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miércoles, 5 de noviembre de 2025

Enrique Gracia Trinidad, Pepa Nieto y Ángela Reyes en las "Tardes de Prometeo"

Pepa Nieto, Enrique Gracia Trinidad y Ángela Reyes, intervinientes en las "Tardes de Prometeo"

Alberto Martín Baró y Angelina Lamelas

J.S.A.

6/11/25.- Madrid.- Los poetas Enrique Gracia Trinidad, Pepa Nieto y Ángela Reyes han llevado a cabo una lectura poética de sus respectiva obra en la tertulia Tardes de Prometeo, que tiene lugar todos los primeros miércoles de mes en el Centro Riojano.   (Año 45  -  Sesión 1.868) 

Los tres poetas invitados tienen una larga experiencia en tertulias y talleres poéticos. “Arco poético” se denomina la tertulia de Pepa Nieto.

    Enrique Gracia Trinidad. Madrid: Escribir por si alguien, algún día, / tiene un dolor de corazón idéntico / o sufre una alegría semejante.

    Pepa Nieto.  Outes (A Coruña). Ahora era distinto. / Había presumido de llevar la antorcha. / Cruzaba el mar sin miedo hasta la orilla. / Allí, sobre la arena blanca, / se empapaba de sueños.

     Ángela Reyes. Jimena de la Frontera (Cádiz). Ya sé que el Ángel de la gurda tan solo guarda / y sé también que el tuyo lo dejaste al borde de mi luto, / desperdigando plumas, acumulando tras las puertas / sus pausados suspiros.

    Entre los asistentes al acto, en su mayoría poetas, se encontraban Angelina Lamelas y Alberto Martín Baró, escritores que abrieron las Tardes de Prometeo este curso, el mes de octubre, con la lectura poética de los libros “Mujer en vela” y “Recuerdos y presencias”.

Otros asistentes al acto: Franca Figueroa y su hija Guiomar Ruiz, Emilio Porta, Soledad Serrano Fabre, Antonio Portillo Casado

    Más información

https://www.angelareyes.org/

Franca Figueroa y Guiomar Ruiz
Soledad Serrano y Emilio Porta



domingo, 13 de abril de 2025

ANGELINA LAMELAS, autora de la novela “La donación”, editada por Palabra


Angelina Lamelas, escritora

J.S.A.

13/4/25 .- Madrid.- la escritora Angelina Lamelas es la autora de la novela “La donación”, publicada por la editorial Palabra.  La vida es un don, que hay que donar a los demás, además de a uno mismo.

    Sinopsis.- La Donación nos sumerge en un relato conmovedor que explora la fina línea entre esperanza y sufrimiento, donde un corazón que late con fuerza une dos vidas destinadas a encontrarse. Un joven dispuesto al final que se avecina y una madre con la decisión más difícil en sus manos son los narradores de una historia en la que la vida en sí misma se lleva todo el protagonismo. Esta observa, con el tiempo como paciente acompañante, a dos personajes que discurren entre la aceptación y la negación, enfrentándose, así, como antagonistas representantes de la esperanza y la amargura. Descubrimos que el corazón es algo más que un órgano; es el símbolo de la conexión humana en los momentos más oscuros. A través de giros inesperados y decisiones desgarradoras, esta novela nos invita a reflexionar sobre la existencia y la belleza de la generosidad.

Angelina Lamelas Olarán (Santander, 1935). Descubre pronto su facilidad para fabular y vive una infancia feliz, rodeada de sus nueve hermanos y frente a la bahía, buen punto de partida para cualquier sueño. Cursa estudios de Magisterio y en 1957 viaja a Madrid, donde estudiará la carrera de Periodismo.

    En 1962 comienza a publicar artículos literarios en el diario Ya y en la Agencia Logos. En 1965 se casa con Francisco Fúster, compañero de promoción, y tiene dos hijos, Fernando y José Antonio. En 1971 gana la Hucha de Oro de Cuentos (ex-aequo con el escritor Medardo Fraile) y publica su primer libro de relatos en la editorial La isla de los ratones. Luego le seguirán otros libros de cuentos, poemarios y cuentos infantiles. Durante veinticuatro años compagina la enseñanza con la literatura. Como narradora ha conseguido premios prestigiosos: el Clarín de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles, el de la UNED de Narraciones Breves, el Alfonso Martínez-Mena…

    Ha publicado más de una veintena de libros de relatos, literatura infantil, ensayo y poesía, además de A dos manos, con su hijo, el periodista José Antonio Fúster. También ha participado en la antología de cuentos, Una hoja de otoño en el parabrisas, en la que quince escritores han escrito un cuento con el mismo título. Y ha traducido libros de cuentos ingleses y franceses.

    Está casada con el escritor Alberto Martín Baró.

miércoles, 8 de enero de 2025

Doble recital en la 45 sesión de "Tardes de Prometeo", dirigidas por Ángela Reyes en el Salón Gonzalo de Berceo

Ángela Reyes presenta a los dos poetas del recital, con la fotografía del monasterio de San Millán de la Cogolla, donde apareció el primer documento escrito de la lengua castellana, hoy español
Isabel, Rogelio y Ángeles en la mesa del doble recital


J.S.A.
Fotos: Adriana Zapisek
8/1/25 .- Madrid.- En este mes de enero de 2025, ha tenido lugar un doble recital en la 45 "Tarde de Prometeo", dirigido por la escritora Ángela Reyes en el Salón Gonzalo de Berceo del Centro Riojano en Madrid, que estaba al completo. 
    Los poetas que intervinieron: Isabel Miguel y Rogelio Sánchez Molero, que fueron muy aplaudidos en su respectiva lectura de poemas.

NOSTALJIA (JUAN RAMÓN JIMÉNEZ)
Pámpanos verdes. Jardín de Moguer
donde ha reverdecido la añoranza. 
Brotan frescos, claros versos azules.
Es la melancolía desolada
que ilumina tu barba encanecida.
Hallar lo trascendente, la belleza
fugaz de la rosa. Verdad eterna.
Son el color y aroma de las almas
de violetas* los que guardan tu misterio;
no la torre de marfil -cárcel cruel-.
Una nostalgia* antigua, más que anciana,
que vino a cobijarse, como al alba,
en la viva quietud de las palabras.
Un viaje hacia dentro de ti mismo;
en busca de aquel niño entrañado,
que siempre ha estado ahí, bruno y callado;
en busca del más dulce ensoñamiento,
de la razón vital de tu existencia
a lomos de un asnillo algodonado. 
Un ensimismamiento más profundo
que a fuerza de ahondar en la conciencia
ha madurado a Dios en tu Poesía.
    Rogelio S. Molero

(*) Almas de violetas. Juan Ramón Jiménez. Madrid 1900
(*) Juan Ramón Jiménez consideraba que debía escribirse como se habla de tal manera que los sonidos ge y gi él era partidario de escribirlos, y así lo hizo, con je y ji. 


A Latif Pedram* y a todas
 las voces secuestradas
 
Me repito hasta la sangre que es mi casa,
que las paredes que me envuelven son las mías
y los libros
y hasta yo soy yo en el espejo
aunque no me vea.
Me aprietan
y me asfixio
en esta cárcel tan mía y tan ajena.
Es la puerta  frontera
y no hay salvoconducto que la cruce.
Criminal peligroso
pregonan mis guardianes
y, en mi boca, descontrolada,
late la libertad.

 Latif Pedram, poeta y político afgano permaneció  bajo arresto domiciliario, en Kabul, por expresar sus ideas.

        Más información

Rogelio Sánchez Molero, poeta
Isabel Miguel, poeta







Angelina Lamelas y Alberto Marín Baró, matrimonio de escritores asistentes al evento


Rogelio, Ángela, Alberto y Carmen Valero

Rogelio y Adriana
Angelina Lamelas, Julia Sáez-Angulo y Milagros Salvador
Rogelio, Ángela y Alberto

Alfonso Sebastián, pintor, y Rogelio


miércoles, 2 de octubre de 2024

Recital poético de Julia Sáez-Angulo en las "Tardes de Prometeo". Presentación por Ángela Reyes, Carmen Valero y Rogelio S. Molero

 Julia Sáez-Angulo, escritora

Carmen Valero, Julia Sáez-Angulo, Rogelio Sánchez Molero y Ángela Reyes


L.M.A.
Fotos: Adriana Zapisek

    2/10/24.- Madrid .- La escritora Julia Sáez-Angulo ha inaugurado con una lectura poética, el nuevo curso de recitales poéticos en “Tardes de Prometeo”, tras la presentación de Ángela Reyes, directora de la institución. El escritor Rogelio Sánchez Molero, poeta y excelente rapsoda, alternó la lectura poética con la autora y Carmen Valero Espinosa pronunció las siguientes palabras para presentar a la escritora ante los asistentes:
“Julia Sáez Ángulo dice sentirse más narradora que poeta, porque narrar es lo suyo en el periodismo y fabular, lo suyo, en las novelas y cuentos. Pero la poesía puede estar también en la prosa y esa poesía la encontramos en muchos de los numerosos relatos y cuentos que la autora ha publicado, en los que se refleja esa mirada y ese decir poético de los personajes y circunstancias que conforman su narrativa.
Como ya ha señalado Ángela Reyes, la escritora Julia Sáez-Angulo nació en La Rioja y allí estudió su bachillerato, en un internado, que ella recuerda con gran aprecio, porque allí eligió Humanidades y pudo traducir a Julio Cesar, Virgilio y Homero entre otros autores. Ella se siente atravesada -como ha señalado en una de sus recientes crónicas desde El Escorial, donde veranea- se siente atravesada, repito, por la cultura greco-latina y por la cultura judeo-cristiana. Ambas afloran, sin solución de continuidad, en su escritura.
Como todos los letraheridos, Julia empezó a escribir muy pronto, pero, a publicar libros, lo hizo en los años 90, si bien, como ella misma señala, el periodismo es escritura y puede ser también literatura. De hecho, muchos columnistas de la prensa de hoy esconden las mejores plumas del español y, de facto, son periodistas y escritores literarios al mismo tiempo, porque, como bien señala Luis María Anson, el periodismo es un género de la Literatura.
Volviendo a Julia Sáez-Angulo, cabe añadir que cuenta en su bibliografía con diez novelas, diez libros de relatos y microrrelatos, cuatro biografías, dos libros de crónicas viajeras y tres libros de poemas. El último de sus poemarios, “Al paso de los días” es de 2015, editado por la Asociación de Escritores y Artistas Españoles. No ha vuelto a publicar otro libro de poemas, pero sí lo ha hecho en diversas antologías y revistas culturales.
En suma, hoy tenemos a Julia Sáez-Angulo, por primera vez en solitario en las “Tardes de Prometeo”, pues sí, ha estado en ellas, otras veces, como espectadora y también colectivamente como interviniente con otros poetas, por ejemplo, para leer poemas de mujeres poetas, durante el mes de marzo.
Poco más añadir en esta breve presentación. Julia Sáez-Angulo vive y acoge la poesía en su activo blog “La Mirada Actual”, donde publica numerosas presentaciones de poemarios, entrevistas a poetas o poemas. También, ¡ay! obituarios de los vates que nos dicen adiós. Recientemente, los de Antonio Hernández y Ángel García López. Pero la grandeza de los poetas radica, en que ellos se hacen inmortales con sus versos.
Julia confiesa que tiene numerosos poemas en sus gavetas, y que, algún día tendrá que reunir y publicar en nuevos libros. Dice tambián, que ordenarlos es lo más difícil, porque ella no escribe libros de poesía, sino poemas sueltos, fruto de ese rapto de inspiración de que hablaban los clásicos y llamaban musas, con palabras y conceptos de la mitología griega. Erato es la musa de la poesía, que se encarna en cada uno de los poetas al escribir versos.
Vamos a escuchar ahora los poemas de Julia Sáez-Angulo, que recientemente participará también con un poema sobre Viena, junto a Carlos D´Ors, en su recital sobre ciudades, en la tertulia poética de la Casa Castilla-La Mancha. Hay numerosas y muy buenas tertulias poéticas en Madrid, si bien hay que reconocer la valía, antigüedad y prestigio especial de algunas, como las Tardes de Prometeo, que va por su Año 44, con 1.859 sesiones. ¡Felicidades Ángela Reyes, por dirigirla!”.
    Entre los asistentes al acto: Acacia Uceta, Octavio Uña, María Rosa Jordán, Angelina Lamelas, Alberto Martín Baró, Carmen Lastra, Mercedes Ballesteros, Ana Vivas, José Manuel Riesgo, Pablo Reviriego, Pilar Lastra, Carmen Palomero, Pilar García Orgaz, Maite Corcuera, Félix Cadmio, Guía Boix, Irene Valcárcel Mayoral, Margaret Eyris, marquesa del Salobral...
    Nota Bene.- La tertulia poética más antigua de Madrid es la de Rafael Montesinos, dirigida después por su esposa, (70 años de andadura), seguida de la de Manuel Cortijo en la Casa de Castilla-La Mancha y, a continuación: Tardes de Prometeo, dirigida por Ángela Reyes (44 años). Madrid es también capital de poetas y tertulias literarias.
    Más información

Carmen Valero, Julia Sáez-Angulo y Rogelio Sánchez Molero

Rogelio Sánchez Molero, Ángela Reyes; Julia Sáez-Angulo y Carmen Valero

Ángela Reyes dirige "Tardes de Prometeo"
Con la fotografía del monasterio de San Millán de la Cogolla, al fondo


miércoles, 21 de febrero de 2024

ANGELINA LAMELAS presenta su libro "Recuerdos y presencias" en la Casa de Cantabria de Madrid

Angelina Lamelas, escritora

A Angelina Lamelas presenta su libro de poemas "Recuerdos y presencias" en la Casa de Cantabria de Madrid


Julia Sáez-Angulo
Fotos: Carmen Palomero

29/2/24.- Madrid .- La escritora Angelina Lamelas ha presentado su libro de poemas "Recuerdos y presencias" en la Casa de Cantabria de Madrid, con la intervención de los escritores Emilio Porta, vicesecretario de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles, AEAE, y de Alberto Martín Baró, autor del prólogo. El acto estuvo presidido por la vicepresidente de la Casa de Cantabria, Carmen Ruiz Ballesteros.
“Hay un momento en toda vida que los recuerdos se convierten en presencia. Lo sucedido que guarda la memoria se hace presente de modo continuo pues mezclamos los tiempos y todo permanece. En la vida de una escritora como es Angelina Lamelas, el transcurso es materia de escritura. Ella tiene el oficio y el don. El trabajo y la iluminación. Por eso sus poemarios y relatos, sus libros, conforman una obra, que contiene bellísimas páginas literarias”, escribe Emilio Porta.
Por su parte, Alberto Martín Baró escribe en el prólogo: “Angelina Lamelas no puede olvidar que es, ante todo, narradora, aunque ha publicado poemarios (…) En estos Recuerdos y presencias, como ya el título da a entender, se vale de su prodigiosa memoria para contarnos episodios de su vida, de su “Infancia y adolescencia”, de su “Santander de ayer y hoy”, de “La familia siempre”, de sus “Viajes” -suele presumir de haber visitado 36 países- y “Del pasado al presente” donde confluyen los recuerdos y las presencias”.
VOLVERÁN
Volverán los días del pasado
como vuelve la lluvia
 a mi ventana.

Me lo dijo un amigo.
-No vayas tan deprisa.
Si corres todo el tiempo
saldrás perdiendo.

Mañanitas de julio,
suenan las horas
alegres y despiertas.

Siempre están en la playa
las olas bravas,
esperan que yo llegue
muy de mañana.

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miércoles, 21 de junio de 2023

AGUSTÍN LAGUNA, autor del libro de poemas “Las veces que no supe que me querías”, con anemoia y siete pensamientos


Presentación en la Casa de Cantabria



Carmen Valero Espinosa

Fotos: Julia Sáez-Angulo

21/6/23.- Madrid.- Angelina Lamelas y Emilio Porta han presentado el libro de poemas, “Las veces que no supe que me querías”, ilustrado con fotografías de Agustín Laguna, publicado por Ediciones de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles, AEAE,  en la colección Mirador. Carmen Ruiz Ballesteros, vicepresidenta primera de la Casa de Cantabria abrió la presentación, en el salón de actos de dicha institución cántabra.

Emilio Porta, vicepresidente de la AEAE, destacó la memoria y la imaginación del poeta, así como la belleza de la poesía del libro, las fotografías que lo ilustran, y los sentimientos y sensaciones personales que lo habitan. Subrayó la admiración por el eterno femenino que recorre su poesía y la belleza de la escritura de un poeta que es médico, periodista, editor, músico, y sobre todo un hombre culto. Se detuvo en los poemas en que se recrean los amores no vividos o como pudieron haber sido (ese fenómeno que tienen nombre y se conoce como anemoia: “la nostalgia por algo que no se ha vivido ni conocido, pero que se siente como una experiencia propia”). También quiso poner de relieve la ternura de los versos que el poeta dedica a sus padres.

Angelina Lamelas, autora del prólogo de “Las veces que no supe que me querías”, dijo que había que sacar la poesía de Agustín Laguna de la clausura en la que estaba, pues él había sido editor y publicado los libros de otros, pero nunca el suyo. Éste es el primer libro publicado del autor. Un libro que es un diálogo interior con siete pensamientos: el amor a sus padres, la música, el pequeño planeta de sus viajes, lugares y estaciones, luces y reflejos, vivir amando, o sus dos hijos por encima de la distancia: Paloma y Agustín.

Por último, intervino el poeta, Agustín Laguna, quien recordó su sueño juvenil de ser escritor, pero hasta entonces había sido más bien editor de libros ajenos y escritor de miles de artículos publicados. Destacó sus admiraciones literarias que iban desde Pablo Neruda a García Lorca, Ana Rossetti o Ernestina de Champourcín. Citó con emoción a las mujeres poetas que se quitaron la vida, como Margarita Gil Roësset, Alfonsina Storni, Violeta Parra, Virginia Woolf, Sylvia Platz o Safo.

“Mi libro es un compendio de sentimientos y emociones, a mis padres, mis amores, pasiones y heroínas. Destacó su poema homenaje a García Lorca como favorito, su especial admiración al profesor Agustín García Calvo o a la escritora Iréne Némirovsky y a la cántabra María Vega, así como su pasión por Cantabria, donde había vivido más de veinte años y donde se educaron sus hijos.

Agustín Laguna guarda todavía un libro de poemas que se publicará en un futuro.


Agustín Laguna, escritor

jueves, 18 de mayo de 2023

FINA DE CALDERÓN. Homenaje en la Real Sociedad Económica Matritense y recepción de sus archivos, donados por los herederos

Fina de Calderón, compositora y escritora

Ponentes e hijos de Fina de Calderón

Julia Sáez-Angulo

Fotos: Carmen Palomero

        19/5/23.- Madrid.- La Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País ha rendido un homenaje a la desaparecida Fina de Calderón, autora, compositora y benefactora de la cultura. Durante este acto de homenaje, la Matritense recibió la donación por sus herederos del archivo documental de la escritora -sus tres hijos: Mariola, José Rafael y Giovanna-, siendo a partir de ese momento responsable de la custodia y encargada de la difusión de tan importante legado cultural.

Presididos por Manuel Rodríguez Alcayna, cabeza de la Matritentse, actuaron como ponentes del acto: el ex alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano, el académico Luis Alberto de Cuenca, la catedrática de Arpa María Rosa Calvo Manzano, que elogiaron la vida y obra de la homenajeada, e intervinieron como rapsodas de los versos de Fina de Calderón: Enrique Trinidad y Soledad Serrano. 

        Luis Alberto subrayó que Fina de Calderón representaba a la tercera España, que nunca le importó si los poetas era de izquierdas o de derechas.

    Seguidamente se leyó una carta de Emiliano García Page, presidente de la comunidad de Castilla-La Mancha, recordando a Fina de Calderón como hija adoptiva de Toledo, donde sostuvo el cigarral del Santo Ángel -donde estuvo en su día el fraile y literato Tirso de Molina-, en el que convocó a numerosos escritores a lo largo de su vida.

    José Rafael Gutiérrez de Calderón, hijo de Fina, quiso recordar también a su padre, Fernando, pues si su madre era la escritora, su padre siempre actuó con ella como “tramoyista”.

    Los ponentes recordaron especialmente la creación por parte de Fina, de los conocidos “Miércoles de la Poesía” en el Centro Cultural de la Villa, por donde pasaron numerosos poetas, porque la homenajeada decía que ella tenía como propósito “servir a la Poesía”. Se recordó igualmente su faceta de compositora musical de ballets, textos clásicos y de música ligera. Se puso también de manifiesto la faceta de luchadora de Fina frente a la adversidad de su enfermedad, una coxalgia, así como su amistad con todos los escritores, sin sectarismo cultural o político alguno, y entre ellos los franceses Colette o Jean Cocteau. Fina recibió distintas condecoraciones, entre otras, la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio, el Lazo de Isabel la Católica o el nombramiento de académica de Bellas Artes de Toledo.

En el acto, que tuvo lugar en la Torre de los Lujanes, estuvo la Infanta Doña Margarita de Borbón y su esposo Don Carlos Zurita, duques de Soria, Fernando Martínez de Irujo, marqués de San Vicente del Barco y numerosos escritores y amigos hasta completar la sala, entre ellos: Javier Lostalé, Montserrat Cano Guitarte, Emilio Porta, Rogelio Sánchez Molero, Angelina Lamelas, Carmen Valero Espinosa, Alberto Martín Baró, Juan Ignacio Vecino, Jaime Lamo de Espinosa, Cristina Alberdi, Elena Kirby, Floker, Carmen de Rocamora, promotora del acto…

Josefina de Attard y Tello (Madrid,1927-2010) dejó, además de las composiciones musicales, diversos libros de poemas y unas memorias que recrean su vida. 

    Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/2020/12/mi-amiga-fina-de-calderon-amo-y.html


Fina de Calderón y Buero Vallejo (c. 1970)


lunes, 9 de enero de 2023

AGUSTÍN LAGUNA. “Las veces que no supe que me querías”, libro de poesía y gráfica




J.S.A.

9/1/23.- Madrid. Agustín Laguna es autor del libro de poesía y gráfica “Las veces que no supe que me querías” (2022), edición especial publicada en la Colección Mirador, por Ediciones de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles, AEAE. 
    El libro lleva una introducción del escritor Emilio Porta, vicesecretario de la AEAE, en la que habla del viaje llevado a cabo por el autor, en el que “el amor, los amores, el deseo, forman parte del equipaje intangible, que la memoria guarda y que algunos expresamos a través del lenguaje”.
    Angelina Lamelas escribe el prólogo, en el que dice: ¿Como pudiste Agustín Laguna, guardar tanto tiempo alrededor de cien poemas, sin que casi nadie supiera, la pasión que contienen, la expresividad y el talento literario que corren por tus versos, el punto exacto donde se encuentran la cabeza y el corazón?”
Los poemas recorren un viaje del autor y va ilustrado con imágenes en color que figuran en el libro, la mayoría de ellas del propio autor.
    Agustín Laguna Mateos (Madrid) es doctor en Medicina, graduado en el Conservatorio de Música de Madrid, y en Información y Turismo. Ha trabajado como corresponsal y redactor en Diario 16 y ha sido editor de diversas publicaciones. Obtuvo el Premio Nacional de Edición 1992, otorgado por el Ministerio de Cultura, por la obra “Mi pequeño planeta”.

POEMAS

Dame las cosas
Que no te sirvan
Y yo les daré vida.
Con el tiempo que te sobre,
Construiré un reloj
De dos minutos
Donde poder encontrarnos.

*****
Dentro de poco tú serás sol, 
Y yo sombra,
Pero mientras llega
la marea, mi cuello se
quema entre el musgo,
el granito y los azules del
cielo. Bésame calor.
Sin pudor, cómeme,
hasta que sea sombra

*****
Escribir otra
vez,
el mapa para
llegar,
Subir la 
Escalera,
Pensar como
Debería ser  
Respirar en el
último rellano.
Pronunciar una
Frase sin sentido.
Entre tu puerta y
la calle.
En los escalones sin dirección,
Ensayar tu nombre, la frase de después,
“el no sé qué hacer” que sigue.
¿Te besaré nada más llegar?
¿O te diré “un paseo largo”?
Quizás un abrazo total; inesperados los dos.
Ahora solo mirar el verano, que acaba tras la
Ventana, mientras escribo el mapa de llegar a ti.
La marea se agita, trae agua de Irlanda,
vientos de Galicia, uvas de Chile, 
y de volver a vernos en León.

Agustín Laguna Mateos, escritor


miércoles, 23 de marzo de 2022

Germán Ubillos, autor del libro “El hijo de la luna y los desiertos de Marte”



Octavio Uña, Germán Ubillos y José Antonio de Mesa Besán




Julia Sáez-Angulo
Fotos: Milagros López

23/3/22.- Madrid.- Germán Ubillos es el autor del libro “El hijo de la luna y los desiertos de Marte”, dos novelas cortas de gran amenidad. El libro, que ha sido publicado por la editorial Éride, fue presentado por el profesor Octavio Uña y el académico José Antonio de Mesa Basán, en La LiVrería.
Octavio Uña resaltó que Germán Ubillos Orsolich (Madrid, 1944) era fundamentalmente un hombre de cultura y de teatro, un humanista, mientras que José Antonio de Mesa resaltó el conocimiento del autor sobre el espacio para situar sus dos novelas en él, en un viaje a la luna de un grupo de personas comunes, llevado por un empresario que confía en hacer negocios con el deshielo en la luna, lo que permitirá el agua para la vida y la instalación del Hotel Luna,r donde se alojan los otros protagonistas de la novela.
El norteamericano Harris Clipper es el protagonista principal, el empresario que envía expediciones de turistas del mundo entero, que tienen aventuras de todo tipo.
Entre los asistentes al acto, los escritores Alberto Martín, Angelina Lamelas, Mila de Juanes, Ángel Jiménez…
Germán Ubillos, escritor




 

jueves, 24 de febrero de 2022

Angelina Lamelas, autora del libro “Personajes de mi vida”, sobre familia, escritores y amigos

Angelina Lamelas, escritora


Julia Sáez-Angulo

24/2/22.- Madrid.- La escritora Angelina Lamelas es la autora del libro “Personajes de mi vida”, que ha publicado Ediciones Valnera. Un precioso volumen, a modo de álbum de fotos, porque lleva ilustraciones, y que la autora divide en cuatro apartados: La familia; Amistades, Escritores, y Encuentros. Todo un testimonio de vida, que viene a ser una suerte de memorias sui generis de la autora, narradora y poeta. De hecho algunos de los capítulos de este libro-álbum especial son largos poemas referidos a los retratados.

El libro lo escribió Angelina Lamelas Olarán (Santander, 1935) en plena pandemia (que ha sido generosa en frutos literarios de distinto calibre). Entrañable el capítulo de familia, ameno el de amistades, interesante el de escritores y muy particular el de encuentros.

Gusta leer esas semblanzas o perfiles de escritores como Álvaro Pombo, Luis Rosales, Carlos Murciano, José Javier Aleixandre, Alfonso Martínez Mena, Enrique García Trinidad, Manuel Arce, José Hierro, José María Merino, Mario Vargas Llosa, Martín Abril o Germán Ubillos Orsolich, toda una generación de su tiempo, que ella trató de manera casi continua en su trayectoria literaria o los encuentros con Cela, Valentín Fuster, Herbert Hayek, Alberto Marín Artajo, Luis Hermida o Félix Rodríguez de la Fuente.

Un capítulo aparte le merece la Asociación de Escritores y Artistas Españoles, AEAE, donde la autora estuvo muchas tardes como protagonista de libro, presentadora o espectadora. Allí cita nombres como José Gerardo Manrique de Lara, Isabel Ibañez, Pilar Aroca, José López Martínez, Emilio Porta, Carmina Casala, Fernando Almena o Beatriz Villacañas, entre otros.

Nombres, vivencias y anécdotas que relatan el humus y el perfume de un tiempo, de una mirada, la de la escritora, de un testimonio, que se lee con gusto por una maestra del arte de narrar.

Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/search?q=Angelina+Lamelas


viernes, 11 de diciembre de 2020

MI AMIGA FINA DE CALDERÓN QUE "AMÓ Y DEFENDIÓ LA POESÍA"

Fina de Calderón, escritora



    Julia Sáez-Angulo

    Madrid, 12.11.2020.- “Amó y defendió la poesía” este fue el epitafio que Fina de Calderón (Madrid, 1927-2010) quiso para sí y doy fe de que así fue en vida, después de que yo la tratara intensamente durante los últimos diez años en nuestros numerosos encuentros de fin de semana en su casa para dictarme sus memorias, que publicó bajo el expresivo título Los pasos que no regresan (2004). Eran nuestras tardes de sábado o domingo, o ambas, en las que trabajábamos, hablábamos, nos reíamos con anécdotas pasadas o nos parecía conspirar, cuando hablábamos en voz más baja -como si quisiéramos aplicar la discreción- al hablar de situaciones o sucesos sabrosos de los colegas escritores, conocidos políticos, nobles sin nobleza de corazón… y hasta de la realeza. 

Polo (Apolonia) era su doncella de toda la vida, ruda, directa y espabilada, que la atendía, cuando le pedía un analgésico y un vaso de agua, porque no podía soportar más el dolor de su cuerpo dañado en sus piernas desde niña o cuando le solicitaba la merienda para ambas o cuando le pedía que le ayudara a encontrar un papel en su océano de papeles, porque Polo, pese a ser analfabeta, tenía el don de encontrarlo con más facilidad, por las indicaciones descriptivas que le daba Fina. A la segunda o tercera vez de mostrarle alguno, Polo acertaba.

Era un placer estar y conversar con la escritora Fina de Calderón, una mujer guapa, lista, inteligente, astuta, coqueta, seductora y amante de la poesía, hasta entregarle su vida y generosidad en los eventos poéticos que organizaba y llevaba a cabo en los Miércoles de la Poesía, recital poético mensual todos los meses en el Centro Cultural de la Villa, para los que preparaba con cuidado su disertación previa sobre el poeta o el grupo poético homenajeado, así como en los cocidos o comidas anuales en su cigarral de Toledo, Santo Ángel Custodio, adquirido a mediados del XX, cuando convocaba a los vates en primavera. El Ayuntamiento de la capital imperial nombró a Fina de Calderón hija adoptiva en 1986. Se lo merecía. Su obra póstuma se titula Toledario y abre con la cita de los célebres versos de Garcilaso de la Vega: Cerca del Tajo, en soledad amena/ de verdes sauces, hay una espesura…. En este libro están también los versos de Fina: Entre Toledo y yo, sólo Toledo y yo. Y también aquellos en los que dicen en su libro "La sed que dura" (2002): Tengo miedo a morir, al renunciar al pájaro, a la fuente, a las altas campanas, espadañas y torres, al Tajo rumoroso.

    Yo le ayudaba recogiendo en mi ordenador sus indicaciones verbales o buscando puntualmente algún dato en sus libros y diccionarios para insertarlos. Con ella se aprendía como de una maestra, al tiempo que se dejaba decir o aconsejar sobre algún punto literario. Se podía discrepar en asuntos literarios, porque las dos éramos prudentes y diplomáticas.

Los Miércoles de la Poesía se los facilitó el alcalde Enrique Tierno Galván, cuando en 1984 ella le pidió un día al mes para la poesía en el Centro Cultural de la Villa, un lugar céntrico, casi ombligo de Madrid, que facilitaría la llegada del público. El alcalde le advirtió que los miércoles era el día de partidos de fútbol en los estadios y en la televisión, por lo que le iba a ser difícil encontrar público. Pero Fina de Calderón se vino arriba y le dijo que ese era precisamente el día que ella quería para demostrar que la poesía y sus poetas tienen un público generalmente fiel y distinto al de los futboleros, salvo en su día Dámaso Alonso al que gustaba el futbol, pero no lo confesaba porque no estaba bien visto en aquellos tiempos primeros de Dictadura. Así fueron, pues, sus Miércoles de la Poesía, siempre concurridos de gente y algunos de ellos hasta rebosar. A Fina le gustaban mucho los poetas de la Generación del 27, en especial Federico García Lorca y Rafael Alberti, al que había tratado durante el exilio del poeta en Roma junto a su esposa María Teresa León. Tenía tal pasión por Alberti, que en uno de sus Miércoles de la Poesía lo defendió frente al poeta Luis Antonio de Villena, que acababa de calificar de poeta menor al gaditano en su intervención previa.

    No faltaba la música al final de los recitales de poesía, sobre todo el piano, también violín o canto. Digna de recordar la actuación de Felipe Campuzano vestido con un precioso traje de seda blanco o las de la arpista María Rosa Calvo Manzano.

Después del recital en los Miércoles de la Poesía, precedido siempre de una amplia alocución de Fina y otra ponencia de un experto invitado sobre el poeta a recitar, algunos elegidos íbamos al salón burgués de Fina en el paseo de Martínez Campos, a tomar una copa y conversar.

Por los Miércoles de la Poesía pasaron los aedos más relevantes del momento como José Hierro, Claudio Rodríguez, Jaime Siles, Luis Alberto de Cuenca, José María Muñoz Quirós, Guillermo Carnero, Joaquín Benito de Lucas, Antonio Colinas, Santiago Castelo y otros muchos. Pasar por estos homenajes era deseo de muchos poetas. Pocas mujeres lo hacían y yo se lo reprochaba, le decía que era por ser ella coqueta y preferir a los hombres. Se sonreía y no desdeñaba mi comentario. Por sus recitales, recuerdo que pasara Pilar Aroca, que tiene muy a gala esa elección de Fina y pocas más. Algunas como Ana María Navales viajaba periódicamente a los recitales o iba a los cocidos anuales del cigarral toledano, pero no logró recitar en los Miércoles de la Poesía. Por aquellos eventos culturales iban siempre dos sobrinas de Antonio Machado, a las que Fina distinguía con su aprecio. 

Recuerdo algunos comentarios suyos sobre poetas, uno sobre Luis Alberto de Cuenca, a quien quería muchísimo, al igual que a Alicia Mariño, su mujer, pero la poesía del primero le desconcertaba, le resultaba demasiado moderna quizás para su sensibilidad y gusto. Tanto Luis Alberto como Fina eran dos personas relacionadas con la música pop o ligera, como composiciones de la misma. Fina componía canciones, letra y música. Fue compositora de música para ballets, algunos de ellos como Cancela o El Greco figuraban en la Compañía Nacional de Danza y fueron estrenados en el Bolshoi de Moscú. Varias de sus composiciones de música ligera participaron o ganaron los festivales de la canción de Mallorca o Benidorm en los años 60. La canción Caracola fue al festival de Eurovisión con los TNT en 1964. Sus canciones las han interpretado artistas como Víctor Manuel (Primer plano) o, en francés, los cantantes Maurice Chevalier (Nous de Paris) o Edith Piaf (Pouvoir). Fina también compuso canciones infantiles. Luis Alberto de Cuenca, por su parte, ha escrito letras o poemas llevados a la canción por algunos grupos jóvenes o cantantes como Javier Gurruchaga.

Tampoco se entusiasmaba con la poesía de Clara Janés. "A ti te gusta?, me preguntaba. A ella le gustaba José María Pemán y escribió un estudio titulado “Pemanerías”. Respecto a Carlos Murciano, premio nacional de Poesía, Fina apreciaba mucho su obra y admiraba su facilidad versificadora, pero a él lo consideraba muy mandón, incluso atrevido y excesivo a la hora de tratar corregirle algunos poemas.

    La tarea de Fina de Calderón como conferenciante no fue desdeñable. Como buena ateneísta, allí habló del humor en la poesía y doy fe de que ella preparaba a conciencia todas sus intervenciones. Quizás quede por publicar una selección de todas sus presentaciones y ponencias, así como de sus pregones en distintos municipios como el de Consuegra (Toledo) en 1964.

Afrancesada, mimosa, tolerante, cordial, generosa

Fina de Calderón (nacida Josefina de Attard y Tello), tomó el apellido de su marido para funcionar en la vida y la literatura. Su nombre artístico. Quizás porque es lo que se hace en Francia y a ella, muy española, le gustaba mucho lo francés, empezando por la lengua gala, que la consideraba muy suya, pues fue la lengua de su bachillerato durante su larga estancia en Berck Plage, en la costa del norte del Paso de Calais, donde trataba de recuperarse de una coxalgia que le contagió una niñera nodriza siendo muy niña. De vez en cuando, Fina y yo, juguetonas y snobs, hablábamos en francés o trufábamos el español de citas francesas para divertirnos. Algunos personajes del Instituto Francés acudían a visitar a Fina y con ellos alternaba la lengua francesa y española. Fina publicó un libro de poemas bilingüe, francés español, bajo el título de Pluriels (Plurales) en 2006.

    Le gustaba vestir colores claros que la favorecían, aunque también la he visto elegante de traje negro animada siempre con collares de perlas y sus labios rojos de rouge intenso. Lucía un bastón transparente, según Cuchi de Osma para que pasara desapercibido, dada su coquetería simpática innata.

A veces Fina organizaba comidas o cenas en su casa para conocer mejor a alguien. Ya se sabe -los masones lo hacen muy bien- que el ágape ayuda a confraternizar en las tenues blanches-. Su marido, José Fernando Gutiérrez de Calderón y Scapardini-Andreu, marqués de Mozobamba del Pozo, -Fernando para su esposa Fina- algo cansado con tanta charla de poetas, no asistía en algunas ocasiones y Fina lo excusaba con elegancia, al comprender que el hombre estaba ahíto de versos. En una ocasión organizó un almuerzo a tres para Juan Manuel de Prada, ella y yo, con ánimo de conocer y conversar con el escritor largo y tendido, que yo le había presentado. Se cayeron muy bien y se trataron después. Juan Manuel de la Prada le dedicó a Fina, en uno de sus artículos en ABC, el más hermoso obituario que comenzaba diciendo: 

“Tenía sus ramalazos de afrancesada hasta el tuétano y sus ráfagas de castiza impenitente, tenía sus achaques de viejita que oculta coquetamente su edad y sus exultaciones de muchacha apenas núbil; y siempre, siempre, siempre, era una criatura de una generosidad desbordante, codiciosa de exprimir las delicias del arte y la vida y de regalarlas jubilosamente al primero que se tropezara en su camino. Así era Fina de Calderón, la mujer más espléndida, sensible, simpática y ávida de belleza que jamás me haya tropezado; y también la más dotada y derrochona de talentos. Se nos ha muerto como un pajarillo, nonagenaria y recién nacida (…). Fina ya habrá organizado su salón literario en el cielo.”

Fina de Calderón encarnaba el espíritu de la tolerancia y la concordia de la Transición avant la letre. Lo suyo era la música y la poesía, que son lo mismo, y no paraba mientes en derechas o izquierdas, dando por sentado que eso era arcaico y propio de tiempos pasados cainitas. Lo suyo eran los personajes cruzados. En su infancia había conocido en su propia casa, a diversos escritores invitados por su padre, a Federico García Lorca, quien animó a la niña Fina, postrada en cama que se negaba a andar con muletas: 

-Las muletas son alas de palo para los ángeles y las niñas buenas. 

-Y tú ¿por qué no las llevas si te gustan tanto?

-Son escaleras traidoras, contestó el poeta.

-Y las gomas que están en la punta, ¿como para borrar los pasos?, preguntó la niña al poeta.

-Los pasos no se borran nunca, aunque así lo parezca, le respondió el poeta.

    A Fina le gustaba recordar estas palabras del escritor granadino. 

    Juan Ramón Jiménez, los hermanos Antonio y Manuel Machado, Miguel de Unamuno y Ramón del Valle Inclán, entre otros, también pasaron por la casa paterna, que ella vivió y heredó en alquiler y siguió viviendo en ella hasta su muerte.

    La escritora disfrutaba escribiendo y trabajando sobre asuntos literarios, por eso dedicaba igualmente sus fines de semanas a leer, escribir y preparar conferencias en su casa, casi siempre acompañada de distintos escritores de todo tipo y pelaje, con los que cambiaba impresiones, opiniones, risas y meriendas. No le gustaba estar sola. Su casa era un salón como el de Madame Recamier, puesto que ella también aparecía reclinada en su cama y a su lado había unos sillones bajos, casi descalzaderas, junto a una mesa igualmente baja para las visitas habituales de poetas y no poetas. A Fina de Calderón le gustaba recibir en su habitación y a todos nos parecía lo más natural del mundo. Su biblioteca junto al salón guardaba celosa un inconmensurable número de libros dedicados, uno de ellos, del académico José Alcalá Zamora me lo regaló porque lo tenía repetido con distintas dedicatorias. Un poemario erótico y políticamente incorrecto, muy comentado.

    El amor de su vida era su padre, al que citaba con frecuencia como una Electra herida. Quedó huérfana de madre muy pronto -una mujer venezolana de la que venía la gran fortuna de su familia- y el padre se volcó con ella para formarla intelectualmente y tratar de curar su coxalgia que le hacía cojear progresivamente de modo más doloroso y notorio. El otro gran amor de su vida era su nieto Antonio de Campos Calderón, marqués de Iznate, al que prácticamente crió y mimó hasta el final de su vida, diciendo que era el ser más cariñoso y adorable que pisaba el planeta. “Siempre está con una sonrisa en los labios y cuando le reñimos Polo o yo, por algún asunto doméstico, nos dedica una sonrisa tal que nos desarma. Afortunadamente es una gran persona”, me repetía. Antonio, hoy doctor en Medicina, fue mi ahijado en la Cofradía Internacional de Investigadores de Toledo, a la que también pertenecía Fina. Un muchacho magnífico, como no podía ser menos, nacido del alma de Fina.

    El recuerdo de Fina del escritor francés André Malraux, intelectual y aventurero, era uno de los más gratos para ella. Sostuvieron una buena amistad que algunos imaginaron como una liaison y que ella dejaba en el aire. Del escritor, tradujo al español su célebre novela La condición humana (1933). También recordaba con agradecimiento y admiración a la escritora francesa Colette, que se fijó en sus poemas cuando solo era una niña de once años y los divulgó por foros literarios y artísticos.

    Las hermosas memorias de Fina de Calderón Los pasos que no regresan -tomado el título de las palabras de García Lorca- lo cuentan todo muy bien de sí misma y de sus circunstancias. Yo solo quiero dejar por escrito unas pinceladas de mi paso por su vida y su alma. Me contaba de sus viajes a Estoril a visitar a don Juan de Borbón y a doña María. Una vez les llevaron un cuadro con el retrato de Alfonso XIII y les interrogaron en la frontera de Portugal, ella contestó sin inmutarse que se trataba del retrato de un ancestro, para regalar a otro pariente. La respuesta funcionó.

    Tenía mucho cariño al rey Don Juan Carlos y todos años Fina le enviaba por Navidad una bonita corbata con una tarjeta en la que le decía con humor: “Majestad cuando le vea lucir esta corbata, me haré la ilusión de que lo tengo abrazado por el cuello”.

    Fina decía que su mejor amiga fue la reina Giovanna de Bulgaria, a la que conoció en el Hotel Miranda de San Lorenzo de El Escorial, donde ambas veraneaban con su familia. "Era muy italiana", decía Fina. La amistad fue tal que la poeta puso el nombre de Giovanna a su hija menor, que hoy dirige la asociación Mujeres para el Diálogo. Cuando Simeón de Bulgaria, hijo de la reina Giovanna, se casó por el rito ortodoxo con la madrileña Margarita Gómez-Acebo, Fina intervino ante el gobierno de Franco, ante la posibilidad de que los expulsaran de España. La reina Giovanna, tras el matrimonio de su hijo en Madrid, se retiró discretamente a Portugal y nunca perdió el contacto con Fina, su marido y tres hijos: José Rafael, Mariola y Giovanna.

    La poeta también me contó la anécdota de la perdida de un anillo que le había regalado su esposo Fernando de Calderón, y encomendó su encuentro al famoso fraile franciscano padre Pío -Pío de Pietrelcina (1887-1968)- que tenía fama de santidad en vida y padecía los estigmas de la Pasión. Estaba tan agradecida por el hallazgo de la joya, que decidió viajar a Italia con su marido para darle las gracias personalmente al padre Pío y pidieron una audiencia con él. Nada más encontrarse ante el célebre fraile, éste le preguntó:  l´hay trovato? ¿Lo encontraste?

    Otra anécdota que me hizo reír fue la de Polo en Marbella, en cierta ocasión que Fina quedó en con un personaje de la farándula marbellí durante un caluroso verano. Cuando este se presentó en la puerta, Polo lo retuvo allí hasta consultar previamente, porque no le parecía que iba vestido adecuadamente con una chilaba blanca transparente. 

-Señora, abajo hay un hombre, vestido con una sotana blanca que le transparenta los colgajos. Dice que ha quedado con usted.

Fina veraneaba en Marbella donde adquirió un apartamento, comprado después de vender un cuadro de Sorolla.

*****

    Al funeral de Fina de Calderón en la madrileña basílica de la Milagrosa, acudieron el alcalde de Madrid, José María Álvarez del Manzano y su esposa, la reina Margarita de Bulgaria, la Infanta Doña Pilar,  la Infanta Elena, Leandro de Borbón, Myriam de Ungría, Carla Royo Villanueva,  la condesa de Montarco... y no faltaron numerosísimos escritores, especialmente poetas y artistas del cine y el teatro como Victoria Vera o Raúl Sénder. Ella lo merecía, al igual que la calle que lleva su nombre en la zona de Valdebebas de Madrid.

    A los diez años de la muerte de Fina, en 2020, la asociación Mujeres para el Diálogo y la Educación organizó un homenaje a esta Dama de la Poesía, en la que prestaron sus voces para la laudatio: Luis Alberto de Cuenca, Juan Manuel de Prada, Jaime Siles, Jorge del Arco, Sol Durini, Luis Antonio de Villena, Pepe Elgarresta, Angelina Lamelas, Enrique Gracia Trinidad, Emilio Porta, Javier Lostalé, Manuel López Azorín, Antonio Hernández, Miguel Losada, Carlos Murciano, María Antonia Ortega, Jorge Urrutia o Fanny Rubio entre otros. La pandemia del covid-19 aplazó este homenaje desde abril a sine die, si bien Giovanna de Calderón confía en hacerlo en abril de 2021.

De Fina nos queda sus seis libros de poesía, y otros de teatro, prosa y canciones. De los primeros destacaría: La cicatriz de arena (1983) y Las raíces del alba (1988), Glorieta de la melancolía (1998) ... Y quienes la tratamos, guardamos con agrado su espíritu sonriente, grato y cordial.

    El sueño de Fina de Calderón era lograr para Madrid, lo que era decir para toda España, de una Casa de la Poesía, donde hubiera a diario el recital de un autor, donde se conocieran y reunieran los poetas, donde se presentaran y vendieran todos los libros de poemas del mundo… La soñaba como al Casa de la Poesía en París, incluso mucho mejor. “podría instalarse en un palacete o algo así en la calle Alfonso XII”, decía, al tiempo que soñaba con un mecenas privado a falta de iniciativa oficial al respecto. De este asunto le habló más de una vez a la Reina Sofía, con la que sostenía un buen trato y con otras autoridades, pero ya se sabe que la poesía se vende mal.

Ahora cuando a mí me duele la rodilla, me acuerdo de Fina de Calderón y sus insoportables dolores de pierna que exigían infiltraciones de vez en cuando, al tiempo que compruebo como escribiendo o leyendo se mitiga u olvida ese dolor, porque la literatura sirve también para esto, además de para mostrarnos la realidad de la vida humana con formato estético.


URGENCIA

Es tiempo ya, Señor, que hable contigo,
que no rebaje nuestro encuentro a solas,
que amen tu arena mis rebeldes olas
y vea en Ti no al juez sin o al amigo

Es tiempo ya, Señor, que pruebe el trigo
que alegre nace y crece entre amapolas,
y que te abra mi alma sus corolas
y al frío del invierno des tu abrigo.

Es tiempo de olvidar vanos amores,
las sensuales, venenosas flores
que nos dejan amargas dependencias

Tiempo es de huir quimeras caprichosas
-girándulas, bengalas engañosas-
y no temer la luz de tu presencia.

Fina de Calderón


Fina de Calderón junto a la ministra de Cultura Pilar del Castillo y el Secretario Genral de Cultura, Luis Alberto de Cuenca


Fina de Calderón con Emiliano Page


URGENCIA

Es tiempo ya, Señor, que hable contigo,
que no rebaje nuestro encuentro a solas,
que amen tu arena mis rebeledes olas
y vea en Ti no al juez sin oal amigo

Es tiempo ya, Señor, que pruebe el trigo
que alegre nace y crece entre amapolas,
y que te abra mi alma sus corolas
y al frío del invierno des tu abrigo.

Es tiempo de olvidar vanos amores,
las sensuales, venenosas flores
que nos dejan amargas dependencias

Tiempo es de huir quimeras caprichosas
-girándulas, bengalas engañosas-
y no temer la luz de tu presencia.

Fina de Calderón