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sábado, 25 de noviembre de 2017

"Tres asesinos : Malrlowe-Gesualdo-Caravaggio", curso en la Sala de las Alhajas // Fundación Montemadrid


 Casa de las Alhajas. Madrid


L.M.A.


        26.11.17.- Madrid.-La Casa de las Alhajas, sede de la Fundación Montemadrid, acoge a partir del miércoles 24 de enero el curso Tres asesinos: Caravaggio, Marlowe y Gesualdo. La belleza del mal, que trata de unir a tres creadores geniales que vivieron en la misma época, entre 1564 y 1613, y, en vida fueron más conocidos por sus excesos que por sus aportaciones a las artes.  

C​onferencias, mesas redondas, proyecciones de películas y ​ conciertos  con expertos de diferentes disciplinas como el musicólogo M​ar​co Bizzarini, los escritores Javier Sierra, Fernando Marías y Luis Antonio de Villena, la experta en el teatro de Marlowe Mónica Maffía, la crítica de arte Estrella de Diego, el historiador y locutor de radio Nacho Ares entre otros

El curso, dirigido por Xavier Güell, sitúa en el mismo plano a tres artistas únicos que vivieron al límite e intenta responder a las dudas que aún se plantean en torno a ellos: Caravaggio no tuvo taller ni discípulos. ¿Cómo es posible que sea junto a Miguel Ángel uno de los pintores más influyente de toda la historia del arte? ¿Fue Shakespeare realmente el autor de toda su obra? ¿O detrás de ella estaba Marlowe? ¿Fue Gesualdo, el príncipe de Venosa, además de un asesino conocidísimo durante el S XVI, uno de los grandes compositores de todos los tiempos?
Michelangelo Caravaggio (29 de septiembre de 1571, Milán-18 de julio de 1610, Porto Ercole) fue más conocido por sus  constantes pleitos con la justicia que por su propia obra. En opinión de Güell “Con Caravaggio empieza el arte moderno. Su luz y sus sombras son el juego perfecto para el impacto. (…) Me atrevería a decir que el cine no es posible sin Caravaggio”.
Christopher Marlowe (6 de febrero de 1564, Canterbury-30 de mayo de 1593, Deptford) compartió la actividad de escritor con la de espía. De carácter y tendencias subversivas, el escándalo lo acompañó siempre, “siendo – en opinión de Xavier Güell – una mezcla de Byron y Rimbaud”. Para él “El inglés antes de Shakespeare y Marlowe es un idioma rudo, es un idioma sin desarrollar. A partir de Shakespeare y Marlowe se convierte en algo espectacular. Marlowe es un torrente de verbo y de poética absolutamente formidable”. Su fallecimiento y la autoría de las obras de Shakespeare siguen siendo motivo de estudio. “Cuando Marlowe pretendidamente muere, ambos tienen 29 años. Marlowe ha escrito seis obras maestras. Shakespeare ninguna” concluye.
Carlo Gesualdo. Príncipe de Venosa (8 de marzo de 1566, Venosa-8 de septiembre de 1613, Gesualdo). Príncipe, compositor y el asesino más famoso de su tiempo. “Gesualdo, aunque en su época nadie lo consideró como tal es uno de los mayores compositores del renacimiento. Como en el caso de Caravaggio, con él empieza la música moderna” señala el director del curso. Sus madrigales podrán escucharse en vivo en la Casa de las Alhajas interpretadas por las formaciones Música Ficta y Vandalia.

miércoles, 6 de abril de 2016

"Monumentos" Ocho conferencias en la Fundación Juan March en Maerid


Ocho conferencias de Carmen Sánchez, Antonio Almagro, Pedro Bádenas, Miguel Rivera, Fernando Marías, Miguel Aguiló y Luis Fernández-Galiano



L.M.A. 
Las grandes arquitecturas levantadas a lo largo de la historia son las protagonistas de este ciclo de conferencias, todas ellas ejemplos ideales en sus culturas: desde el Partenón de Atenas, erigido como gobernante de la Acrópolis; pasando por la mezquita de Córdoba, símbolo de la riqueza del califato omeya en al-Ándalus; Santa Sofía de Constantinopla, centro espiritual del Imperio bizantino; la pirámide de Kukulcán (Chichén Itzá), legado de la cultura maya; la Capilla Sixtina de la basílica de San Pedro, el más vivo y rico ejemplo del Renacimiento italiano; la controvertida Torre Eiffel, que pasó de ser considerada un "monstruo de hierro" a convertirse en emblema de Francia y París; hasta llegar al Pabellón de Barcelona, pieza canónica de la arquitectura moderna; para finalizar con el Museo Guggenheim de Bilbao, hito vanguardista y de renovación urbana del siglo XX.

Historiadores del arte, arqueólogos, arquitectos, filólogos e ingenieros analizarán la arquitectura de estos monumentos, su significado, la percepción estética en su tiempo y los motivos por los que aún hoy se erigen como piezas esenciales que narran la historia de la humanidad.



El próximo martes 12 de abril, a las 19:30 horas, se inicia en la Fundación Juan March (www.march.es, Facebook, @fundacionmarch, +fundacionmarch) un ciclo de ocho conferencias dedicadas a Monumentos, que continuará los martes y jueves de abril y finalizará en mayo, el martes 3 y el jueves 5.

lunes, 25 de mayo de 2015

Fernando Marías, autor de la novela “La isla del padre” publicada por Seix Barral







L.M.A.

         La autoficción sigue como forma exitosa de narrar en la novela española. El escritor Fernando Marías ha publicado La isla del padre, publicada por la editorial Seix Barral en Biblioteca Breve. La memoria de infancia, las emociones y sentimientos de un niño describen un paisaje interior del alma muy sugerente.

         Fernando Marías (Bilbao, 1958) residente en Madrid desde 1975 para hacer cine, pero la tarea de novelista le atrapó. Entre los títulos publicados: La luz prodigiosa, Esta noche moriré, El niño de los coroneles, La mujer de alas grises; Invasor, y Todo el amor y casi toda la muerte.

         El escritor bilbaíno ha hecho también una incursión en la literatura infantil, campo en el que ha ganado premios. Es además creador e ideólogo de la comunidad de escritores “Hijos de Mary Shely”,  autora británica que creó el personaje de Frankenstein.

         En publicado La isla del padre, Marías recuerda que su progenitor, Leonardo Marías, navegaba por los mares del sur y un día se presentó a la puerta de su casa de Bilbao. El niño lo miró como a un desconocido. Es fundamentalmente un libro de evocación de la infancia, campo de sueños y deseos, de fascinación incipiente por el cine y la literatura. Mundo de fantasía, imaginación, leyendas y héroes que se hacen vivos en la presencia de un niño.

         “Los recuerdos son como los libros. Solo importan los que permanecen. Este relato comenzó a escribirse el 16 de febrero de 2009, aunque estuviera yo lejos de poder llegar a imaginarlo”. Así comienza el libro publicado La isla del padre.

         Fue la muerte del padre lo que llevó a Fernando Marías a escribir esta autoficción novelada; una manera de catarsis para soportar el duelo. Leopoldo Marías murió a los 93 años, los avisos de la muerte, como marca la literatura medieval, ya le habían llegado en forma de asaltos a su salud y enfermedades.

     "Me arrepiento de no haber preguntado a mi padre, cuales fueron sus sueños", ha declarado el autor del libro.
        
         Otros autores que también han trabajado la denominada autoficción son Rosa Montero, Juan Cruz, Gonzalo Torrente, Julia Sáez-Angulo y hasta el mismo Gabriel García Márquez. La autoficción nada tiene que ver con la auto-biografía o las memorias. Busca la narratividad de una historia que atañe al propio autor y que se mezcla con sus recuerdos.




miércoles, 25 de marzo de 2015

Anunciación y Encarnación, dos momentos distintos en el Evangelio y el Arte






Julia Sáez-Angulo

         El 25 de marzo, la Anunciación o la Encarnación, es una fiesta grande en la Iglesia Católica, aunque no haya dispuesto día festivo para ella. En la misa del día se leen dos epístolas y se reza el Credo, como en una fiesta dominical. Ciertamente que se encarne el Hijo de Dios entre los hombres, por medio de una mujer, a quien interroga el arcángel San Gabriel, es todo un acontecimiento: ¡la gran noticia! San Lucas la narra muy bien en el Evangelio.

         Esta escena ha sido muy representada por los artistas y en El Greco merece una atención especial en cuanto que, según el profesor Fernando Marías, el pintor cretense distingue muy bien la Anunciación del Arcángel san Gabriel a María, y la Encarnación del Verbo de Dios en el seno de María. 



         La Anunciación transcurre en una estancia humana, cotidiana, real y palpable en su ambiente, mientras que la Encarnación se presenta en una atmósfera celestial, porque la Virgen ha respondido afirmativamente “Hágase en mi tu Palabra” –el Fiat latino- y por tanto Dios se ha abajado a estar ente los hombres. ¡Se ha hecho carne!





         Cuando se reza el Ángelus, oración que recuerda la salutación del ángel y la Encarnación, hay tres momentos que se distancian uno de otro según las palabras invocadas:
         1.- El ángel del Señor anuncio a María…
         2.- He aquí la esclava del Señor…
         3 .- El Verbo se hizo hombre… Y acampó entre nosotros.

         Es el tercer momento el más importante, el que constituye la Encarnación. El primero es la Anunciación y el segundo la pregunta de María, una mujer inteligente, pues alega que no conoce varón, pero se entrega como esclava al Señor. 
        








         

sábado, 6 de septiembre de 2014

“El Greco, Arte y Oficio”, exposición final del año Greco en Toledo







Julia Sáez-Angulo

         Toledo fue la ciudad que proporcionó a Domenico Theotocopulis, El Greco, la posibilidad de desarrollar su estilo personal, tan admirado por los artistas del siglo XX. “El Greco, Arte y Oficio” es la última exposición del año en Toledo que lleva a cabo la Fundación El Greco 2014 en la ciudad imperial. El hermoso Hospital de la Santa Cruz –hoy museo- alberga las 90 obras que se exponen, entre ellas los cuatro únicos dibujos de El Greco que se conservan.

         Gregorio Marañón, presidente de la Fundación y Leticia  Ruiz, comisaria de la muestra, que se inaugura el 9 de septiembre. Ciertamente El Greco ha tenido un gran reconocimiento como el gran artista que es en la ciudad que le acogió y aceptó. Venecia y Roma fueron importantes en la formación del artista cretense, que viajó a España para tratar de encontrar acogida de su arte en el gran monumento del monasterio de San Lorenzo en el El Escorial, pero Felipe II, demasiado clásico, demasiado “italiano”, no se entusiasmó con el espléndido “El martirio de San Mauricio”, que pintara para el monarca.

Observese el gran ramos de rosas al fondo, casi hiperrealistas, como si fueran del altar de más abajo del cuadro de la Asunciión que se encontraría en el retablo. Una audacia de El Greco al jugar con dos estilos: el propio y el realista de las flores. Paisaje de Toledo al fondo.


         La idea de la pintura de taller más que de autor, aunque dirigida por el mismo ha sido una constante a partir del Renacimiento, incluso poco antes. Rafael, El Perugino y otros tuvieron aprendices y ayudantes a su cargo, a los que enseñaba y dirigía en la pintura. De hecho, El Greco manejó un catálogo iconográfico para ofrecer a los clientes, a los que advertía sobre el precio si quería que lo hiciera o no por entero el mismo Greco. Esto explica las sucesivas anunciaciones, crucifixiones o expolio que salieron del taller del artista.

         El Greco recibió sus primeros encargos en Toledo en 1577: los retablos de la catedral y de Santo Domingo el Antiguo. Luis de Castilla, deán de la catedral, justificó la contratación del artista por “ser eminente en su arte y oficio, y por esto se escoje la industria de su persona”.

Fernando Marías, entre dos "Encarnaciones"

         La catalogación en marcha de las pinturas de El Greco, realizada por Leticia Ruiz, indica que fueron 250 los cuadros que se le atribuyen. En la muestra actual en Toledo podemos ver tres Encarnaciones, más que Anunciaciones –en la muestra anterior estuvo la magnífica del Museo del Prado- , porque como bien señala el profesor Fernando Marías, el artista cretense sabía distinguir bien entre uno y otro momento del Fiat de María. En la Anunciación, se puede contemplar el espacio y el tiempo real, mientras que en la Encarnación, se ha producido la explosión celestial del Espíritu Santo, más allá del tiempo y el espacio.

         La calidad de obra de El Greco y la del taller, se percibe con bastante claridad en la repetición de temas sacros que pueden verse en la exposición. La buena pincelada de El Greco sobresale en todo o en parte de cada cuadro. Hay piezas que se exponen por primera vez en España, después de años. Se pueden ver dos pequeños Grecos del magnate mexicano Slim, por ejemplo. Ahí se encuentra el célebre Apostolario de Oviedo, enteramente de taller.



         Con buen criterio se han colocado las piezas enteramente de El Greco en panel principal y cerca, las del taller sobre el mismo tema. En suma una muestra que nadie debe perderse por contenido y continente, por la articulación de su discurso. El catálogo, un libro razonable de volumen y precio, ayuda a la compresión para los más exigentes.

      

Más información
www.elgreco2014.com