jueves, 4 de marzo de 2010

Laura Lio expones sus esculturas recientes en la Galería Antonio Machón

Laura Lio
Galería Antonio Machón
c/ Conde de Xiquena. Madrid


L.M.A.

La Galería Antonio Machón acoge por segunda vez en sus salas una exposición individual de Laura Lio, artita nacida en Argentina y residente en Madrid. Laura Lio expondrá proximamente en la muestra colectiva "Sinergias", organizada por la Fundación FiART y comisariada por Carlos Jiménez.

En esta ocaqsión se trata de un conjunto inédito de esculturas y dibujos. Obras que han surgido de tensiones aparentemente opuestas pero que son en realidad haz y envés de la misma experiencia. Por un lado expresan el vínculo a un lugar determinado, señalan esa fuerza que nos impulsa a “echar raíces”, a querer pertenecer a una geografía y a una comunidad. Y por el otro lado aluden a la imagen del pájaro, que asciende en el aire para abarcar un ángulo de visión más amplio, y en el vuelo adquiere mayor perspectiva y ligereza.

En este espacio semántico paradójico, donde la raíz se hunde en la tierra y el vuelo (el ala) asciende en el aire, han germinado estas obras. Obras que dicen: “Húndete en la tierra bailando”. Y a la vez: “Nuestro único nido son nuestra alas”.

Se trata entonces, precisamente, de desarrollar el trabajo creativo dando coherencia a lo contradictorio, sosteniendo ideas que parecen opuestas.

Una casa que echa raíces

La obra de Laura Lio abarca tanto obras desarrolladas en el plano como formas tridimensionales.

Entre las esculturas veremos cómo una casa echa raíces en el aire. Y cómo una raíz gira sobre sí misma mostrando toda su morfología en el espacio. También hay dibujos donde raíces de papel se hunden en otro papel.

En la sala mayor de la galería, un grupo de tres esculturas cónicas de mimbre, se despliegan en el espacio. Ánforas o vasos cuyo espacio interior se desborda, modificando su forma exterior. Bocas cuyos labios al abrirse amplían el volumen. En realidad el material crea una trama de líneas vegetales, donde adentro-afuera están comunicados, donde el volumen es atravesado por el aire y la mirada.

Y por último, hay otro conjunto de dibujos, que comienza con una lista de términos populares para referirse al ala. Una serie que, como si se tratase de música, está dibujada sobre partituras, para así poner en concordancia el aspecto espacial del sonido y el del vuelo.

miércoles, 3 de marzo de 2010

PAPEL (ES), Un encuentro de diez artistas en la galería Astarté


Papel(es)
María Aranguren / Rafael Canales / Tom Carr / Carlos Coronas / Roberto Díez / José García Navas / Vicky Herreros / Rafael Reverón-Poján / Dominica Sánchez / Karen Schiff
Galería Astarté. Madrid


L.M.A.

"Papel(es)" es el título de la exposición en la madrileña galería Astarté en la que participan los artistas: María Aranguren, Rafael Canales, Tom Carr, Carlos Coronas, Roberto Díez, José García Navas, Vicky Herreros, Rafael Reverón-Poján, Dominica Sánchez y Karen Schiff.

"Amalia García Rubí escribe al respecto sobre la muestra: "Desde la perspectiva guiada por la espontaneidad que da la libertad creativa cuando se trata de manipular el papel, el cartón o la cartulina, ha sido lanzada esta nueva iniciativa de la galería ASTARTÉ. Cita arriesgada por lo heterogéneo de su convocatoria y cuyo resultado es este encuentro armónico y fluido en sus múltiples discursos, procedentes de caminos distantes milagrosamente confluidos aquí. Un escenario común cuya calidez acogerá los próximos días algunos de los más altos vuelos de nuestro panorama artístico".

"En esta exposición colectiva bautizada "PAPEL (ES)", (otra vez el deseo de no enterrar la primera idea, el juego o la ocurrencia en apariencia pueril), la lista de participantes no tiene desperdicio, tanto por la amplia trayectoria de algunos cuanto por el feliz despegue de otros cuyos nombres están ya sonando fuerte, gracias en parte, al ojo crítico de esta galería".

"Empecemos el recorrido. En la primera sala las soberbias piezas de Carlos Coronas, tres bellísimas pinturas abstractas en óleo sobre papel, quizá un leve recuerdo a la tendencia hard edge del expresionismo abstracto aunque, como ocurre a muchos pintores de la abstracción pura en España y especialmente a Coronas, esta pintura deja campo al gesto leve, a la huella, a la veladura, al surco del pincel, y en definitiva a esa emoción controlada que tanto acerca como aleja a Coronas de la abstracción postpictórica de un Still o de un Barnett Newman. Frente a la estática línea recta de este gran artista deudor en parte del minimalismo de Dan Flavin y autor de importantes instalaciones e intervenciones memorables como la del Centro Barjola de Gijón en 2005, nos asalta, esta vez en forma de gruesos brochazos y manchas de color puro, el cuadro de José García Navas, arquitecto y pintor reconocido. Los trabajos de García Navas fluctúan entre el orden y el azar; su gesto contenido bascula de la calma a la agitación para crear espacios de acción que no renuncian del todo a la profundidad, a ese abismo que nos engulle si miramos a una determinada distancia del cuadro, y que parece abrirse en la superficie bidemesional de su pintura all over. Acompaña a este gouache una obra independiente, más dibujo que pintura, cuyo formato apaisado nos dirige la mirada a través de una franja de papel repleta de caligrafías ingenuas e inconexas, donde juega importante papel la idea primera, un automatismo psíquico en rojo sobre blanco, cuyo resultado evoca en cierto modo los mundos imaginarios de Klee, sólo que en García Navas la verticalidad, la escalera, el avión, la cruz ascendente, la nube…parecen haber caído para encauzar su senda secuencial hacia una horizontal infinita.


Saltamos ahora a los suntuosos espacios de transición para detenernos en lo delicioso de la obra fabricada con lo encontrado, en una suerte de combinaciones povera o dadaístas a lo Schwitters en las que María Aranguren, siempre atraída por el material de desecho, de reciclaje, despliega un delicado efecto visual de conjunto en sus “Cajas”; envases de cartón desplegados, pintados, pegados, cortados y al fin convertidos en cuadro, en obra de arte. Es, una vez más, la valentía y la virtud de hacer arte con lo mínimo, con esa economía de medios divulgada por Burri o Merz, y plagada de sugerencias tan sutiles como nostálgicas en su fragilidad sobre las que María Aranguren no deja nunca de incidir. A su lado, otra artista madrileña, Vicky Herreros, ha querido en esta ocasión bucear en aguas profundas, rescatando del olvido aquellos breves pero suculentos cuadernos de apuntes, que son la prueba irrefutable de su calidad como artista. Los diarios de pintor, sus proyecciones más íntimas, salen ahora a la luz en esta sucesión de pequeñas imágenes fragmentarias, donde la frescura de los conceptos parecen fluir sin pausa, atropellándose unos a otros por la rapidez con la que surgen las visiones, manchas, frotados, borrones… y por fin la clarividencia, la luz de un boceto trabado de principio a fin".

"No lejos encontramos a dos artistas que pudiéramos definir como los artífices de pequeñas grandes obras. Por un lado, la elegancia “oriental” de Karen Schiff y sus mínimos papeles pautados a base de rastros de trazos (como les llama la propia artista, quizá por lo truncado de sus trayectorias) y que a su vez le sirven de soporte para toda suerte de divagaciones reales paradójicamente traducidas en un lenguaje codificado de signos abstractos. Breves obras de arte únicas, con un trasfondo conceptual que no rehúsa el efecto estéticamente bello en la pulcritud y meticulosidad de la factura. Por otro lado, el trabajo plástico del venezolano Rafael Reverón, un artista que flirtea con el componente kisch de la obra de arte y cierta inclinación hacia el Op art.. En la base de estos curiosos efectos ópticos descansa la calidad plástica del proceso manual llevado a cabo por el artista y consistente en el vaciado a golpe de cúter, de monumentos emblemáticos madrileños previamente fotografiados y reducidos a leves estructuras o entramados lineales apenas reconocibles".

"Nuestro paseo continúa en la segunda gran sala de la galería. Comencemos por un artista de peso, asiduo en esta galería, en cuyos espacios hemos tenido el gusto de disfrutar y admirar sus prodigios tridimensionales. Tom Carr es uno de esos escasos ejemplos, si se me permite, de escultor con vocación arquitectónica, siempre que por ésta se entienda una arquitectura orgánica, hecha a la medida de la naturaleza y por lo tanto acorde con sus leyes de suaves geometrías, sencillas y complejas a la vez. Quizá tras ello esté la firme determinación de seguir buscando ese absoluto consistente en encontrar el equilibrio de contrarios en la forma leve e ingrávida, pero no por ello menos contundente. Entre el movimiento y la quietud, entre el lleno y el vacío, entre la línea curva y sus infinitas posibilidades rítmicas y lumínicas, fluctúa la obra de Carr. Poco o mucho, depende como se mire, tienen que ver estos desplegables en papel con su obra escultórica, pero en todo caso, coinciden con ella en el placer por dejar hablar al material, a los espacios ascendentes y descendentes creados por los angulosos pliegues que tan sencillamente construyen sus paisajes abstractos, sublimados ahora por la mínima expresión".

"En una órbita muy distinta a la de Tom Carr gravita Dominica Sánchez, artista con andadura en diferentes espacios europeos, quien hace tiempo se decantó por el lenguaje neoconstructivista de la pintura. Los planos y la línea trazada al compás son sólo herramientas de un rico repertorio plástico que, despojado de la frialdad cartesiana del constructivismo histórico, convierte su dibujo analítico en una geometría amable y grata a los sentidos. El reduccionismo de Domenica Sánchez no renuncia del todo al color, el cual a pesar de su moderación, otorga una especial calidez a estos papeles".

"De colores naturales, como provenientes de la tierra y en su claridad ocre, de una tierra en apariencia yerma, desértica, nos habla la única gran pieza colgada del sevillano Rafael Canales. Hay mucho de paisaje en estas manchas de una textura si se quiere lítica, que parecen brotar de la superficie rugosa del soporte, al igual que lo hacían las manchas de humedad sobre un muro en cuyas contracciones y expansiones descubría Leonardo todo un universo de matices cromáticos, luces y sombras… de enorme poder evocador".

"Para terminar y como colofón de este nutricio recorrido, un auténtico regalo para la razón y los sentidos son los papeles de Roberto Díez con sus singulares letanías ortográficas, brillantes y agudas en sus inteligentes combinaciones conceptuales. La escritura automática de Roberto Díez posee una doble función: la semántica que hace referencia al contenido y por tanto al significado específico de la palabra, en este caso la letra impresa escogida al azar; y la visual, en cuya combinación u ordenación estética se estructura la obra. Una simbiosis perfecta que Roberto Díez ha sabido llevar a término en todos sus trabajos, y que ahora se extiende más allá de los límites bidimensionales con la aportación de una nueva propuesta en la que el artista incorpora a su discurso habitual, elementos más líricos, táctiles y plásticos, como son el color y el volumen… los cuales no entorpecen el misterio y la belleza última de sus poemas visuales"

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Centenario de la Asociación Española de Pintores y Escultores

“Cien Años de la Asociación Española de Pintores y Escultores 1910-2010.
Un siglo de Arte en España”
Del 3 de marzo al 2 de mayo de 2010
Museo Casada de la Moneda. Madrid



Julia Sáez-Angulo


“Cien Años de la Asociación Española de Pintores y Escultores 1910-2010. Un siglo de Arte en España” es el título de la exposición que se presenta en la Real Casa de la Moneda, organizada por la Asociación Española de Pintores y escultores.

La muestra inaugurada por Alicia Moreno del Ayuntamiento de Madrid, Juan Teodoro Vidal, Director del Museo Casa de la Moneda, Rosa Martínez de Lahidalga, comisaria de la exposición, Carlos González, consejero secretario de la Fundación Amigos de Madrid, José Fernando Sánchez Junco, presidente de la Fundación Maxam, y Emilio Pina Lupiañez, como representante de los artistas, permanecerá abierta hasta el mes de mayo.

“Cien Años de la Asociación España de Pintores y Escultores 1910-2010. Un siglo de Arte en España”, que estará abierta al público hasta el 2 de mayo, reúne un total de sesenta y dos obras representativas de la diversidad estilística y de la libertad en que se mueve el arte desde el último tercio del pasado siglo. Todas las obras seleccionadas han participado en alguna edición del Salón de Otoño, muestra que organiza la Asociación Española de Pintores y Escultores desde 1920. Junto a obras de la Colección UEE pertenecientes a la Fundación Maxam pueden verse veinticinco obras galardonadas con el premio Extraordinario Reina Sofía y veintisiete que merecieron el premio Fundación Amigos de Madrid.


“La tertulia de la Quinta del Sordo” de Manuel de Íñigo

Como testimonio histórico figura “La tertulia de la Quinta del Sordo” de Manuel de Íñigo, obra en la que dejó representados a una buena parte de miembros de las juntas directivas, incluido el propio artista de espaldas. Entre los rostros conocidos, el del escultor Santiago de Santiago.

La Asociación Española de Pintores y Escultores se creó en 1910 por iniciativa del pintor Eduardo Chicaharro, junto a Cecilio Pla y Miguel Blay. En el acta fundacional firmaron, entre otros, Joaquín Sorolla, José Villegas, José Pinazo, López Mezquita, Moreno Carbonero y Muñoz Degrain.

Picasso se afilió para poder participar en uno de sus célebres Salones de Otoño, que comenzaron en 1920. En ellos se pudo contemplar el célebre cuadro de Joaquín Solana la “Tertulia del Café Pombo” con los retratos de los escritores Ramón Gómez de la Serna, José Bergamín y otros. El cuadro figura hoy en el Museo Reina Sofía.

Entre los cuadros destacables de la actual exposición en la Casa de la Moneda figuran entre otros los dos geométricos y premiados de Rosa Gallego y el de Esperanza Huertas titulado “Septiembre (trabajo de chinos)”, además de los de Carlos Muro, José Manuel Ciria, Luis J. Gayá, Saorín, Marga Dirube, Jesús Proaño y Francisco Díaz.


Página Web CERES de Colecciones de Museos de España



L.M.A.


El Ministerio de Cultura ha presentado en su página web CERES, el catálogo colectivo en línea de la Red Digital de Colecciones de Museos de España que se puede consultar en la dirección http://ceres.mcu.es. En su apuesta por facilitar el acceso universal a la cultura y poner a disposición del ciudadano una oferta legal de contenidos culturales en Internet, el Ministerio ofrece por primera vez un acceso unificado a los bienes culturales de los museos españoles, independientemente de su dependencia administrativa o su especialidad.

Se trata de una iniciativa pionera en España, solamente equiparable a los catálogos colectivos en línea de los museos de Francia y Canadá, que ha sido liderada por el Ministerio de Cultura, en colaboración con otras administraciones.

Los museos que conforman la Red Digital de Colecciones de Museos de España comparten un sistema unificado de documentación y gestión de sus colecciones, DOMUS, desarrollado por el Ministerio de Cultura que, tras la firma de 24 convenios de colaboración con Comunidades Autónomas y otras entidades gestoras de museos, es compartido por 128 museos. En el futuro se incorporarán 207 museos más.

CERES permite formular búsquedas generales y avanzadas en todos los museos o en una selección realizada por el usuario. Las consultas se pueden realizar en el catálogo de cada uno de los museos o en una o varias agrupaciones por tipología de museo, ubicación geográfica o titularidad.

CERES reúne cerca de 100.000 bienes culturales y 130.000 imágenes de museos arqueológicos, de bellas artes, de arte contemporáneo, de artes decorativas, de etnología y antropología, de indumentaria, de historia, de ciencias e historia natural, casas-museo, museos generales y museos especializados; museos públicos, estatales, autonómicos y locales, museos privados, ubicados en Andalucía, Aragón, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura, Galicia, Islas Baleares, Madrid, Murcia y Valencia.

Incorporación a Hispana y a Europeana


Los contenidos de CERES se incorporarán próximamente a Hispana, el portal de contenidos culturales en línea del Ministerio de Cultura, y a Europeana, la Biblioteca Digital de contenidos europeos, contribuyendo así al incremento de contenidos españoles en el portal europeo.


www.eu2010.es

Libros de Artistas en el Museu Fundación Juan March de Palma de Mallorca

"Una tirada de libros"
Museo Fundación Juan March
Palma de Mallorca
Del 11 de marzo al 5 de junio de 2010


L.M.A.


     03.03 10 .- A partir del 11 de marzo, y hasta el próximo 5 de junio, puede verse en Palma, en el Museu Fundación Juan March, la exposición Un coup de livres (Una tirada de libros). Libros de artista y otras publicaciones del Archive for Small Press&Communication, que muestra 150 obras, en su mayoría libros, múltiples, revistas, ephemera y audiovisuales, una selección de los trabajos de 24 artistas representativos de distintos movimientos artísticos que aparecieron desde el inicio de los años 60, como pueden ser los movimientos Conceptual, Minimalista, Fluxus o el Arte Pop.

La idea de esta exposición, que se exhibirá posteriormente en Cuenca, entre el 18 de junio y el 31 de octubre, en el Museo de Arte Abstracto Español (Fundación Juan March), parte del concepto de que el llamado libro de artista no es un libro sobre arte, sino una obra de arte, un medio artístico independiente que constituye uno de los aspectos más esenciales en el arte del siglo XX.

La elección del título de la exposición, Un coup de livres (“Una tirada de libros”) es un homenaje explícito a una de las obras esenciales del poeta francés Stéphane Mallarmé (1842-1898), Un coup de dés jamais n´abolira le hasard (“Una tirada de dados jamás abolirá el azar”), una obra que escrita y publicada en 1897, un año antes de morir, será a partir de 1914, al editarla la NRF (Nouvelle Revue Française), cuando adquiera la importancia que hoy tiene en la creación artística. Mallarmé concibió su obra como un libro en el que el espacio poético y el visual fueran indisociables.

Reflexión de Mallarmé

Esta exposición parte también de la conocida reflexión del propio Mallarmé de que todo cuanto hay en el mundo existe para ir a parar a un libro, una idea que experimentó una cierta resurrección en el mundo del arte a partir de los años sesenta del siglo XX, que es precisamente el periodo artístico desde el que parte esta exposición, que puede verse ahora en Palma.

A partir de entonces, en las colecciones de los museos y en las exposiciones, pero sobre todo en la actividad de los artistas englobables en las corrientes más cercanas al arte conceptual, el libro empezó a presentarse en pie de igualdad con la obra de arte tradicional. El libro rompió los límites de su función de soporte material de un texto para “competir”, como “objeto artístico”, con las obras de arte.

Este proceso, que tiene ilustres antecedentes en los libros editados, ilustrados y diseñados por los artistas de las vanguardias históricas en los primeros compases del siglo XX, adquirió características propias durante los años 60 y 70: la concepción del libro como obra de arte modificó la forma visual de los libros, transformó algunos de ellos en documentos de acciones y performances y otros en objetos autorreferenciales o en espacios de experimentación conceptual, verbal y material.

Este proceso tuvo evidentes consecuencias teóricas e institucionales: el libro de artista como obra de arte –reproducido, copiado, fotocopiado; multiplicado, en suma–, accesible a todos en cualquier lugar, se oponía, como un “múltiple democrático” (la expresión es de Johanna Drucker), a la comprensión tradicional de la obra de arte como un original único, conservado celosamente por instituciones que legitiman lo que es (o no es) arte. El libro de artista, por eso, ha acompañado especialmente el trabajo de los artistas conceptuales y el de quienes entendían al artista como un agente de cambio social.

24 artistas del siglo XX

Esta exposición presenta una selección de “obras”–en su mayoría libros, por supuesto, pero también múltiples, revistas y piezas audiovisuales– de 24 artistas de los años 60 y 70 del siglo XX. Los préstamos proceden de los fondos del Archive for Small Press & Communication (ASPC) del Weserburg Museum de Bremen, el primer museo del mundo que ha dedicado una sección autónoma a los libros de artista y ha iniciado un centro de investigación especializado, con una colección de publicaciones de artista de los años 60 y 70 que representa el trabajo de cientos de artistas de más de veinticinco países, con más de 35.000 publicaciones y documentos que componen un panorama de todas las corrientes artísticas importantes desde los años 60: el Arte Conceptual, Fluxus, el Land Art, el Minimalismo
o el Pop Art.

Guy Schraenen, su creador, es el curador invitado para esta exposición. Editor, ensayista, cineasta y comisario de exposiciones, Guy Schraenen fue fundador del grupo Cela (1957-62), de la galería Kontakt (1965-78) y de la editorial Guy Schraenen éditeur (1973). A partir de 1974 estableció el Archive for Small Press & Communication en colaboración con Anne Marsily. Desde 1991 es comisario invitado del Weserburg Museum de Bremen y del Musée Royal de Mariemont (Morlanwelz, Bélgica); desde 2000, del Museo Serralves (Oporto, Portugal), el MACBA (Barcelona) y el MNCARS (Madrid).

La exposición, que estará presente durante 2010 en el Museu Fundación Juan March, de Palma, y en el Museo de Arte Abstracto Español, de Cuenca, pretende introducir al visitante en los pormenores del encuentro entre el libro y la obra de arte contemporánea, y hacerle descubrir también la enorme variedad que presenta el libro de artista como obra de arte a lo largo de más de dos décadas

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martes, 2 de marzo de 2010

Juan José Domenchina en la antología “Artículos selectos” de la Fundación Banco Santander

"Artículos selectos"
Juan José Domenchina
Selección de Antonia Paz
Fundación banco Santander
Colección Obra Fundamental
Madrid, 2010


Julia Sáez-Angulo

        02.03.10 .- Madrid .- La filóloga Antonia Paz ha sido la responsable de la selección de “Artículos selectos”, primera antología dedicada al escritor Juan José Domenchina (Madrid 1898 – México D.F. 1959), poeta, narrador, crítico y articulista, desde que viera la luz por última vez sus famosos “Crónicas de Gerardo Rivera”, pseudónimo que utilizó para los periódicos El Sol y La Voz, en México en 1946. El libro ha sido publicado por la Fundación Banco Santander y presentado por Javier Aguado y la antóloga.

J.J. Domenchina fue secretario privado del presidente de la II República Manuel Azaña y estuvo casado con la poetisa de la Generación del 27 Ernestina de Champourcín, que a diferencia de su esposo disfruto su exilio en México. Ambos fueron traductores además de escritores.

“Domenchina se ganó el respeto de figuras de la talla de Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Azorín, Díez-Canedo o Benjamín Jarnés, pero también la antipatía –y hasta el odio- de muchos otros” como Salinas y Guillén tal y como se ha puesto de manifiesto en la correspondencia publicada entre ambos, ha declarado Antonia Paz.

Domenchina en México se convierte en el “único, el grande cantor del destierro” en palabras de Vicente Aleixandre que no son para echar en saco roto, teniendo en cuenta los líricos eminentes que dio el exilio republicano español”, añade Paz.

“Sólo Gerardo Diego y Ángel Caffarena tuvieron la gallardía de dar a conocer en la España franquista la poesía domenchiniana del destierro, en sendas antologías publicadas ya fallecido Domenchina”, insistió la filóloga.

Poeta y lo demás es secundario


J.J. Domenchina “era poeta y lo demás es secundario” subrayó la antóloga Antonia Paz, y "su poética se refleja en la crítica literaria comparable a la de Díez-Canedo" por su sagacidad y libertad, lo que le granjeó antipatías.

“El Diccionario es el libro más digno de ser leído por un poeta”, decía Domenchina, maestro de formación aunque nunca ejerciera la docencia. Vivió siempre en la madrileña calle de Serrano, sobre todo en el actual número 48, aunque todavía no ha conseguido la placa del Ayuntamiento que lo recuerde.

La admiración de Domenchina por el poeta Juan Ramón Jiménez fue un hecho-como igualmente la tuviera su esposa Ernestina de Champourcín-, así como por Azaña, si bien la prosa del político no influyó en su escritura.

Javier Aguado recordó que "los próximos lanzamientos que está preparando la Colección Obra Fundamental debemos destacar lo mejor de la prosa de Fernando Vela, las crónicas y poesías de Juan Chabás o los de Agustín de Foxá, entre otros, dentro de esta labor incansable de recuperación literaria en la que está embarcada la Fundación Banco Banco Santander". 
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Els Joglars presentan "2036 Omena-G" en los Teatros del Canal



L.M.A.

Los Teatros del Canal acogen 2036 Omena-G, el nuevo espectáculo de la compañía Joglars que estará en la Sala Roja del 4 de marzo al 4 de abril. Este espectáculo recoge una particular visión de la sociedad futura y es, además, el primero de los actos de celebración del 50 aniversario de la compañía privada y estable más longeva de Europa.

Lejos de echar la vista atrás, para este 50 aniversario, Boadella, director artístico de la compañía, ha construido lo que se podría llamar un ‘anti homenaje’. Así 2036 Omena-G da un salto de 25 años hacia el futuro situándose en 2036, en el 75 aniversario, realiza un acto de homenaje a la compañía.

El sarcasmo con el que Joglars ha retratado la evolución de la sociedad en el último medio siglo de historia de España, lo aplican también ahora sobre ellos mismos, sin contemplaciones. El resultado es una obra cruel, divertida, tierna, sarcástica y sin restricciones interpretada por el habitual equipo artístico de Joglars: Jesús Agelet (31 años en Joglars), Ramón Fontseré (27), Pilar Sáenz (23), Jordi Costa (31), Minnie Marx (17), Xavier Sais (7), Dolors Tuneu (13) y Lluis Olivé (5), con dramaturgia, espacio escénico y dirección de Albert Boadella.

La acción se sitúa en el año 2036 cuando una importante entidad bancaria del momento, junto a relevantes empresas, patrocinan el homenaje a los supervivientes de la que fue en el pasado una insigne compañía de cómicos que viven en el desvencijado “Hogar del pensionista”. El homenaje estará conducido por unos jóvenes artistas del año 2036, cuya relación con los viejos cómicos pone de relieve mundos muy divergentes.

Joglars se lanza así a la compleja pirueta de narrar lo divertida que resulta la propia tragedia si conseguimos aceptarla con humor. Para ello, no hay que rechazar la crueldad en igual proporción a la ternura. El payaso que imita al niño es el humor blanco y el que imita al viejo es el humor negro.

Según la compañía, la obra tiene cierta crueldad porque los actores se presentan con sus propios nombres y construyen los personajes que ellos mismos podrían ser con 25 años más; pero también hay aspectos tiernos y otros transgresores. Se trata de enfrentarse a la vejez de forma digna e inconformista.

50 años de Joglars

Desde 1961 el teatro de Joglars ha compaginado dos tendencias que rara vez aparecen juntas: la investigación fuera de cualquier convencionalismo y la popularidad. Conseguir, pues, un alto índice de audiencia con obras innovadoras desde el punto de vista del estilo y los contenidos, ha sido la pirueta más singular de la compañía en este cerca de medio siglo de vida.

Joglars sigue manteniendo un teatro directamente relacionado con la realidad circundante. Por este motivo sufrieron un día prisión y un consejo de guerra, así como en otras ocasiones ha significado polémicos enfrentamientos con distintas facetas del poder. Su inclinación por llevar a la escena la libertad de pensamiento ha hecho que en los últimos tiempos sus trabajos no tiendan a satirizar simplemente lo que ocurre fuera del teatro sino que se dirigen directamente a los mitos, creencias y tabúes de los propios espectadores que asisten a la obra.

La historia de Joglars es la historia de la búsqueda y la investigación constante y de la construcción de un lenguaje teatral, partiendo de la escuela del mimo clásico hasta la incorporación de todos los elementos dramáticos posibles. Su fórmula de trabajo está basada en la artesanía colectiva, de gran implicación personal y profesional -un claro sinónimo de sacrificio y austeridad, dedicación exclusiva y muchas horas de trabajo que proporciona un método de trabajo vivo y en permanente evolución.

La visión universal sobre los mecanismos de perpetuación del poder en diferentes ámbitos y facetas es el gran tema de Joglars y, después de más de cuarenta y cinco años de existencia, se concreta en miles de representaciones de treinta y cuatro obras teatrales, en más de veinte países de Europa y América, aparte de las producciones para televisión, cine y varios libros y estudios sobre la actividad de la compañía

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