrera de los prejuicios. A Elena Quiroga la califica de gran novelista, “una de las mejores del siglo XX”, una mujer, que pese a la marginación femenina fue tejiendo su obra literaria sin descanso.

De Ramiro Pinilla la autora destaca que “fue ajeno a los focos y las prisas editoriales, a las imposiciones del mercado y a cuanta injerencia pudiese manipular el contenido y los tiempos de sus libros. “Escribió una obra rotunda, tan original como invisible”. De José María Bermejo recomienda su “Cuaderno griego”, un baño en el clasicismo en el que todos nos sustentamos.

Y así, toda una sucesión de juicios, afirmaciones, negaciones, énfasis y preferencias que gustará a los amantes de la crítica literaria, del análisis de texto, que se decía en nuestro Bachillerato.


viernes, 3 de julio de 2020

Javier Lostalé, autor del libro “La luz de lo perdido (Antología poética 1976-2020)”





 Javier Lostalé, escritor (Foto Jorge Villa)


Julia Sáez-Angulo

            04/07/2020 .- Madrid.- El escritor Javier Lostalé es autor La luz de lo perdido (Antología poética 1976-2020), libro publicado por Chamán Ediciones, con prólogo de Esther Peñas. En verso o en prosa poética, el libro ofrece el sentir, el pensar y el escribir lírico de un poeta respetado y apreciado en los medios literarios por su interés y rigor. Un yo poético que se expresa con palabra, verdad, sutileza y silencio.
            María José López Cerro es la autora de la imagen de portada del libro.

            La prologuista escribe con acierto: “La delicadeza con la que se impone el alba; la fragilidad de quien habita el claro del bosque; la elegancia del silencio exacto; un brumoso misticismo; el paso enlentecido del amante en retirada impuesta; el vehemente deseo de quien goza el cuerpo y la carne, el anhelo sostenido de que el recuerdo se incardine con el hoy días, trascienda y acompañe; un campo semántico que condensa (pulso, rosa, núbil, luz, puro, manos, memoria, claridad, olvido, tormenta…) Cuanto acaba de nombrarse habla del yo poético de Javier Lostalé, que a lo largo de los años ha ido abriendo el cauce de un significado tan propio y reconocible como hermoso”.

            Javier Lostalé (Madrid, 1942), poeta, periodista y critico literario, dice en el pórtico del libro titulado Confesión: “Escribo porque me salva, porque es lo único que me queda, porque fija un sonido, unas luces, el final de un acto de amor, el escenario de unas horas de deseo. Escribo porque están conmigo los que ya nunca estará, porque bajo al mar desde la mesa donde apoyo la cuartilla y me quedo quieto en la memoria de un cuerpo, y prolongo unas voces hasta perder la noción del tiempo (días y años juntos, apretados en un instante que me deja sin defensa).
                      Lostalé tiene en su haber casi una veintena de libros y ha sido galardonado con diversos premios, entre ellos, el Francisco Quevedo de Poesía y el Nacional de Fomento a la Lectura. 

El nombre del mar apagaste
Al bajar tus párpados
Y una alta contemplación sin destino
Transparente malla tejió en mi sangre
Que respira muerto recuerdo.
Al bajar tus párpados
Una atmósfera de árboles
Junto a su música entre mis ojos
Y vi solo tu línea pura.
Cada palabra en potro horizonte cristaliza,
Pero de ello solo el tiempo es reflejo, y no conciencia.
Al bajar tus párpados
La más inútil belleza creaste,
la que no posee lugar ni hora
donde en silencio cantarse.
Heroico sentir
Para siempre desvanecida imagen.

Javier Lostalé

Cuaderno adrede 10
           Recordemos que en 2019 se publico en Cuaderno adrede 10, dd la Fundación Gerardo Diego el título Javier Lostalé Lector de poesía, en edición de José Cereijo, donde se recogen los comentarios sobre las lecturas, entre otros de : José Bergamín, Francisco Brines, Pureza Canelo, José Infante, Miguel Labordeta, Clara Janés, Juan Luis Panero, Juan Ramón Jiménez, Gloria Fuertes, Julia Uceda, Luis Antonio de Villena o Luis Rosales. Como dice Pureza Canelo en la introducción: "Sí, leer es crear".



           

         

lunes, 25 de marzo de 2019

Germán Ubillos, presenta su libro “Tiempo” en el Café Madrid


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 Toharia y Germán Ubillos



 Intervinientes en la presentación del libro Tiempo



Julia Sáez-Angulo
Fotos: Adriana Zapisek

            25/3/19 .- Madrid .- El escritor Germán Ubillos ha presentado su libro “Tiempo” en el Café Madrid. Manuel Toharia, Carlos Aganzo y Javier Lostalé hablaron del autor y del libro, publicado por la editorial Entrelíneas. Carmelo Segura, editor, presentó a cada uno de ellos y agradeció al histórico Café Madrid la acogida, al tiempo que  recordó que por él han pasado numerosos escritores.

            El autor Germán Ubillos Orsolich (Madrid, 1943) tiene una fecunda carrera de escritor como periodista, novelista, guionista, autor de teatro... con un Premio Nacional en su haber. Ha escrito siempre sobre el amor y la muerte y en su último libro ha querido reflexionar sobre el tiempo, como indica el titulo del volumen.

            Manuel Toharia, astrofísico, hizo una vibrante exposición sobre el tiempo, como “flecha que va haca adelante”. “Mientras vivimos pasamos del presente al pasado continuamente, mientras que el futuro que es lo que va a pasar, no es realidad. “El tiempo al que alude German Ubillos es un tiempo psicológico, no termodinámico ni la temperie –palabra que no ha triunfado y sí se utiliza en italiano-o tiempo atmosférico”. “A las personas mayores el tiempo transcurre más deprisa que a los jóvenes... La reflexiones sobre el tiempo en el libro de German nos conduce a las relaciones humanas, a pensar y a entenderse”.

            Carlos Aganzo, poeta, señaló que los capítulos del libro de Germán Ubillo son como artículos o oequeños ensayos en los que nos lleva a una reflexión, como Ortega. Entra en la vida del hombre, “animal temporal”, ser para el amor. El autor pasa de lo científico, porque “lo suyo es el tiempo humano, humanista”. “Solo el amor detiene el tiempo” y concluyó con San Pablo, recogido también por san Juan de la Cruz: “a la caída de la tarde os examinarán del amor”.

            Javier Lostalé, poeta, señaló las distintas resonancias del libro Tiempo y recordó que su autor, German Ubillos “vive dentro de la escritura”. Tiempo, amor y muerte como temas constantes de la literatura y la vida. Amor más alla del tiempo y del espacio, más allá de las estrellas. “Una visión cósmica y un lenguaje que participa de la ficción y del ensayo”, “tiempo vital de opciones, búsqueda de lo esencial y elogio de la memoria”. Germán ofrece “una mirada de bisturí en su escritura”.

     Para terminar, un breve recital poético de la joven Elena García Tabachkova.
           
            En suma, el “tiempo escultor” como lo definiría la académica francesa Marguerite Yourcenar y del que German Ubillos ha dado una vuelta de tuerca en su reflexión literaria.

            Entre los asistentes al acto, los escritores Octavio Uña, Angelina Lamela, Alberto Martín Baro, Mila de Juanes, J.A. Mesa Besán, Elena Tabaschkova, la artista visual Adriana Zapisek, el empresario Mario Saslovsky o el abad del Valle de los Caídos, el padre benedictino Santiago Cantera.



Asistentes al acto

martes, 16 de diciembre de 2014

JAVIER LOSTALÉ, autor del poemario “El pulso de las nubes”








Julia Sáez-Angulo

         Periodista y Premio Nacional de Fomento de la Lectura, Javier Lostalé ha publicado su séptimo poemario titulado El pulso de las nubes, libro editado por Pretextos. El título parece entresacado de un poema de Clara Janés, que el autor sitúa al abrir el poemario.

         El pulso de las nubes de Javier Lostalé Alonso (Madrid, 1942) tiene algo de recapitulación existencia, como lo pone de manifiesto su primer poema “Toda la vida”. “En todos los caminos que elegiste/ hay una señal de cántico o de tristeza/ exhalada por labios sin nombre,/ Claros en su ofrecido misterio/ en su anunciación destemplado”-

         Una treintena de poema con acentos elegíacos dentro de ese recuerdo y pensamiento del pasado, donde se aprecia ese sentimiento de extrañeza de la vida, de “lo raro es vivir”, que decía Carmiña Martín Gaite.

         Títulos sugerentes en sus poemas: Hasta vosotros, Nunca por nadie, Solitario, Despedirse, Desnudo, Claro de luna, Humildad, Nubes, Espejo, Turbación, Secreto, Visitación, Silencio, Vértigo, Tentación, Azul, Azul, Inmortal, Despertar, Penumbra, Niebla, Nube dentro, Nube que no fue, Anunciación, Llave de niebla…

         “Qué bello amanecer sin disputa/ el de quien nombre el mundo/velado en su propia sabiduría/ para así toda música escuchar/ con su oído siempre nuevo, pues posee la inocencia/ del total entendimiento”, dice el autor en su poema “Humidad”.

         La soledad es uno de los sentimientos que rezuma el poemario, una soledad universal –no sólo del poeta- del que participa toda la humanidad. “Eclipse es la vida/donde el amor/ en su lento despedirse/ finge siempre eternidad…”

         En el poema “Nubes “,  el vate afirma: “Apenas necesitamos levantar los ojos/ para sentir el leve peso de sus formas,/ tan ignorantes de nuestro desvelo/ como de la soledad pequeña de unos pasos”.

         “Los poetas no están solos, porque cada poeta cuenta con un alma que le adora, en el abismo de la obscuridad o la distancia, sépalo o no”, dice Tomás Paredes, otro periodista y poeta. El propio Lostalé agradece al final la compañía de Pablo García Baena, Antonio Colinas, Manuel Borrás y Manuel Ramírez, que de una u otra manera, han estado cerca.

         No olvidemos que como señalaba Pessoa, el poeta es un fingidor, que dice siempre verdades.




         

sábado, 7 de junio de 2014

Javier Lostalé: "Quien lee amó, y con palabras por otro ser escritas consagra lo amado"



 
         L.M.A.

Javier Lostalé conjugó el verbo amar en presente de indicativo -“Quien lee ama, pues aunque esté solo no hay nada que desde su silencio o ausencia deje de responderle hasta cobrar una presencia que acompaña como el amor”- y en pretérito perfecto –“Quien lee amó, y con las palabras por otro ser escritas consagra lo amado” –. Para el poeta y periodista, amor y lectura se confunden también en una promesa de futuro, porque quien lee “se dispone a amar, y en el espejo de un libro arma su corazón para que venza en todas las batallas”. Lostalé concluyó su intervención ante el Micro de la Feria recordando el consuelo y la esperanza que ofrecen los libros: “Hasta los más desahuciados ven cómo nace en su firmamento una estrella durante la lectura. Quien lee vive más. ¿Y no es amar vivir más”.


Palabras que son flores que son frutos que son actos

¡Día, redondo día, / luminosa naranja de veinticuatro gajos, / todos atravesados por una misma y amarilla dulzura! / La inteligencia al fin encarna, / se reconcilian las dos mitades enemigas / y la conciencia-espejo se licúa, / vuelve a ser fuente, manantial de fábulas: / Hombre, árbol de imágenes, / palabras que son flores que son frutos que son actos.

Este último verso de Himno entre ruinas ha dado título a la velada poética que, enmarcada dentro de losactos conmemorativos del centenario del nacimiento de Octavio Paz, se ha celebrado en la Feria del Libro de Madrid. Los poemas de Paz se han oído en las voces de María Baranda, Tulio Demicheli, Jordi Doce, José Luis Gómez Toré, Ana Gorría, Antonio Lucas, Tedi López Mills, Aurelio Major, Eduardo Moga, Julia Piera, Esther Ramón, Juan Soros, Jorge Valdés Díaz-Vélez y Álvaro Valverde, quienes además han leído algunos poemas propios.

Esta lectura, complemento de la que tuvo lugar en la Residencia de Estudiantes el pasado 12 de mayo, celebra asimismo la poesía del Nobel mexicano, centro irradiador absoluto de toda su obra y actividad pública. Una poesía de celebración y conocimiento, que se interroga e interroga. La actividad de Paz como intelectual –la del escritor que ejerce influencia sobre las cosas públicas– es inconcebible sin la poesía, pues compuesta en soledad es por naturaleza escéptica y crítica.

Octavio Paz fue un escritor precoz. Ya en 1938 colaboró en la fundación de Taller, revista que señalaba la aparición en México de una nueva generación de escritores y de una nueva sensibilidad literaria. Abandonalos servicios diplomáticos a su país en 1968 como protesta por la represión de las manifestaciones estudiantiles en la Plaza de Tlatelolco en México. Desde entonces, Paz se dedica a su obra y funda dos importantes revistas: Plural (1971-1976) y Vuelta (1976-1998), en las que pretende crear y potenciar un espíritu plural y universal, dando así cabida a la poesía, la crítica literaria y la reflexión filosófica, política y social. Paz cultivó con igual acierto e intensidad la poesía y el ensayo. Entre otros reconocimientos, recibió el premio Cervantes en 1981, el Nobel en 1990 y el Príncipe de Asturias a la revista Vuelta en 1993. Murió en la ciudad de México el 19 de abril de 1998.


Babelia revisa las lecciones de la Gran Guerra

La Feria del Libro de Madrid ha abierto las sesiones dedicadas a la Gran Guerra con la mesa redonda “Babelia se va a la guerra. Un repaso a las lecciones de la Primera Guerra Mundial, 100 años después”, en la que han intervenido Jacinto Antón, periodista de El País; Ricardo Artola, historiador y editor, autor de La I Guerra Mundial, de Lieja a Versalles, y Eduardo González Calleja, historiador, profesor de la Universidad Carlos III y coautor de Nido de espías, España, Francia y la I Guerra Mundial. El debate, presentado por Berna G. Harbour, reciente directora de Babelia, estuvo moderado por Guillermo Altares.

La conversación ha discurrido salpicada de personajes reales que bien podrían ser de ficción (Lawrence de Arabia, Mata Hari, el káiser Guillermo II), otros que saltan de una guerra a otra (Goering, Churchill, Heydrich o el propio Hitler), imperios que se deshacen, húsares, lanceros, caballería, atentados rocambolescos, contrabandistas, trincheras, oficiales que avanzan con sus tropas, corsarios y submarinos, fronteras coloniales: un conflicto que evoluciona hacia una guerra moderna tanto desde el punto de vista técnico (supone el gran salto de la aviación) como ideológico (bombardeos de civiles, propaganda). “La Segunda Guerra Mundial es muy homogénea, más fácil de comprender porque tenemos más claros los bandos; es una guerra de buenos y malos”, explicó Jacinto Antón. “De la Primera no llegamos a entender por qué empezó y tiene, además, una iconografía heterogénea que nos despista”. Ricardo Artola, por su parte, precisó: “Era la peor guerra para ser general y para ser soldado: por un lado, es un vierteaguas del desarrollo tecnológico militar; por otro, la vida individual no vale nada”. En opinión de González Calleja fue “un guerra que podía haberse quedado en algo local y que nos deja dudas sobre si llegó a terminar alguna vez: algunos autores la consideran una segunda guerra de los treinta años y, sin duda, es el detonante de la II Guerra Mundial”.

A invitación de Guillermo Altares, los reunidos han señalado algunos títulos, novedades editoriales o no, que en su opinión orientan acertadamente e ilustran distintos aspectos del conflicto: Sonámbulos, de Christopher Clarck (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores); 1914. De la paz a la guerra, de Margaret MacMillan (Turner); Adiós a todo eso, de Robert Graves; Tempestades de acero, de Ernst Jünger; El buen solado Svejk, de Jaroslav Hasek y El miedo, Gabriel Chevallier (El Acantilado). La recomendación cinematográfica ha sido unánime: Senderos de gloria, de Stanley Kubrick.


Arte italiano en el Palacio de Abrantes

El volumen Arte a Palazzo, editado por Skira y que esta tarde ha sido presentado en la Feria del Libro, ofrece documentación gráfica sobre las siete exposiciones que acogieron en los dos últimos años algunas salas del primer piso del madrileño palacio de Abrantes, sede del Instituto Italiano de Cultura. El actual director de la institución, Carmelo Di Gennaro, explicó que el origen del proyecto expositivo fue “la invitación que hicimos a algunos artistas italianos a una residencia creativa”.  Botto&Bruno, Matteo Basilé, Vedovamazzei, Patrick Tuttofuoco, Paolo Grassino, Federico Solmi y Diana Siarianni realizaron entre febrero de 2012 y el mismo mes de 2014 intervenciones en el emblemático palacete. “Arte a Palazzo se convierte, así, en una suerte de exposición colectiva virtual”, añadió Di Gennaro, quien estuvo acompañado en el acto por la galerista Oliva Arauna. Arauna celebró que “el mundo del arte hemos vuelto a sentirmos en el Instituto Italiano como en casa”.