martes, 28 de diciembre de 2010

Eduardo Laborda revive a M. Bayo Marín

Dolores Gallardo López

28.12.10 -. Casi coincidiendo con el centenario del nacimiento del artista turolense Manuel Bayo Marín Eduardo Laborda ha publicado su segundo libro:

Bayo Marin, Entre luces y sombras, Instituto de Estudios Turolenses, Zaragoza, 2010, por E. Laborda.

Eduardo Laborda Gil (Zaragoza1952) -que en el actual panorama artístico conocido como uno de los grandes pintores aragoneses- de forma paralela lleva a cabo una incansable labor de búsqueda e investigación de elementos artísticos del pasado, sobretodo de su tierra natal, que por diversas circunstancias han quedado en el olvido.
Buena prueba de ello fue la edición y dirección, desde el 1993, de la magnífica revista Pasarela. Artes Plásticas.
Asimismo la labor investigadora quedó bien plasmada en su primer libro: Zaragoza. La ciudad sumergida, aparecido hace dos años, en la que daba a conocer al público la colección personal de elementos artísticos de todo tipo relacionados con la ciudad – a muchos él los llama “fetiches”- que había ido formando a lo largo de muchos años y que solía mostrarnos a los amigos en la intimidad de su hogar.

Ahora el aspecto investigador de Laborda ha cristalizado en un nuevo libro: Bayo Marín, entre sombras y luces, Instituto de Estudios Turolenses, Zaragoza, 2010.

En este libro, espléndido en todos los aspectos, analiza la vida y obra del artista turolense Manuel Bayo Marín Teruel 1908-Zaragoza 1953) periodista, magnífico dibujante con el lápiz, la pluma y el aerógrafo y sobretodo gran maestro de la caricatura.

Bayo Marín, desconocido para el gran público, lleva años reviviendo y ahora, después de casi sesenta años de olvido, resurge con fuerza y esplendor de la mano de E. Laborda, otro magnífico artista.


Hay que resaltar que E. Laborda desde mediados los años noventa del pasado siglo ha desarrollado una gran labor de investigación y coleccionismo sobre Bayo Marín: con paciencia y dedicándole tiempo sin límite ha llegado a reunir más de un millar de muestras de su repertorio gráfico. También ha coordinado con notable éxito una exposición antológica itinerante del artista turolense.

Bayo Marín, entre sombras y luces está dividido en dos partes:

La primera expone con todo detalle a la biografía del artista. En ella se muestran numerosas fotos que reflejan la peripecia vital de Bayo Marín.
La segunda está dedicada a la obra y reproduce 292 obras del autor del millar que, como ha quedado dicho más arriba, Laborda ha logrado reunir. Corresponden a diversos aspectos y épocas de la producción de Bayo Marín.

Las últimas páginas muestran la bibliografía existente sobre el artista turolense, bibliografía que a partir de ahora tendrá como principal referencia el soberbio libro que ha realizado E. Laborda y que se terminó de imprimir el 5 de octubre del 2010, coincidiendo con el 102 aniversario del nacimiento de Manuel Bayo Marín.

Antonio Villa-Toro pinta la Mezquita de Córdoba a través del subconsciente



“Rizomas”
Antonio Villa-Toro
Fundación FiART
c/ Almirante, 1. Madrid
Diciembre, 2010 hasta el 28 de febrero de 2011




Julia Sáez-Angulo



La trayectoria del artista Antonio Villa-Toro (Córdoba, 1949) es la conquista progresiva de la libertad en la Pintura. De la figuración casi realista de sus orígenes, a la libertad de ahora, pasando por expresionismo expansivo de los 80, dentro de los años locos de la Movida Madrileña a la que perteneció y de la que se separó en su día.

Actualmente Villa-Toro presenta su último trabajo plástico en la madrileña Fundación FiART bajo el título, quizás inadecuado de “Rizomas”, nombre que alude a las raíces alternativas de una planta, (en botánica y en el diccionario de la RAE: rizoma: “Tallo horizontal y subterráneo, como el del lirio común”).
El pintor ha expresado en la obra a su amada mezquita de Córdoba natal, visitada desde la infancia, en una larga serie de cuadros que supera el medio centenar. En esta pintura hay formas libre y expresión del color, algo que define plenamente la pintura de Villa-Toro en esta última etapa. Pintura que a veces parece acercarse a las líneas onduladas y prolongadas de Munch aunque sin el dramatismo del pintor noruego.

Rojos, naranjas, azules y negros que conforman los espacios para dar plasticidad “al subconsciente” al decir de Villa-Toro, que lo entronca con cierto surrealismo que él cultivó en ciertas alusiones de la pintura de su pasado. Para el autor cordobés, en el arte hay una cierta “vuelta al orden”, después de la caída de las Torres Gemelas, un orden que está ahí como un humus, del que se pude discrepar en cualquier momento.


Asumir las propias contradicciones

Villa-Toro se define como artista de contradicciones, precisamente para evitar las trabas y dejarse llevar por los impulsos más profundos y no atarse a las convenciones de la moda o lo que se lleva en arte, trampa de muchos artistas. No quiere límites en el color ni en la forma. Cree en la pintura como geografía infinita para plasmar su pensamiento consciente o inconsciente; esa creencia en la grafía y cualidad de la pintura no se la va a quitar nadie.


El pintor cordobés expuso recientemente una amplia retrospectiva en la Casa de la Moneda en Madrid, en la que daba cuenta de su trayectoria y búsqueda. El arte es un camino sin fin mientras haya vida y Villa-Toro lo sabe y lo practica desde su estudio solitario en la Sierra Norte de Madrid.

La Fundación FiART está dirigida por la crítica de arte Alma Ramas

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lunes, 27 de diciembre de 2010

Gustavo Zagrebelsky publica el libro “Contra la ética de la verdad”


 “Contra la ética de la verdad”
 Gustavo Zagrebelsky 
Traducción Álvaro Núñez Vaquero 
Editorial Trotta; Madrid, 2010 (142 pags) 

Julia Sáez-Angulo 

        27.12.10.- MADRID.-“Contra la ética de la verdad significa a favor de una ética de la duda. Más allá de las apariencias, la duda no es en absoluto contraria a la verdad, sino que en cierto sentido implica su afirmación”, se dice en el libro “Contra la ética de la verdad” del profesor Gustavo Zagrebelsky (1943), que fue en su día juez y presidente del Tribunal Constitucional italiano. “Impedir la expresión de la duda es el acto más in-natural, incluso aunque sea realizado en nombre de la “justicia natural” o de la “ley natural”. 
        La “naturaleza de las cosas” cuando es usada como arma contra la duda, se contradice a sí misma, dirigiéndose contra la “naturaleza del ser humano”. El libro de Gustavo Zagrebelsky recoge sus breves ensayos o ponencias publicados procedentes de diversas publicaciones o congresos y reelaborados. Entre los títulos de sus artículos ensayísticos que van en capítulos se encuentran: “Los paladines de la identidad y la tolerancia de Occidente”; “Estado e Iglesia. Ciudadanos y católicos; Tres fórmulas de ambigüedad; Los ateos clericales y la fuente del poder; Estado, Iglesia y espíritu perdido del Concordato; El “non posumus” de los laicos; Malestar democrático; Decálogo contra la apatía política; Norberto Bobbio y la ética del laberinto... Todo un debate sobre ideas, creencias y convicciones con las que no siempre se está de acuerdo pero interesa escuchar o, en este caso, leer. 
        “Dios ha hablado una vez, dos veces, lo he oído: que Dios es el poder”. Estas palabras del Salmo 62 son las que mejor expresan el sentido de las páginas que siguen y el título bajo las que son recogidas”, dice el comienzo del prefacio de este libro recoleto. "¿Será relamente verdad?" “La dudas se expresa así: “¿Será realmente verdad ?”; esto es un cierto sentido, es un doble homenaje a la verdad, además de un reconocimiento de nuestras limitaciones respecto a aquella. La duda contiene, por tanto, un elogio a la verdad, pero de una verdad que debe ser siempre re-examinada y re-descubierta”. 
     “La ética de la duda no significa en absoluto sustraerse a la llamada de los verdadero, de lo justo, de lo bueno o de lo bello, sino justamente intentar responder a esta llamada de libertad y responsabilidad hacia uno mismo y hacia los demás”. Entre las obras de Gustavo Zagrebelsky se encuentran “La justicia constitucional” (1977); “El derecho dúctil. Ley, derechos, justicia” (2009); “Principios y votos. El tribunal constitucional y la política” (2008) e “Historia y constitución” (2005).

Manuel Rubial: “La libertad del artista está en hacer su obra sin concesiones”





Julia Sáez-Angulo

              27.12.10 .- El pintor y escultor Manuel Ruibal (Barro, Pontevedra, 1942) explica que “la libertad de un verdadero artista se cifra en un proyecto desde que comienza su carrera, hacer lo que él considera, llevar a cabo su obra sin concesiones a modas ni imposición de galeristas ni clientela; digamos aunque suene algo agresivo, hacer lo que le de la gana, esto como es lógico a veces se paga muy caro, pero en verdad vale la pena”.
       En su caso, se fue haciendo con una clientela por medio mundo que a día de hoy ronda los 500 coleccionistas que poseen obra suya, “esto a veces, cuando lo pienso, me parece un milagro”, añade.

-¿Cómo fue su formación artística?
Autodidacta, no concibo otra cosa ¿te figuras una escuela para hacer poetas?

´-¿Cuáles han sido y son sus maestros históricos referentes? En distintas épocas siempre he tenido referentes pero el que más posibilidades
me ha proporcionado ha sido el trabajo en el taller.

-¿Qué ha supuesto la pintura en su vida?
La pintura, digamos el arte en sí, ha sido y sigue siendo todo en mi vida, tal vez hasta la tumba.

-¿Cómo fue el paso de la figuración a la práctica abstracción última?
Todo obedece a un proceso evolutivo por ser yo sumamente curioso pero la verdad estriba en trabajar en medio de distintos materiales y colores en mi estudio.

-Usted practica el paisaje y la figura ¿Cómo es su elección de los géneros?
En mi primera época practiqué el paisaje y la figura, a veces del natural y otras imaginativamente.

-¿Cómo se apoderó de usted la escultura?
Siempre hice escultura de una manera que yo consideraba secundaria, pero hubo un momento en que se me presentó como algo principal; fue cuando concebí esos grandes menhires de granito pintados, basados en pequeños bocetos de piedritas de formas caprichosas que durante muchos años fui recogiendo en los ríos y playas.

-¿Se siente a gusto en la escultura monumental?
Fue una época y ya pasó, ahora estoy en otra cuestión, nunca pude entender que un artista estuviera haciendo treinta o cuarenta años las mismas cosas y no se haya pegado un tiro.

-¿Cómo ha sido su relación con el color, con los colores? ¿Le han definido etapas?
El color en mi obra a veces es protagonista y otras menos, todo depende de lo que me traiga entre manos.

-¿La Naturaleza enseña más que la docencia o los grandes maestros?No solo la naturaleza es la maestra en la creación de un artista, también los objetos que nos rodean influyen y la propia imaginación tiene que proporcionarnos cosas que aparentemente no vemos. La docencia está en el taller trabajando con materiales y colores, digamos que investigando algo siempre va saliendo y ese resultado siempre será personalizado.

-¿Qué museo visitado le ha interesado más?
Fueron tantos y en cada momento todos de una manera u otra me aportaron mucho. No obstante, hablando de museos El Prado de una manera también sentimental es mi Dios, pues con 17 años venido de un rincón de Galicia, encontrarme con aquellos pintores de la antigüedad que solo conocía por reproducciones de los libros de textos o calendarios, comprenderás que de aquella no se hacían los grandes libros de arte de hoy y menos tenía yo ocasión de ver algo en mi aldea. Difícil es que yo vaya a Madrid y no me acerque al Museo del Prado.

-¿Qué quitaría y añadiría en el circuito del arte?
Quitaría la politización, que es la causa del empobrecimiento artístico de hoy día y no solo en España; La globalización hermanada al relativismo de que todo vale, en la que cualquier pillo puede ocupar el mejor espacio financiado por el estado, porque los miembros que lo componen de arte no saben absolutamente nada de nada y en esa situación los atentos pillos están al acecho de las prebendas que están destinadas para entretener a una parcela social que se hace llamar intelectual y resulta ser de una pobreza espantosa.

-Como poeta, ¿qué comentario le merece la Poesía?
Hace un tiempo escribí: “La poesía es un estado de unos seres, que al criterio de la multitud resulta risible. El poeta no tiene incidencia en una sociedad torpe de pensamiento y sentimiento, por lo cual escribir poemas es una cuestión personal, y lo mejor es esconderse para no levantar sospechas de ser un inútil.
Vivimos hace tiempo en una sociedad de griterío, donde la distinción, la belleza y la elegancia están prohibidas.
La mayoría impuso su criterio, que es el espectáculo de las gradas y el brillo cegó la luz de la grandiosidad de toda causa.
Así pues, no se tiene otra opción que volver al pequeño grupo donde la creación y el saber aún tiene sentido, y tendremos en cuenta que la mayoría, por el hecho de ser mayoría, considerará una tribu a esta minoría que se rebela y no se conforma con vivir en un estado torpe y frívolo”.

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domingo, 26 de diciembre de 2010

Jonio González publica el poemario “Ganar el desierto”



“Ganar el desierto”
Jonio González
Ediciones en Danza (66 pags)
Benos Aires (Argentina)




Julia Sáez-Angulo


Un total de 61 poemas componen este libro de versos de Jonio González (Buenos Aires, Argentina, 1954), poeta residente en Barcelona desde 1982. Poemas cortos, versos cortos, escritos todos ellos en minúsculas, como partes de un todo misterioso y críptico, que no se quiere interrumpir.

El poemario se divide en dos partes: Templo y Monte, en él se alternan con frecuencia las palabras: profeta, desierto, médanos, árboles, sombra, silencio, secreto, muerte... Son vocablos que resuenan como arcanos en los versos de “Ganar el desierto”.

La inter-textualidad se adivina cuando se leen los versos que traen a la memoria a Jorge Manrique y las Coplas a la Muerte de su padre: “soy yo quien llama/ a la puerta/ las heridas que me aguardan/ cuando sueño/ el aire/ por el que se paga:/ hay ríos/ que son tan el morir/ como la mar”. Una inversión poética hermosa del poeta Jonio González.

Algunos poemas vienen a ser como pensamientos o aforismos: “lo mismo la rama/ que su sombra/ así el olvido”.


Un “tú” que bien pudiera estar dirigido a un “yo” interior


Los poemas se expresan con frecuencia en un “tú”, segunda persona, que bien pudiera estar dirigida al propio autor, al yo interior del poeta: arranca un par/ cierra los ojos/ y espera arder/ contra la estopa”.

Junto con Javier Cófreces fundó en su ciudad natal, en 1981, la revista de poesía La Danza del Ratón. Como traductor de poesía ha vertido al castellano a Sylvia Plath (Tres mujeres, Zaragoza, 1992; Barcelona, 2001), Anne Sexton (El asesino y otros poemas, Barcelona, 1996), Charles Simic, Robert Creeley, Kathleen Raine, John Berryman, Elizabeth Bishop, entre otros. Asimismo ha escrito diversos prólogos para ediciones de poesía, entre ellos: Poesía escogida, de Blanca Varela (Barcelona, 1993). Colabora habitualmente como crítico de jazz y de literatura de género en publicaciones especializadas. Ha publicado, entre otros, los siguientes poemario, s: El oro de la república (Claraboya, Buenos Aires, 1982); Muro de máscaras (Tierra Firme, Buenos Aires, 1987); Cecil (Utopías del Sur, Buenos Aires, 1991); Últimos poemas de Eunice Cohen (Plaza y Janés, Barcelona, 1999), y El puente (Emboscall, Vic, 2001; Ediciones en Danza, Buenos Aires, 2003).

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EL PRIMER ÁRBOL DE NAVIDAD DE MADRID, PEPE ALCAÑICES Y LA DUQUESA SOFIA TROUBETZKOY




Dolores Gallardo López

Actualmente durante las fiestas navideñas nuestra ciudad aparece decorada cada año con hermosos árboles de Navidad y nos parece normal que sea así.

Algunos años estos árboles incluso son encargados por el Ayuntamiento a destacados diseñadores actuales. Sin embargo ¿cuándo se instaló en Madrid el primer árbol de Navidad?

Ese primer árbol fue instalado en la Navidad de 1870 en lo que hoy es Banco de España y lo mandó instalar la duquesa Sofía Troubetzkoy, esposa del duque de Sesto y marqués de Alcañices.

¿Quiénes eran el duque de Sesto y Sofía Troubetzkoy?

D. José Isidro Osorio y Silva-Bazán (Madrid 4 de abril de 1825- Madrid 30 de diciembre de 1909), dos veces grande de España, ostentó por nacimiento los títulos nobiliarios de: XVI duque de Alburquerque, VIII de Sesto y V de Algete; XVI marqués de Alcañices, XV de Cuéllar y otros muchos títulos.

Alcalde de Madrid

Ha sido uno de los mejores alcaldes que ha tenido Madrid. En el año 1858 L. O'Donnell lo nombró alcalde. Popularmente era llamado por los madrileños Pepe Alcañices, por uno de sus títulos nobiliarios.
Creó las llamadas “Casas de Socorro”, en 1860 comenzó a hacer un inventario de todas las fuentes que tenía Madrid y deseaba proseguir con el de las iglesias, conventos, palacios y otros edificios.

También se ocupó de embellecer y limpiar la ciudad. A efecto de esto último dictó un bando prohibiendo algo bastante común por entonces: desaguar y evacuar en la calle, bajo multa de 20 pesetas. Por ello rápidamente el ingenio madrileño acuñó la siguiente coplilla:
-“¿Cuatro duros por mear? /¡Caramba, qué caro es esto!”
-“¿Cuánto lleva por cagar,/ el señor duque de Sesto?”

Matrimonio con Sofía Troubetzkoy

En 1868, con cuarenta años de edad, el duque contrajo matrimonio con Sofía Troubetzkoy, una rica princesa rusa, considerada una de las damas más bellas y elegantes de toda Europa. Sofía Troubetzkoy era viuda del duque de Morny, que había sido hermanastro del emperador Napoleón III.

La nueva duquesa, mujer elegantísima y que compartía con su marido cosmopolitismo, liberalismo y entusiasmo monárquico, deslumbró en la corte madrileña y la puso al tanto de muchas novedades en materia de modas y de juegos de salón. Pronto segano a la aristocracia española y fue condecorada con la Banda de Damas Nobles de la Reina Mª Luisa.

En la Navidad de 1870, siguiendo la moda de otras corte europeas, la duquesa ordenó poner por primera vez en España un árbol de Navidad en la residencia madrileña de los duques, el palacio del marqués de Alcañices (actual sede del Banco de España).

Tiempo después había de liderar en Madrid la conocida “Rebelión de las Mantillas”, es decir la oposición de damas aristócratas de alta alcurnia al nuevo rey Amadeo de Saboya, que ocupó el trono de España vacante desde el destronamiento de Isabel II. La duquesa Sofía no dudaba en ordenar cerrar de golpe todos los balcones de la casa cada vez que pasaba la comitiva real del nuevo rey por la calle de Alcalá.

La causa alfonsina

José Osorio sufragó gran parte de los gastos que Isabel II y sus hijos tuvieron durante el exilio. El duque fue para el joven príncipe Alfonso una especie de tutor, que supervisó su educación y su paso por distintos colegios europeos.

Parece que el futuro Alfonso XII se encariñó enseguida con José Osorio, que fue durante toda la vida su mejor amigo y su consejero más cercano. En realidad se lo había ganado bien: Alcañices hizo innumerables sacrificios económicos y personales a favor del joven Alfonso en el que quizás Alcañices –independientemente de su inquebrantable adhesión a los Borbones- vio al hijo que nunca tuvo.

Desde el palacio de los duques de Sesto (actual edificio del Banco de España) se promovieron reuniones de los partidarios de Alfonso de Borbón. El palacio fue escenario de conspiraciones políticas del más alto nivel, pero también de maquinaciones de damas, que, con la propia duquesa al frente, aislaban socialmente al nuevo rey, Amadeo de Saboya, y a su esposa ("la Rebelión de las Mantillas", mencionada más arriba).

Sofía Troubetzkoy puso de moda entre las damas de alcurnia lucir en vestidos y peinados un alfiler con el emblema de la flor de lis, prueba de adhesión a la causa borbónica y del rechazo al nuevo rey.

Por otra parte, en sus frecuentes estancias en Paris y visitas al palacio de Castilla -residencia oficial durante treinta y seis años de de Isabel II en su destierro parisino y reconvertido posteriormente en el legendario Hotel Majestic- el marqués de Alcañices tras muchas conversaciones convenció a la destronada reina de que era imprescindible que abdicase en su hijo si deseaba que la dinastía de los Borbones fuese restaurada en España. Se cuenta que un día Isabel II, en presencia del duque, llamó a su hijo y le dijo "Alfonso, dale la mano a Pepe, que ha conseguido hacerte Rey". José Osorio fue el primero en firmar como testigo el documento que daba fe de la abdicación de la reina en la persona del Príncipe de Asturias, allanándose así el proceso de la restauración.

El día 13 de enero de 1875 el príncipe Alfonso, procedente de París, llegaba a Aranjuez, donde el duque de Sesto dio la bienvenida al ya rey de España y entró junto a él en Madrid entre las aclamaciones y vítores del pueblo madrileño.

Hasta aquí la parte más glamorosa de la vida de Pepe Alcañices y Sofía Troubetzkoy. El final fue más triste, pero… ésa es otra historia.


La noche más obscura en 436 años

Dolores Gallardo López

El solsticio de invierno es el día con la noche más larga del año y, por tanto, con el día más corto del año.
Desde hace miles de años el solsticio invernal –que marca el inicio del invierno- ha sido considerado una fecha especial por numerosas civilizaciones desde el comienzo del neolítico, que comenzó hace aproximadamente doce mil años. Los arqueólogos han encontrado pruebas de celebraciones en torno a este día.
Hemos conservado dos monumentos neolíticos que conmemoran este singular momento astrológico: Stonehenge, en Inglaterra, sitio que-según dicen los expertos-mantiene una alineación con el atardecer del solsticio invernal, y Newgrange en Irlanda, el cual esta sintonizado con el amanecer de esta misma fecha.

A partir del día del solsticio de invierno la duración de los días va aumentando gradualmente hasta llegar al solsticio de verano en que ocurre el fenómeno opuesto: el día más largo y la noche más corta. Recuérdense los festejos en torno a la noche de san Juan.

Este año ha ocurrido un curioso fenómeno: el solsticio del pasado 21 de diciembre coincidio con un eclipse total de la luna. Tal hecho no sucediía desde hacia 436 años.
Un eclipse de luna se produce cuando la tierra se interpone entre ésta y el sol; entonces la luna, en su órbita alrededor de la Tierra, entra en el cono de sombra que proyecta la tierra.

El eclipse ha sido visible desde buena parte del planeta, con la excepción de una pequeña parte de Asia y buena parte de África.

Coincidió con la puesta de la Luna y la salida del Sol, con lo que en concreto en España para los que viven al este de la diagonal que va más o menos desde Huelva a San Sebastián el eclipse fue parcial, mientras que la luna se ponía y salía el Sol.

A diferencia de un eclipse de sol, en el que nunca se debe mirar directamente al sol, y menos a través de unos prismáticos, telescopios, o cualquier instrumento óptico, es perfectamente seguro observar con ellos un eclipse de luna.

El eclipse ha sido retransmitido a través de Internet desde el Teide.
Pueden ver imágenes en:

www.imagenesfotografias.com/fotos-del-eclipse-lunar-21-diciembre-2010/
también en youtube.com