jueves, 14 de diciembre de 2023
Pablo Carnero, artista multidisciplinar, exposiciones en el Museo de Zamora y en colectiva de Navidad
domingo, 6 de marzo de 2011
Pablo Carnero expone su pintura realista y metafísica en el Palacio de los Serrano en Ávila
Pinturas y Dibujos
Pablo Carnero
Palacio de los Serrano
Ávila
Del 3 de marzo al 1 de mayo de 2011
Pintura de Pablo Carnero
L.M.A.
06.03.11 .- Ávila.- Es uno de los artistas más cotizados del panorama de la pintura realista de hoy. Algunos lo consideran como el mejor sucesor de Antonio López. Pablo Carnero Martín (Zamora, 1972), residente en la rfegión de Madrid, expone ahora en el Palacio de los Serrano de Ávila, Espacio Cultural de Caja Ávila. Con esta muestra culmina una exposición itinerante por diversas ciudades castellanas.
Este es un gran año para la carrera pictórica de Pablo Carnero, ya que el Parlamento de la Rioja le ha otorgado una medalla de honor y ha adquirido una obra de este artista, según lo acordado por un jurado de prestigio.
Un repertorio icónico abierto
El repertorio iconográfico del artista va desde la naturaleza abierta en grandes paisajes a la soledad de una rosa en un jarrón, pasando por la arquitectura geometrizada en volúmenes y espacios o los retratos y autorretratos. Carnero es también un excelente escultor y fotógrafo, si bien es su producción en estos campos es más contenida.
La vicepresidenta de la Asociación Madrileña de Críticos de Arte, AMCA, Julia Sáez-Angulo ha escrito sobre la obra plástica de Carnero:
”Es una pintura realista teñida de visión metafísica [ ... ] en la que Pablo Carnero parece intuir la frágil composición de la materia y las cosas y les da la consistencia del arte frente al tiempo que destruye y devora las situaciones y las cosas. Así los retratos de unos personajes, los muros de una casa nueva o las flores, que él pinta con sabiduría especial, cobran un sabor de eternidad hermosa, de belleza impostada en la apariencia de la representación del cuadro”.

miércoles, 24 de octubre de 2012
Pablo Carnero, la Fotografía analógica y en Blanco y Negro como lenguaje del espíritu
Una sucesión de encuentros
viernes, 8 de enero de 2010
Pablo Carnero, Pintor de realismo esencial y metafísico, expone en Ávila
Pablo Carnero
Julia Sáez-Angulo
Para los que conocemos y seguimos de cerca la trayectoria artística de Pablo Carnero nos hemos quedado asombrados ante esta última etapa de su trabajo. Fiel a su estilo pictórico figurativo realista, el autor ha dado una vuelta de tuerca y nos ofrece ahora unas imágenes más absortas o ensimismadas, como si se plegaran al mundo más íntimo y cerrado del pintor.
El artista -que siempre ha gustado de pintar su alrededor, porque necesita plasmar lo que ve en un juego inmediato, casi simultáneo, de ojo/mano/pincel, de retina y modelo-, nos muestra en esta ocasión los muros de su casa y de su jardín, los interiores solitarios de sus espacios domésticos o la ornamentación de unas rosas sencillas. El resultado es distante, misterioso, algo extraño y esencialmente poético.
Pablo Carnero pinta su casa en soledad, vacía de los personajes que la habitan, cuando el silencio parece imponerse con un raro eco que se plasma en los cuadros. La pintura realista se tiñe así de visión metáfisica y conlleva acentos al estilo del maestro norteamericano Edward Hopper.
Retratos y Autorretrato
Algo similar cabe decir del retrato de su esposa Marimar o de su Autorretrato, donde las figuras aparecen solitarias y congeladas en el espacio, como si el pintor buscara un alejamiento del tema que las hace trascender a una atmósfera vagamente irreal. La sombra del pintor Balthus se cierne sobre estas figuras inmersas en un silencio de hieráticos dioses lares.
La realidad no existe, son arenas movedizas, sostienen algunos filósofos de la inconsistencia. Pablo Carnero parece intuir la frágil composición de la materia de las cosas y les da la consistencia del arte frente al tiempo que destruye y devora las situaciones y las cosas. Así los retratos de unos personajes, los muros de una casa nueva o las flores -que él pinta con sabiduría especial- cobran un sabor de eternidad hermosa, de belleza impostada en la apariencia de la representación del cuadro. Un espacio real y metafísico al mismo tiempo.
El artista se detiene en lugares titulados: “Rincón del dormitorio”, “Rincón del estudio” o “Portero automático” y los aleja con una frialdad elegante, al tiempo que los plasma en el cuadro como un notario fiel a la mirada. Mención especial merece la obra titulada “Jardín de noche”, donde la geometría y la luz se dan la mano en un nocturno magistral.
Ars longa, vita brevis, decían los clásicos latinos. El arte es largo y la vida es corta. Cada cuadro viene a ser un verso del pintor y todos juntos establecen el gran poema de su pintura, de su obra artística. Una pintura que acoge la esencia de las cosas.
El óleo, sobre lienzo o tabla en la pintura, y el grafito, en los dibujos sobre papel, son los materiales básicos utilizados por Pablo Carnero, capaz de transmutarlos con destreza en la alquimia renovada del Arte, a través del tiempo.
domingo, 24 de enero de 2010
Juan Alcalde y Pablo Carnero, Encuentro y diálogo sobre la Pintura
Pablo Carnero, pintor
Julia Sáez-Angulo
24.01.10.- Madrid.- Dos pintores, el nonagenario Juan Alcalde y el joven Pablo Carnero (Zamora, 1972) han llevado a cabo un encuentro en el céntrico estudio madrileño del primero, con un diálogo singular de pintura y palabras. Alcalde prepara un tercer libro de recuerdos, entre ellos los de su estancia durante diez años por Venezuela y dos por la República Dominicana.
Juan Alcalde Alonso (Madrid, 1918) tuvo que salir de España muy joven, tras la guerra civil de 1936-39. Estuvo viviendo en un campo de refugiados francés “más bien un campo de concentración en el que sobreviví gracias a un perro que encontré y con el que compartía el condumio. Me contagió una enfermedad y me ingresaron en un hospital. Esto me salvó, porque hubo españoles que no pudieron soportar la dureza del campo después de una guerra”, cuenta el artista.
En la localidad francesa de Mauntoban, el cónsul mexicano le encargó que hiciera un retrato post mortem a Manuel Azaña, ex presidente de la II República española, tras morir en un hotel de la ciudad. Hizo un dibujo a lápiz, que hoy se conserva en el Archivo Histórico Nacional de España.
Con su esposa Conchita viajó a Venezuela y en Caracas tuvo contacto con distintos intelectuales, de los que conserva fotografías y retratos a lápiz, algunos de los cuales figuran en su libro.
Un viaje de dos años a Santo Domingo
“Traté mucho al pintor venezolano Héctor Poleo (1918 – 1989) y a Iván Petrovsky, de origen húngaro. El poeta español Pascual Pla y Beltrán también estuvo muy cerca. En cierta ocasión cenamos todos juntos con el poeta chileno Pablo Neruda, que fue a dar un recital en Caracas. Fue una noche memorable que perdura en una simpática foto”.
Juan Alcalde recordó al diplomático venezolano Rafael Ángel Insausti, que siempre le animó y ayudó porque admiraba su pintura. Él también figura en el libro con sumo afecto.
Después de Venezuela, donde Alcalde pintó numerosos temas del Museo Colonial de Caracas (algunas obras todavía figuran en su colección), el artista madrileño viajó a Santo Domingo, como jefe de fila de otros artistas españoles, para trabajar en tiempos del presidente Trujillo. “Lamentablemente en Venezuela no había buen mercado del arte y mi mujer, Conchita, y yo tuvimos que dejar ese país donde por otro lado, estábamos muy a gusto”
El libro de Juan Alcalde ofrece igualmente dibujos con la cabeza del escritor argentino Borges o del filósofo alemán Nietsze y, sobre todo, varias cabezas de Marcel Marceau, su gran amigo francés, gran artista del mimo. “Era impresionante verle maquillarse o trabajar. Su casa estaba llena de espejos en los que se estudiaba hasta el más mínimo detalle del hueco entre las manos y el rostro. Era muy exigente consigo mismo y se irritaba cuando le decían que había estado muy bien y él creía que había fallado en algunas cosas”
“Yo vi su última actuación en Madrid, poco antes de morir y era asombroso ver a Marceau durante dos horas sin decir una sola palabra y llevándote a donde él quisiera con sus gestos. Si cogía una supuesta mariposa en el aire, tú veías una mariposa”, comentó el pintor Pablo Carnero.
En Pintura, siempre hay que arriesgar
Cuando hablan de pintura, el maestro Alcalde advierte a Pablo Carnero sobre el peligro de la facilidad a la hora de pintar. “Hay que arriesgar siempre y no conformarse con el camino en el que uno sabe que siempre acierta. Cuando uno se conforma porque está pintando bien, puede llegar la obstrucción del pensamiento”.
Alcalde muestra la serie de vasijas de todo tipo y forma, que se alinean en una vitrina y que de vez en cuando le sirven para componer un bodegón y pintar.
“Todos los artistas tenemos algo de Diógenes para guardar cosas que nos interesan o puedan servir para nuestro arte”, comentar el artista zamorano. Pablo Carnero expone actualmente en el espacio de Caja Ávila en la citada ciudad; su obra figurativa tiene acentos metafísicos en la que se aprecia la captación del vacío y el aire. El magisterio de Velázquez late muy cerca.
“El pintura puede haber poesía o metafísica, pero no, literatura", dice Juan Alcalde. "Lo obvio no me interesa. Cada mañana salgo en busca de tipos distintos en los cafés donde desayuno; allí me fijo en la nariz de la gente. Hay millones de narices diferentes en el mundo. Cuando observo la nariz de mi madre en las fotos, observo que era judía, como Marcel Marceau. Si se lo hubiera dicho en vida, me hubiera maldito. Recuerdo que cuando yo era niño, en mi barrio humilde de la Corredera madrileña, se descalificaba a otro niño haciendo la señal de la cruz en la boca, escupiendo y llamándole “judío”.
El escritor Buero Vallejo le hizo notar un día al pintor Alcalde de su gran parecido con el humorista Charles Chaplin y le ayudó a maquillarse como tal, “desde entonces he coqueteado con esa idea apasionante” escribe el artista al pié de una fotografía en Venezuela disfrazado de Charlot.
El artista nonagenario pinta algunas escenas taurinas porque le interesa ese “mundo de gloria y muerte; de dinero y muerte, de éxito y muerte... en suma, de coqueteo con la muerte, que es lo más cabal de la vida”.
Juan Alcalde y Pablo Carnero han quedado para verse más adelante y posar uno para el otro en un retrato recíproco.
lunes, 18 de julio de 2016
Pablo Carnero e Ignacio Escobar exponen pintura figurativa en el Club 567 de Madrid
sábado, 12 de septiembre de 2020
Pablo Carnero, pintor realista de primera fila. EXPOSICIÓN VIRTUAL
viernes, 17 de enero de 2025
PABLO CARNERO. Exposición en Galería de Arte Marmurán, en Alcázar de San Juan
La muestra se podrá visitar del 18 de enero al 7 de marzo
Pintura de Pablo Carnero L.M.A.
17.01.2025.- Madrid.- El próximo sábado 18 de enero, a las 19:30 horas en la Galería de Arte Marmurán (Calle Castellanos 37, de Alcázar de San Juan), inauguración de la exposición del pintor realista y licenciado en Bellas Artes Pablo Carnero (Zamora 1972) quien nos acompañará en este evento. Es la tercera vez que hacemos una muestra de este autor 2009, 2016 y 2025 siempre creando gran interés y expectación en nuestros clientes y amigos. Contando entre sus maestros a Antonio López, José María Mezquita o Francisco López; algunos críticos de arte como Julia Sáez-Angulo dicen de él "está considerado como el pintor realista más preciso y poético del circuito artístico".
Esta exposición recoge una notable muestra de la trayectoria artística de Pablo Carnero, en total son 22 obras, entre óleos, dibujos y grabados, son de sus trabajos recientes en Madrid y a lo largo de su vida.
Más información
https://lamiradaactual.blogspot.com/search?q=Pablo+Carnero
viernes, 17 de septiembre de 2010
Pablo Carnero, conferencia sobre la Pintura Realista en el Ateneo Escurialense
L.M.A
17.09.10.- San Lorenzo de El Escorial.- El artista Pablo Carnero (Zamora, 1972) ha pronunciado una conferencia en el Ateneo Escurialense sobre “La realidad dentro de la pintura realista. Pablo Carnero, el realismo esencial y metafísico”, dentro de la sección de arte que dirige la pintora Antonia Nieto.
Carnero, pintr residente en Madrid, con taller en Cenicientos, definió la realidad como “la verdad o lo que ocurre verdaderamente” y el realismo como “una forma de presentar las cosas tal y como son, sin suavizarlas ni exagerarlas”
“Necesito empaparme de la realidad, alimentarme de ella”, afirmó el pintor. “Posteriormente como artista, la muestro y el espectador contempla ese alimento digerido. Surge el encuentro entre ambos”.
“En la vida son imprescindibles una serie de cosas; ¿el arte es una de ellas?”, se preguntó el conferenciante. “Siendo imprescindible el arte en mi vida he descubierto que es en los momentos más intensos cuando surge más verdadero y profundo”, añadió.
“El arte es motivador de sentimientos reales, motivación como ensayo mental preparatorio de una acción para animarse a efectuarla con interés”, dijo en otro momento de su intervención.
“No deberíamos hacer uso de la obra según el momento anímico de cada uno: recurrir a este cuadro o al otro, al contrario, deberíamos dejarnos llevar al contemplarla. Es más enriquecedor y verdadero no predisponernos -preparar anticipadamente el ánimo de la persona para un fin determinado, sino dejarnos admirar por el misterio”.
“Todas las personas tenemos los mismos sentimientos; aunque la esencia del sentir sea la misma, el manantial del que brota es distinto, son almas distintas. Esta es su riqueza. La obra se construye a partir de ese sentir global pero se contempla bajo la visión individual y única de cada espectador”, comentó Carnero.
Sensaciones que recrean experiencias ya vividas“
La realidad que mana desde dentro del cuadro, transmite sensaciones que capta el espectador y le permite recrear experiencias ya vividas”.
“Creo que no existe entendimiento total – entendimiento como potencia del alma, en virtud de la cual concibe las cosas, las compara, las juzga, e induce y deduce otras de las que ya conoce- de la obra sino se tiene una referencia anterior y ha sido vivida plena y profundamente”.
“La obra entonces funciona como una evocación de una experiencia vivida que vuelve a hacerse presente en ese preciso instante en que se está contemplando”.
“La gama, cambios, tiempos de la realidad son inalcanzables, infinitos. La obra es limitada en todos sus aspectos. Por eso no podemos hablar de imitación, copia de la realidad, porque no se pueden reproducir con la misma exactitud los parámetros de la misma”.
“No se trata de una simple técnica de traslado de la realidad de su origen al cuadro. Formo parte de la realidad en la que vivo, saboreo lo que me rodea con toda la intensidad de la que soy capaz, y de repente convergen mi vida y la pintura y es cuando aparece la imagen del cuadro. La imagen es la excusa válida para transmitir mis sentimientos reales”, afirmó el artista.
“Lo realmente importante es cómo está tratada esa imagen en la medida que este tratamiento sirva para transmitir con la mayor veracidad e intensidad aquello que quiero”.
“La pintura es una ilusión (concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por engaño de los sentidos), no es real, nada más alejado de la realidad”.
“La realidad son formas, calidades, aire, luz. El cuadro es tabla, tela, pigmentos, aceite. Son manchas aparentemente desordenadas, al azar, pero han sido guiadas con maestría por la mano del pintor, a las órdenes de su cabeza y sacando lo más profundo de su corazón”, puso de relieve el conferenciante.
¿En qué se parece la realidad y la piel del cuadro?”
“¿En qué se parece la realidad y la piel del cuadro?”, se cuestionó el pintor. “En nada” respondió sin vacilar. “Lo que los une si la pintura es verdadera, sincera, pura, es el sentimiento que se tiene al contemplar esa realidad o el cuadro surgido de la misma. Ese poso (sedimento del líquido contenido en una vasija. Descanso, quietud, reposo) es el lazo entre ambos mundos”.
“La realidad la capta el espíritu del artista y la plasma a través de sus dones (escritura-música). Posteriormente es el espectador que abre su espíritu a la obra (poema-canción) sin prejuicios, vibra un sentimiento latente, que no dormido, que cobra vida en ese preciso momento”, concluyó.
.
jueves, 1 de marzo de 2012
Éxito de la Pintura de Pablo Carnero en el Palacio de Pimentel en Valladolid
domingo, 18 de octubre de 2009
Pablo Carnero, el realismo que atrapa como un imán

Pablo Carnero, pintor
Julia Sáez-Angulo
19.10.09.- Madrid.- Necesita crear en soledad y en silencio. Se abstrae de tal manera en su trabajo que no admite interferencia alguna, por eso eligió vivir en Cenicientos, un pueblo madrileño tranquilo, limítrofe con Toledo, en la sierra suroeste de la región. Allí cuenta con una bonita casa y un taller cómodo y bien instalado para su trabajo artístico que se despliega en dibujo, pintura, escultura, grabado y fotografía. Pablo Carnero (Zamora, 1972) está considerado como el pintor realista más preciso y poético del circuito artístico; el gran continuador de Antonio López. Su obra la hemos visto recientemente en la Fundación Mapfre y en el Hotel Ritz entre otros sitios. Recientemente expuso una restrospectiva en la galería Anagma-Tokyo de Madrid hasta mediados de junio y prepara su gran retrospectiva de dibujo en el Museo del Dibujo del Castillo de Larrés, en Huesca. La muestra fue visitada por artistas como el realista Antonio López y el muralista Manuel Ortega, entre otros.
No recuerda cuando comenzó su afición al arte: “A estas alturas de la vida, creo que no comenzó en ningún momento preciso, sino que debí nacer con ella. Muchas veces he tratado de precisar cuando decidí dedicarme profesionalmente a la pintura y creo que no existe un momento concreto, sino que se ha ido gestando con el tiempo. Incluso a veces comento la posibilidad de que haya sido la pintura la que me ha elegido a mí y no al revés. La verdad es que no estoy seguro si una vocación como la artística se puede escoger o te viene dada desde el principio y eres tú el que tiene que hacer el esfuerzo por descubrirla, y tomar la decisión de despertarla o dejarla dormida durante toda tu vida, con todo lo que ambas decisiones suponen por igual: angustia, desasosiego, sufrimiento, alegría, serenidad, libertad. Es necesario un esfuerzo muy grande tanto para desarrollarla como para arrinconarla. Si optamos por desarrollarla surge la angustia por crear, por vivir de ello, por saber si es correcto lo que estás haciendo, y a la vez la alegría de sentirte lleno con lo que haces. Si la enterramos aparece la angustia por pensar que has dejado de hacer algo que quizás deberías haber hecho porque para eso te han regalado ese don, y a la vez la alegría de sentir que te has quitado un peso de encima”.
Seducido por el mundo que le rodea
“Esto es lo que realmente me interesa y no si soy original, moderno o vendible. La pintura realista es tan antigua como las primeras manifestaciones artísticas y en ningún periodo histórico ha dejado de existir. Creo que esta manifestación continuada de la realidad obedece a una necesidad manifiesta tanto por parte del artista como del espectador de contemplar y disfrutar con este tipo de arte. Al igual que todos mis antecesores, me dejo deslumbrar por lo que veo e intento plasmar lo que siento, simplemente porque lo necesito. Si a esto le unimos el disfrute de algún espectador concreto que siente lo mismo que yo al contemplar una obra mía, entonces habrá surgido la magia del arte, el milagro de encuentro entre dos personas a través de una obra, y aunque escaso y breve, es un encuentro intenso y que dura toda la vida”.
Reconocimiento del realismo
Le pregunto qué opina de que un cuadro de Antonio López haya alcanzado el record de precio en España y responde: “Me alegra y mucho, puesto que considero a Antonio López una persona y un artista merecedor de la situación profesional actual en la que se encuentra. Quiero siempre agradecerle todo lo que durante los últimos años me ha estado enseñando; a él le debo gran parte de lo que hago y de lo que sé”.
Vivir en un lugar marca; elegirlo es un destino. Pablo carnero cuenta que “hasta los 26 años viví en Zamora, mi ciudad natal, con mis padres y mi hermano Oscar. Después me trasladé a Madrid con mi mujer Marimar, donde estuvimos tres años, hasta que no mudamos otra vez, y ésta la definitiva por ahora, a Cenicientos, un pueblo de la sierra suroeste de la capital. No nos acostumbrábamos a la gran ciudad, no iba con nuestro estilo de vida, más tranquilo, más familiar. Cenicientos es un lugar que cubre estas necesidades y además está cerca de Madrid, un espacio necesario para la realización de cualquier proyecto artístico”.
No siempre escucha música en su taller, “depende del momento. Para trabajar necesito soledad, me abstraigo tanto que me sería complicado estar con otras personas. Además cuando dibujo preciso silencio absoluto, porque me requiere una concentración tal que no puedo escuchar música. Por el contrario, cuanto pinto suelo tenerla puesta, siempre la que yo escojo según el estado de ánimo en el que me encuentre. La música, el baile, la literatura, el teatro, el cine son artes que están presentes en mi vida.
Retrospectiva de dibujos en el castillo de Larrés
Pablo Carnero es optimista ante el futuro: “Son dos los proyectos artísticos que tengo ahora entre manos. El primero de ellos es una exposición individual en la galería madrileña Anagma-Tokio para la primavera que viene. El otro, que tendrá lugar dentro de un par de años, es una exposición que el Museo del Dibujo “Castillo de Larrés” de Huesca, quiere realizar con mis dibujos. Quiero aprovechar la oportunidad que me brinda esta institución, única en España en este campo, para mostrar la trayectoria de mi obra y así poder reunir en esta exposición todos mis dibujos, tanto los que en ese momento estén en mis manos, como los que ya forman parte de colecciones públicas y privadas”.
La obra gráfica es otra parcela que cultiva y lo explica: “Mi interés por el grabado comenzó cuando lo descubrí en la Facultad, de hecho lo cursé todos los años que me lo ofrecieron. Actualmente trabajo con el Taller del Prado, con el que he realizado mi última obra gráfica, una litografía titulada Bolsa con naranjas, obra basada en un óleo que pinté hace unos años y que he actualizado en esta nueva estampa. Precisamente esta obra es la que se expuso en el stand del Taller del Prado en la próxima edición de Estampa.
Escultura y fotografía
Sobre la escultura comenta: “Me resulta muy agradable modelar con barro. Desde muy pequeño, el modelar surge simultáneamente a dibujar o pintar. No ha existido nunca separación entre estos tres campos, sencillamente los utilizo como el lenguaje más apropiado a la hora de plasmar una u otra cosa. Me surge reflejar con color toda la plenitud de un paisaje; buscar la esencia de algo sencillo con un lápiz para mostrarlo despojado de todo adorno, contundentemente; perpetuar en volumen algo que quiero seguir tocando para siempre, como la cabeza de mi hija María al poco de nacer”.
Cuenta con un buen laboratorio fotográfico en su estudio y explica: “Me interesa la fotografía en blanco y negro tradicional. Me parece íntima, sincera, profunda, cargada de vida. Para mí es otro lenguaje más que me sirve para mostrar aquello a lo que no llego con el dibujo, la pintura o la escultura. Son cuatro lenguajes complementarios y necesarios, para nada excluyentes. Ahora mismo estoy positivando un trabajo sobre Zamora; quizás el llevar tantos años fuera me haya empujado a realizarlo. Reconozco que con la fotografía he sido más reservado a la hora de mostrar mi trabajo que con la pintura, pero espero que poco a poco vaya viendo la luz.
Carnero opina sobre el circuito del arte: “En primer lugar no debemos olvidar que los artistas somos unos trabajadores más de la sociedad, que intentamos vender nuestros productos para poder vivir. Para entrar y permanecer en este mercado, hacen falta dos cosas; la primera estar en el sitio adecuado en el momento oportuno; la segunda, saber mantenerse durante toda la vida en la posición conseguida. Es un mercado muy duro, dónde sólo se mantienen unos pocos. Talento y suerte son necesarios para poder moverse con soltura dentro de este restringido circuito. Si falta alguna de estas dos piezas se multiplican las dificultades que se encuentran en este camino”.






