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lunes, 2 de febrero de 2026

"Rauschenberg: Express. En movimiento". Exposición en el Museo Thyssen-Bornemisza

       



02.02.2026.- Madrid

Del 3 de febrero al 24 de mayo de 2026

Comisaria: Marta Ruiz del Árbol

En el marco de la conmemoración internacional del centenario del nacimiento de Robert Rauschenberg (1925–2008), el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, con el apoyo de la Robert Rauschenberg Foundation, presenta una instalación especial en torno a Express (1963), una de sus pinturas serigrafiadas más representativas, perteneciente a la Colección Thyssen-Bornemisza.

La instalación propone nuevas perspectivas sobre esta pieza clave en la trayectoria del artista. A través de ella se exploran tanto las fuentes de su rica iconografía como el impulso experimental que llevó a Rauschenberg a eliminar fronteras entre disciplinas y a colaborar con creadores de ámbitos como la danza, la performance, las artes visuales o la ciencia. También se dedica atención a la importancia de esta obra en su consagración internacional, al recibir en 1964 el Gran Premio de Pintura de la Bienal de Venecia.

    Esta propuesta se inscribe en un año de actividades y exposiciones que revisan la figura de Rauschenberg desde un enfoque contemporáneo, destacando su influencia en artistas actuales y su creencia en el arte como herramienta de transformación individual y social.

    A mediados de la década de 1950, Rauschenberg comenzó a producir sus combine paintings (1954-64), una mezcla de pintura, escultura, collage y objetos encontrados, procedentes en su mayor parte de la sociedad de consumo. En 1962, influido por Andy Warhol, inició su experimentación con la serigrafía comercial, una nueva técnica que se convirtió en la base de su trabajo en los siguientes años, ya que le permitía ampliar, repetir y superponer en los lienzos imágenes fotográficas de su archivo o publicadas en periódicos y revistas, que plasmaban su universo visual.

    Express pertenece a este grupo de pinturas en las que Rauschenberg utiliza la serigrafía. Las fotografías reflejan el ritmo acelerado de la sociedad de su época y muchas de ellas hacen referencia al movimiento: la imagen repetida del jinete sobre el caballo saltando una valla, los bailarines, el escalador, las ruedas y una figura desnuda que baja una escalera, entre otras. 

    El montaje especial, que se presenta en la sala 48 de la colección permanente, reconstruye su proceso creativo que comenzaba con la selección de las fotografías que iba a utilizar. En una vitrina se muestran muchas esas imágenes, procedentes en ocasiones del archivo personal de Rauschenberg o, la mayoría de las veces, de revistas y periódicos estadounidenses, como el New York Daily News o Life Magazine, que sirvieron de base para el lienzo. 

    Posteriormente enviaba estos recortes a un fabricante para que, con ellas, produjera grandes pantallas serigráficas. Sobre estas pantallas, aplicaba tinta serigráfica para transferir después las escenas al lienzo. Por último, añadía trazos gestuales con pinceles, trapos o sus propias manos.

    Esta obra, además, fue una de las que Estados Unidos presentó en la Bienal de Venecia de 1964, en la que Rauschenberg fue galardonado con el Gran Premio de Pintura, convirtiéndose en el primer artista norteamericano en obtenerlo. Debido a las dimensiones del pabellón estadounidense, casi todas sus obras se exhibían en un palacio del Gran Canal, pero cuando el jurado decidió concederle galardón, algunas de ellas se trasladaron al recinto oficial. Se presentan ahora cinco instantáneas tomadas entonces por el fotógrafo italiano Ugo Mulas. Entre ellas se encuentran dos que recogen el traslado de las obras en barca por los canales, además del catálogo general de la Bienal y del catálogo del pabellón de Estados Unidos.    

    La muestra se completa con la proyección de un vídeo que incluye imágenes del artista trabajando en Barcaza (1962-1963), una de sus primeras pinturas serigrafiadas, y de su primera coreografía, Pelícano, estrenada en 1963.

        FICHA DE LA EXPOSICIÓN

Título: Rauschenberg: Express. En movimiento.

Organizador: Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.

Con el patrocinio de: Robert Rauschenberg Foundation.

Sede y fechas: Madrid, Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Sala 48, colección permanente, del 3 de febrero al 24 de mayo de 2026.

Comisaria: Marta Ruiz del Árbol, conservadora senior de Pintura Moderna del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.

Documentación e investigación de fuentes iconográficas: Guillermo Bailén, Carmen Cortizas y Robert Rauschenberg Foundation.

martes, 13 de julio de 2010

Lidia Buente, Visión de la Vida a través del Arte como lenguaje



Julia Sáez-Angulo



Lidia Buente, artista argentina residente en Madrid, estudió en la Escuela de Arte Beato Angélico de Buenos Aires la especialidad de pintura; grabado calcográfico en talleres de Madrid y fotografía artística y publicitaria en el estudio de Ricardo Arias. Ha sido seleccionada en numerosos concursos de arte, participado en ferias especializas y ha expuesto recientemente en la galería Pilares de Cuenca.


-¿Qué obra va a llevar a sus próximas exposiciones?

Son piezas muy relacionadas con la naturaleza, donde la mancha y el color, las luces y las sombras alternan a veces con imágenes fotográficas creando un contrapunto que acompaña la lectura de la obra.


-¿Qué concepto bulle detrás de su trabajo?
Es una forma de exteriorizar sensaciones y sentimientos, mi visión de la vida. Es la manera de transformar la energía interior en algo palpable, visual, a lo que me puedo enfrentar y así establecer un diálogo entre lo real y lo imaginario. Ante un lienzo en blanco vuelcas mucho de lo que llevas dentro, es un alegato a la libertad, que te ayuda a conocerte y a su vez a comunicarte con los demás. No es un trabajo reivindicativo, pero en cada pieza intento reflejar un poco de mi particular sentido de la belleza y poder compartirlo con otras miradas.


-¿Por qué la Abstracción?


Porque representa la fuerza de la esencia del color y de la forma. La impresión visual, que es lo primero que nos conmueve, te llega al alma antes que toda idea o lectura intelectual, como la música, llega y te invade.


-¿Qué le mueve a uno u otro color?

Utilizo el color que siento, es una cuestión de piel.


-¿Quienes han sido sus maestros principales en pintura?

Maestros... de todos aprendí, de los de Argentina, en la Academia de Arte Beato Angelico y de los de España y del fotógrafo Ricardo Arias, quien fue mi pareja y me enseñó a observar y a apreciar la belleza de la luz, del volumen y la composición en cada encuadre; la belleza de una mancha de humedad en una pared, o de las grietas de la corteza de un árbol.

-¿Quiénes sus maestros históricos?
Los clásicos, por supuesto, y algo especial por Klee, Zao wou-ki, Pollock, Rauschenberg, y una larga lista.

-¿Qué museo es su preferido?

En todos los museos que he visitado siempre he encontrado obras que me han sorprendido, pero en el Prado y en el Reina Sofía me siento como en casa, me gusta pasearme por sus pasillos arropada por sus cuadros, especialmente en esos días de poco público, me llena de paz.


-¿Qué exposición de esta temporada le ha interesado más?
La serie de Antonio Saura “Damas, desnudos, curas y cópulas, expuesta en la galería La Caja Negra, ha sido una de ellas.


-¿Qué libro de arte recomendaría?

Un libro muy pequeño “El elogio de la sombra” del escritor japonés Junichiro Tanizaki que reflexiona sobre la diferencia entre el mundo oriental y el occidental en el uso de la luz y de la sombra, para mí es una verdadera “joyita”.

-¿No se lanza a la escultura?

Me ha tentado muchas veces, es mi asignatura pendiente, pero de momento entre la pintura y el grabado no tengo tiempo para más, ya llegará la oportunidad.


-¿Qué virtudes y vicios ve en el circuito artístico?
No me atrevo a hablar de virtudes y vicios, pero si creo que existe, algunas veces un fuerte sentido comercial que va en detrimento de la creatividad, siento como si estuviéramos viviendo un momento de espera, no veo surgir nada que me haga vibrar.

-¿Cómo se afronta la crisis?

En mi caso no perdiendo mi ritmo de trabajo, yendo todos los días al taller y aprovechando para investigar y experimentar.