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viernes, 22 de julio de 2022

ANTONIO SOLER, la escultura como pasión y consagración en la vida del artista

 
"Torero", escultura de Antonio Soler

Antonio Soler, escultor



Julia Sáez-Angulo

21/7/22.- Madrid.- Hijo y nieto de pintores, Antonio Soler (Lorca. Murcia, 1969) optó por la tercera dimensión en el arte y se consagró a la escultura desde muy niño. Con una vocación acendrada, ha ido dando forma a los diversos materiales, barro, madera, piedra, mármol y es este último, el mármol, el que prefiere porque disfruta cuando lo toca, lo acaricia y lo huele. “No hay nada como la sensación, la grandeza y el poder que te ofrece la piedra para trabajar. De esto sabe también Héctor Delgado (el escultor que nos acompaña en la entrevista)”. Su estilo principal es el expresionismo contenido, pero también cultiva el realismo en los encargos, sobre todo en retratos. La experiencia le permite trabajar en la talla directa, sin boceto, sabiendo que un error en el cincel puede arruinar la pieza. “He vivido siempre de la escultura” dice con naturalidad y satisfacción al mismo tiempo.

Antonio Soler estudió música (toca el clarinete) y artes marciales, sin abandonar en ningún momento la escultura. Tiene cuatro hijos de los que se siente orgulloso y hoy está casado con la pintora Laura de la Cierva . Se considera un “artista domesticado”. Su bohemia es contenida. “No me atreví a lucir un pendiente en la oreja hasta que murió mi padre”.

El escultor acaba de instalar la escultura “El heraldo” en Novelda (Alicante) y un escudo para una casa solariega en El Casar, pueblo de Guadalajara. Le acaban de encargar otro y no quiere de momento seguir esculpiendo escudos. Sabe que la escultura es arte y oficio y a ella se entrega, porque está claramente convencido de que es su destino. Su padre, catedrático, le advirtió sobre la vida dura del escultor, pero él siguió adelante en su empeño.

Antonio Soler explica que trabaja el gran formato monumental al aire libre y el mediano o pequeño formato para exposiciones y ferias, al tiempo que va mostrando y acaricia en su amplio taller de Cobeña (Madrid) sus trabajos en mármol de Macael, negro africano, belga, piedra de Calatorao, alabastro, caliza, jaspe, ónix, madera, bronce… pero prefiere el mármol de Carrara, que “es como azúcar, como nieve, con su blanco impoluto” que deslumbra hasta el punto de quemarle en una ocasión las retinas, por trabajar con él al aire libre en el patio de su taller. 

“Cuando mojas la pieza de mármol de Carrera, parece porcelana”, dice, y recuerda con agrado su estancia en la gran cantera de mármol blanco en Carrara, Italia, en un viaje que hizo para elegir un bloque adecuado para un trabajo. “Era emocionante verte tan pequeño en aquella excavación gigante de la cantera en la montaña, más alta que una catedral. Carrara es un sitio que evoca a Miguel Ángel Buonarroti, allí se conserva su casa y allí esculpió su célebre pieza el Moisés. Los italianos me trataron muy bien y ese recuerdo siempre será grato”. 

“Carrara es modelo de cantera y atención a los escultores, del que debían de tomar modelo las canteras españolas. Su buen gusto y trato, así como los talleres para niños son un ejemplo. Hay otro mármol blanco de Carrara, el estatuario, que lleva algunos puntos y vetas en negro”. “En Carrara hay mucho cantero enterrado”, añade, como equilibrio a sus elogios del lugar. Allí hubo mucho trabajo y esfuerzo. “La escultura es una tarea dura y son bastantes los profesionales que acaban con algunos dedos del pie aplastados y de ello dio fe el propio Miguel Ángel en uno de los pies de su Moisés, donde quiso reflejarlo”.

Le pregunto si su maestro es Miguel Ángel y dice que lo reconoce como uno de los grandes, pero su máxima admiración va hacia el posterior Bernini (1598-1680) más versátil y proteico. “Bernini es tierno, dramático, señorial… Es capaz de todo”.

Soler dice que cuando ve un trozo de mármol, adivina de inmediato la figura que lleva dentro. “Hay que aprovechar la forma y las vetas con todas sus posibilidades. Sus ángulos, color, vetas o grietas me van marcando el camino”. A veces, es escultor rescata piedras hermosas de una escombrera, o restos de una gran escultura para hacer otras piezas. El resultado es asombroso.

La serie de trabajos escultóricos de Antonio Soler es amplia y variada. Ha llevado a cabo las esculturas del iconostasio de la iglesia ortodoxa de Madrid, por encargo del padre Andréy, que aprecia mucho su escultura. “Fue un trabajo soberbio, al que añadimos jaspe rojo para cuatro columnas. El relicario en ónix parecía madera. La escultura de la Virgen pesaba 1500 kilos. El iconostasio es un lugar al que no pueden pasar las mujeres”, me explica. 

La vida del escultor es azarosa y llena de anécdotas, como la de tantos artistas. Se reciben encargos que a veces no se cobran o se tardan en cobrar, pero también hay satisfacciones como la de contar, en su caso, con dos coleccionistas entregados a su trabajo, que le han adquirido pieza tras pieza con entusiasmo. ”A veces, termino una obra por mi cuenta y pienso que le va a gustar a uno de ellos y, cuando viene el primero dice que le gusta pero no la adquiere. Me encarga otra pieza. Él es coleccionista principalmente de encargos”.

Soler muestra orgulloso la imagen de la escultura de un retrato por encargo de un hombre joven con su perro. “Admiraba a Egon Schiele y quería que la pieza fuera en su estilo expresionista. Fue así como comencé con el expresionismo. El retrato quedó espléndido, el cliente, muy satisfecho y me cuenta que son muchos los amigos y conocidos que le piden ir a ver la escultura, lo que me llena de satisfacción también a mí. No me gustan los retratos suaves o dulces, prefiero plasmar en ellos los sentimientos, emociones o fantasmas que todos llevamos dentro”.

La pandemia del covid-19 y después la guerra de Ucrania han interrumpido diversos trabajos y proyectos para el escultor -al igual que para otros artistas-, como el de la restauración del monumento a los rusos muertos en un naufragio en Baleares en el siglo XVIII. “Hubo un centenar de muertos, y los cadáveres se recogieron en la costa balear. Rusia pagó el monumento, que se arruinó durante la guerra civil española de 1936 y, por iniciativa del padre Andréy, se iba a rehacer con otro. Ahora, por la situación bélica, las cosas tienen que esperar”, explica Soler.

En el taller se expone una bella pieza “Los sueños de Brancusi” en mármol africano, una escultura para la ONCE, una maternidad de mujer encinta, varios bustos, toreros, dos Meninas, desnudos femeninos… Pero llama la atención un gran árbol esculpido en marcha, “El fauno”. “Es un olivo que rescaté en un campo que estaban desarbolando y al ver el ejemplar lo quise comprar. Lo pagué a precio de leña. La madera es muy dura, eterna, y lo voy trabajando poco a poco con una serie de figuras alusivas a distintas situaciones”.

Antonio Soler es un hombre tranquilo, que dejó su Murcia natal para trabajar en Madrid. “Renuncié a un taller/estudio mucho más grande que este, cuando me casé, pero no me quejo. Aquí estoy muy a gusto.

Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/search?q=Antonio+Soler

Esculturas de Antonio Soler

Obras de Antonio Soler


Julia Sáez-Angulo y Antonio Soler


Rafael Soler y Héctor Delgado, escultores

sábado, 2 de julio de 2022

ANTONIO SOLER, escultor, prepara la instalación de una pieza, El Heraldo, en Novelda

Antonio Soler, escultor



Julia Sáez-Angulo

2/7/22.- Madrid.- Dice que nació escultor y que no necesitó acudir a ninguna Escuela de Artes y Oficios o Bellas Artes -que respeta profundamente-, porque llevaba la escultura en el pensamiento, la energía y las manos. Antonio Soler (Lorca. Murcia, 1969) tiene su taller en el pueblo madrileño de Cobeña y una trayectoria de más de treinta años en el arte de la tercera dimensión, donde se siente seguro y feliz trabajando la madera, el bronce y, sobre todo, el mármol, material por el que siente una predilección casi sensual, porque no se cansa de acariciarlo cuando lo ve. 
    Actualmente Soler prepara el montaje de la obra “El Heraldo”, en piedra blanquecina, para la Fuente de los Tres Amigos, en el cerro de La Mola, de la localidad alicantina de Novelda, localidad origen de buen mármol y de piedra caliza. Su traslado y montaje requieren una tensión determinada, que solo el autor puede afrontarla con firmeza. La escultura, que ha sido financiada y donada por Bateig Piedra Natural, será colocada antes del 22 de noviembre, fiesta y romería de Santa María Magdalena.
Antonio Soler, hoy artista internacional, tiene buen talante y prestigio en su trabajo; se lleva bien con sus colegas, aunque haya sostenido diferencias con alguno de ellos. “Todos estamos en la misma profesión y hay que saber hasta dónde llegar o colaborar con algún colega. Me interesa más la amistad que el posible o imposible trabajo conjunto. No guardo rencores, me incomodarían para mi vida diaria.”
El escultor lorquino, junto al también escultor Héctor Delgado, ha visitado el estudio de la escultora puertorriqueña María Antonia Román Prado en Madrid y ha elogiado su trabajo al tiempo que acariciaba con la mano sus mármoles pulidos en las piezas que él iba desgranando los nombres de los distintos tipos de procedencia del material: Carrara, Novelda, Portugal, Calatorao, granito… Antonio Soler conoce bien la piedra y de escultura. Soler sabe calcular, casi a ojo, el peso de cada pieza en kilos o toneladas. Para concretar, se ayuda a veces de un metro.
Confiesa que le gusta el expresionismo, aunque se venda peor que la figuración realista. “El expresionismo es una derivación expresiva y estilística del autor, más allá del modelo real”, explica. Su expresionismo no es exacerbado y el realismo lo cultiva sobre todo en el retrato.

Más información

http://www.a-soler.net/

Escultura de Antonio Soler

Antonio Soler, escultor


Antonio Soler, escultor

Esculturas de Antonio Soler

sábado, 2 de noviembre de 2024

ANTONIO SOLER esculpe el monumento al héroe mestizo Agustín Agualongo, fusilado por Bolívar. Suscripción popular

Monumento al héroe mestizo Agustín Agualongo, fusilado por Bolívar

El escultor Antonio Soler junto a la escultura

L.M.A.

2/11/24 .- Madrid.- El escultor murciano, residente en Madrid, Antonio Soler, ha terminado prácticamente la escultura de Agustín Agualongo Cisneros, que fue fusilado por el caudillo independentista Simón Bolívar y murió gritando: “¡Viva el Rey de España y viva la Religión Católica!”. Tras su muerte le llegó el ascenso a general.

    Una preciosa y monumental escultura en piedra, en talla directa y sin modelo alguno, puesto que no se dispone de retrato alguno del indio patriota de España. La obra artística se está finalizando en Granada, y será expuesta en el Parque del Oeste de Madrid, donde también se encuentra la estatua de Bolívar. Por la escultura se ha pagado 9500 euros, y se ha pagado por suscripción popular entre hispanistas. El propio escultor ha contribuido generosamente a su realización.

    "La escultura ha sido esculpida totalmente a mano", explica el escultor Antonio L. Soler (Lorca, 1969). "En talla directa,sin modelos ni modelados previos y sin información historia,imágenes, etc".

El mármol de Macael es un mármol difícil, comparado con él de Carrara. Está cargado de cuarzo  y de grano grueso ,muy difícil para los detalles y ha requerido de mucha destreza para entender y dar forma a este tipo de material.

    "Para hacer un símil en madera, es como tallar pino común, frente a otras maderas preciadas para la imaginería (cerezo, cedro, nogal...).Le he quitado a mano tres toneladas de la piedra inicial. También decir que he renunciado a todo pago que no sean los gastos básicos, porque debía dar un paso al frente, en bien de la verdad y la Hispanidad, como amante de nuestra historia", explica Soler.

    "Han sido tres meses en total de trabajo, selección del bloque con pocos recursos y opciones, traslados, materiales y alquileres de locales. No he tenido ningún tipo de ayuda y el diseño es completamente mío. La Asociación me ha dado plena libertad para trabajar y que la obra fuera libre y de inspiración propia", concluye el autor .

Juan Agustín Agualongo Cisneros (Nueva Granada -hoy Colombia, 1780-1824), fue un comandante del ejército real español, caudillo mestizo que actuó contra los independentistas, durante la guerra en Nueva Granada (hoy Colombia).  Algunos lo califican de «ídolo de un pueblo aguerrido y exaltado, es hoy símbolo de esperanza de un pueblo defraudado». Durante trece años hizo férrea oposición armada a los ejércitos republicanos en los territorios del sur de Colombia y Ecuador y sus fuerzas se batieron con las de Simón Bolívar (1783-1830), en la cruenta batalla de Ibarra, en 1823.

La Asociación Cultural Héroes de Cavite, de numerosos hispanistas, junto con la Asociación Renacer Hispanoamericano y el Ayuntamiento de Arenas del Rey (Granada), decidió erigir en dicho municipio una estatua dedicada a Agustín Agualongo, por su defensa de la Corona española y de la religión católica. 

La estatua está realizada en mármol y es el primero de muchos homenajes recordar a al héroe caído en el olvido, como tantos otros, en favor de España. La dedicación de la estatua ha sido el evento central de un ciclo de conferencias en Granada, que ha marcado el 200 aniversario de la muerte de Agustín Agualongo.

Más información

https://www.eldebate.com/historia/20240927/heroe-colombiano-fusilado-bolivar-murio-gritando-viva-rey-espana-viva-religion-catolica_230776.html

https://lamiradaactual.blogspot.com/2022/07/antonio-soler-la-escultura-como-pasion.html

https://www.facebook.com/100064089460823/posts/881827950630179/?mibextid=rS40aB7S9Ucbxw6v

jueves, 11 de febrero de 2021

PREMIO PRIMAVERA DE NOVELA. 25 Aniversario


L.M.A.

    11.02.2021.- Madrid .- El jurado del Premio Primavera, presidido por Carme Riera y compuesto por Antonio Soler, Gervasio Posadas, Fernando Rodríguez Lafuente y Ana Rosa Semprún (secretaria con voto), hará oficial el fallo durante la rueda de prensa.

El jurado del Premio 25 Primaveras, compuesto por Alba Carballal, Javier Aznar, An-drea Abreu, Jerónimo Carmona y Luisa Paunero (secretaria con voto), también hará público el fallo durante la rueda de prensa.

En esta edición de 2021, para el Premio Primavera de Novela se han recibido un total de 1543 originales. Por continentes, se han presentado 693 trabajos de Europa y 835 de América, 5 de Asia, 4 de Oceanía y 6 de procedencia desconocida.

España, que aporta 645 novelas, encabeza la lista de participantes, seguida de Argenti-na y México, con 225 y 122 originales respectivamente.

En cuanto a la participación española, las comunidades autónomas con más obras que optan al premio son: Madrid (188), Andalucía (96) y Cataluña (75).

Asimismo, para el Premio 25 Primaveras, se han recibido un total de 104 originales. Por continentes, se han presentado 56 trabajos de Europa y 45 de América, 1 de África y 2 de procedencia desconocida.

España, que aporta 55 novelas, encabeza la lista de participantes, seguida de Argentina y México, con 14 y 9 originales respectivamente.

En cuanto a la participación española, las comunidades autónomas con más obras que optan al premio son: Madrid (15), Andalucía (12) y Cataluña (7).

GANADORES EN EDICIONES ANTERIORES 

1997 Ganador: La hija del caníbal, Rosa Montero Finalista: El lugar vacío, Haroldo Maglia 1998 Ganador: Las perlas peregrinas, Manuel de Lope Finalista: Vientos de noviembre para el amor, Jorge Victoriano Alonso 1999 Ganador. El nombre que ahora digo, Antonio Soler 2000 Ganador. Amphitryon, Ignacio Padilla 2001 Ganador. De todo lo visible y lo invisible, Lucía Etxebarria Finalista: Fronteras de arena, Susana Fortes 2002 Ganador. Dos mujeres en Praga, Juan José Millás Finalista: La vida en las ventanas, Andrés Neuman 2003 Ganador: La vida invisible, Juan Manuel de Prada Finalista: La otra ciudad, Pablo Aranda 2004 Ganador: Carta blanca, Lorenzo Silva Finalista: La edad secreta, Eugenia Rico 2005 Ganador: Las vidas ajenas, José Ovejero Finalista: Esther en alguna parte. O el romance de Lino y Larry Pó, Eliseo Alberto 2006 Ganador: Vichy, 1940, Fernando Schwartz Finalista: Nuestra señora de la noche, Mayra Santos-Febres 2007 Ganador: Camino de hierro, Nativel Preciado Finalista: La muerte de Venus, Care Santos 2008 Ganador: Nudo de Sangre, Agustín Sánchez Vidal Finalista: Crucero de Otoño, Luis del Val 2009 Ganador: La sombra de lo que fuimos, Luis Sepúlveda Finalista: Los elementos del mundo, José María Beneyto 2010 Ganador: Todo el amor y casi toda la muerte, Fernando Marías Finalista: La fragilidad de las panteras, María Tena 2011 Ganador: El reclamo, Raúl del Pozo 2012 Ganador: Los invitados de la princesa, Fernando Savater 2013 Ganador: El año en que me enamoré de todas, Use Lahoz 2014 Ganador: La noche soñada, Màxim Huerta 2015 Ganador: Misterioso asesinato en casa de Cervantes, Juan Eslava Galán 2016 Ganador: El desorden que dejas, Carlos Montero 2017 Ganador: No soy un monstruo, Carme Chaparro 2018 Ganador: Mi pecado, Javier Moro 2019 Ganador: Candela, Juan del Val 2020 Ganador: El corazón con que vivo, Jose Mª Pérez, Peridis

viernes, 14 de junio de 2013

Un pedasico de Poesía necesaria







L.M. A.

“Dicen que la pasión / y la ternura son. / El sosiego es transparente. Y ocurre / que el existir se hace visible: / por esa luz que en unos ojos toma cuerpo, / por esas manos y su tacto, / por esa manera de ver / la voz del inocente, por esa forma de escuchar lo que el silencio calla.” Con este poema titulado “La realidad”, José Manuel Blecua, director de la Española, aunque en este acto solo profesor, maestro y amigo de Nicanor Vélez, iniciaba la lectura poética celebrada en la Feria del Libro de Madrid en memoria del editor y poeta colombiano y catalán.

“Nicanor fue un alumno ejemplar. Venía ya de París y era mayor y mucho más culto que el resto. El primero en fijarse en él fue Claudio Guillén. Y desde entonces mantuvimos una gran amistad, también con mi hermano Alberto”, recordaba el profesor Blecua, quien acudió acompañado de su esposa, María Luisa, que ha viajado expresamente desde Barcelona: “Venía mucho a casa y lo que más le gustaba era leerme poemas. Yo le decía: ‘déjame que los lea yo primero, que si no, no me entero bien.’ ‘Un pedasico, un pedasico’, me contestaba y se echaba a leer”.

Antonio Gamoneda, Clara Janés, Olvido García Valdés, Miguel Casado, Jenaro Talens, Aurelio Major, Manuel Ferro, Jordi Doce y Juan Pablo Roa han leído poemas de Nicanor Vélez, poemas dedicados por él, poemas inspirados por él, poemas de libros que estuvieron a su cuidado. Han estado presentes sin estar, en la voz de los demás, Tomás Segovia, T. S. Eliot, Eduardo Milán, José-Miguel Ullán y José Manuel Caballero Bonald.

“Siempre tuvimos la muerte como algo que le pasaba a los demás: a los abuelos, a los padres o tíos de gente conocida, al amigo lejano que la mafia asesina o la guerrilla mata, al compañero de colegio que un gamín apuñala o un fulero atropella. Por eso, en un país como el nuestro, en el que tenemos más conocidos ‘en la tumba que en los bares’, sabemos que la muerte es una posibilidad que el universo incluye; pero nunca pensamos que también le pudiese suceder a alguien que tiene nuestra sangre, nuestra edad y algo de nuestros propios sueños”. Estas líneas, que Nicanor Vélez escribía a raíz de la muerte de su hermano Luis, se le pueden aplicar hoy a él, que murió, tremenda inocentada, un 28 de diciembre.

En 1981, Nicanor Vélez (Medellín, Colombia, 1959 - Barcelona, 2011) se traslada a París y se diploma en la École des Hautes en Sciencies Sociales; de allí a Barcelona, donde se licencia en Filología Española por la UAB, donde finalmente se instala, donde conoce a su esposa, Encarna -Gruchenka-, y donde, desde 1989, se dedica a la labor editorial. Artífice y responsable de la colección de poesía de Círculo de Lectores / Galaxia Gutenberg, en la que ha publicado con exquisito rigor más de cincuenta títulos dedicados a los grandes poetas, también ha sido el editor de las obras completas de Octavio Paz, Borges, García Lorca, Neruda, Cortázar, Valente, Rubén Darío o Gil de Biedma. Como poeta, ha publicado La memoria del tacto. Instantes para Gruchenka, La luz que parpadea y La vida que respira, al que pertenece este “Los días”: “Y vamos esperando cada día / que los cerezos broten / con la certeza / y la gravedad propias del deseo”.

En el último libro en el que el Nicanor Vélez editor trabajó, la Obra completa de Blas de Otero, se pueden leer estas líneas de la nota a la edición, firmada por Sabina de la Cruz: “Por último, queremos que esta edición, que él no pudo ver concluida, sea un homenaje al poeta Nicanor Vélez, a las muchas horas y desvelos que dedicó al asesoramiento editorial, con excelencia crítica admirable en el detalle y en la fidelidad, que lo era a los textos y a los que le conocimos y quisimos”.


La Orden del Finnegans presenta Lo desorden


El Pabellón Banco Sabadell acogió esta tarde la presentación de Lo desorden, de La Orden del Finnegans, que integran José Antonio Garriga Vela, Marcos Giralt Torrente, Eduardo Lago, Emiliano Monge, Malcolm Otero Barral, Antonio Soler, Jordi Soler y Enrique Vila-Matas. El volumen, editado por Alfaguara, recoge los textos que cada uno de ellos escribieron para la ocasión sobre sus memorias de infancia.

El proyecto literario tuvo, antes que nada, título: Lo desorden, con el que el grupo quería revindicar su anarquismo. También un espíritu ácrata o gamberro adquirió el acto de presentación del volumen. Eduardo Lago “denunció” a Enrique Vila-Matas por firmar en el libro “un juego narrativo muy vilamatiano que comienza calificando una estupidez escribir sobre la infancia, el tema que él mismo había propuesto”. El autor de Bartleby y compañía esgrimió en su defensa que cuando acometió la escritura del texto, recordó que había publicado un viejo artículo sobre el camino de su casa al colegio, tan repetido durante años: “Descubrí que no tenía otros recuerdos de infancia que aquel, así que opté por hacer ver que era una estupidez escribir sobre el tema, para que no se notase que no tenía memoria de aquellos años del pasado”.

Poco importaba el respeto escrupuloso al tema, Lo desorden es el proyecto de un grupo constituido para, antes que nada, “celebrar la amistad, defender una forma de entender la literatura y conmemorar cada año el Bloomsday”, tal y como recordó uno de sus fundadores, Eduardo Lago.

En el acto participaron, además de Ignacio Martínez Pisón, prologuista de la obra y “cronista oficial” de La Orden del Finnegans, todos sus miembros, a excepción de Jordi Soler, que fue “amonestado y amenazado con la expulsión”. La medida disciplinaria es, según Vila-Matas, “una parodia de las discusiones y disensiones de los grupos literarios y, en nuestro caso, el antídoto que evitará la disolución”. Los “desordenados” caballeros bromearon con los ritos y pretextos literarios que les unen, dijeron que ninguno de ellos conoce realmente Dublín, a excepción de sus alrededores, su cementerio y el pub John Kavanagh “The Gravediggers”.




lunes, 6 de septiembre de 2021

Rafael Soler y su libro reciente "Vivir es un asunto personal"

Rafael Soler, escritor





L.M.A.

    07.09.2021.- Madrid.- Rafael Soler publica su obra poética completa VIVIR ES UN ASUNTO PERSONAL en la colección Vuelta de Tuerca Poesía de la editorial Olé Libros

Rafael Soler publica su obra Vivir es un asunto personal,  en la cuidada colección Vuelta de Tuerca Poesía, de la editorial Olé Libros. Se trata del décimo título de esta colección de obras cuya característica es que la selección la realizan los propios escritores. En este caso, se trata de la obra completa: «Me reconozco en lo escrito […] disfruté mucho con ella robando al sueño más horas que folios. Y cuando el autor disfruta, y escribe con riesgo y con pasión, se nota».

Toda una vida entre docencia y escritura, tanto en poesía como en novela pero el autor se identifica como poeta, y mantiene su vigencia intacta, con un estilo propio e inconfundible.

“Es el momento” comenta Soler, para sacar la obra completa. El lector se encuentra con  lo mejor de la poesía de Rafael Soler hasta el momento. Más de seiscientas páginas para vibrar y disfrute asegurado del lector “soleriano”. Y podrán hacerlo adquiriendo este tomo con una espléndida edición y añadirlo al resto de la colección Vuelta de Tuerca Poesía de Olé Libros.

Se publica este volumen con el número 10 en la Colección Vuelta de Tuerca Poesía, que inauguró hace un par de años Ricardo Bellveser, al que siguieron Jaime Siles, Rafael, con la antología Leer después de quemar, que con tanto acierto preparó su esposa Lucía; Paca Aguirre, tan grande, el novísimo José María Álvarez, Luis Alberto de Cuenca, y Pedro J. de la Peña. Saldrá en este otoño una antología de Antonio Colinas, y otros autores irán incorporándose a la colección.

    Rafael Soler (Valencia, 1947). Ha escrito seis libros de poesía, que se recogen en este volumen junto a los poemas publicados desde 1978 en distintas revistas. Ácido almíbar (2014) fue reconocido con el Premio de la Crítica Literaria Valenciana y su primer poemario, Los sitios interiores (1980), recibió el accésit del Premio Juan Ramón Jiménez, que otorgaba el Instituto Nacional del Libro (INLE) al mejor libro publicado por autores con menos de cuarenta años. Autor también de seis novelas y dos libros de relatos, ha sido invitado a leer sus poemas en más de quince países, y obras suyas han sido publicadas en Bolivia, Ecuador, Estados Unidos, Honduras, Hungría, Italia, Japón, Paraguay y Perú.

sábado, 8 de febrero de 2020

ENCUENTRO-HOMENAJE A ANTONIO PORPETTA


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                Taberna El Alambique, Madrid 8 de Febrero de  2020






       Organizado por un grupo de amigos ha tenido lugar en la Taberna       El Alambique, sita en la calle Fúcar, 7 de Madrid el 8 de Febrero de 2020, un encuentro-homenaje al poeta de Elda (Alicante) Antonio Porpetta en agradecimiento a su valiosa obra poética quien, desde su primer libro de 1978, ha publicado una extensa producción que, aunque basada principalmente en el ámbito poético, abarca libros de ensayo y narrativa además de su participación en conferencias, mesas redondas y otras convocatorias culturales.
Parte de su obra ha sido traducida y publicada en distintos idiomas como el alemán, francés, inglés, ruso, serbio, rumano, valenciano, italiano, portugués, árabe y una extensa antología de su obra ha sido editada por el sistema Braile gracias a Organización Nacional de Cienos de España (ONCE). Tesis y estudios concretos sobre su obra se han llevado a cabo tanto en nuestro país como en Rumanía, Serbia, Estados Unidos, etcétera.
Licenciado en Derecho y Doctor en Ciencias de la Información por su tesis denominada “El mundo sonoro de Gabriel Miró”, y Diplomado en Genealogía, Heráldica y Nobiliaria por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CISC). Es Miembro Correspondiente de las Academias Norteamericana de Nueva York y de la Academia Guatemalteca de la Lengua Española.
El 9 de Octubre de 2012 fue galardonado con el Premio de las Letras de la Generalitat Valenciana. Y ha recibido numerosos galardones por su actividad lìrica: Premio “Fastenrath” de la RAE, “Gules”, “Hilly Mendelsohn”, “José Hierro¨, “Ciudad de Valencia”, el de la Crítica Valenciana y ha recibido la “Llave de Oro de la ciudad serbia de Smederevo” por la difusión del conjunto de su obra en aquella república gracias, sobre todo, a las traducciones de la escritora Silvia Monrós, una Proclama de Honor de la Presidencia del Condado de Manhattan por sus actividades académicas en el Teachers College de la City Columbia University o la “Orden de Don Quijote” del Lehman College de Nueva York.
Pese a haber participado desde su inicio en interesantes instituciones culturales y académicas, a partir 1984 gran parte de su actividad pública en los aspectos literarios la ha desarrollado fuera de España con frecuencia, y sucesiva, presencia en Universidad y centros culturales de muy diversos países de los cinco continentes además de haber sido lector de poesía y respetado Director de Seminarios de Iniciación Poética siendo destacables sus viajes a Belgrado, Estados Unidos, Rumanía, Bulgaria, Macedonia, Hungría, Santiago de Chile, Puerto Rico, Rusia…Es destacable su presencia durante varios años en los Encuentros de Yasnaia Poliana, en Tula (Rusia), la finca de León Tolstoi, y en homenaje al inmortal escritor y humanista. El homenajeado es autor de poemarios tan interesantes como “Cuaderno de los acercamientos”, “Meditación de los asombros”, “Ardieron ya los sándalos”, “El clavicordio ante el espejo”, “Los sigilos violados”, “Territorio del fuego”, “Década del insomnio”, “Adagio mediterráneo”, “La mirada extramuros”. “La huella en la ceniza”; un ensayo sobre “Carolina Coronado”, el volumen “Historia de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles” y el esclarecedor libro “Memorias de un poeta errante”.
Agustín Porras, uno de los organizadores del entrañable acto, publicó una díptico con algunos poemas de “Silva de extravagancias” de Antonio Porpetta y relación de gran parte de los participantes. Reseñamos “Cuatro mini-poemas”: “Lo malo de este oficio/es que no saber nunca donde empiezas/la sincera ficción, y donde acaba/la fingida verdad…/mientras oyes la voz de la locura/llamándote muy breve/desde las altas sombras./…Y pensar que estas rosas/no saben que son rosas/y encontrarán la muerte sin saberlo.../ Tengo sólo una amante:/mi memoria./Yo no pido la voz: yo sólo pido/que mi silencio sea/como un hondo silencio de campanas”.
Entre los numerosos asistentes y coordinados por Rafael Soler, que recordó al profesor y poeta zamorano Jesús Hilario Tundidor que atraviesa una difícil etapa de salud, intervinieron, entre otros, poetas y escritores amigos de Antonio Porpetta tanto con referencias a su relación de muchos años con el poeta eldense como recitando poemas al respecto, entre los que reseñamos Ricardo Bellveser, Juan Mollá, Eugenio Cobo, Rosaura de la Cueva, María Antonia Ortega, Javier Lostalé, Encarnación Pisonero, Pilar Jimeno Salvatierra, Carlos D`Ors, Octavio Uña Juárez, Juana Vázquez, Miguel Yusta, Antonio Tormo Abad, Marta Porpetta, MQC…
Fueron constantes las referencias, alusiones y muestras de cariño a Luzmaría Jiménez Faro, con la cual publicó el primer libro de ambos (“Por un cálido sendero” en 1978), esposa que fue del homenajeado con la cual colaboró en la creación de Ediciones Torremozas, fallecida el 12 de marzo de 2015..
Unas emotivas exclamaciones cerraron el acto: “¡Viva la Poesía!”, “¡Viva Antonio Porpetta!”, “¡Viva la Poesía de Antonio Porpetta”.
Manuel Quiroga Clérigo







domingo, 21 de agosto de 2022

CRÓNICAS ESCURIALENSES XXVI. El Auditorio, Padre Soler, Maestro Alonso, Teresa Berganza, Escolanía del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial…

 Foto: arcaid.co.uk  Manuel Renau  Richard Bryant 

Auditorio, a la deha, en 2005.



Julia Sáez-Angulo

21/8/22.- El Escorial.- Cuando en 2005 vi terminado el Teatro Auditorio de San Lorenzo de El Escorial que se ve desde mi terraza me quedé estupefacta. Se me antojó una mole de hormigón armado, de concreto, de cemento puro, impropia del Real Sitio, según las enseñanzas que escuche del arquitecto profesor de la Escuela Técnica de Arquitectura de la Universidad Complutense, Javier Carvajal, quien decía que la “arquitectura debía de contemplar la herida de tiempo y la herida del espacio a la hora de posarse”. El Auditorio agredía la línea del horizonte en el paisaje urbano del Real Sitio, al menos desde mi casa frente al monte Abantos. Era un cubo brutalista, firmado por Picado de Blas, arquitectos. Tapa medio Hotel Victoria y las casas de la villa en la falda del monte. Me llevé un berrinche de muerte. Poco a poco fueron creciendo algunas coníferas y otros árboles envolviendo su entorno y mi souflé de indignación fue bajando.

De cerca, el Auditorio parece hermoso en su sofisticada arquitectura contemporánea (quizás inadecuada para el Real Sitio; no estoy sugiriendo el pastiche) y su acústica espléndida, si bien su programación es manifiestamente mejorable al decir de sus melómanos con motivo del reciente concierto-homenaje a Teresa Berganza que dejó mucho que desear. Hay que subir el listón.

No soy melómana fuerte, sin llegar a la opinión de la duquesa de Guisa, para quien la música era “un bruit fait express”, según me contó su nieta, doña Ana de Orleans. Ella adoraba el silencio; yo también, por eso adoro mi casa de El Escorial. En cualquier caso, he asistido a diversos conciertos en el Auditorio con dos grandes entendidos como son el matrimonio del Dr. Carlos Puchol y la pintora Puri Gazol, grandes amigos que residen detrás de las Casas de Oficios junto al Monasterio. También, con la profesora rusa de piano, Elisabeta Galasova, esposa del fallecido pintor Ruslán, afincados en El Escorial. 

    En el futuro del Auditorio, todo será cuestión de subir el listón programado, si no se quiere hundir ese templo de la música. El Escorial lo merece, porque tiene una gran tradición musical. Incluida la ópera Don Carlo, de Verdi, un estreno con clarificación de la Historia y el arte del bel canto.

En la Real Basílica he escuchado maravillosos conciertos de los dos órganos que hay en su interior. Allí interpretaban, en cada uno de ellos, el Padre Antonio Soler (1729-1783) y el Infante Don Gabriel de Borbón (1782-1788), hombre culto, para quien el primero componía conciertos. El Padre Soler fue el mejor compositor español del XVIII. El Centro Integrado de Música Padre Soler es una institución docente de prestigio en el Real Sitio, donde se forman muchos músicos del futuro. Hubo también una Banda de Música Padre Soler, pero ya ha desaparecido.

Además de la música sacra en la Basílica, Patrimonio Nacional ofrece en verano conciertos en el Patio de los Evangelistas o de Cocheras, los más amplios del Monasterio. El silencio bajo las estrellas es propicio para escucharlos. Entre los tenores y sopranos, escuche la voz singular de la soprano argentina Virginia Wagner. 

La Escolanía del Real Monasterio de San Lorenzo es otra institución musical de solera, pues nació cuatro años después de inaugurarse el Monasterio, en 1567. Hoy son 45 niños, las voces blancas que cantan en las misas de mediodía dominical en la Real Basílica, salvo en agosto que descansan, con la excepción del día 10, fiesta de San Lorenzo. Ningún instrumento como la voz humana, y, en especial, si viene de los pueri cantores. Nadie debe perderse escuchar esta Escolanía, que tiene grabados discos a la venta. Los niños estudian becados en el Real Colegio Alfonso XII. El Navidad y Pascua de Resurrección es todo un lujo escularlos.

El Maestro Francisco Alonso López (1887-1498) estuvo vinculado a El Escorial, pues tenía una buena mansión en la calle que hoy lleva su nombre, en la falda del monte Abantos. Es autor de pasodobles, chotis, pasacalles y revistas de gran popularidad como Los Nardos, El Pichi, Las Leandras; la revista Las de Villadiego o la hermosa canción Maitechu mía. San Lorenzo de El Escorial cuenta con una Escuela de Danza y Música Maestro Alonso, que cumple una buena misión en estas artes. Está muy bien no olvidar a quienes escogieron el Real Sitio como lugar sereno para componer.

    El compositor Augusto Bárcena Saracho (1883-1977), que estudió interno en el Real Colegio Alfonso XII, con los Agustinos de El Escorial y veraneó en el Real Sitio, también merece ser mencionado. Todas sus partituras para bandas de música se conservan en la SGAE, por donación de la familia.

Y tenemos como final reciente, se nos fue el mes de mayo, con 89 años, a la gran cantante de ópera Teresa Berganza (1933-2022) hija adoptiva de San Lorenzo de El Escorial en 1990 y Medalla al Mérito Artístico en 2008. Vivió más de 40 años en el Real Sitio. Sus interpretaciones en las óperas de Rossini, Mozart o Bizet son inolvidables por su musicalidad, técnica y presencia escénica. Una grande entre las grandes, que estuvo en los teatros de ópera señeros de Milán, Londres, Viena y París. 

    Se habló de poner su nombre al Auditorio de San Lorenzo, en vez de a un político de la Comunidad de Madrid; es lo lógico, es lo suyo. Confiemos en que algún día se logre. Los nombres de mujer están ocupando hoy los de las estaciones de tren, mejor sería el de Teresa Berganza para el Auditorio escurialense.

            Pero los imponderables llegan a la realidad. Un portavoz oficioso me informa:

   "Desde el pasado jueves, el Teatro Auditorio de San Lorenzo de El Escorial se llama Teatro Auditorio «Teresa Berganza», en homenaje a nuestra vecina mezzo-soprano, por petición expresa del Ayuntamiento a la Comunidad de Madrid.

    En el Pleno de la Corporación Local de 31 de agosto de 2017 se acordó por unanimidad solicitar a la Comunidad de Madrid el cambio de nombre del Teatro Auditorio de San Lorenzo de El Escorial por el de Teatro Auditorio «Teresa Berganza», en reconocimiento a los méritos artísticos de nuestra vecina, galardonada con el Premio Nacional de Música, la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes, el Premio Príncipe de Asturias de las Artes o La Legión de Honor Francesa, además de por su valor humano y apego a la localidad.

    La solicitud se ha aprobado en la Orden 1275/2018, de 17 de septiembre y ha entrado en vigor el 27 de septiembre, por lo que ya es oficial el cambio de nombre.

 Pero Teresa Berganza rechazó que llevara su nombre", concluye el portavoz.

    ¡Una pena! que quizás se pueda subsanar en un futuro. Es complicado. ¿Que razones tendría Teresa Berganza para esa negativa?

        José Jesús Lorenzo y María Pilar Morales, diseñadores de piel en la firma Groenlandia eran buenos amigos de Teresa Berganza. Ella abrigaba bien su garganta con pieles en su viajes y en su estancia en el frío invierno de El Escorial. Aquellos me insistían para que la entrevistara. Dejé pasar el tiempo y no lo hice. Hoy me arrepiento. Sus opiniones hubieran figurado con letras de honor en estas Crónicas Escurialenses.

Más información

https://www.larazon.es/cultura/20220806/telg5l7rl5aizdwiw4h74qnu6i.html

Teresa Berganza, soprano (Foto: Ayuntamiento de Santander)

Escolanía. Comunidad Agustiniana

Teresa Berganza, cantante de ópera (Foto: El Cierre Digital)

jueves, 14 de enero de 2021

Homenaje al pintor Rafael Botí en el Ateneo de Madrid, por escritores y artistas, recopilado en un libro

 
Libro homenaje a Rafael Botí



    L.M.A.

15/1/21.- Madrid.- El libro “Homenaje a Rafael Botí”, recoge las intervenciones de distintos escritores, artistas, teóricos  y críticos de arte, que glosaron la música y la pintura del artista visual Rafael Botí Gaitán (Córdoba, 1900-Madrid, 1995) en la Sala Santa Catalina del Ateneo de Madrid, en noviembre de 1978, y que actualmente su hijo, el coleccionista de arte Rafael Botí Torres ha querido ver recopiladas en un libro. Los participantes en la laudatio del artista fueron:
ACEVEDO, EVARISTO – AGUIAR, WALDO – ALBA, DUQUESA DE – ALBERTI, RAFAEL – ALONSO, ODÓN – ANTOLÍN, MARIO – ARACIL, JOSÉ JUAN – ARIAS, ANTONIO – ÁVALOS, JUAN DE – AYUNTAMIENTO DE CÓRDOBA – BAENA, CARLOS – BARJOLA, JUAN – BIOSCA, AURELIO “GALERÍA BIOSCA” – BLANCO SOLER, LUIS – BUENO, PEDRO – CABALLERO, JOSÉ – CAMPOY, ANTONIO MANUEL – CAMÓN AZNAR, JOSÉ – CLAVO, JAVIER – CASA MACARRÓN – CHUECA GOITIA, FERNANDO – DELGADO, ÁLVARO – DÍAZ, ISAÍAS – DÍAZ CANEJA, JUAN MANUEL – DÍAZ CASARIEGO, RAFAEL – DURÁN, FERNANDO “SUBASTAS DURÁN” – FALERO, JESÚS MARÍA- FLOREZ, ELENA – GAL, MENCHU – GALA, ANTONIO – GALICIA, JOSÉ LUIS – GARCÍA OCHOA, LUIS – GARCÍA POLO, ISIDORO – GÓMEZ SANTOS, MARINO – GOÑI, LORENZO – HALFFTER, ERNESTO – HERNÁNDEZ, AGUSTÍN – HERNÁNDEZ, ANTONIO – HIDALGO, JULIA – HIDALGO DE CAVIEDES, HIPÓLITO – HUETE, LUIS MARÍA – JAVIERRE, JOSÉ MARÍA – LAPAYESE DEL RÍO, JOSÉ – LEÓN ARA, AGUSTÍN – LEROUX MOREL, MAGDALENA, – LÓPEZ-OBRERO, ÁNGEL – LÓPEZ QUIROGA ”MAESTRO QUIROGA”- LÓPEZ VILLASEÑOR, MANUEL – MARTÍN, VÍCTOR – MARTÍNEZ NOVILLO, CIRILO, MEDINA, JOSÉ LUIS – MORALES, JUAN ANTONIO – MORENO TORROBA, FEDERICO – ORTEGA SPOTTORNO, MIGUEL – PALENCIA, BENJAMÍN – PILAR, SERVANDO DEL – PÉREZ COMENDADOR, ENRIQUE – POVEDANO, ANTONIO – PRIETO, GREGORIO – PRIETO NESPEREIRA, JULIO – QUESADA, LUIS – QUINTETO CLÁSICO DE R.T.V.E. – REDONDELA, AGUSTÍN – RUBIO, JAVIER – SAINZ DE LA MAZA, REGINO – SÁNCHEZ POLAK, LUIS – SAN JOSÉ, FRANCISCO – SANTOS, FERMÍN – SANTOS, RAUL – SEGOVIA, ANDRÉS – SERNY, RICARDO – SOROZABAL, PABLO – VARGAS RUIZ, GUILLERMO – VASSALLO, JUAN LUIS – VÁZQUEZ AGGERHOLM, RAFAEL – VERA, CRISTINO DE – VIANA, SANTOS – VILADOMAT, DOMINGO – ZUERAS, FRANCISCO.

    “Mi padre presumía de ser “millonario en amigos”, lo que este libro, que reproduce palabras e imágenes de algunos de ellos, prueba con holgura. ¡Fue impresionante la nómina de autores que intervinieron, hoy me lo parece mucho más por la dimensión que alcanzaron!”, declara Rafael Botí Torres.
 
“Este agradecimiento lo debería de haber cumplido hace muchos, muchísimos años. Pero, por unas circunstancias u otras, se fue postergando hasta este momento, en el que cumplidos los 90 por mi parte, no hay tiempo para divagar, y lo llevo a cabo con gran satisfacción y más emoción si cabe.
 
En lugar de un banquete o un acto efímero, los organizadores prefirieron la realización de este libro con los testimonios gráficos y textuales de cuantos pudieron participar. Formado el pelotón organizador por José Caballero, Elena Flórez y A. M. Campoy, ¡inolvidables amigos!, y bajo la mirada en el recuerdo de Don Daniel Vázquez Díaz, con cuyo magisterio se inició mi padre, llegando a ser grandes amigos, sin perder nunca el respeto y la veneración al maestro.

A esta altura de la Historia y de mis años sería incongruente querer destacar a uno sobre otro o explicar quienes forman parte de este particular museo familiar tan significativo para mí. Como inconveniente me parecía no compartir tanta generosidad y belleza con los demás, con quienes le quisieron, coleccionaron su obra y le recuerdan. Esta es otra de las razones de esta edición facsimilar del libro-homenaje.
 
Para facilitar la información y la cercanía, acompaña un índice onomástico de los autores, intérpretes y personajes, que convergieron en esta hermosa aventura, en la que coadyuvan música, pintura y poesía”, concluye Botí Torres.

Más información
https://lamiradaactual.blogspot.com/search?q=Rafael+Bot%C3%AD

Rafael Botí Torres ante un cuadro de su padre Rafael Botí