martes, 28 de febrero de 2023
NATALIA LUMBRERAS. Exposición “Botánicas” en la galería “Tiempos Modernos”
L.M.A.
28/2/23.- Madrid.- Tiempos Modernos le invita a la inauguración de la exposición de Natalia Lumbreras, que se celebrará el próximo jueves 2 de marzo. La muestra profundiza en el mundo de una artista que trabaja en la sutil frontera de la artesanía y el arte. Una línea por la que se mueven algunas de las tendencias más actuales del arte contemporáneo. Natalia Lumbreras se ha sumergido en el mundo de la botánica para presentar una serie de obras que están inspiradas en la naturaleza y rinden homenaje a diseños en los que las hojas y las plantas son protagonistas.
La inauguración será a partir de las 18 a 21 horas. Contaremos con la presencia de la artista.
“Nunca he sido plenamente consciente -dice Natalia Lumbreras- de la presencia de las hojas en las plantas y los árboles, su variedad en formas, colores, los nervios que se dibujan en su superficie, el grosor de unas u otras, sus tallos, la variedad infinita… hasta que me he ido a vivir rodeada de campo”. Ese cambio de paisaje, que ha llevado hace algunos años a Natalia a vivir habitualmente en Menorca, ha influido claramente en la obra de la artista.
“Después de años y años trasladando los estampados y los dibujos del papel a la seda, las hojas me transportan a otra dimensión, a otro concepto más real: el de los estampados tridimensionales y las propias formas botánicas, pasan a la pared, y adquieren mil formas dependiendo de cómo y dónde se monte la composición, en la que la propia superficie se convierte en el fondo”.
La nueva exposición de Tiempos Modernos es una sorpresa. Los tradicionales “caprichos” de Natalia, sus primeras obras discretas para colocar en una mesa o en una estantería que presentó por primera vez hace 10 años en Tiempos Modernos, se han adueñado de la pared convirtiéndose en obras de arte. Cuadros pintados sobre seda, piezas únicas, en las que Natalia Lumbreras rescata una técnica tradicional y delicada para crear su arte. Los murales también están presentes, rebasando los límites de un cuadrado y adueñándose de la pared como soporte. Piezas de grandes dimensiones que transforman una estancia y deslumbran sobre el muro. Sin salir de la pared, Natalia ha empezado a trabajar con piezas individuales, que se colocan libremente creando una sensación de movimiento y libertad. Llenos de colores, estos particulares otoños de Natalia, son una de las novedades que presenta en la exposición.
Los pañuelos de seda son una auténtica joya dentro del mundo de la artesanía. Hace muchos años, Natalia Lumbreras empezó a crear sus propias formas: El pañuelo Pez nació en 1998, creado a partir de un taller con Joaquín Berao, diseñador de joyas, como una forma de concebir pañuelos que no necesariamente se quedaran en un tradicional “carré”, sino que pudieran ir mucho más allá́. “Un juego -dice Natalia- que me ha llevado a lo largo de todos estos años a un sin fin de variedades”. Una pieza de autor que ha inspirado a muchos otros creadores que han seguido la senda que comenzó hace 25 años Lumbreras.
Detrás de las obras de Natalia Lumbreras está una artista, sus pinceles y sus tintas. Así nacen sus piezas únicas, creaciones para una sola mujer o para una sola casa. Educada en el St. Martins College of Arts and Design de Londres, Natalia Lumbreras tiene una larga trayectoria como artista, que se revela en esta exposición.
En Tiempos Modernos estamos convencidos de que el auténtico lujo de España son sus artesanos y sus artistas. Trabajamos buscando las joyas del pasado, pero también descubriendo y apoyando a los grandes creadores españoles, que mantienen viva la calidad y la tradición de las artes decorativas y la trasladan al mundo del coleccionismo. Natalia Lumbreras es, sin duda, uno de sus mejores ejemplos como lo demuestra esta nueva exposición en la que descubre, a través de Botánicas, todo su talento.
"Botánicas"El Museo Nacional del Prado recupera la extraordinaria belleza original del San Sebastián de Guido Reni
Para la gran muestra que el Prado abrirá el 28 de marzo
Antes y después de la restauración) San Sebastián de Guido Reni. h. 1619. Museo Nacional del Prado |
L.M.A.
28.02.2023.- MADRID.- El Museo Nacional del Prado recupera la extraordinaria belleza original del San Sebastián de Guido Reni
San Sebastián, despojado del gran repinte que ampliaba el paño de pureza que cubría su cuerpo, se podrá ver en la gran exposición que el Prado, con el patrocinio en exclusiva de la Fundación BBVA, dedica a Guido Reni.
La eliminación de los repintes durante los trabajos de restauración, gracias al mecenazgo de la Fundación Iberdrola España, no solo ha dejado al descubierto esa parte del cuerpo del santo que había sido censurada, sino también otros elementos originales ocultos.
El proceso de limpieza ha definido aun con más fuerza la anatomía bañada por la luz de la luna que desde el rostro va modelando cada uno de los músculos del cuerpo hasta crear una figura de suma belleza y perfección.
lunes, 27 de febrero de 2023
ÁNGEL GONZÁLEZ: Libros, cartas, fotos y un autorretrato, parte del legado “in memoriam” del poeta en la Caja de las Letras
• García Montero destacó la “lección lírica y cívica de su obra y su vida”, su literatura comprometida y los puentes que estableció con las letras hispanoamericanas
• El homenaje del Instituto Cervantes incluyó un recital poético con Rocío Acebal, Fernando Beltrán, Benjamín Prado y Chus Visor, entre otros
https://www.youtube.com/watch?v=btRwV_Vuf3U&ab_channel=InstitutoCervantes
La filóloga y ahijada del poeta, María Gil Bürman, explica desde el atril el contenido del legado. Detrás (desde la derecha), Luis García Montero, Chus Visor, Araceli Iravedra, Cristina Gil Bürman, Ignacio Villaverde y Carmen Noguero. |
L.M.A.
27.92,. 2923.- Madrid.- La memoria de Ángel González (Oviedo, 1925-Madrid, 2008), uno de los poetas más destacados de la generación del 50, entró a última hora de este lunes en la Caja de las Letras con un legado formado por numerosos libros, un autorretrato, su expediente académico en la Universidad de Oviedo, cartas, fotografías y otros objetos que resumen su vida y su obra creativa. A continuación, el Instituto Cervantes celebró un homenaje que incluyó una conferencia de la escritora Araceli Iravedra, directora de la Cátedra Ángel González de la Universidad de Oviedo, y una lectura de poemas del autor de Áspero mundo, a cargo de Luis García Montero, Rocío Acebal, Fernando Beltrán, María y Cristina Gil Bürman, Martín López-Vega, Benjamín Prado y Chus Visor.
El nutrido legado del poeta fue cedido a perpetuidad por la familia Gil Bürman, con la que Ángel González mantuvo una estrecha amistad, representada por su ahijada María, filóloga, y la hermana de esta, Cristina. Junto a Luis García Montero, director del Cervantes, depositaron también el legado “in memoriam” en la caja número 1654 el rector de la Universidad de Oviedo, Ignacio Villaverde y el editor Chus Visor.
Forman el legado un autorretrato del poeta (le gustaba mucho pintar), una fotografía de su madre, María Muñiz, varias instantáneas más que reflejan su personalidad y su sentido del humor, postales diversas que enviaba a los Gil Bürman, una carta que dirigió a su ahijada María y una revista con la entrevista que esta le hizo en 1995 para la revista Hispanística de Universidad Jawharlal Nehru de Nueva Delhi (India).
Estos recuerdos muestran que González fue “una persona digna de ser recordada, admirada, decorosa, divertida e íntegra”, un hombre “cercano y familiar”, dijo María Gil Bürman tras explicar el contenido.
También se guardaron libros de Ángel González como Segunda parte (editado en Albuquerque, EE.UU. en 1998, con una dedicatoria para Cristina Gil Bürman), Tratado de urbanismo (1985, ed. El Bardo) o varias ediciones de Palabra sobre palabra. Todo ello se guardará de manera permanente en la Biblioteca Patrimonial del Instituto, al igual que el poema autógrafo Colliure y un ejemplar de Mañana no será lo que Dios quiera (Alfaguara, 2009), cedidos por García Montero. El Instituto cedió otros cuatro libros del autor: El maestro (editado en 1955), Áspero mundo (1956), Sin esperanza, con convencimiento (1961) y Grado elemental (1962).
Destaca también el expediente académico de Ángel González, cedido por la Universidad de Oviedo, en la que estudió el poeta y en la que obtuvo el doctorado honoris causa en 2007, y que depositó el rector, Ignacio Villaverde.
Magisterio poético
El director del Cervantes reconoció que este acto le conmueve “por la significación que ha representado Ángel y la labor de maestro que cumplió”, tanto por la ayuda personal que le prestó años atrás, como por “su magisterio poético”, desde sus primeros años de dedicación a la poesía.
García Montero destacó que el legado de González se guarde junto al de otros poetas de la generación de los 50, como Gil de Biedma, Caballero Bonald o Goytisolo. Recordando las memorias de Paco Ignacio Taibo, íntimo amigo de la infancia de Ángel González (quien escribió el prólogo), tituladas Para parar las aguas del olvido, García Montero afirmó que “nosotros queremos también parar las aguas del olvido para defender la vitalidad del valor ético y la capacidad de resistencia”.
Recalcó la “lección lírica y cívica de su obra y su vida”, así como su literatura comprometida con el antifranquismo, porque “mantener la conciencia y la resistencia es también mantener la esperanza”. También mencionó los puentes que su “importantísima” obra estableció con las letras hispanoamericanas, en especial con el poeta peruano César Vallejo.
Tras la recepción del legado póstumo del poeta, se celebró en el salón de actos un homenaje en el que Araceli Iravedra abordó la figura de quien es uno de los principales referentes de la poesía española del siglo XX, que obtuvo el Premio Príncipe de Asturias de las Letras 1985 y el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 1996, entre otros galardones.
El recital continuó después con la lectura de poemas del autor a cargo de García Montero, Rocío Acebal, Fernando Beltrán, María y Cristina Gil Bürman, Martín López-Vega, Benjamín Prado y el editor Chus Visor. Este último, gran amigo de Ángel González, hizo posible la publicación de Nada grave, el libro que que vio la luz tras la muerte del poeta. El acto se cerró con una actuación del músico asturiano Alfredo González.


