Foto de damas, con Carlos Morante
Fotos de caballeros asistentes a la convocatoria de Covadonga
Julia Sáez-Angulo
Fotos: Pedro García Molano
4/12/22.- Madrid.- Covadonga Leyva es la pintora hiperrealista más refinada y exigente de nuestro panorama artístico. Su capacidad de percepción y su sensibilidad estética hace que sus figuras y retratos sean de lo más cotizado. Actualmente ha preparado el cuadro “Ángel templario” para la exposición “Templarios” en Granada -su ciudad natal- el próximo 22 de diciembre. El comisario de la muestra es Juan Antonio Ramírez.
Covadonga Leyva, que reside en Madrid, en el céntrico y tradicional barrio de las Letras, ha presentado el cuadro a un grupo de colegas artistas visuales y críticos. “Angel templario” es un bello rostro, misterioso, un tanto equívoco o ambiguo, que interroga al espectador.
La pintora ha llevado a cabo también, recientemente, tres autorretratos como modelo de distintas representaciones simbólicas o alegóricas de tono barroco, para obviar el tradicional retrato clásico, áulico o académico.
“Dos de ellos, con un tocado de pompas, uno de ellos representa la serenidad y el otro el desafío, es decir estados de ánimo; el otro tiene un tocado de ave, que oculta la cara, es un estado de autodefensa y soledad”, explica la pintora. Hay clientes que gustan de este singular tipo de retratos.
Los cuadros de niños que Covadonga lleva a cabo son de una belleza singular, en los que extrae la inocencia o agudeza de unos rostros infantiles. Le gusta el pequeño o mediano formato aunque también trabaje el grande- para concentrar la atención en la “ventana” del cuadro.
Más información
https://leyva-chapatteleyva.com/
https://lamiradaactual.blogspot.com/2022/08/covadonga-leiva-visita-el-escorial-y.html
Covadonga Leyva muestra uno de sus autorretratosJulia Sáez-Angulo
9/10/24 .- Madrid .- La pintora granadina, residente en Madrid, Covadonga Leyva ha hecho el retrato de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. Ayuso aceptó posar para ella en el mismo estudio de la autora, situado no lejos de la Academia de la Historia. La modelo fue dócil y facilitadora de las indicaciones de la pintora, algo que los artistas siempre agradecen.
La obra es un tondo (60 x 60 cm) sobre tabla, en técnica mixta: dibujo, acuarela y óleo.
Fueron muy pocas sesiones de posado, pero la pintora se sirvió de fotos y bocetos para lograr la imagen conjunta y global de Isabel Ayuso para el retrato. Covadonga Leyva, que lleva a cabo magníficos retratos de corte realista y alegórico, por tanto, femeninos en general, se situá en la tradición pictórica de colocar el atributo del personaje junto al modelo, y ha elegido para Isabel -no digo la presidenta, porque no es un retrato oficial, aunque supongo que no lo ha pedido de vista la autora de la pintura- el traje de un smoking negro, con cuello de seda y sin pajarita y una flor: una cala blanca.
El smoking para mujer fue creado en la Alta Costura femenina por Yves Saint Laurent en el desfile de otoño/invierno de 1966. Desde entonces lo han utilizado muchas féminas incluso en el cine como Diane Keaton, Penélope Cruz, Kate Moss, Lady Di, Angelina Jolie, Charlize Theron, Meghan Markle o Ashley Biden… Una entrada, en definitiva, en el armario y los poderes del hombre que la mujer ha ido conquistando en el XX y XXI. La pintora quiso el smoking negro para Isabel Ayuso, por su seriedad, color cuasi neutro, que subraya, además, la bonita cara de niña de la modelo, su media sonrisa, su melena ondulada natural y, su piel blanca transparente. El smoking también guarda el eco de una prenda arrebatada a los hombres.
(El Diccionario de la RAE se ha quedado atrasado: esmoquin -del ingl. smoking. Prenda masculina de etiqueta, de menos ceremonia que el frac, a modo de chaqueta sin faldones).
Otro guiño significativo del retrato está en la cala que sostiene en la mano, la “flor de pato”, la llaman algunos en lenguaje coloquial, por su forma arrogante y después inclinada en una suerte de pico. La cala tiene un espádice enhiesto, fálico, simbólico para un observador crítico. Ahí está rompiendo el negro del traje y entonando con el pañuelo escondido en el cuello y la media sonrisa, que es la elegante (no como Kámala Harris, que es toda carcajada).
La imagen de Isabel Ayuso está sobre un círculo o esfera marrón/malva detrás; un tondo al decir italiano del arte, con una fecha actual y rotunda en latín, -que siempre da idea de permanencia en el tiempo- XXXXIV (año 2024).
Covadonga Leyva es una gran pintora de Historia, de alegorías femeninas, una excelente retratista como muestran los diversos retratos que ha pintado a hombres y mujeres relevantes de la política, las artes, la empresa y la sociedad.
La pintora expone pronto en su ciudad natal (en la nueva y hermosa galería Ojos del Barroco. Templarios, Granada, dirigida por Juan Antonio Ramírez) y en enero de 2026, lo hará en el Jardín Botánico de Madrid. También hay proyectos para Nueva York.
El retrato de Isabel Ayuso (aunque la foto es manifiestamente mejorable) es sobrio y espléndido.
No hay que olvidar que en la escuela española de pintura, el retrato tiene un gran peso. El Museo del Prado no se entiende sin el retrato.
Lady Di en smoking
Julia Sáez-Angulo
Covadonga Leyva, artista multidisciplinar, ha visitado San Lorenzo de El Escorial para llevar pasar unos días de descanso, al tiempo que supervisa un “proyecto barroco” para exponer en Portugal, bajo el título de “Des-Caradas”.
La pintora, galardonada y cotizada retratista de gran precisión al tiempo que imaginativa, ha viajado al Real Sitio junto al pintor Pedro García Molano. Covadonga Leyva, en sus últimos trabajos, lleva a cabo una serie de retratos de gran precisión y modernidad, que han merecido gran aceptación de los modelos que han posado y de la crítica.
Entre los distintos retratos en su haber figuran los de Cristina Alberdi como ex ministra para el Ministerio de la Presidencia, así como los de José Pedro Pérez Llorca, Rosa Conde, José Antonio Griñán, Matilde Fernández, Gonzalo Suárez Pertierra, así como los retratos de cinco presidentes de la Mutua Madrileña o el de Froilán de Marichalar, para la familia del Rey.
Los autorretratos de la pintora a lo largo del tiempo son siempre prueba de una gran originalidad y audacia.
“Me sigue gustando mucho hacer retratos. Es el género artístico que requiere una observación más concentrada. Pero hago toda clase de actividades plásticas, entre las que los grandes murales con aluminio han ocupado buena parte de mi último tiempo. También las instalaciones ambientales, que gozan de mucha aceptación”.
Covadonga Sagarrúa Leyva (Granada, 1956), residente habitual en Madrid, permanecerá hasta el lunes en El Escorial, donde dice que ha “redescubierto su belleza monumental y su naturaleza circundante”.
Princesa de Éboly hoy
Isabel I de Castilla