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sábado, 20 de septiembre de 2014

Obituario: Ha fallecido Ruslán Galasov, pintor ruso afincado en España




Ruslán galasov, de pie junto a Julia Sáez-Angulo, Moreno Balaguer y Carmen Valero (Agosto, 2014)


Julia Sáez-Angulo


         El pintor y escritor ruso, afincado en España desde hace más de veinte años, Ruslán Galasov ha fallecido en El Escorial el pasado domingo, 14 de septiembre de 2014. Estaba casado con la pianista Elisabeth Jaszauty y tenía cuatro hijos: Alan, Lidia, Sofía y Timoteo, el primero cineasta y los otros tres músicos intérpretes de piano, oboe y clarinete respectivamente.

         Ruslán Galásov (Osetia del Norte, Rusia, 1940 – El Escorial, 2014), había escrito recientemente un libro de poemas en ruso, que se están traduciendo al español. El escritor estaba muy entusiasmado con esta nueva faceta en su escritura, ya que hasta recientemente era lo prosa –relatos y guiones- lo que acaparaba su escritura.

 El funeral de Ruslán se celebrará el domingo 21 de septiembre en el Colegio de Cristo Rey en Las Rozas a las 11 de la mañana.

Periodista, escritor y guionista de cine en Moscú, Ruslán se instaló en España con su familia a finales de los años 80 y desde entonces comenzó a pintar dado que él conocía la técnica por haber visitado y convivido con numerosos artistas rusos en su taller.

Ruslán Galásov, artista hispano-ruso, expuso su bella pintura en diversas ciudades de España, Rusia, Francia y otros países. En 2009 lo hizo en el Centro Cultural de Trocadero, en París y recientemente en Moscú. El pintor cultiva principalmente la pintura figurativa en la que se deslizan, con lenguaje poético más que realista, temas de su tierra de origen y la del presente: Osetia del Norte y España. La figura humana, el paisaje, los bodegones, floreros y retratos, constituyen, entre otros el rico repertorio del autor. Sus campesinos de Osetia  son muy poéticos.

Ruslán Galazov trabajó como periodista y escritor en Rusia hasta los 90 en que se trasladó a España y fue la pintura la que captó su capacidad creativa en el nuevo país de residencia. Una pintura que se ha llamado la atención por la singularidad de su lenguaje, que dota de señas de identidad reconocibles a su obra, objetivo de todo artista.

         En sus exposiciones cabía hacer dos apartados, por un lado, visiones evocadoras de la Osetia rural, como una Arcadia feliz o paraíso perdido, y, por otro, escenas de personajes del mundo de los toreros y el flamenco en España.

Ruslán recreaba con su paleta básica de colores fríos –verdes, azules, blancos- el mundo de los campesinos del Cáucaso, que viven, cantan, se enamoran o brindan con sus peculiares ritones de cuerno de toro. El pintor cultiva cierto repertorio icónico en sus cuadros: los ritones caucasianos para beber, peras, manzanas, flores muy particulares o cortinajes que facilitan su identidad. Los instrumentos musicales aparecen igualmente en sus lienzos, no en balde, en su familia hay pianistas e interpretes de clarinete y de oboe.

Las montañas de las tierras caucasianas, con frecuencia nevadas, son el fondo habitual de los cuadros y sirven al pintor para trazar los ritmos que caracterizan sus composiciones. La melancolía envuelve las obras de este autor y dota de una poética muy particular al trabajo del artista.

        
Amante de Rusia y España

El pintor ruso elogiaba la pintura de Osetia, donde los nombres de los artistas son célebres aunque desconocidos en la Europa del sur. “Tienen un gran colorismo y sentido plástico y compositivo”, declaraba. Esta pintura de su tierra y Modigliani fueron sus influencias más destacadas.

En la serie Toreros enamorados, el pintor quería plasmar el cromatismo intenso de los personajes de la fiesta taurina española. Hombres vestidos con trajes de luces, que después del triunfo en la plaza ante la fuerza del toro, encuentran su verdadera victoria en el amor. Un hermoso pretexto para el color en unas escenas no exentas de cierto humor e ironía.

Alberto Moreno Balaguer (Madrid, 1927) fue su gran ayuda en España, ya que le animó a exponer su pintura en la región de Madrid.

Ruslán, que contaba con la nacionalidad española y amaba el país y a sus amigos españoles, no dejaba de llamar “mi patria” a su querido país natal.







lunes, 19 de octubre de 2009

Ruslán Gaslasov, pintura de evocación rusa




Julia Sáez-Angulo

Ruslán Galazov, artista hispano-ruso, ha expuesto recientemente en el Centro Cultural de Trocadero, en París. El pintor cultiva principalmente la pintura figurativa en la que se deslizan, con lenguaje poético más que realista, temas de su tierra de origen y la del presente: Osetia del Norte y España. La figura humana, el paisaje, los bodegones, floreros y retratos, constituyen, entre otros el rico repertorio del autor.

Ruslán Galazov trabajó como periodista y escritor en Rusia hasta los 90 en que se trasladó a España y fue la pintura la que captó su capacidad creativa en el nuevo país de residencia. Una pintura que se ha llamado la atención por la singularidad de su lenguaje, que dota de señas de identidad reconocibles a su obra, objetivo de todo artista.

En esta exposición para Moscú, cabe hacer dos apartados, por un lado, visiones evocadoras de la Osetia rural, como una Arcadia feliz o paraíso perdido, y, por otro, escenas exóticas del mundo de los toreros en España.

Ruslán recrea con su paleta básica de colores fríos –verdes, azules, blancos- el mundo de los campesinos del Cáucaso, que viven, cantan, se enamoran o brindan con sus peculiares ritones de cuerno de toro. El pintor cultiva cierto repertorio icónico en sus cuadros: los ritones caucasianos para beber, peras, manzanas, flores muy particulares o cortinajes que facilitan su identidad. Los instrumentos musicales aparecen igualmente en sus lienzos, no en balde, en su familia hay pianistas e interpretes de clarinete y de oboe.

Las montañas de las tierras caucasianas, con frecuencia nevadas, son el fondo habitual de los cuadros y sirven al pintor para trazar los ritmos que caracterizan sus composiciones. La melancolía envuelve las obras de este autor y dota de una poética muy particular al trabajo del artista.

En la serie Toreros enamorados, el pintor ha querido plasmar el cromatismo intenso de los personajes de la fiesta taurina española. Hombres vestidos con trajes de luces, que después del triunfo en la plaza ante la fuerza del toro, encuentran su verdadera victoria en el amor. Un hermoso pretexto para el color en unas escenas no exentas de cierto humor e ironía.

viernes, 6 de agosto de 2010

Ruslan Galasov, Pintura sobre campesinas rusas, floreros y fruteros



Ruslan Galasov
“Campesinas rusas, floreros y fruteros”
Stroganov; c/ Islas Cíes, 2
Collado Villalba; 28400 Madrid
Agosto-Septiembre, 2010





L.M.A.

Asentado en El Escorial, el pintor ruso Ruslán Galasov expone sus últimas pinturas en el Espacio Stroganov. Cuadros que representan campesinas rusas, parejas de enamorados, fruteros y floreros. El autor prepara actualmente su próxima exposición para Moscú.

El cromatismo vivaz de este artista nacido en Osetia del Norte infunde una particular melancolía a sus obras en las que se refleja la intensidad del alma rusa. Galasov lo hace con un lenguaje muy particular que lo revela como una caligrafía pictórica única y reconocible, algo deseado por todos los artista y no siempre alcanzado.


Importancia de la pintura rusa


Para Ruslán Galasov la pintura rusa del pasado merece una gran admiración y respeto, aunque lamentablemente muchos de sus autores se desconocen todavía en el circuito artístico de España.

Po fortuna, la Fundación Surinov, dirigida por Dolores Tomás, con más de diez mil obras en su haber -en su mayoría figurativas- va divulgando paulatinamente esos nombres de artistas rusos más recientes. La Fundación expone actualmente una selección de sus obras en las Atarazanas de Barcelona, que permanecerá abierta hasta el mes de octubre próximo.

Ruslán Galasov reconoce que, además de los artistas rusos, con Marc Chagalla a la cabeza, ha estudiado a Amedeo Modigliani y a Van Gogh, presente de alguna manera en su obra. “Ellos son siempre punto de partida para dar una nueva vuelta de tuerca a la pintura, un género incombustible que todavía tiene mucho que decir”, afirma el pintor ruso, que expuso últimamente en París.

Galasov reconoce que tiene algunos coleccionistas muy fieles en El Escorial, que han adquirido obras suyas de distintos periodos y eso le congratula. El pintor ruso está casado con la pianista Elisabeth Jaszauty y tiene tres hijos músicos de diferentes instrumentos: Lydia, piano; Sofía, oboe, y Timoteo, clarinete.

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jueves, 17 de noviembre de 2011

Ruslán Galásov y Alberto Moreno Balaguer exponen en el Centro Ruso de Ciencia y Cultura




Julia Sáez-Angulo

Dos pintores, dos amigos, uno ruso y otro español exponen juntos en el Centro Ruso de Ciencia y Cultura de Madrid, con motivo del año España-Rusia, que tiene lugar este 2011. Dos estilos diferentes que conviven y se respetan. la muestra permanecerá abierta hasta el 28 de noviembre de 2011.

Ruslán Galásov (Osetia del Norte, 1940) presenta una amplie serie bucólica sobre personajes de su tierra, muchachas melancólicas o ensimismadas, parejas de amantes, ancianos, casas y montañas, flores y floreros, que componen un mundo singular de este artista que ha acuñado su propio estilo.

Los colores fríos, azules y verdes se alternan con los rojos calientes de los rtejados de las casas. También figura una pareja de enamorados en la que él está vestido de torero. Un pretexto para pintar su traje, si bien no lo hace de modo hiperrealista.

Periodista en Moscú, Ruslán se instaló con su familia en los años 80 y desde entonces comenzó a pintar dado que él conocía la técnica por haber visitado y convivido con numerosos artistas rusos en su taller.

El pintor ruso elogia la pintura de Osetia, donde los nombres de los artistas son célebres aunque desconocidos en la Europa del sur. “Tienen un gran colorismo y sentido plástico y compositivo”, declara.

Alberto Moreno Balaguer (Madrid, 1927) practica la pintura de género al representar estampas sociales de tabernas o burdeles, así como numerosas marinas, donde compone con gran acierto el espacio de modo geométrico. Estas últimas piezas sumamente interesantes. Su paleta es sorda en las primeras pinturas citadas.

Estudió dibujo en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, pintura por libre en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando con Carlos Sáenz de Tejada (ahora con exposición el Museo ABC del Dibujo de Madrid) y en París. Ha trabajado en el mundo del diseño y la publicidad, sin abandonar la pintura.

La amistad de Ruslán y Moreno Balaguer surgió en Villalba, cuando ambos paseaban sus perros. Los dos pintores han expuesto junto en la localidad madrileña de su encuentro y ahora en “territorio” ruso.

Ruslán, que actualmente cuenta con la nacionalidad española, no deja de llamar “mi patria” a su querido país natal.


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jueves, 21 de agosto de 2014

Alberto Moreno Balaguer, “Una Vida en la Pintura”, tras una rica trayectoria en el Arte



A. Moreno Balaguer

Julia Sáez-Angulo

        
         Ha expuesto en Olmeda de las Fuentes, el pueblo de artistas que considera su pueblo, sin renunciar a Madrid, donde nació en la calle Segovia. Alberto Moreno Balaguer, de madre barcelonesa, se considera muy madrileño y sueña con hacer su gran exposición retrospectiva en la capital de España.

         “Una Vida en la Pintura” ha sido el título de la muestra en la Sala Emo de la Casa de Cultura, en el madrileño pueblo de artistas, donde Moreno Balaguer ha expuesto una amplia relación de su trabajo: paisaje, bodegones, retratos, marinas, tauromaquia, escenas de género, grabados al aguafuerte, linóleos… Toda una vida en la pintura a la que se consagró por entero desde los años 80 en su estudio de Guadarrama.


Alberto M. Balaguer y Ruslán Galasov

         La vida profesional de Alberto Moreno Balaguer (Madrid, 1927) transcurrió principalmente como director artístico en la compañía aérea de Iberia, para la que hizo cientos de carteles, murales, pinturas y decoración de espacios. Sus carteles de Iberia son una joya y hoy quiere depositarlos  en la Biblioteca Nacional de España.

         Moreno Balaguer está pintando un autorretrato de gran formato, en el que aparece con un perro y un gato como compañía. “Mi mujer, Victoria,  y yo somos los modelos más cercanos que tengo para poder trabajar”, dice con humor. Trabaja con pintura de vinilo –pocas veces con el óleo o el acrílico-, porque le encuentra las ventajas de un secado rápido y la posibilidad de conseguir transparencias.

         El pintor presume de haber hecho numerosos murales para Iberia y otras instituciones públicas y privadas, todos ellos “en los más diversos materiales, algunos son metálicos con objetos reciclados”. El retablo del Ayuntamiento de La Olmeda es un cuadríptico y cada pieza es de 150 x 100 cm. El mural más grande, de cuatro metros lo hizo en Candás (Asturias) y fue inaugurado por Don Juan de Borbón. En Guadarrama ha llevado a cabo el último.


Julia Sáez, Alberto Moreno, Carmen Valero y Ruslán Galasov


Retratos de Cúchares, Paquiro y Frascuelo

         Su serie taurina es muy amplia tanto en pintura como en grabado. Sus retratos de Cúchares, Paquiro y Frascuelo son impresionantes y el autor se siente satisfecho de ellos. Sus toros y escenas taurinas no son realistas sino que cobran la forma y lenguaje propio del pintor, a caballo entre la figuración y cierta abstracción de las formas naturales.

         No deja de pintar un solo día, porque lo necesita para vivir como la respiración. Moreno Balaguer tiene cuadros emblemáticos a lo largo de su trabajo, uno de ellos el “Homenaje a Lorca y al torero Ignacio Sánchez Mejías”, en el que representa todos los rostros de los escritores de la Generación del 27.


Toro, de Moreno Balaguer

         También pinta de vez en cuando escenas de género, como mujeres en el mercado o ancianas de gran expresividad. En su día hizo una larga serie de tipos de Madrid. También hizo esmaltes, pero el hecho de tener que ir a realizarlos fuera de su estudio, le hizo desistir.

         Las marinas son un capítulo importante de su repertorio. Comenzó cuando viajó a exponer en Copenhague su serie taurina y se dedicó a pintar barcos, una serie de gran fuerza, ya que su trazo rápido en la ejecución les confiere un ritmo muy gestual de gran belleza.

         Guarda una buena colección de sus grabados en los que se pueden observar aguafuertes, linóleos y monotipos, muchos de ellos de tema taurino.


         Moreno Balaguer ha acumulado numerosos recuerdos en su casa de Guadarrama, que hoy desea vender porque “resulta muy grande para nosotros dos solos, mi mujer y yo, aunque nunca dejaremos la sierra de Madrid”.

           Artista generoso, Moreno Balaguer fue el hombre que animó a pintar y a exponer en España al ruso Ruslán Galasov, que nos acompaña en esta entrevista, junto a la muralista Carmen Valero.




miércoles, 9 de julio de 2025

JUAN DIEGO ROLDAN. Entre la pintura y el dibujo crítico de la situación política y social del país

Juan Diego Roldán, pintor, en el parque de la Casita del Príncipe. El Escorial
Dibujo de Juan Diego Roldán


Julia Sáez-Angulo

Fotos J.S.A.

9/7/25 .- El Escorial.- El pintor Juan Diego Roldán sigue imparable entre la pintura y el dibujo crítico. Últimamente está con los bodegones, uno de los géneros con el que logra mayor reconocimiento entre su marchante sus amigos. “He vendido muchos en América, por medio de mi representante. Hoy, la situación está más moderada. He tenido un coleccionista que siempre me encargaba un bodegón como regalo de boda, para todos sus sobrinos. También he pintado muchas flores, en otra etapa de mi trayectoria.”.

Roldán no deja de “hacer mano” y todos los días, con disciplina espartana, hace uno de sus dibujos críticos en color, sobre la política y la sociedad española. "Tengo ya unos 500". dice.     Últimamente sigue su serie “Retablo del Maese Pedro”, en el que su abigarrando mundo de figuras se desahoga hasta la saciedad, en sus bocadillos de comics. No olvidemos que el cómic es otra de las Bellas Artes, según se dispuso hace unos años.

Somos bastantes los que le decimos que Juan Diego tiene que exponer estos dibujos y así lo quiere el alcalde, pero lo intentó una vez hace unos años y se quedó estupefacto:

Lo recibió en su despacho la concejala de Cultura, una joven poco menos que veinteañera situada en un gran despacho y después de pedirle a él los datos, le dijo que le enviaría una carta. Así fue. Le ofrecía en ella las fechas y, al final, se le decía que en dispondría de una escoba, cubo y fregona para que dejara limpio todos los días el local.

“Si así se trata a los artistas en El Escorial… mejor dejarlo. No supe si romper la carta de la concejala o enmarcarla. Opté por guardarla, porque es única”.

Roldán habla de que cuando pinta o dibuja se mete tan de lleno en el trabajo, y que se ve abstraído por lo que hace. Soy capaz de pintar un bodegón en tres días, pero de modo concentrado, de modo total. Necesito ver el resultado final cuanto antes. Algo similar me sucede con los dibujos críticos diarios”.

El pintor me recuerda que Velázquez pintó “Las Meninas"en un mes y que no acaba de comprender el largo tiempo que se toman algunos pintores para acabar sus cuadros. 

    Le provoco con el caso de Antonio López

    “No es normal que como maestro, se tire veinte años para entregar el retrato que hizo a los Reyes Juan Carlos y Sofía y sus hijas. Para mí, es como si no le gustara pintar, ver la solución de su caudro. Estuve viendo la película “El sol del membrillo” sobre una pintura de Antonio López y me aburrió. Solo demuestra que el movimiento o el cambio de  de luz, le impiden pintar el cuadro. Un artista cuando le falta la misma luz que el día anterior, se la inventa, lo mismo que si una rama la ha movido el viento”.

    Roldán, que en su vida profesional más activa residió en Madrid -buen amigo de Úrculo-, ahora lo hace en El Escorial, donde tiene el estudio en una buhardilla encima de su casa. Allí trabaja. Recuerda con afecto a sus colegas vecinos, Miguel Ángel Sáez y al desaparecido pintor ruso, Ruslán. De este último cuenta diversas anécdotas sobre cómo se conocieron.

    “Acabo de enviar un bodegón a Dubai,  regalo para unos amigos", me cuenta. 

    Sus dibujos críticos nos llevan a hablar de política, durante el desayuno al aire libre, y esa es la peor conversación que se puede tener, pero en estos tiempos es inevitable.

    El café y la napolitana estaban buenos, y hemos quedado en volver a desayunar juntos, a finales del verano.

    Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/2023/08/juan-diego-roldan-de-los-bodegones.html


Bodegón de melocotones (2025), de Juan Diego Roldán

Bodegón o/l de Juan Diego Roldán
Juan Diego Roldán en el parque de la Casita del Príncipe. El Escorial
Dibujo crítico de Juan Diego Roldán

sábado, 10 de agosto de 2024

RETORNO A EL ESCORIAL XXI. De amigos, virtudes, defectos y cosas. Agua en los embalses. Isabel I y Cristóbal Colón en Cataluña. Aforismos jurídicos. Manzanas de la Casita del Príncipe. Capitalismo y maletas en el AVE.

Embalse de Valmayor (El Escorial), bajo de agua

"Triunfo de Colón en Barcelona ante los Reyes Católicos", grabado.

Julia Sáez-Angulo

10/8/24 .- El Escorial.- “Para que existe el infierno, si existe el insomnio”, dice el protagonista de  la novela “El crimen del conde de Neville”, de la escritora belga Amelie Nothomb, frase acertada, a juzgar por el insomnio matutino que me aflige a las cuatro o cinco de la madrugada, me acueste a lo hora que me acueste. El sueño hace caso omiso del ritmo circadiano. Menos mal que una cabezada o una siesta, después de comer, mitiga el fallo del biorritmo. Mejor aún, gracias a que escribo de manera incontinente como Ramón Gómez de la Serna, entretengo los días y las horas, alternándolo con la lectura, ahora de las amenas novelas cortas de Nothomb, una por día.

Como no tengo tema especial para escribir, lo haré de mis amigos, esa familia elegida, que no carnal, con los que mitigamos igualmente el tempus fugit.

Mi amigo Luis recibe cada día el parte de la cantidad de agua de los embalses, porque le gusta saberlo, y, como el nivel baja, el otro día, dada la absorción por estos calores, nos pasó a todos sus conocidos una circular para que no nos ducháramos tanto y acabar con el agua de las presas y embalses, que ahora no tienen repuesto. Le contesté que yo no me duchaba y alabó mi buena conducta, modelo y ejemplo para todos.

Ayer viernes, cuando venía a recogerme, me comunicó confidencialmente que traía a Puigdemont en el maletero, para que yo le hiciera una entrevista exclusiva al prófugo. Lamentablemente, se le fugó tmbién en el trayecto y me quedé sin primicia mundial.

Por cierto, dado que en la Generalitat de Cataluña, han quitado las pinturas murales sobre el encuentro de la Reina Isabel I y Cristóbal Colón en las Atarazanas, he sacado del desván un viejo cuadro de la Reina y Colón y lo he repuesto en la pared, para desagraviar a esa reina santa, aunque haya algunos lobies frente su proceso de canonización en la Santa Sede.

A mi sobrina Elisa, que estudió Derecho como yo en la Complutense, le gustan los aforismos jurídicos al igual que a mí, “por su capacidad de síntesis en dos palabras”, explica ella, y nos dedicamos a recordar varios en nuestros viajes semanales en coche a Madrid, desde la sierra de Guadarrama. Comenzamos con la clásica definición de la justicia como el “suum cuique tribuere” (dar a cada uno lo suyo, sin tener nunca muy claro qué es lo que le pertenece a cada cual), hasta el “pacta sunt servanda”, los pactos que no conservan los políticos después de "pactar" con los ciudadanos un programa, pasando por el “Ad impossibilia nemo tenetur” (nadie está obligado a hacer lo imposible), de Celso en el “Digesto” o el “ius usus inocui” (derecho que permite utilizar a discreción la posesión ajena, con tal que no haga daño al poseedor). 

Hay decenas de aforismos jurídicos en la rica lengua latina, pero lo dejaremos aquí. En el último aforismo citado, “ius usus inocui”, recordé el caso de un conocido mío vecino, Ruslan Galasov (Osetia del Norte, Rusia, 1940–El Escorial, 2014), un periodista bielorruso, que se vio obligado a emigrar con su familia a España, en los tiempos mafiosos de Moscú. Con su sola lengua, malamente podría sobrevivir, aunque Ruslan publicó unos relatos en el Departamento de Estudios Eslavos de la Universidad Autónoma de Madrid, pero se dedicó a pintar, porque había sido crítico de arte y vio cómo hacerlo a numerosos artistas de su país. Expuso y vendió algunos cuadros de estilo chagalliano. 

    Ruslán paseaba por los jardines de la Casita del Príncipe, cercana a nuestra vivienda, y recogía las manzanas, que allí se pudrían en el suelo, sin la atención de nadie. Tras algunas diferencias o diálogos complejos con los guardias vigilantes, por la dificultad del idioma, se le acabó aplicando el principio de “ius usus inocui” para apropiarse de las manzanas caídas al suelo.  Con ellas hacía pastel de manzana y a mí me invitó o me pasaba algunos trozos de vez en cuando. Escribo en pasado, porque Ruslán falleció y ahora se ven las manzanas abandonadas sobre la tierra.

    Elisa me contó también que un profesor suyo de la Facultad de Derecho les dijo que “el capitalismo era el sistema económico más real, y, por ello, permanecía en el tiempo, porque es el que mejor se acomoda a la condición humana, que acarrea el gen egoísta en su naturaleza, y no le va lo de trabajar y ganar el cien por cien, para tener que compartir el 70 por ciento con el prójimo vago, que no trabaja ni produce, como hace el socialismo. Con un par de ligeros correctivos, el capitalismo funciona de maravilla”. Me dejó pensando.

    Elisa me cuenta y me advierte de muchas cosas, por ejemplo, de que a su suegra le robaron la maleta en el AVE, con el ipad dentro. No era el primer caso. No hubo indemnización alguna, porque fue hurto y no robo. Así que: ¡atención si se viaja en AVE!

    No olvidemos lo que dijo Winston Churchill: en la vida hay, por este orden, amigos íntimos, amigos corrientes, conocidos, enemigos, enemigos acérrimos y compañeros de partido.

        Más información

https://lamiradaactual.blogspot.com/search?q=Rusl%C3%A1n+pintor

Pintura mural sobre la Historia de España retirada en de la Generalitat, que representa a los Reyes Católicos y Colón

Ruslan Galasov (1914-2014), pintor bielorruso

Casita del Príncipe. El Escorial
En el AVE pueden desaparecer maletas

lunes, 24 de mayo de 2010

Fundación Torre-Pujales en Corme de la Costa da Morte



Julia Sáez-Angulo


La localidad coruñesa de Corme ha acogido la sede de la Fundación Torre-Pujales, fundada por Cristina Torre Cervigón, viuda del pintor Julio Pujales. La institución, situada en la céntrica calle Real del puerto de Corme, pretende albergar, conservar e investigar la obra del pintor gallego desaparecido, al tiempo que ser sede de exposiciones, conceder becas a la creación y ser centro cultural.

La Fundación ha comenzado su andadura concediendo becas de estancia y estudio a diversos creadores internacionales, mientras que el Museo está pendiente de una última fase para su inauguración prevista en principio para 2010.

El Museo, además de la obra de Julio Pujales Rivas (A Coruña, 1939 – Madrid, 1998), albergará la colección de arte que el matrimonio Torre-Pujales fue adquiriendo a lo largo de su vida. Era habitual ver a la pareja en las inauguraciones de las exposiciones de arte en Madrid, donde adquirían con frecuencia pintura y escultura para su contemplación privada. Cristina Torres ha realizado una aportación de más de 1.700.000 euros, incluyendo los fondos de exposición, que superan las 600 obras de arte.

Cristina Torre Cervigón es la presidenta del patronato de la Fundación Torre-Pujales y como patronos de la misma figuran entre otros la galerista Ra del Rey; la escritora Encarna Pisonero; la pintora, Carlota Cuesta, la galerista Ra del Rey o la crítica de arte, Julia Sáez-Angulo, vicepresidenta de la Asociación Madrileña de Críticos de Arte.


Artistas becados por la institución

Entre los artistas y escritores que han pasado por la Fundación hasta el momento, figuran entre otros los pintores Manuel Oyonarte, José Hernández, Massimina Pesce, Miguel Alberquilla, Alcorlo, Berriobeña, o Ruslán Galasov; la escultora Margherita Serra, el escultor Carlos Hurtado o las escritoras Julia Sáez y Dolores Gallardo.

La obra de Julio Pujales se caracteriza por su gran sentido del color y ritmo en sus composiciones, principalmente en su última etapa en la que el artista perfiló su estilo propio más característico, en el que la naturaleza se vuelve abstracción pictórica en los cuadros del artista.

Son diversos los críticos de arte que han analizado la obra de Pujales como Javier Rubio o Scardanelli, que destaca su desbordamiento cromático y afirma que “el movimiento es el secreto de su arte”.

Corme, aldea y puerto, forman parte de la célebre Costa da Morte en Galicia, lugar de gran belleza e historia marinera. Allí nació el almirante Mourelle, cuya casa natal con escudo todavía permanece en pie; allí el rey Alfonso XIII reclutaba a sus marineros.

La Fundación Torre-Pujales viene a enriquecer la presencia cultural de esta localidad costera, no lejos del faro de El Roncudo. El lugar de estancia de los becarios de la Fundación, en primera línea de mar, frente al puerto, permite unas vistas privilegiadas que alcanzan la localidad de Laxe, al otro lado de las montañas de la ría de Corme.

Los lugareños de Corme se alegran con la llegada periódica de nuevos becarios a la Fundación, que se integran por algunas semanas en la vida de la tranquila villa costera.