miércoles, 17 de enero de 2024

AMPARO ALEGRÍA expone su escultura en AEPE de Madrid

Amparo Alegría, escultora


L.M.A.

17/1/24.- Madrid.- La escultora murciana Amparo Alegría Ripollés expone su escultura, en la muestra colectiva de AEPE (c/ Infantas, 30. Madrid). Se trata de una obra de estilo Pop en poliester, que lleva los colores verde, magenta, amarillo y negro.

La exposición permanecerá abierta hasta el 12 de febrero de 2024. Posteriormente la pieza pasará a las colecciones del Museo de los Pizarro en Trujillo (Cáceres).

Amparo Alegría, escultora

A vueltas con Américo Castro



        Víctor Morales Lezcano


      La personalidad intelectual de Américo Castro (1885-1972) no ha podido pasar desapercibida. Buena muestra de esta pervivencia de Castro y sus obras es la presentación que ha tenido lugar en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas (Madrid) del libro que acaba de publicar el catedrático José Antonio González Alcantud con el título de “Américo Castro y la Historia de España. Una escuela historiográfica influyente en el pasado, decisiva para el futuro” (Almuzara, 2024). Han patrocinado el acto la citada Real Academia y la Fundación Zubiri, personificadas en los presidentes respectivos de la ilustre Academia, don Benigno Pendás García, y de la Fundación Xavier Zubiri, don Diego García Guillén.  La arabista e historiadora doña María Jesús Viguera Molins completó el elenco de ponentes que respaldó el acto. 
      Sería ocioso recordar al lector de esta sinopsis que Américo Castro forjó su formación universitaria en el distrito de Granada, aunque su mejor desarrollo intelectual se amplió y tipificó en Madrid, al abundar en su “convivencia” con un institucionista de solera como fue Francisco Giner de los Ríos y con el prestigioso filólogo Ramón Menéndez Pidal. Obvio es dejar constancia aquí de que la huella del filólogo mencionado fue de importancia considerable en el denso cursus honorum de Américo Castro tanto en la Universidad Complutense de Madrid (luego bautizada como Central) como en varias otras, caso de la de Columbia, México, Puerto Rico y Buenos Aires a partir de su largo exilio americano al terminar la guerra civil española en 1939. 
      La impronta de casi toda la producción científica de Castro antes y después de la publicación de “España en su historia: cristianos, moros y judíos” (ed. Losada, 1948) va a situarle en la cúspide de los más destacados −y controvertidos− historiadores españoles de la primera mitad del siglo XX. No en vano, Castro culminó su trayectoria intelectual en la Universidad de Princeton-New Jersey, donde el orientalista Bernard Lewis me habló con respeto del buen recuerdo que don Américo dejó a varias generaciones de hispanistas e historiadores estadounidenses.
      El romance que Menéndez Pidal acuñó, en su momento, bien podría aplicarse al campo de intelección historiográfica de España que Castro confirió al estudio de la realidad histórica de este país:  Ya me salen a encontrar tres leyes a maravilla: los cristianos con sus cruces, los moros a la morisca y los judíos que con sus vihuelas la ciudad (Toledo) se estrujía.

CARMEN RESINO, dramaturga, autora de los libros de teatro y novela con el mismo título: "De película"

Carmen Resino, dramaturga


Carmen Valero Espinosa
Fotos: Julia Sáez-Angulo

23/1/24 .- Madrid.- La escritora Carmen Resino, dramaturga y narradora, es autora de los libros de teatro y novela con el mismo título: "De película" y en el mismo volumen. El libro ha sido publicado por la editorial Éride y presentado por el director de la misma, Ángel Jiménez en La LiVrería. 
    Tras la presentación, el coloquio estuvo animado por las intervenciones de algunos dramaturgos y autores asistentes al acto, donde se puso de manifiesto que “el autor de teatro apenas existe, pues no figura su nombre en los carteles o si lo hace, está en letras muy inferiores a las del director. El autor ha desparecido del teatro”, se dijo.
La obra de teatro con el citado título “de película” se publicó en 1998. Es una comedia redonda y animada que conserva todo su vigor y actualidad, por lo que la autora decidió escribirla en narrativa en el mismo volumen. El libro así, parece un objeto singular, por cuanto, por un lado, está la obra de teatro y en sentido inverso, pero con la misma portada se presenta la novela.
“De película” o todo lo que le puede pasar a una mujer en una mañana o De maridos, hijos e infidelidades”, reza el subtítulo de la obra de Resino. Virtudes Serrano, de la Universidad de Cádiz la calificó de “obra de mujeres para mujeres”, si bien se trata de cinco personajes típicos que emanan de la sociedad. El ritmo es dinámico y el sentido del humor no le falta y de ello ha dado muestras la autora en otras obras del medio centenar que ha escrito. En la novela se describe más, mientras que en los diálogos del teatro van metiendo el conflicto poco a poco”.
    “No me concibo a mí misma más que escribiendo. La promoción o el llamar a las puertas no es lo mío. He sido madrastra de mi propia promoción, y no he tenido agente teatral, por eso no he estrenado demasiado”, dijo Carmen Resino. ”Escribí mucho teatro en los 80 y 90, pero en 2000 me frené. El teatro suele envejecer más pronto. No es mi caso en la mayoría de las obras. Me apetecía escribir novelas. Quede claro que no hago literatura de mujeres para mujeres. No me interesa.”
    “A la actriz María José Alfonso le encantó y pensó estrenarla cuando leyó la obra de teatro “De película”, pero después, por distintas circunstancias no llegó a llevarse al escenario”, contó Carmen Resino. “La obra sigue sin estrenarse oficialmente, aunque me llegaron noticias de que fue representada por estudiantes, si bien yo no asistí a esa representación”.
    Más información

Ángel Jiménez y Carmen Resino, editor y escritora



martes, 16 de enero de 2024

José Bielsa, de la ilustración y el tebeo, a la acuarela y la docencia

José Bielsa, pintor y dibujante

José Bielsa y Lourdes del Rosal, acuarelistas

Julia Sáez-Angulo

Fotos: Luis Magán

17/1/24 .- Madrid.- Tiene 93 años, pero sigue pintando acuarelas e impartiendo clases, porque tiene una cabeza y unas manos privilegiadas, aunque se apoye con frecuencia en un andador, para sentirse más seguro al caminar. El madrileño José Bielsa ha tenido una trayectoria rica y brillante como dibujante, ilustrador de tebeos, fascículos y álbumes para editoriales españolas, francesas y portuguesas. No le gustaba la palabra cómic, sino tebeos, pero sabe que hoy se llaman así. Ha ilustrado los trabajos con dibujo de grafito, carbón o acuarela. 

A finales de los 80 ingresó en la Agrupación Española de Acuarelistas, AEDA, donde recibió clases de una acuarela más abierta y moderna, para terminar, en dos años, siendo profesor en la misma AEDA. La docencia le gusta y hoy sigue ejérciendola para un puñado reducido de alumnas, en su mayoría relacionadas con las Bellas Artes. “He tenido tan buenos profesores y me han enseñado tanto, que sería una pena perder todo ese legado sin transmitirlo a las generaciones jóvenes”, declara José María Fernández Bielsa (Madrid, 1931).

Al cotizado acuarelista le gusta recordar sus comienzos, cuando sus padres se dieron cuenta de que era un niño precoz, que no hacía otra cosa que dibujar y lo hacía muy bien, por lo que le cedieron una pared en la cocina para que allí pintara lo que quisiera. Ingresó en la Escuela de Cerámica de Moncloa “que contaba con profesores de prestigio, verdaderos maestros como Francisco Alcántara o Carlos Moreno, cofundador de AEDA, con un concepto muy avanzado de la acuarela”, cuenta Bielsa. “De pronto, supimos de la popularidad de Flash Gordon, con un ilustrador capaz de ganar 6000 dólares por sus trabajo y eso nos llevó a unos cuantos a la ilustración de tebeos para distintas editoriales”.

    Bielsa, que comenzó trabajando para las revista “Chicos” y "Chicas", fue subiendo y progresando hasta trabajar para las editoriales Cliper, Bruguera, Planeta, Larousse o de los portugueses Eduardo Coello o Rossado Pinto, también para “Hora Cero” de Argentina, la revista francesa “Spirou” y “Pilote”, donde dibujó algunas portadas. 

    “Para Larousse ilustré, en fascículos, las Historia de Francia, de China, del Mundo, del Far West, de La Biblia…, y se tradujeron algunas en España. “Guardo todos los originales, porque pronto me ocupé de reservarme los derechos de autor de los mismos”.

    Bielsa confiesa que su ídolo admirado es Diego Velázquez, sobre todo en su etapa posterior a la sevillana, cuando aquel conoce a Rubens en Madrid y comienza a hacer una pintura más suelta y acuarelada. “Mi padre me llevaba, desde muy niño, al Museo del Prado y a los conciertos de las bandas municipales. Una buena educación artística”.

    “El gouache es una técnica pictórica que me gusta mucho, porque está a caballo entre el óleo y la acuarela”. Cuenta Bielsa que, en sus clases, trata de acabar con algunos mitos sobre la acuarela, como el de que no se pueda corregir nunca la pincelada.

    El acuarelista madrileño recuerda con afecto a sus colegas de juventud: Manuel Alcorlo, Antonio Zarco o Pablo Núñez y subraya el buen saber hacer de su alumna Lourdes del Rosal Alonso “que ha superado al maestro, aspiración noble de todo buen profesor”, dice ante ella con una sonrisa. Bielsa tiene una hija periodista y literata, Marina Fernández Bielsa, “que entiende mucho de pintura y trabaja en la Biblioteca Nacional”.

    José Bielsa ha vendido muchas acuarelas en las numerosas exposiciones que ha llevado a cabo, a lo largo de su trayectoria artística, y dice que ahora “me siento mecenas de mí mismo y pinto solo para mi gusto y satisfacción”.

    Más información

https://www.euromundoglobal.com/noticia/203757/cultura/jose-bielsa-ilustrador-y-excelente-acuarelista-madrileno.html

José Bielsa, acuarelista
El pintor y la alumna

José Bielsa y Julia Sáez-Angulo

El Grupo De Arte L-V , presidido por Lola Rodríguez, se reúne para nuevos proyectos artísticos



Lola Rodríguez entre Patricia Caldevila y Maika de la Fuente


Julia Sáez-Angulo
Fotos: Luis Magán y Adriana Zapisek

16/1/24.- Madrid.- El Grupo De Arte L-V , presidido por Lola Rodríguez de Casanova, se ha reunido para encarar nuevos proyectos artísticos. Maika de la Fuente es la asistente a la presidencia, Patricia Caldevila, coordinadora de exposiciones e Isabel Sánchez-Bella Solís, la responsable de las redes sociales. La reunión tuvo lugar en el amplio estudio de Mercedes Ballesteros y Pablo Reviriego, también miembros del Grupo.
El Grupo De Arte L-V es uno de los numerosos colectivos artísticos existentes en Madrid, que buscan la sinergia y el intercambio de información, asesoramiento y ayuda y, fundamentalmente, la búsqueda conjunta de celebración de exposiciones y mercado artístico en instituciones, galerías y ferias de arte
Entre los 44 miembros que componen el Grupo De L-V figuran Jorge Pedraza, Patricia Larrea, Héctor Delgado, Lika, Romsenei, Adriana Zapisek, Mariano Cobo, Cata Benavides, Pablo Redondo Diez "Odnoder , Pilar Sagarra, Amparo Ruiz de Ayllón, Magui Rebollo, Goyo González, Rubén Hechavarría Salvia, Luis Javier Gayá, Virginia Romero, Paco Recuero, Ana Alcaraz, Julio Galán, Clara Borges, Ana Muñoz, Julio Galán, Pura Ramos, Charo Crespo, Carlos Márquez, Rafa Plaza, Catalina Orozco, Mónica Esguez, Pura Ramos, Noemi Carrasco…
    La presidenta Lola Rodríguez es también Directora Programa de Arte en Clickradiotv.

Otros colectivos artísticos conocidos en Madrid son el Grupo pro Arte y Cultura, Spiral XIII, Proyecto Diez…

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Lola Rodríguez con su reciente Premio Internacional por su Trayectoria Artística
Grupo De Arte L-D

Lola Gallardo, presidenta del Grupo L-V y Directora Programa de Arte en Clickradiotv.
Al fondo, Peblo Reviriego.


 


"El castillo de Lindabridis" de Calderón de la Barca en el Teatro de la Comedia de Madrid


L.M.A.

            16.01.2023 .- Madrid.- El castillo de Lindabridis se editó por primera vez en 1691, aunque se había estrenado como fiesta cortesana en el Salón Real de Palacio, mucho antes, se cree que hacia 1661. Sin embargo, para escribir esta obra, Calderón se había inspirado en el Espejo de príncipes y caballeros de Diego Ortúñez de Calahorra, que aunque fue publicada en 1555, como toda buena novela de caballerías, remite a un tiempo anterior.

    Calderón adapta en esta pieza la temática caballeresca a su propio contexto teatral y crea un juego palaciego de aires carnavalescos en el que el Barroco se descubre a sí mismo a través de un Medievo soñado por el Renacimiento. Hoy, en pleno siglo XXI, Nao d ́amores y la Compañía Nacional de Teatro Clásico, guiadas por Calderón como aglutinador de tiempos y voluntades, añaden un nivel temporal más a este Castillo de Lindabridis: el de nuestra contemporaneidad.

 Sobre el espectáculo- Verdades dudo, si ilusiones creo [1]

El castillo de Lindabridis es una comedia novelesco-caballeresca de gran artificio (lenguaje poético elaborado, música, danza, disfraces, seres fantásticos…), construida sobre un enredo propio de las comedias de capa y espada.

Se editó por primera vez en 1691, aunque se había estrenado como fiesta cortesana en el Salón Real de Palacio, seguramente hacia 1661. Sin embargo, para escribir esta obra, Calderón se había inspirado en el Espejo de príncipes y caballeros de Diego Ortúñez de Calahorra, que aunque fue publicada en 1555, como toda buena novela de caballerías, remite a un tiempo anterior.

Calderón de la Barca adapta en esta pieza la temática caballeresca a su propio contexto teatral y crea un juego palaciego de aires carnavalescos en el que el Barroco se descubre a sí mismo a través de un Medievo soñado por el Renacimiento. Hoy, en pleno siglo XXI, Nao d ́amores y la Compañía Nacional de Teatro Clásico, guiadas por Calderón como aglutinador de tiempos y voluntades, añadimos un nivel temporal más a este Castillo de Lindabridis: el de nuestra contemporaneidad.

La comunicación teatral viene siempre condicionada por el lugar y el tiempo en que se produce, pero nosotros, enamorados del repertorio clásico, no podemos dejar de ser conscientes del peso de la tradición sobre nuestras espaldas. Quizá el concepto de modernidad (siempre complejo e incómodo término), requiera una consideración profunda sobre el pasado, más que limitarse a reflejar aquello que muestra lo evidentemente actual. No intentamos encontrar vías insospechadas o rupturistas para hacer teatro, ni hemos sucumbido nunca, y tampoco ahora, a los encantos de la arqueología teatral… pero tampoco tenemos miedo de reapropiarnos de lo antiguo. En nuestra propuesta escénica, las distintas épocas se dan la mano, retroalimentándose y hasta coexistiendo más allá de sus propios anclajes temporales.

El viaje de Lindabridis, es el recorrido heroico que la lleva de ser princesa medieval presa en la torre desamorada, esperando caballero andante que la libere de su encantamiento, a dama barroca, ya a un paso de nosotros, que pilota su propia nave en la búsqueda de una resolución activa a su problema de sucesión. Su viaje no es mera traslación en el espacio y en el tiempo, es pura evolución en la búsqueda de su propia identidad.

Y a su espalda, toda la tradición europea occidental: la herencia de la épica, los romances, los libros de caballerías, las Bradamantes, Marfisas y Clorindas (abuelas de de las características mujeres travestidas o varoniles del Siglo de Oro), las obras de Torquato Tasso y Ludovico Ariosto… y tantas cosas más. Todo aquello que aún hoy se conserva en las representaciones de las obras de ciclo carolingio de la tradicional opera dei pupi, que nos hemos ido a buscar a Sicilia, la Trinacria de Claridiana, la otra gran protagonista de la función. Un teatro popular que nos gusta imaginar viajando hacia España en pleno siglo XVI de la mano de Cervantes, quien debió caer rendido a los encantos de este mundo de paladines idealistas, y que seguro fue inspiración para otra historia de caballerías fuera de época, utopía personificada en don Quijote, el completo antihéroe, el gran soñador.

Dicen los últimos pupari sicilianos que el viejo teatro caballeresco estuvo a punto de perderse con los cambios sociales del siglo XX, porque llegó un momento en que no fuimos capaces de regalar sueños, porque la gente quiere ser parte de otro sistema y ya no nos queda corazón para escuchar leyendas junto a los otros. Pero hay un atisbo de esperanza, si conseguimos reelaborar un teatro antiguo, popular, y transformarlo en posible, presente, fuerte hoy.

Para nosotros ha sido apasionante descubrir a este Calderón, en plena época del racionalismo cartesiano (el Discurso del método se había publicado en 1637), construyendo un mundo loco de pura fantasía, que parece vía de escape de su propio universo. Juguemos con él para transformar su fiesta cortesana de época de Felipe IV, en un espacio de encuentro teatral presente, y soñemos otros espacios de fantasía que nos permitan reconocernos fuera de las miserias cotidianas.

[1] Verso 3247 de El castillo de Lindabridis

Sinopsis .- La princesa Lindabridis, para heredar el trono de Tartaria, deberá casarse con un caballero que pueda vencer a su hermano Meridián en un torneo. Para ello, en la búsqueda del marido que mejor se ajuste a sus necesidades, viaja por el mundo en un castillo volador.

El Museo Arqueológico Nacional presenta parte de su colección de manuscritos medievales en su nueva Vitrina Cero

Del 16 de enero al 14 de abril de 2024

 Por primera vez se exponen folios y recortes procedentes, principalmente, de la colección Rico y Sinobas

 Las láminas expuestas fueron recortadas como consecuencia de un nuevo tipo de coleccionismo, el de los álbumes de recortes, surgido en la Europa del siglo XIX



L.M.A.

        16-enero-2024.- El Museo Arqueológico Nacional (MAN), museo de titularidad estatal dependiente del Ministerio de Cultura, inaugura hoy el nuevo módulo expositivo de su Vitrina Cero, un espacio que se renueva trimestralmente dando la oportunidad a los visitantes de conocer nuevas propuestas. En esta edición el museo presenta parte de su colección de manuscritos medievales.

La enorme fascinación que en la Europa decimonónica provocaron los pergaminos miniados, con decorativas letras capitales y floreados márgenes, determinó el nacimiento de un nuevo tipo de coleccionismo: el de los álbumes de recortes. El mercado de antigüedades rápidamente se benefició de esta nueva fascinación, y así, se procedió al recorte de iniciales y orlas iluminadas de cantorales y demás manuscritos medievales. Este proceso facilitaba la compraventa, multiplicando las ganancias del vendedor y reduciendo el coste por fragmento al comprador.

Con el título ‘Relatos de la ausencia: recorte de manuscritos medievales en el siglo XIX’ esta nueva Vitrina Cero se centra en analizar, a través de las ausencias halladas principalmente en piezas de la colección de Manuel Rico y Sinobas (1819-1898), esta práctica que estuvo inmersa en debates sobre la protección, legislación y gestión del patrimonio histórico.

Miniaturas, cantorales o tijeras de la propia colección de Rico y Sinobas son algunas de las piezas que se exponen en esta nueva edición. De entre todas ellas, destaca uno de los folios con la inicial recortada y con los emblemas de los  Reyes Católicos.

    Con motivo de esta Vitrina Cero, el museo ofrece un programa de actividades: conferencias, conciertos y visitas guiadas en las que el discurso mostrado en la vitrina se completa con un recorrido por las propias salas de Reinos Cristianos de la colección permanente, así como por los almacenes del departamento.

La nueva Vitrina Cero podrá visitarse desde el 16 de enero hasta el 14 de abril de 2024 en la antesala de acceso a la exposición permanente del MAN. Desde su puesta en marcha en 2017, este espacio se destina a mostrar bienes y temas singulares, en su mayoría inéditos o poco conocidos, que complementan y enriquecen la exposición permanente.