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lunes, 23 de diciembre de 2013

Jesús Cobo, poeta en “Para consuelo de los muertos”



 

Julia Sáez-Angulo

 
         Más de un centenar de prosas poéticas constituyen el libro Jesús Cobo, Para consuelo de los muertos, editado por Almud Ediciones de Castilla- La Mancha, en la colección Biblioteca Añil literaria.

         Hombre culto, erudito, crítico de arte, Jesús Cobo (Toledo 1950) fundó y dirigió la revista Calandrajas (1985-1993) y recibió el XXI premio Cerdan de Oro, entre otros. Ha escrito los libros Veinte cuentos a deshora y Alejandra y otros temas becquerianos. Es miembro numerario del Instituto de Estudios Toledanos.

         Para consuelo de los muertos es un libro de reflexiones poéticas en torno a la emoción, el sentimiento o la mirada del autor hacia los hechos y las cosas. No busca la narratividad sino la concatenación de ideas de pensamientos, de sucesión en lo mirado o contemplado.

         El título de cada prosa poética, filosófica con frecuencia, se encadena con negrita a la escritura que ocupa siempre el comienzo de una página sin apenas llegar a la mitad. Prosas breves, directas, sugerentes…

         “Ante el misterio, la expectación. Puertas que no se abre, ventanas que no existen, ruido de agua, rumores. Ante el misterio, el asombro. Costumbre del asombro, incertidumbre de la paz. Y, ¿qué esperan los árboles? Salto mortal del pensamiento, un día se nos cierran los ojos. Y vemos”, dice una de las prosas poéticas de Jesús Cobo, que bien podrían ir en versos por línea.

         “Mal año para Don Quijote…” recuerda Cobo con humor.

         “Para consuelo de los muertos” es un título que sacude. El libro termina con una explosión de júbilo y esperanza en la prosa titulada “Mañana fulgurante, sol de junio. ¡Luz, luz! (…) Discretean lejanas las campanas de la ciudad. Y se pierden los pensamientos entre tanta armonía”.  Para los que contemplamos en figurativo, se nos antoja la ciudad de Toledo al fondo.
 

miércoles, 9 de septiembre de 2026

JESÚS COBO, AUTOR DEL POEMARIO “LA CURACIÓN DE LA LOCURA”

Jesús Cobo, escritor



J.S.A.

9/9/26.- Madrid.- Jesús Cobo es el autor del poemario “La curación de la locura”, publicado por Almud Ediciones, de Castilla-La Mancha , en Toledo, un libro que cierra la trilogía “Portal del mirador”, cuya primeras partes, “Mar alta” y “Largos paseos” se publicaron en 2023.
    El proceso de alejamiento y abandono, y la búsqueda de nuevos espacios, culminan en el encuentro y disfrute de intimidades que se abren a otras formas de conocimiento. El poeta ha pretendido penetrar en las difíciles relaciones del ser con la inmaterialidad del pensamiento, de la imaginación y de la memoria.
    La curación de la locura se entiende aquí como la asunción del misterio en su totalidad. Resulta imprescindible para la salvación literaria y espiritual del poeta, y aunque su resultado naturalmente lleno de incertidumbre y de estupor, el logro de la paz es prueba de su triunfo.
    Jesús Cobo (Toledo, 1946) ha publicado siete poemarios, además de diversas obras de relatos, de arte, monografías y artículos. Entre ellos, las obras publicadas junto al artista Ignacio Llamas, así como las publicaciones Baja turbio el vino (Cuadernos de Calandrajas, 1991), Veinte cuentos a la deriva (Editorial Almud, 2008) o Sueños de luz. la estética de Ignacio Llamas (Editorial Dardo, 2008), y sus cuadernos de poemas Río de Ceniza, Autorretrato sentado y Escarnio de Caballería. Fundó y dirigió la revista literaria Calandrajas.

    VISITA A LA ESFINGE
¿Cómo puedo saber si me esperaba?
El alma (loca) erró por esos mares
y la encontró: ¡qué tiempos 
y qué derrotas!
Entre los labios de la esfinge
(dudosa, oscura y hosca y muda
revelación) el alma
deslizó su deseo. Era
la luz abierta, era la puerta
abierta del camino. (¿Cómo puedo ver
si su abrazo, cómo
después de oírla
podré vivir?)

        Más información




martes, 1 de febrero de 2011

Jesús Cobo escribe sobre el poeta Bécquer, Alejandra y la ciudad de Toledo



“Alejandra (y otros temas becquerianos)”
Jesús Cobo
Almud Edciones.
Biblioteca Añil Literaria
Toledo, 2010




Julia Sáez-Angulo


Toledo, su mitología, magia y embrujo no podían pasar desapercibidos a un escritor de leyendas maravillosas como Gustavo Adolfo Bécquer (1836 – 1870). Ahora Jesús Cobo (Toledo, 1946) publica en una serie de pequeños ensayos sobre esta relación del poeta romántico con la Ciudad Imperial, en lo literario y en lo personal, así cómo sus relaciones con Alejandra, el último amor del vate.

La figura de Bécquer, tan estudiada por los escolares y poetas españoles e iberoamericanos es continua fuente de mira literaria como fue la novela “El poeta sin párpados” de la escritora Lourdes Ventura o la obra teatral del dramaturgo Manuel Muñoz Hidalgo “El poeta y la bruma”, que se puso en escena en el bello teatro de cámara de Alcalá de Henares.

Los nombres femeninos en torno al escritor Bécquer son varios: “Julia Cabrera, su novia sevillana; Elisa Rodríguez Palacios, frustrada novia madrileña; Josefina Espín, hermana de Julia, y, tal vez amiga y confidente de Bécquer; Casta Esteban, esposa del poeta, con quien se caso en mayor de 1861, y Elisa Guillén, invento pintoresco y travesura literaria, que no pasó de ser una curiosa contribución imaginaria de un exaltado becquerista”, se dice en la Introducción. Alejandra como nombre sin más “ha venido flotando como una nube indescifrable, sobre el recuerdo de los últimos años del poeta”, se añade.

Polémica apreciación del poeta

“La difusión y permanencia de las obras de Bécquer han parecido siempre sorprendentes” se dice al comienzo del libro. “Guillermo García-Plaja en la introducción a una antología de Bécquer, le consideraba como el más asombroso caso de supervivencia poética de nuestro tiempo”.

No es que coincida en las apreciaciones y juicios de Cobo sobre el poeta romántico, a quien en ciertos momentos minusvalora, casi como don Juan Valera que calificó a Bécquer de romántico menor. El vate sevillano toma elementos de la oralidad del pueblo para devolver a la fuente su elaboración literaria, algo así como hiciera García Lorca en el “Romancero Gitano”, al que Alberti también reprochó sus raíces populares (el propio Alberti también las tiene si se rastrea en su prolífica obra).

El libro de Cobo habla de las primeras visitas de Bécquer a Toledo, de los tiempos tranquilos de la familia en aquella ciudad según narra Julia, con sus gratas comidas campestres y las alusiones a distintos lugares y fechas, que nutren al poeta sevillano para su escritura.

El recorrido del visitante o turista por Toledo permite ver algunas placas en las que se recuerda los lugares donde Bécquer sitúo determinadas leyendas.




martes, 4 de julio de 2023

JOSÉ COBO, nuevo obispo de Madrid, toma posesión el 8 de junio en la catedral de la Almudena

Monseñor Cobo Cano, arzobispo de Madrid (Foto Wikipedia)


L.M.A.

    05.07.2023.- Madrid.- José Cobo Cano (Sabiote, Jaén, 1965), obispo español de 57 años. El 12 de junio de 2023 el Vaticano hizo público su nombramiento como nuevo arzobispo de Madrid, cargo del que tomará posesión el próximo 8 de julio, en la Catedral de Santa María la Real de La Almudena. En el momento de su designación para gobernar la diócesis de Madrid, Cobo era uno de los tres obispos auxiliares de Madrid, junto a Juan Antonio Martínez Camino y Jesús Vidal Chamorro.

Cobo sustituye en el cargo al cardenal Carlos Osoro, quien había presentado su renuncia por razones de edad en mayo de 2020 y que llevaba 1.122 días esperando a su sucesor. Osoro será ahora el segundo cardenal emérito de Madrid, junto con el cardenal Rouco Varela.

Como sacerdote, Cobo había completado la licenciatura de Derecho antes de ingresar en el Seminario. Posteriormente, desarrolló su ministerio pastoral en la Archidiócesis de Madrid, desempeñando tareas con un marcado acento social, como ser serviceconsiliario de Hermandades del Trabajo, y, entre otros muchos cargos, vicario episcopal de la Vicaría II Nordeste. Fue nombrado obispo auxiliar de Madrid a finales de diciembre de 2017, tomando posesión en febrero de 2018. En la CEE es miembro de la Comisión de Pastoral Social y Promoción Humana.

ESTUDIOS.- José Cobo se licenció en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid (1988) y ese mismo año entró en el Seminario Conciliar de Madrid, donde realizó sus estudios eclesiásticos de Teología. Cursó estudios de Moral en el Instituto Redentorista de Ciencias Morales (1994-1996), vinculado a la Universidad Pontificia Comillas.

El 23 de abril de 1994 fue ordenado sacerdote, quedando incardinado en la Archidiócesis de Madrid, donde ha ejercido diferentes tareas: viceconsiliario de Hermandades del Trabajo (1994-1996); vicario parroquial (1995-2000) y arcipreste (2000) de San Leopoldo; párroco de San Alfonso María Ligorio (2000-2015); arcipreste de Nuestra Señora del Pilar de Aluche-Campamento (2001-2015); miembro de la Comisión Permanente del II Sínodo diocesano de Madrid (2002-2005); y miembro del Consejo presbiteral (2000-2015). Hasta su nombramiento episcopal, era el vicario episcopal de la Vicaría II Nordeste (desde 2015), miembro del Consejo presbiteral y miembro del Consejo Diocesano de Pastoral.

Obispo auxiliar de Madrid desde 2018.- El 29 de diciembre de 2017, el papa Francisco nombró a José Cobo obispo auxiliar de Madrid. En aquel momento el arzobispo era Carlos Osoro, y aquel día se anunció la designación de tres nuevos auxiliares: José Cobo, Santos Montoya Torres y Jesús Vidal Chamorro.

Los tres recibieron la ordenación episcopal el 17 de febrero de 2018 en la Catedral de la Almudena, y se convirtieron en obispos auxiliares de Madrid, junto a Juan Antonio Martínez Camino, que ocupaba ese mismo cargo desde 2007. Cobo eligió como lema episcopal ‘In Misericordia tua, confidere et servire’ (En tu Misericordia, confiar y servir).

Arzobispo de Madrid desde 2023.- El 12 de junio de 2023, el papa Francisco nombró a José Cobo arzobispo de Madrid. Cinco años después de ser nombrado su auxiliar, La diócesis se queda, así, con Cobo como arzobispo, Juan Antonio Martínez Camino y Jesús Vidal como auxiliares, y Osoro y Rouco Varela como arzobispos eméritos, ambos cardenales. En la Conferencia Episcopal Española (CEE), José Cobo es miembro de la Comisión de Pastoral Social y Promoción Humana. 

"Religión Digital"


martes, 2 de mayo de 2023

JESÚS COBO, autor del libro de poemas “Mar alta”, con fotografías de Ignacio Llamas


Jesús Cobo, escritor


Julia Sáez-Angulo

2/5/23.- Madrid.- Jesús Cobo (Toledo, 1950) es el autor del libro de poemas “Mar alta”, que se une en un íntimo y profundo diálogo con fotografías de Ignacio Llamas (Toledo, 1970). El libro, bien encuadernado, ha sido publicado por Ediciones La Zúa.

Los poemas de “Mar alta” se escribieron en la primavera y el verano de 2019, casi todos en palma de Mallorca, algunos en Toledo. Ignacio Llamas generó en torno a ellos un mundo de imágenes durante los primeros meses de 2020.

El libro, finalmente, responde a un doble acercamiento: la larga confluencia espiritual de los autores y el diálogo integrador entre sus obras, lo que dio por resultado un encuentro muy rico en posibilidades líricas, pero abierto también a sugestivas ofertas plástica y conceptuales.

    Jesús Cobo cuenta entre sus obras con ‘Río de Ceniza’, ‘Autorretrato sentado’, y ‘Escarnio de Caballería’ como libros de poemas. Además, es el autor de los relatos ‘Baja turbio el vino’ y ‘Veinte cuentos a deshora’. Entre su obra crítica destaca el libro ‘Sueños de la luz’ dedicado al pintor Ignacio Llamas. Fundó y dirigió la revista literaria Calandrajas.


POEMA

Quedó libre el reloj. 

Las palabras medían su hermosura

Y, en el centro de todo, -clave, signo-

El número perfecto.

Quedó

El ala en vilo temblando

Ante la luz.

No ha vuelto a amanecer. Y en la llanura

se espera la llegada del mar,

que ya no tiene

agua


viernes, 10 de noviembre de 2023

JESÚS COBO: “Largo paseo”, reciente libro de poemas

Palma de Mallorca. Catedral

Jesús Cobo, escritor



Julia Sáez-Angulo

10/11/23 .- Madrid .- El escritor Jesús Cobo (Toledo, 1946) acaba de publicar su libro de poemas “Largo paseo”, editado por Almud Ediciones. Es el segundo libro de su trilogía “Portal del mirador”, cuya primera parte “Mar alta” se publicó en 2023 (ediciones La Zua, Cuenca, con fotografías de Ignacio Llamas. El tercer libro “La curación de la locura está por venir”.

“Largo paseo” es un poemario intemporal escrito en su mayoría en Palma de Mallorca y algunos en su Toledo natal y residencia. Se trata de un itinerario espiritual, cuyas referencias topográficas son misteriosas, cuando no simbólicas. El río da entrada a su pensamiento y concepto poético.

Se trata del séptimo libro de poemas del autor, a los que se suman dos libros de relatos, algunos libros de arte y diversas monografías y artículos.

POEMA

Estos poemas

Son torres fundadas en un rio.

¿Mi río? No, dice el rio, mi poeta.

Callo y acato con orgullo, soy

Suyo. Pero no fluvial. Estos poemas

Son de piedra y de cal, el agua

Los acaricia. Torre

Tras torre, el río fluye,

Y yo con él, acompasado, mi

Río, su

Poeta.


martes, 4 de marzo de 2014

Romeral expone “Domenico interpretando al Greco” en el Centro Cultural Salmerón




L.M.A.


            José Luis López Romeral expone pinturas y esculturas bajo el título “Domenico interpretando al Greco” en el Centro Cultural Salmerón.  La exposición, que se inscribe dentro de un Homenaje a El Greco, el el 4º Centenario de su muerte, ha sido coordinada por la Asociación  Española de Críticos de Arte, AECA, en colaboración con la Asociación Madrileña de Críticos de Arte, AMCA.

            La exposición se acompaña de diversos actos: una conferencia de Jesús Cobo sobre El Greco y una mesa redonda en la que participarán Tomás Paredes, presidente de AECA/AICA Spain y los críticos de arte Jesús Cobo, Julia Sáez-Angulo y Elisa Sáez.

            Dichos actos tendrán lugar el 12 de marzo a las 18 horas en el Auditorio del Centro Cultural Nicolás Salmerón (calle Mantuano, 51. Madrid).

            En el tríptico de presentación de la exposición de Romeral, que permanecerá abierta hasta el 19 de marzo de 2014, Julia Sáez-Angulo escribe:

            “La Asociación Española de Críticos de Arte, AECA, en colaboración con la Asociación Madrileña de Críticos de Arte, AMCA, ha querido estar presente en la conmemoración del IV Centenario de la muerte de El Greco, el gran pintor cretense/toledano de dejó en España los mejor de su singular pintura.

            La exposición Doménico. Interpretando a El Greco de José Luis Romeral -artista toledano residente en Madrid- en el Centro Salmerón de Madrid, se ha estimado como la mejor manera de aunar espacio cultural, arte y debate artístico.

            José Luis López Romeral (San Martín de Montalbán. Toledo, 1952), a partir de la pintura de El Greco ha hecho una serie de variaciones y derivaciones pictóricas con su propio lenguaje artístico, donde figuración y abstracción se funden con inteligencia y maestría. Los franceses denominan “d´après” a este tipo de trabajo: a partir de una obra de arte conocida o del estilo de un maestro, hacer una recreación especial que, sin abandonar la pieza original, hable al mismo tiempo del artista contemporáneo.


"El entierro del Conde Orgaz", interpretado por Romeral



Varias versiones de algunos cuadros

            Partiendo de cada cuadro del célebre pintor del XVI, Romeral  ha jugado con la composición, forma, color y ritmos para ofrecer una pintura nueva, un cuadro que habla de El Greco, pero con nueva esencia, técnica y autoría. De algunos cuadros del pintor cretense, Romeral, ha hecho incluso tres versiones distintas para jugar de modo diferente con la figuración original en una nueva visión más abocetada y/o abstracta, más dibujada o más compacta. 

            Romeral ha jugado con la forma del arco, tan presente en El Greco, para insertarlo igualmente en sus interpretaciones plásticas de modo libre o sorpresivo. Ha prestado atención a las composiciones del pintor que venía del icono bizantino, trasvasado por la escuela veneciana del color, para ofrecernos campos cromáticos restallantes de rojos y azules como por ejemplo en “El Expolio” o el “San Andrés y San Francisco”, en verdes y negros.  

            Romeral ha hecho igualmente guiños a determinados gestos del autor cretense, como el de la posición de los dedos de la mano, que unos interpretan como forma trinitaria de bendición oriental y otros le aplican argumentos secretos o esotéricos. Junto a los gestos, las aportaciones novedosas del grafismo, a modo de marco anudado en los extremos altos, de cuadros como la “Crucifixión”, extraído de El Greco a partir de la forma  en el lienzo de “La Verónica”.

            Óleos sobre tabla, algún acrílico para el banco y negro, con frecuencia técnica mixta de pigmento, carboncillo y grafito, amén de metal, piedra y madera para las esculturas que también juegan con los cuadros de El Greco. Todo constituye un gran despliegue de materiales y soportes en el medio centenar de las obras que constituyen esta serie denominada Domenico. Interpretando a El Greco.

            Pocas veces ha habido un encuentro tan fecundo entre un maestro de la Historia del Arte Cretense/toledano con un pintor toledano/madrileño contemporáneo. Un diálogo profundo gestado en la soledad creativa del taller. Los iconos se trasvasan de uno a otro artista en una operación audaz, casi alquímica, que evidencia el gran fervor y admiración de Romeral por El Greco, un maestro que le deslumbró en su juventud y que tantas emociones artísticas le ha deparado a lo largo de su trayectoria artística.

            Junto a esta obra, los críticos de arte de AECA debatirán la pintura del pintor cretense y su derivación plástica en la obra de Romeral. Será también un encuentro y debate de ideas que se hará presente en el IV Centenario de El Greco”.




martes, 5 de marzo de 2024

JOSÉ LUIS ROMERAL: Exposición "José Pérez-Guerra: Mi homenaje", en el Centro Cultural Nicolás Salmerón

Manoli Ruiz, comisaria y J. L. Romeral ante el retrato de José Pérez Guerra
José Luis Romeral, escultor y pintor




J.S.A.
FOTOS; Luis Magán y Lola R Casanova

        6/3/24.- Madrid.- José Luis Romeral, artista visual polivalente, expone su homenaje particular a José Pérez Guerra (1928-2022), periodista que dirigió “El Punto de las Artes”, periódico semanal referente de muchos artistas plásticos. Casi una treintena de piezas entre pintura y escultura en el Centro Cultural Salmerón de Madrid, durante este mes de marzo. La comisaria de la muestra es Manoli Ruiz, miembro de la Asociación Madrileña de Críticos de Arte.
Romeral muestra en esta exposición su célebre “Apostolario del Arte”, emulado así a su querido pintor “El Greco”. Entre los “apóstoles del arte”, además de Pérez Guerra, están Jesús Cobo, Amparo Martí, Tomás Paredes, Manoli Ruiz, Ángel Maroto  Murillo… todos ellos amigos y relacionados con el periodista homenajeado durante su vida.
    La inauguración estuvo muy concurrida de público, entre todos ellos: Jorge Pérez Guerra y su hermano, Carmen Palomero, Lola Rodríguez Casanova, Rosa Rubio…

Texto de Tomás Paredes

        Con la muerte de Pérez-Guerra, la noche del 24 de agosto, desaparece un periodista ejemplar, de la vieja escuela, hacedor de periódicos y maestro de periodistas. Liberal genuino, perfumado de anarquismo, fue un trabajador incansable, un comunicador valiente y contrastado, un especialista en economía que derivó al mundo del arte.
    José Pérez-Guerra Sánchez nace en Cortelazor la Real, 28.XI.1928, y tras los primeros estudios ayuda a sus padres, que tenían matadero; marcha a Sabadell, donde residía su hermano Fidel. Comienza a trabajar en periodismo en Barcelona, se coloca en la banca y más tarde viene a Madrid, donde ingresa en la Escuela de Periodismo, perteneciendo a la primera promoción. Entra a trabajar en el Banco de Bilbao, en los años cincuenta, donde organizará el gabinete de prensa, adjunto al presidente, siendo con el tiempo el hombre de confianza de Antonio López y de José Ángel Sánchez Asiain. En ese cargo estará hasta su jubilación.
    Entretanto, cofunda el periódico económico Cinco Días, que abandonará más tarde; intenta reflotar Informaciones. Tuvo mucho que ver en la apuesta del Banco de Bilbao de respaldar la Hoja del Lunes. Está a punto de pilotar la operación para impulsar ABC, pero falla esta propuesta, pasando a fundar y dirigir El Punto de las Artes. Ya en Informaciones, el arte adquiere presencia y en Cinco Días reseña las exposiciones y acontecimientos artísticos y establece una sección para el arte. En esa deriva algo tiene que ver su mujer, Margarita Salgado, que era excelente pintora.
    Periodista, sobre todo, no le gustaba presumir de crítico de arte, aunque la hacía. Especializado en banca y en economía, ponía el mercado por encina de todo. Innovador y empresario, pues las cabeceras que creó fueron una apuesta absolutamente privada y personal. Acabo siendo un escritor de ensayos históricos y un crítico contundente con los gobiernos sucesivos. Miembro de la Asociación de la Prensa, de AMCA y AICA,
    Su mayor relieve lo alcanza con la creación y dirección de El Punto de las Artes, un semanario, formato periódico, dedicado en su totalidad al mundo del arte: exposiciones públicas y privadas, subastas, colecciones, publicaciones, patrimonio, necrológicas, premios, privilegiando en todas esas facetas la información, la actualidad, la claridad. Lo que sucedía en España y lo que hacían artistas españoles en el mundo. Y no sólo las artes plásticas, también tenían presencia la música, la danza, la poesía. Con atención especial a nuestro querido Portugal y su actividad artística.
        El Punto de las Artes, del que yo fui subdirector, aparece el 14 de abril de 1986-guiño a la conmemoración- y desaparece en noviembre de 2008, al cumplir Pérez-Guerra los ochenta años. Se editaron 938 números con más de 30.000 páginas. En “El Punto”, que Pepe- así se le conocía en su entorno y hasta su nieto Carlos le llamaba Pepe- controlaba desde la primera a la última línea, él escribía una editorial y un “España y los españoles”, que comentaba los hechos relevantes del día a día; así como informaciones sin firma y algunos textos firmados con los pseudónimos de Paula Guerra, Pérez de Azor o JPG.
        A través de El Punto de las Artes, 1996, ideó los premios Gerión de Plata, que simbolizaba un Gerión, fundido, de una escultura homónima de Alcántara. Con motivo de su entrega se realizaban convocatorias de enjundia, en el Reina Sofia, Thyssen-Bornemisza, Palacio de Gaviria. Entre los Premios Gerión de Plata: José Ángel Sánchez Asiain, Eugenio Granell, Francisco Javier Sáenz de Oiza, Álvaro Delgado, José María Blázquez, P. Emiliano Aguirre, Juan Barjola…
    Durante esos años su estima fue creciendo, escribía textos para catálogos, era miembro de Jurados de Premios; participó en el Diccionario de Pintores y Escultores Españoles del s. XX, Fórum Artis. Publicó varios libros, como Quién y por qué, Arte y Patrimonio, Madrid 2001. Y otros volúmenes de historia como Desde Gerión a Juan Carlos I.
    En 1995, fue distinguido con la Cruz al Mérito Militar con Distintivo Blanco de primera clase por su aportación al mundo de la cultura, siendo en repetidas ocasiones jurado de los Premios Ejército y del Premio Ejército del Aire. Predilección onubense por Vázquez Diaz y Pepe Caballero. Monografías sobre José María Franco, Narváez Patiño, López Romeral, J.M. Ciria. Promueve los encuentros veraniegos de Cortelazor la Real y con el concurso del Ayuntamiento crean el “Museo Pérez Guerra”, ubicado en su pueblo. Aunque defendió con ahínco a Rafel Botí, Vázquez Díaz, Manolo Rivera, Álvaro Delgado, Venancio Blanco, Barjola, Alcántara, Arjona, Villatoro, Ciria, Castrortega, Vega de Seoane, Reguera, Romeral, Tinte…La mayor lección que nos dio fue la de ocuparse con el mismo empeño de otros autores, sin importar si eran conocidos o no, si eran famosos o menos, si eran simpáticos o antipáticos.
        Con el cierre de El Punto de las Artes acabó una etapa generadora y feraz a la que el periódico dio visibilidad. Le siguió Infoenpunto, con gran aceptación, pero ya nada fue lo mismo. Pepe no se retiró nunca, siguió con su inquietud hasta pocos meses antes de su muerte. Tuve el privilegio de compartir con él vida y afanes, aprendiendo, debatiendo y respetando. A Fidel, Jaime, Jorge, Carlos, Rafael, José Luis…mis condolencias. Sit tibi terra levis, ubicumque pax tua est. amigo.

Romeral ante dos cuadros de su "Apostolado del Arte"
Julia Sáez-Angulo, Romeral, Manoli y Lola R. de Casanova
Romeral ante el retrato de J Pérez-Guerra
Poeta toledano Jesús Cobo
Romeral y la escultora Amparo Alegría

Romeral con amigos visitantes a la exposición

martes, 15 de octubre de 2013

Orlando Arias, Mesa redonda en torno a su pintura en el Centro Nicolás Salmerón







L.M.A.

      15.10.13 .- Madrid .- Con motivo de la exposición del artista boliviano, residente en Madrid, Orlando Arias en el centro cultural Nicolás Salmerón de Madrid, se ha llevado a cabo una mesa redonda en la que se debatió sobre su pintura colorista y hermosa. La exposición fue comisariada por Manoli Ruiz.

Los intervinientes en la mesa redonda fueron Tomás Paredes, presidente de la Asociación Española de Críticos de Arte, AECA,  los críticos de arte Benito de Diego y Jesús Cobo, y Evangelina Navia Villegas, Encargada de asuntos culturales de la Embajada de Bolivia en España.

Tomás Paredes Romero dijo: “El motivo que nos reúne es hablar de la obra de Orlando Arias Morales, es un pintor y escritor boliviano, nació en Potosí, vive en España desde hace nueve años, aquí ha hecho una buena parte de su obra plástica…. Al poco de llegar se le hizo una exposición en la fundación de Artecovi donde presentó su obra de ciberandinos, que eran como personas cibernéticas ubicados en el mundo andino eran unas obras preciosas, se le hizo un catálogo donde anotamos la calidad que tenían las obras, Orlando ha seguido trabajando y luego ha publicado una novela que ahora se va hacer una segunda edición”.

"Un ser encantado por la belleza"

Evangelina Navia Villegas expuso:  "Vi un poco lo que Orlando está haciendo, … me voy a acoger un poco de algunas ideas que han ido marcando, nuestro pintor boliviano llamado el hechicero del color, que en esta exposición ha sido llamado así, como bien dice Jorge Ernesto Ibañez Vergara, poeta y crítico de arte “Hablar con el maestro Orlando Arias, es como hablar con un ser encantado y seducido por el duende de la belleza, como si en ese instante fuera tocado por la varita mágica, donde su alma se expresa a través de la creación pictórica, y es ahí, en la línea del pensamiento donde se genera la belleza, donde el arte del color domina el alma humana, donde su creación es arte, es belleza, tanto como los sonidos del color”…. Yo quiero concentrarme en tres elementos que a mi me llaman la atención y me sobrecogen de Orlando Arias, uno de esos elementos que está muy presente en su obra son sus raíces que se expresan sus colores, estos colores que son la esencia de su identidad y representan sus ancestros y la diversidad de su tierra boliviana que está enraizada en la hondura de su naturaleza y en el espíritu artístico, esto es un tema clave en la obra de Orlando y aunque dejó Bolivia hace mucho tiempo, muy jovencito, la patria le acompaña calladamente como una sospecha o un atisbo de sus creaciones ….. sus obras vienen a ser del trópico como de las alturas, el colorido intenso y de contrastes, contrastes armoniosos, delicados y a la vez contundentes para marcar espacios y esencias, su pensamiento siempre inquieto, inquisidor en busca de verdades para plasmar sus convicciones y propuestas en un crecimiento espiritual….. otro elemento que también me ha llamado la atención de Orlando es su silencio y su sencillez humana que de alguna forma contrasta con el color y fuerza de sus obras… otro de los elementos que también es importante en Orlando es el sentimiento, su experiencia de vida, no solo en su patria…

 Novela “Los sueños de Alejandro e Isabel”

Benito de Diego González quiso “hablar un poco de la novela “Los Sueños de Alejandro e Isabel” que es la obra de Orlando Arias que ya ha publicado y está ya la segunda edición corregida y aumentada. Conozco a Orlando Arias desde hace algunos años, este conocimiento vino de la mano de mi querida compañera de la Asociación Española de Críticos de Arte, infatigable animadora cultural Manoli Ruíz, asistí a una exposición de pintura de Orlando de donde ella era comisaria como lo es también de esta exposición, desde entonces para mi Orlando es un personalísimo pintor, con obra prolija, llena de poesía, de misterios y de emo­ciones, al que referencié como un gran artista. Des­pués he comprobado que además es un gran hom­bre, íntegro, que sigue su vocación con ahínco; sen­sible, altruista y compasivo, 
               Orlando Arias Morales, es pintor pero también escritor, en ambas facetas nos trae la riqueza de los colores del valle boliviano donde se sitúa su Potosí natal, nació en 1954, inició una fructífera carrera con exposiciones desde 1976 en las más importantes ciudades de Bolivia, Ecuador, Costa Rica, Panamá, Chile, Estados Unidos, Italia, Bélgica, Francia y España
               Orlando Arias es, como se ve, un espíritu cosmopolita y además un soñador. Al igual que en su pintura, en “Los sueños de Alejandro y de Isabel”, el autor se expresa en un meta-realismo, que supera la memoria de los sueños, para introducirse en los espacios de la fantasía.
               La historia que cuenta en su libro, en parte crónica de un tiempo y de una sociedad, tiene sus raíces, no solo en el Valle de donde es oriundo, sino también, como él dice, “en el influjo que los ances­tros ejercen sobre el alma de cada uno”, ya que, en efecto, su narración es muy propia de aquellos paí­ses andinos, en los que transcurrió su infancia y sus primeras impresiones vitales, de las que toda per­sona es feudataria.   
               En la obra de Orlando Arias, como en su pintura, aparecen los colores que dan vida a un ri­quísimo mundo cromático, alimentado permanen­temente por la realidad folklórica y popular de su país. Orlando Arias es además y sobre todo un altruista, que ama a sus próximos y a sus lejanos. A su prójimo, a sus hermanos. A la Humanidad. La compasión es su virtud relevante. Iluminado por ella ha concebido la historia que da contenido a su libro y la ha plasmado con el arre­bato que da la pasión.  Es una crónica apasionada del quehacer de dos seres entregados a hacer el bien y a impedir el mal que la injusticia supone
               La obra se desenvuelve entre el natu­ralismo de la experiencia más escueto y la fantasía más exuberante, que va desde, (sigamos a Italo Cal­vino), lo fantástico visionario a lo fantástico mental, no despreciando la ciencia ficción, por dos vías que se entrecruzan en el transcurso de la peripecia del relato y que es explicada mediante el monólogo continuado de un narrador omnisciente. Finalmente la narración toma un sesgo sorprendente, que de alguna forma nos remite al universo kafkiano, de cuyo espíritu está impregnada toda la obra, al unir lo fantástico y lo verdadero en una acción proyec­tada a un futuro nebuloso.
                Son muchos los personajes, tanto reales como oníricos. Sin embargo el autor prescinde de cualquier diálogo interpersonal. El único diálogo existente es el que el autor establece con el lector al que dirige sus palabras y pensamientos.
               La obra recoge las utopías que de un humanismo radical y fabiano, puro e ingenuo, en el que se desgranan los paradigmas de una sociedad, en la que la injusticia es doblegada por el tesón de quienes hacen de la justicia su arma y armadura contra el poder y el egoísmo.
               La lectura y la comprensión del texto son inmediatas, sin complicaciones estilísticas, que pu­dieren difuminar y entorpecer el discernimiento del mensaje y el autor lo consigue mediante el empleo de un léxico directo y sencillo.
               El relato, siguiendo un proceso diacrónico, está compuesto por un caleidoscopio de escenas que explican las historias de los dos protagonistas, Isabel y Alejandro, a los que las circunstancias unen y así continúan hasta más allá del fin de la narración, que está plena de inocencia.
               La peripecia de Isabel está narrada en un estilo radicalmente realista, naturalista, en el que no se ahorran los detalles de la crueldad, a los que puede llegar el egoísmo de los poderosos, en su relación con sus semejantes, según la experiencia nos demuestra día a día y podemos constatar, si nos mantenemos atentos al clamor de los oprimidos.
               Alejandro es coprotagonista de la historia de Isabel, pero al mismo tiempo es protagonista de la historia que en los sueños tiene, en los que aparece como caballero de Camelot valedor y salvador de Isabel, a la que acechan peligros innúmeros e inimaginables. Solo imaginables en el mundo onírico en el que el protagonista se desenvuelve. Así como la historia de Isabel es una imagen fiel de los acontecimientos reales que componen  su entramado, los sueños de Alejandro constituyen una gran metáfora con la que el autor describe la lucha por conseguir los ideales del protagonista entre los que destaca su afán por salvar y proteger a su señora. La narración puede leerse de corrido, siguiendo su discurrir cronológico, o puede leerse abriendo el libro por cualquier capítulo, pues que cada uno de ellos constituyen de por si un relato en el que se da, según la preceptiva clásica: Un planteamiento, un nudo y un desenlace.
               A esta obra, por tanto, (yo diría, que a toda narrativa), hay que acercarse con actitud meditativa e, incluso, introspectiva, para llegar a descubrir la esencia y el fundamento de toda proposición, sea racional o ideal, que en ella se explicita. Es decir, debemos abordar su lectura con una disposición intelectual abierta a las consecuencias del impacto, inmediato y subsiguiente, que pueda producirnos, para aprovechar aquello que el texto y el contexto nos propone y vibrar y emocionarnos con ello. Aceptado esto, entiendo, con el autor, que es así como el futuro lector debe acercarse a esta narración, y solo bajo esta óptica, ha de entenderse la advertencia que nos hace en la Introducción a la narración, cuando escribe: “hay que leerla con mente abierta, receptiva, sin prejuicios de ninguna clase, desprovisto de todo interés personal y hacer volar a nuestra imaginación, para capturar la magia y los misterios que encierra el Universo”.

Intervención del poeta Juan Cobo

Jesús Cobo apuntó: “En las pinturas de Orlando, los temas tienen un protagonismo esencial que nos cultiva de alguna forma, cuando yo veía los temas de sus últimas exposiciones, digo pero este hombre qué nos quiere decir, qué nos propone, su pintura es una queja? es un lamento? El simbolismo que tiene esta pintura supone una propuesta de cambio? Hay que tener en cuenta que la humanidad lamentablemente ha sufrido transformaciones terribles, la historia ha conocido períodos de enorme inhumanidad, …. podemos pensar que este tipo de situaciones están superadas, pero desgraciadamente nos encontramos con una situación nueva en que lo inhumano ha sido sustituido por la des-humanidad, veo en la pintura de Orlando un intento agónico de lucha contra los terribles espacios de deshumanización, contra las torres de soledad de nuestro tiempo. Existe después otra cosa que me ha llamado mucha la atención, no en esta fase que podemos llamar conceptual de los temas sino una fase expresiva el tratamiento que tiene de la forma, es un gran hacedor de formas,  …, Orlando es un hombre que lucha por los conceptos, como ofrece simbolismos más o menos intangibles pero que el controla y domina y para los que buscan formas adecuadas. La búsqueda de la forma en Orlando es interesantísimo, es un proceso que no que no conozco, que no controlo, que me falta conocimiento y él en su forma de elaborar que se ve en su obra, es un hombre que lucha con la forma y que busca no una nueva vestidura para el concepto, sino su forma exacta …. He pensado mucho si Orlando arias es un pintor surrealista, entendiendo sus orígenes como sobre-realismo o super-realismo, me parece que Benito ha dado con la palabra adecuada, me ha gustado mucho que ha fijado como meta-realismo, creo que eso es esencial pensar que estamos ante un pintor meta-realista que utiliza fórmulas mucho más elaboradas ….. el color me parece en Orlando un complemento esencial de la forma, en el fondo él entiende el color como parte de la forma, no voy hablar de la composición ni voy hablar del color, pero si quiero referirme a una sintaxis muy importante, una sintaxis brevemente agresiva ante el espectador de las obras de Orlando, es un sintaxis de ritmos, él tiene unos ritmos muy peculiares, son las que hacen tan atractivas sus obras y sus pinturas …. Aparte los componentes puramente artísticos que puede haber en ella y que pueda tener en su personalidad, en su temperamento lo que verdaderamente le hace un pintor, un enorme pintor que sabe lo que pinta y que controla lo que pinta, en ese sentido tiene una sintaxis muy infinita, pero verdaderamente atractiva   … está reflejado en mi sencilla opinión de viejo aficionado de la obra de un artista importante de una cultura, de nuestra cultura que está muy integrada …

Cierre del acto

Tomás Paredes concluyó: “Quería aportar alguna idea respecto a lo que se ha dicho con respecto a la obra de Orlando y sobre todo es su relación que tiene con el mundo andino, con Bolivia que Waldo Frank lo definía como “el trozo de tierra más rica del mundo pisado por los pies desnudos más pobres del mundo”, me parece que era una metáfora que hacía, hoy Bolivia tiene otra realidad, pero hay personas que también están fuera un poco trashumante como Orlando que ha nacido en Potosí y que vivió en Cochabamba, que expuso en Oruro, pero luego se fue a Colombia, ha sido un poco trota camino, que recae en Italia y que expone en Florencia, si estamos hablando de un hombre con una trayectoria larga, de Florencia salta a Barcelona, de Barcelona viene a Madrid y aquí emprende otro tipo de pintura, pero es bonito ver esa relación con el mundo andino, tiene una serie de cuadros que llama serie abstracta o son la mayoría abstractos, pues sin embargo en uno hay una cabeza absolutamente andina y está mezclando la figuración con la abstracción, el concepto con el sentimiento, sus raíces con una forma digamos con un sentimiento global y quiero resaltar porque soy anti globalización, yo creo que la globalización es una estupidez que el mundo se ha marcado, no solo aquí, el mundo de hoy es global, pero para qué queremos viajar si vamos a ver las mismas cosas, para qué queremos ir a la India si no vamos a descubrir nada porque las generaciones jóvenes hacen lo mismo que aquí, pretenden lo mismo que aquí, lo mismo puedo decir de todos los países, entonces es de muy alabar que las raíces de unas personas que se justifiquen y se viven cien en sus obra …. Por eso quería resaltar esta idea de Orlando porque me parece admirable que uno vea esa pintura y tenga que decir que es un personaje andino el autor, puede ser boliviano o puede ser los andes, ahí se ve una idea, es de valorar, por ejemplo cómo se va valorar una obra de Gabriel García Márquez cuando escribe “Cien años de soledad”, si lo que está contando es el submundo y el mundo, está contando la forma de ser del Caribe, eso no se puede globalizar, eso se da allí y un hombre con una mano maestra hace pues una novela magistral, como Orlando pinta lo que allí ve y lo que allí recuerda porque ha estado en muchas partes del mundo, pero es muy bueno esa relación con su país de origen y aunque España lo ha acogido con fraternidad, con simpatía, …. Cada arte tiene que tener la seña de identidad donde nace, es decir según su tradición porque si no sería un arte importado”.