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jueves, 6 de agosto de 2026
MARIONETAS Y MÁSCARAS. UNA COLECCIÓN DE LA ESCRITORA ARGENTINA SOL DURINI Y SU ESPOSO MIGUEL J. NOUGUÉS EN CAPILLA DEL SEÑOR (Argentina)
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jueves, 1 de enero de 2026
SOL DURINI Y MIGUEL NOUGUÉS, DIPLOMÁTICOS Y CREADORES DEL MUSEO DE MUÑECAS/OS EN CAPILLA (ARGENTINA)
L.M.A.
Fotos: Adriana Zapisek
2/1/26.- Buenos Aires.- Los diplomáticos argentinos Sol Durini y Miguel Nougués han creado el Museo de Muñecas/os en la localidad argentina de Capilla, cinco salas todas ella con aire acondicionado, dado el ardiente verano del lugar.
Ambos fundadores del museo han organizando junto al alcalde de Capilla, una serie de visitas guiadas para la nueva temporada. El museo de las Muñecas/os, que cuenta con ejemplares de distintos países y procedencias, cuenta con audios, para colegios y residencia de mayores visitantes. El objetivo del museo es la difusión del arte del juguete en la especialidad de muñecos, para desarrollar y atraer turismo a Capilla, localidad que se encuentra a solo 80 km de Buenos Aires.
El Museo está emplazado en un gran espacio campestre, lleno de antigüedades y curiosidades ambientales y ornamentales.
María Sol Durini y Barra es diplomática, académica y gestora cultural argentina, nacida en Buenos Aires en 1975, doctora en Filologías Románica y Clásica por la Universidad Complutense de Madrid, con una carrera diplomática enfocada en la promoción cultural de Argentina en el extranjero (Paraguay, Bulgaria, Indonesia, España, Chile) y destacada por su trabajo en eventos culturales como seminarios, cine y poesía, además de ser una artista visual con exposiciones internacionales. Está casada con el diplomático argentino Miguel Jorge Nougués y García Uriburu
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https://lamiradaactual.blogspot.com/2017/09/sol-durini-cultura-y-diplomacia.html
lunes, 8 de mayo de 2023
SOL DURINI y Miguel Nougués. Homenaje de despedida, tras su viaje por España
miércoles, 1 de marzo de 2023
JOSÉ ELGARRESTA prologa el libro “Mis sombras” de María Sol Durini, escritora argentina
sábado, 30 de abril de 2022
SOL DURINI, PREMIO EXCELENCIA DE LA TERTULIA ILUSTRADA DE MADRID
Arturo Sacristán, María Eugenia, Sol Durini y Julia
Carmen Valero Espinosa
Fotos: M Pire y A. Zapisek
1/5/22.- La escritora argentina Sol Durini ha sido galardonada con el Premio Excelencia por la Tertulia Ilustrada de Madrid, por su trayectoria como poeta y rapsoda. El Diploma le fue entregado por la presidenta de la institución María Eugenia Martínez, en presencia de la directora de la Tertulia, Julia Sáez- Angulo, que hizo la laudatio de la escritora.
El galardón le fue entregado a la poeta, al final de la conferencia titulada "Madrid soñado", impartida por el historiador Arturo Sacristán.
Sol Durini (Buenos Aires, Argentina, 1952) ha intervenido recientemente en el certamen Marpoética, que ha tenido lugar en Marbella (Málaga).
La escritora, que agradeció con hermosas palabras el galardón a los tertulianos, recitó ante los miembros asistentes de la Tertulia algunos de sus poemas, y otros de autores argentinos como José Canet o Alfonsina Storni. También recitó un poema de Rafael de León y un romance español sobre los amores de Don Alonso y Mariana. La poeta gusta de recitar largos poemas narrativos y/o dramáticos, en los que no falta el humor.
De su propia creación recitó el poema titulado
"Paisaje castellano":
Con la misma destreza
con que apuras la vida,
con la temible soledad
como único testigo,
y con las ganas perdidas
de ser la que ya no has sido.
Miras frente a ti esa tierra árida
y, sin embargo, rica en atardeceres,
de tonos ocres y pardos
que recorren, sin prisa,
los rincones más profundos
de tus sentimientos,
hasta hacerte presentir que,
quizás, no fue todo en vano.
Entre los asistentes se encontraba el escritor colombiano Jaime López de Isaza, director de una galería de arte en Querétaro (México), que ha impartido una conferencia sobre el Arte Contemporáneo en la Universidad de Salamanca. El escritor se encontraba de paso en Madrid, fue también galardonado en 2015 por la Tertulia Ilustrada.
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Asistente al acto de entrega del Diploma ExcelenciaSol Durini recitando
jueves, 13 de enero de 2022
CRÓNICAS ARGENTINAS.-Coda y despedida en el Yacht Club Argentino de Sol Durini y Miguel Nougués
domingo, 9 de enero de 2022
CRÓNICAS ARGENTINAS XXVI.- Sol Durini y Capilla del Señor, primer pueblo histórico de la provincia de Buenos Aires
El Olvido, casa de Sol Durini en Capilla del Señor
Julia Sáez-Angulo
Fotos: Adriana Zapisek
09/01/22.- Buenos Aires.- Capilla del Señor es el primer pueblo histórico de la provincia de Buenos Aires, a unos 80 km. de la capital. Allí llegó Juan de Garay, el segundo fundador de Buenos Aires, después de Pedro de Mendoza y distribuyó las tierras entre quienes le acompañaban y allí, en 1580, establecieron sus reales. Junto a la Intendencia y la Iglesia se levantaron dos cuadras de casas entre las que se encuentra El Olvido, la casa de la escritora y diplomática Sol Durini y su esposo Miguel Nougués. Una casa colonial de adobe, similar a otras que irían construyéndose en Capilla, revocada en pintura rosada con marquetería turquesa.
Junto a esta residencia, el matrimonio levantó una casa de té en el jardín que denominaron Dulcinea, haciendo honor a la vocación cervantista de Durini, y un pabellón al fondo del jardín que constituye el Museo de El Quijote, Marionetas, Muñecas y Máscaras, que alberga las colecciones de la pareja, adquiridas a lo largo de sus destinos profesionales. Un nuevo pabellón ampliará el museo.
Sol Durini va explicando, como Sherezade, todo a sus amigos invitados a pasar el día en su casa; ellos escuchan atentos la centenaria historia de Capilla del Señor, lugar elevado y obligado paso hacia Rosario en el pasado , para evitar las tierras embarradas de caminos alternativos. Capilla es cabecera del partido de Exaltación de la Cruz y cuenta con un arroyo, afluente del río Lujan, donde se pescan bagres, peces ciegos de grandes bigotes como sensores en aguas turbias. Las nutrias campan cercanas en sus orillas.
En Capilla del Señor se encuentra también la estancia del escritor José Hernández, quien escribiera allí la segunda parte de “Martín Fierro”, lugar anteriormente visitable, pero en la actualidad sólo se puede contemplar la verja de hierro de la entrada y el camino de eucaliptus que lleva a la quinta. Sus habitantes no son descendientes del escritor.
El pueblo histórico cuenta también con el Museo del Periodismo Bonaerense, sede del primer periódico donde se imprimió “El Monitor de la Campaña” (1871) con la gran prensa importada de Europa en su día para hacerlo. También cuenta con el Museo de Arte Sacro Amalia Sosa, enmarcado en la réplica de la capilla de 1735, que dio nombre al pueblo histórico. La institución alberga una notable colección de arte hispano y napolitano, que refleja la religiosidad colonial. Todos estos museos se muestran al público y prolongan su horario el Día Internacional de los Museos.
Los arquitectos de la iglesia parroquial de Capilla fueron Hunt y Shereder, que hicieron también la Bolsa de la Moneda y la Aduana de Buenos Aires. Se hizo la Capilla de la Cruz en el Campo de Casco de Mendoza en 1736, en que se da origen al pueblo. Las tierras les pertenecían desde 1580 por el reparto de tierras que hizo Juan de Garay entre sus acompañantes.
En suma, Capilla del Señor es un pueblo histórico que bien merece una visita, por sus casas coloniales, sus museos y su referencia a Martín Fierro. Una antigua estación de ferrocarril, evoca igualmente otros tiempos pasados.
Sol Durini explica su Museo con las colecciones citadas y nos distingue las marionetas articuladas por hilos, de los títeres, movidos con las manos. Proceden de Indonesia, Ceylán, Bulgaria, Grecia, Rumanía, España, Portugal, Francia… Toda una riqueza antropológica, etnográfica, de la muñeca, juguete que existió desde las culturas más antiguas. La variedad de máscaras va desde las africanas y orientales a las refinadas de Venecia o la reproducción de la máscara de Agamenón en Micenas.
Dentro de la propia casa, una buena colección de sables históricos de toda procedencia, en este caso, colección de Miguel Nougués.
Coleccionista nata, Durini conserva también en su casa de Buenos Aires una buena colección de mates, ornados de plata muchos de ellos y una colección de pesebres -belenes- en su casa de Paraguay. Su vocación estudiosa y didáctica le hace explicarlo todo con conocimiento y detalle, y cuando necesita un dato lo consulta con su esposo Miguel que es como Internet ante de Internet, porque, memoria prodigiosa, conserva nombres de lugares, personas y fechas, sin necesidad de consultar en Google.
La vocación cervantina de Sol Durini le viene de lejos. Cuando estuvo destinada en la Embajada argentina en Madrid en 2006, logró hermanar las ciudades de Alcalá de Henares y Azul. En esta última ciudad se encuentra una espléndida colección de ediciones de “El Quijote”. El coleccionista fue Bartolomé J. Ronco (1881-1952), que llegó a reunir 8.500 libros entre El Quijote y Martín Fierro. Como editor, Ronco recibió en su casa a escritores como Jorge Luis Borges, Rafael Alberti, Nicolás Guillén, Eduardo Mallea, Arturo Capdevila o Alberto Gerchunoff. Azul fue declarada Ciudad Cervantina de Argentina por el Centro de la UNESCO en 2007 y está considerada una de las mejores ciudades cervantinas del mundo, donde los nombres de personajes del célebre libro dan denominación a las tiendas.
Volvamos a Capilla del Señor, donde Sol y Miguel reciben también a sus amigos como Adriana Zapisek y Mario Saslovsky, Nicolás Davis y Ángeles Durini, exitosa escritora de literatura infantil (de la que hablaremos en otro momento), Teresa Plate, el arquitecto Aldo Pivota y su hermano el abogado Polo.
Nicolás Davis abundó en la historia de Capilla y señaló que la presencia de irlandeses en el pueblo histórico data de antes de la hambruna en la isla. Llegaron como muleros y pastores con billete de llegada y no de vuelta. Las lápidas de sacerdotes irlandeses en la parroquia de Capilla corrobora el dato.
Rastrear la historia por territorio argentino es una fuente de conocimiento y placer. Lo dicen los franceses: Un seul plaisir, la connaissance.
Al terminar la tarde, una guitarreada con el animado repertorio del arquitecto guitarrista Aldo Pivota. Los amigos, que conocen su repertorio, lo secundan.
lunes, 27 de diciembre de 2021
CRÓNICAS ARGENTINAS XIII. De patricios, aristócratas y nobles. Sol Durini y el palacio de Sans Souci. Lo de Mujica Lainez
Sol Durini explica a los amigos visitantes
Julia Sáez-Angulo
Fotos: Adriana Zapisek
27/12/21.- Buenos Aires.- Cuentan que, a primeros del siglo XX, dos hermanas madrileñas recibieron en herencia una buena suma de dinero y una lo entregó para la obra pía de rehabilitación de la basílica de San Pedro en Roma y obtuvo por ello de la Santa Sede el título de condesa de uno de los santos de la Corte Celestial, y la otra, se lo gastó en un automóvil Hispano Suiza.
Flaneando por la ciudad de Buenos Aires entré en la iglesia de las Esclavas del Sagrado Corazón en la aristocrática plaza Vicente López y allí está la tumba de Adelia María Harilaos de Olmos (1865-1949), la única argentina con título nobiliario propio, marquesa del Estado Pontificio (1930), según cuenta su singular biografía escrita por Walter D´Aloia Criado con el título de “El infierno y la gloria de Adelia María Harilaos de Olmos” (editorial Armerías, Buenos Aires, 2012).
La marquesa argentina, nieta del arquitecto catalán Felipe Pujol de Senillosa, fue sumamente generosa con su fortuna para los más necesitados, durante los 43 años que permaneció viuda de Ambrosio Olmos: orfelinatos, escuelas y hospitales para niños y ancianos de todo el país. También colaboró en la atención al congreso eucarístico, que el cardenal Pacelli, futuro papa Pío XII, sostuvo en Buenos Aires en 1934. Conocida como la marquesa del Papa, Adelia María fue la mujer más rica y generosa del momento en toda Argentina.
La visita que Perón y Evita le hicieron a Adelia María, cuando ya estaba mayor y enferma, fue de lo más chocante, por no decir hilarante. A la muerte de la marquesa, la Fundación Evita Perón le envió una corona de flores. Algunos consideran que esa singular marquesa fue la mujer argentina más importante de la primera mitad del XX. Adelia y Evita fueron mujeres generosas con los descamisados, cada una a su manera y con fondos distintos de diversa procedencia.
Hay algunos tan paletos, que todavía se rasgan las vestiduras cuando oyen hablar de condes, marqueses o duques, que no son otra cosa que el reconocimiento de reyes y papas, de la misma manera que Estados, Gobiernos u otras instituciones lo hacen con sus medallas, cruces, bandas, diplomas y otras condecoraciones similares. Se escandalizan aquellos que se han quedado varados en el Antiguo Régimen, pese qque hoy un título nobiliario no conlleva ningún privilegio social ni económico. Lo mismo sucede a reyes y papas que ya no conceden títulos nobiliarios -por inútil pudor- a los que tienen un gesto de servicio. Un pariente mío estaba encantado con el hecho de ser gentilhombre de Cámara de Su Santidad. Sé que a algunos les revientan etas cosas, pero es su problema.
Visita al Palacio de Sans Souci
En otro orden de cosas vino la visita al bellísimo palacio de Sans Souci (1914-1918, construido en plena I Guerra Mundial), en la Intendencia de San Fernando, provincia de Buenos Aires. Fue de la mano y las palabras de la escritora y diplomática Sol Durini, (de familia noble milanesa) una de los cinco propietarios del palacio, que en su día perteneció a la familia de Alvear, que estuvo en manos de la Curia argentina y, más tarde, veinte años abandonado entre 1940 y 1960, hasta que, finalmente, la familia Durini lo adquirió y salvó de la ruina y demolición.
María Josefina Barra, arquitecta y mamá de Sol Durini, fue la responsable principal del proyecto de restauración del palacio neoclásico inspirado en el Trianon de Versalles. Un edificio con simetría y elegancia perfectas, doble escalera, columnatas al estilo dórico y mansardas con tejado de pizarra...
Los salones se suceden: azul, rojo, imperial, comedor, salón de música y baile…suelo de damero en la entrada, quince tipos de mármoles de distinta procedencia a lo largo del recorrido, maderas de eslavonia, lámparas de cristal de Baccarat, alfombras de todo origen, capilla con querubín en el coro y un pequeño museo de las religiones cristiana -católica y ortodoxa-, islámica, judía y budista… con objetos adquiridos por Sol Durini y su esposo Miguel Nougués, en sus distintos destinos como diplomáticos.
Una singularidad: el gran copón utilizado por el cardenal Pacelli en el Congreso Eucarístico de 1934 en Buenos Aires, prestado por la firma Barra de imágenes y santos , proveedores de la Santa Sede. La firma Barra, perteneciente a los abuelos y padres de Sol Durini, salvó buena parte del mobiliario de iglesias argentinas, cuando estas fueron incendiadas en 1955, durante esos arrebatos de come-curas que brotan de vez en cuando en los zoos de simios mal ilustrados.
Todo el palacio Sans Souci, se cuida hoy con esmero para alquiler de eventos que van, desde bodas a presentaciones de productos, reuniones de empresa, conciertos y/o recitales líricos. Se pueden alquilar habitaciones y, de hecho, los fines de semana, siempre hay huéspedes que se benefician de la belleza, tranquilidad y silencio del lugar.
Los jardines del arquitecto paisajista más célebre de Buenos Aires, Carlos Thays, muestran las fuentes de ninfas, tritones, faunos y cupidos entre una naturaleza de cinco añejas araucarias, grandes magnolios y un sinfín de arbustos y árboles, entre ellos un taxodio, la única conífera de hoja caduca, árbol que queda desnudo en sus ramas, cuando llega el invierno. Un jardín que se extiende por distintas barrancas, una rareza, por cuanto todo Buenos Aires es una llanura pampera. Los habitantes de la Intendencia de San Fernando están orgullosos de este palacio que, en parte lo consideran como propio, al exhibirse en su término municipal.
Hay tres palacios con el nombre de Sans Souci en el mundo: Argentina, Alemania y Haití
Una historia singular la de Sans Souci, narrada durante el recorrido del palacio: el escritor argentino Manuel Mujica Laínez, autor de la novela Bomarzo, casado con Ana de Alvear, siendo ya viudo, llegó un día al palacio de Sans Souci y se apropió de un jarrón de la dinastía Ming. Carlos de Alvear, el último descendiente de la saga familiar, que andaba medio loco viviendo en dos habitaciones de palacio, cuidado por dos criados, al contemplar aquella apropiación indebida, disparó su arma contra el escritor intruso y las balas quedaron incrustadas en la pared, como las del coronel Tejero en el Congreso de los Diputados en España. Esta historia si non è vero è ben trovatto.
"Mujica Lainez es uno de mis autores preferidos", añadió, muy fina y diplomática, Sol Durini.
Ana Anesi, abuela de Sol Durini, fue condecorada con la más alta distinción, por el papa Pablo VI. Él suprimió los títulos nobiliarios, pero no las Condecoraciones y Órdenes Pro Ecclesia e Pontifice, creada por Leon XIII
¿Y qué más da llamarlos de una manera o de otra, a menos que se tengan viejos prejuicios? Pero este también es mi problema, en el que no entra la venerada Santa Sede de San Pedro.
Sol Durini
Foto de familia en Sans Souci
Té en familia en Sans Souci
Sol Durini cuando se casó. Foto en palacio





