sábado, 9 de enero de 2010

Alberto Reguera, Pintura Expansiva en París, Singapur, Madrid y Santander



Alberto Reguera, pintor


Julia Sáez-Angulo

Alberto Reguera expone próximamente en la Galerie Claude Samuel, de París, que en 2008 ya celebro un one man show sobre el artista, que tituló "Image et matière", donde se confrontaban pintura y fotografia, o sea, paisaje interior y paisaje externo. En la galeria Claude Samuel de París exponen artistas de reconocido prestigio, como Shauerman, Fromager o MadikSibidè. Para Reguera es la segunda muestra individual parisina y la décima personal ya celebrada en París con su trabajo. Se trara de la primera muestra que el artista hace de pintura expansiva en la capital francesa.

En esta ocasiòn, el titulo "Cadre hors cadre" (Cuadro fuera del cuadro) lo dice todo sobre el estado actual de evoluciòn en su trabajo. Las pinturas se alargan por los lados, hasta crear esas "pinturas-objeto" que parecen albergar varias en una. Paisajes abstractos con texturas de tierras negras, azules de prusia, rojos cobrizos o naranjas de plomo. tambien platas que se mezclan con titanios.
Algunas e estas obras son de gran formato, es el caso de "Maritime Fragments", de 2008. El año pasado ha sido importante para Alberto Reguera en París, porque tambien participó en una muestra colectiva titulada "Asisses" en la sede central del Ministerio de Cultura francés", en la Rue saint Honoré de la capital francesa. Algunas de las pinturas expuestas se "despegan" de la pared y se sitúan en el suelo. Estàn pintadas por todos sus lados, pero no son esculturas, siguen siendo pinturas.

"Me interesa ese terreno fronterizo donde diferentes disciplinas se estàn guiñando un ojo", explica el autor. "A varias de estas pinturas pintadas por todos los lados las agrupo en un espacio expositivo (que determina mi decision de como las debo agrupar) y acaban formando una "familia" de pinturas que forman una unica composiciòn pictorica con volumen".

Estas "instalaciones pictòricas" del autor contienen caracteristicas que él mismo explica:

"La primera, que en algunas ocasiones son efimeras; dependiendo del espacio, las dispongo de determinada manera , con mi propia intervenciòn,en la exposiciòn. Intentando crear un equilibrio entre materia y espacio".

"La segunda, es que son una instalaciones interactivas, en el sentido que el espectador es un sujeto activo, que se mueve y deambula a travès de ellas, descubriendo los diferentes "lados" de estas pinturas, pero tambien, construyendo con su ojo su propio "campo de visiôn" -como escribió en el prólogo de 2009 Joselina Cruz (crítica de arte instalada en Asia ,entre Manila y Singapur, y una e las co-curator de la ultima Bienal de Singapur)- en una ocasiòn, a la hora de hablar de mi obra".

Paseo por los mini-espacios y entrada en los paisajes

El espectador se pasea por estos "mini-espacios""entrando fisicamente en los paisajes del autor, en un paseo por el campo visual: "El artista expande el significado de un cuadro pasiajistico en el propio paisaje, desmoronando las divergentes tendencias históricas y convirtiéndolas en una única y entrelazada expresion/instalación"

Además en esta exposiciòn individual encontramos varias piezas que derraman pintura, la pintura sobrepasa los limites fiosicos de su propio soporte, y "viaja" por otro virgen que puede ser la pared misma u otro lienzo blanco. Es la pintura que se expande, materia que abraza la propia materia comprimida en el lienzo."Geometric sun", o "Nocturnal Landscape", son algunos de estos ejemplos de pintura expansiva en técnica mixta.

Este año Alberto Reguera (nacido en Segovia, 1961, con taller en París y Madrid) proyecta una exposición individual en Hong Kong, en el City hall, que se titularà "Beyond Form II", continuaciòn de "Beyond Form", la que realizó en Singapur en el Sculpture Square en 2007 y comienzos de 2008. Cuarenta piezas en una enorme instalaciòn pictòrica.

Por último va a exponer e individualmente en la Galeria Nuble de Santander. "Las declinaciones pictòricas de Alberto Reguera", según titula el texto del futuro catalogo Roger Pierre Turine, crítico de arte de "La Libre Belgique". Allí presentará una coleccion exclusiva para la galería, de piezas sobre soporte lienzo de pintura exansiva.

Esta misma galería llevará al pintor a Just Mad, una nueva y vanguardistra feria de arte en madrid, y a "Espacio Atlantica", del 14 al 17 de Enero en Vigo.

La pintura de Alberto Regera es una de las más singulares del panorama artístico español e internacional contemporáneo. Su particular genio para mezclar los colores y hacer la pintura expansiva lo dotan de unas señas de identidad claras.


Teresa Viejo, amores e intrigas en su novela "La memoria del agua" que transcurre en el histórico balneario de La Isabela

La memoria del agua
Teresa Viejo
Editorial Martínez Roca
Madrid (508 pags)



Julia Sáez-Angulo

        09.10.10 .- Madrid.- Podría calificarse como “historia de balneario”, cuando estos establecimientos para tomar las aguas eran puntos de encuentro sociales de familias bien a comienzos del siglo pasado. La periodista Teresa Viejo ha escrito una hermosa novela titulada “La memoria del agua”, que transcurre en un antiguo y abandonado balneario de La Isabela, cerca de los pantanos de Buendía en Guadalajara, no lejos de la capital de España. El libro ha sido editado por Martínez Roca.

Con el tiempo el balneario de La Isabela sufrió diversos avatares y se reconvirtió en sanatorio y hospital psiquiátrico donde se llevaron a cabo experimentos extraños y complejos durante la guerra civil de 1936 – 39. La novela de Teresa Viejo ha resucitado la memoria del lugar.

La historia de “La memoria del agua”, siempre un susurro, goteo o chapoteo de fondo, acoge a unos personajes como Álvaro de Llano, que tras leer una carta se decide a investigar datos que cambiarán su vida. En el balneario hay amores, música, fiestas, bailes de lujo y etiqueta, donde la burguesía lleva a cabo encuentros, confidencias y sueños.

La muerte de un personaje en la sala de inhalaciones de La Isabela hará cambiar todo y la intriga se ciñe al lector que desea leer de seguido para desentrañar los misterios suscitados por la autora en la narrativa.

Ilustraciones históricas del antiguo Real Sitio


El libro lleva ilustraciones del plano del Real Sitio de La Isabela en 1836 del Servicio Cartográfico de la Biblioteca Nacional de España y un folleto publicitario del balneario del siglo XIX del Archivo Histórico de la Diputación Provincial de Guadalajara.

“La memoria del agua” es la primera inserción de Teresa Viejo en la novela, ya que antes había publicado ensayos como “Hombres, modo de empleo”, “Pareja, ¿fecha de caducidad?” y “Cómo ser mujer y no trabajar con hombres”.

Los balnearios españoles, muchos de ellos descubiertos ya por los romanos en España, han vuelto a pleno rendimiento de su utilización, dada la afición a “tomar las aguas” y a los SPA (Salus per Aqua) en distintos hoteles y puntos de sanación de enfermedades. Entre los más célebres los de Archena (Murcia), Arnedillo (La Rioja), Fitero (Navarra), Cervantes en Santa Cruz de Mudela (Ciudad Real) o Marmolejo (Jaén). En este último transcurre buena parte de la novela “La hermana san Sulpicio” de Armando Palacio Valdés.

Myriam de la Prada, próxima publicación de su poemario "Brasas de la Memoria"

Myriam de la Prada, niña

Julia Sáez-Angulo
        09.01.10.- El libro de poemas "Brasas de la memoria" de la poetisa española Myriam de la Prada (San Clemente, Cuenca, 1938- París, 2005) va a publicarse en breve en una edición bilingüe francés/español. Su obra poética se condensa en Les feux de la pensée (Editions des Moires, París), traducido como "Brasas de la memoria". El poemario tuvo una reconocida crítica y mereció un estudio del profesor Michael Bishop en la Dalhousie University de Canadá.

Myriam de la Prada vivió su infancia y juventud en Barcelona, donde ejerció el periodismo en todas sus facetas: prensa escrita, radiofónica y televisiva, durante la década de los 50 y 60. Sus inquietudes profesionales la llevaron a instalarse en París, donde ha trabajado sin interrupción para la Acción Exterior de Francia en la radiodifusión del Estado: RTF, ORTF y RFI. Como periodista presidencial y parlamentaria, su actividad se emitía a través de la sección encaminada fundamentalmente a España e Hispanoamérica. Recientemente compartía su residencia entre París y Huisnes-sur-mer (Normandía), donde residió en una antigua casa del siglo XVIII, con vistas a la abadía del monte Saint Michel, lugar donde pidió que reposaran sus cenizas.

El poemario de Myriam de la Prada, escrito en francés, estaba pendiente de una edición en castellano, es un hermoso y dolorido balance vital, un recorrido existencial, en el que la autora da cuenta de la condición humana a través de los encuentros y desencuentros junto a su respuesta en la amistad, la familia y el amor. El periodista y político Jean-Claude Servan-Schreiber ha escrito a propósito del libro: "Lo he devorado de inmediato y lo he encontrado soberbio. Después, al releerlo, me ha parecido sobrecogedor. ¡Es un grito de dolor, una llamada al amor, una nostalgia de la vida!".

El profesor Bishop, por su parte, dice: "La poesía de Myriam de la Prada se llena de una imaginación letal , de la pérdida, de la amargura, de un difícil amor de lo prohibido. Poemas de la memoria, que se articulan en torno a un deseo, aporía definitiva donde ni la pertenencia o no pertenencia del otro, reconcilian necesariamente el amor y el odio".

Declaraciones en la última entrevista de la autora

"He escrito muchos poemas a lo largo de mis años, pero este libro es una selección muy condensada de todos ellos", declaró en vida Myriam de la Prada. "Brasas de la memoria", esos fuegos del pensamiento, son la síntesis y el testimonio de todas mis reflexiones".

La escritora española reconoció, en su última entrevista en vida a Julia Sáez-Angulo, la influencia de la lectura de poetas franceses en su escritura, motivo por el cual escribió su poemario en francés. Amante de los animales, la autora gozó de la compañía de dos perros y tres gatos. "Los animales domésticos tienen una devoción y una entrega que a veces no se encuentran en los humanos", declaró.

Myriam de la Prada admiraba la campiña francesa en Normandía, "un paisaje calmo y sosegado" y elogió la abadía del monte Saint Michel, "un lugar místico y privilegiado. Con toda justicia, uno de los monumentos más visitados de Francia". Desde lo alto de su casa en Huisnes-sur-mer pudo contemplar la flecha de su torre".

Las cenizas de la periodista y escritora reposan en el cementerio de Huisnes-sur-mer (Normandía). El paisaje que ella amó en los últimos años de su vida.


viernes, 8 de enero de 2010

Pablo Carnero, Pintor de realismo esencial y metafísico, expone en Ávila



Pablo Carnero
Caja de Ávila
Enero 2010
Ávila



Julia Sáez-Angulo

       09.01.10.- Madrid.- El pintor Pablo Carnero (Zamora, 1972) residente en Madrid expone actualmente sus últimas pinturas y dibujos en la sala de exposiciones de Caja Ávila en Ávila durante el mes de enero. Posteriormente la muestrá será itinerante por diferentes ciudades españolas. La pasada temporada, el artista expuso su obra en Madrid y Ciudad Real.

Para los que conocemos y seguimos de cerca la trayectoria artística de Pablo Carnero nos hemos quedado asombrados ante esta última etapa de su trabajo. Fiel a su estilo pictórico figurativo realista, el autor ha dado una vuelta de tuerca y nos ofrece ahora unas imágenes más absortas o ensimismadas, como si se plegaran al mundo más íntimo y cerrado del pintor.

El artista -que siempre ha gustado de pintar su alrededor, porque necesita plasmar lo que ve en un juego inmediato, casi simultáneo, de ojo/mano/pincel, de retina y modelo-, nos muestra en esta ocasión los muros de su casa y de su jardín, los interiores solitarios de sus espacios domésticos o la ornamentación de unas rosas sencillas. El resultado es distante, misterioso, algo extraño y esencialmente poético.

Pablo Carnero pinta su casa en soledad, vacía de los personajes que la habitan, cuando el silencio parece imponerse con un raro eco que se plasma en los cuadros. La pintura realista se tiñe así de visión metáfisica y conlleva acentos al estilo del maestro norteamericano Edward Hopper.

Retratos y Autorretrato
Algo similar cabe decir del retrato de su esposa Marimar o de su Autorretrato, donde las figuras aparecen solitarias y congeladas en el espacio, como si el pintor buscara un alejamiento del tema que las hace trascender a una atmósfera vagamente irreal. La sombra del pintor Balthus se cierne sobre estas figuras inmersas en un silencio de hieráticos dioses lares.

La realidad no existe, son arenas movedizas, sostienen algunos filósofos de la inconsistencia. Pablo Carnero parece intuir la frágil composición de la materia de las cosas y les da la consistencia del arte frente al tiempo que destruye y devora las situaciones y las cosas. Así los retratos de unos personajes, los muros de una casa nueva o las flores -que él pinta con sabiduría especial- cobran un sabor de eternidad hermosa, de belleza impostada en la apariencia de la representación del cuadro. Un espacio real y metafísico al mismo tiempo.

El artista se detiene en lugares titulados: “Rincón del dormitorio”, “Rincón del estudio” o “Portero automático” y los aleja con una frialdad elegante, al tiempo que los plasma en el cuadro como un notario fiel a la mirada. Mención especial merece la obra titulada “Jardín de noche”, donde la geometría y la luz se dan la mano en un nocturno magistral.

Ars longa, vita brevis, decían los clásicos latinos. El arte es largo y la vida es corta. Cada cuadro viene a ser un verso del pintor y todos juntos establecen el gran poema de su pintura, de su obra artística. Una pintura que acoge la esencia de las cosas.

El óleo, sobre lienzo o tabla en la pintura, y el grafito, en los dibujos sobre papel, son los materiales básicos utilizados por Pablo Carnero, capaz de transmutarlos con destreza en la alquimia renovada del Arte, a través del tiempo.

David Rodríguez Caballero, Geometría y Pintura sin Pintura en la Galería Marlborough

David Rodríguez Caballero
Geometrías
Galería Marlborough. Madrid
7 de enero – 6 de febrero


Julia Sáez-Angulo


Desde que las vanguardias de la primera mitad del XX señalaran la geometría como campo de representación, grandes nombres del arte se han interesado por ella como campo frío del minimalismo y pretexto directo para el orden apolíneo y el color. Geométricos y neogeométricos, con y sin borde duro reaparecen periódicamente dando una vuelta de tuerca con logros sutiles e interesantes. Éste es el caso del artista navarro David Rodríguez Caballero en la galería Marlborough con su llamada “pintura sin pintura”.

Sus composiciones a base de papel cortado, origamis o papiroflexias (a las que era muy aficionado el escritor Miguel de Unamuno), vinilos, papel vegetal, esmaltes y aluminio, David R. Caballero lleva a cabo sus obras bidimensionales y relieves de una gran elegancia que transmiten orden, serenidad, calma...

El color se hace presente a base de composiciones monocromas que llevan como títulos una fecha –se supone que la de finalizar la ejecución de la pieza- en su mayoría de 2009 o 2010. Pintura sin pigmento pero con efectos pictóricos. “Pintura sin pintura” le gusta decir al artista y así se subraya en catálogo de la muestra.

Relieves de aluminio y plegados de papel
Los relieves de aluminio con algunas caras en color rompen con la forma cuadrada o rectangular habitual de los cuadros –como lo hiciera Frank Stella- en una serie de triángulos que sintonizan con los plegados de papel y origamis de papel vegetal en que los pliegues adoptan la forma de trapecios regulares o irregulares que dialogan con el vinilo de color o en formas o transparencias.


En la inauguración estuvieron presentes entre otros, el delegado del Gobierno de Navarra en Madrid, Salvador Estébanez; los artistas Alberto Reguera, Ricardo Sanz, Juan Torralbo y el coleccionista navarro Esteban Lizán.


Ana María Matute, Autobiografía Intelectual en la Fundación Juan March




J.S.A.


El próximo martes 12 de enero, a las 19,30 horas, la Fundación Juan March (www.march.es) inicia una nueva modalidad en su habitual programación cultural con un formato de una sesión que se denomina Autobiografía intelectual, en la que un creador hace un recorrido por su trayectoria vital a modo de reflexión autobiográfica, o bien él solo o, como en este caso inaugural, en diálogo con una persona próxima a su vida y obra.
En esta ocasión, la escritora catalana Ana María Matute, miembro de la Real Academia Española, Premio Planeta, Premio Nadal, Premio de la Crítica y Premio Nacional de las Letras 2007, mantiene una conversación con la novelista Juana Salabert, Premio Biblioteca Breve y finalista del Premio Nadal.


Ana María Matute(Barcelona, 1925) es una de las escritoras más destacadas de la narrativa española. Muestra de ello son los numerosos y acreditados Premios que le han sido concedidos: Café Gijón (1952), Premio de la Crítica (1958), Premio Miguel de Cervantes (1958), Nadal (1959), Premio Fasternath de la Academia, Premio Planeta y Premio Nacional de Literatura Infantil (1984) entre otros. Reconocida internacionalmente -su obra ha sido traducida a más de veinte idiomas- es miembro de la Hispanic Society of America, Honorary Fellow de la American Association Teacher of Spanish and Portuguese. La Universidad de Boston ha instituido la Ana María Matute Collection a la que la autora ha cedido sus manuscritos y otros documentos. En 1948 fue finalista del Premio Nadal con LOS ABEL. En 1952 obtuvo el Premio Café Gijón con FIESTA AL NOROESTE. En 1954 obtuvo el Premio Planeta con PEQUEÑO TEATRO. Con LOS HIJOS MUERTOS obtuvo el Premio de la Crítica 1958 y el Nacional de Literatura 1959. En 1959 obtuvo el Premio Nadal con PRIMERA MEMORIA. En 1965 obtuvo el Premio Nacional Lazarillo con EL POLIZON DEL ULISES. En 1969 obtuvo el Premio Fastenrath con LOS SOLDADOS LLORAN DE NOCHE. En 1984 obtuvo el Premio Nacional de Literatura Infantil con SOLO UN PIE DESCALZO. En 1996 obtiene el Premio Ciudad de Barcelona de Literatura castellana por EL VERDADERO FINAL DE LA BELLA DURMIENTE. En 1996 es elegida miembro de la Real Academia Española. En 2007 obtiene el Premio Nacional de las Letras. En 2008 obtiene el Premio Quijote de la Letras.


Juana Salabert: ESPLENDOR Y HECHIZAMIENTO


"Dueña de una escritura prodigiosa, creadora desde sus tempranísimos inicios de un hechizante, complejo y perturbador universo propio que ha cautivado y prendido el imaginario de un sinfín de lectores, candidata en varias ocasiones al premio Nobel (¿cuánto habremos de esperar todavía para la concesión del Cervantes?), Ana María Matute es una de las mayores voces de las literaturas hispánica y europea. Y si me he referido al hecho, obvio por lo que se refiere a los grandes novelistas occidentales (la novela, género o anti-género de la modernidad, es, como señaló agudamente Étiemble, un imposible en las sociedades teocráticas), surgidos del siempre cambiante territorio transfronterizo de la Mancha invocado por Carlos Fuentes, de que posee “un” universo propio, es porque jamás he percibido en su obra esa supuesta dicotomía tan mentada por algunos, a mi juicio apresurada y falsamente, entre las temáticas de lo fantástico o maravilloso y lo “realista”. Lo mal llamado “realista”, si nos atenemos al concepto de “realismo” como gran ilusión que no necesitó de Proust o de Musil para irse al traste, ya que el texto no es sino una “realidad” otra que, por supuesto, también sucede en el mundo… Así, una lectura atenta de las novelas, cuentos y relatos de todo tipo de esta extraordinaria fabuladora que ya de niña jugaba a colmar la vida en los márgenes y “al margen” de sus cuadernos rayados, revela una fundamental simbología unitaria (el anverso y el reverso, la luz y la oscuridad, la memoria y el olvido, el suelo y el cielo, la infancia como paraíso más arrebatado que perdido), un juego permanente y muy baudelairiano de correspondencias que abarcan décadas de escritura bajo el moderno e imposible, pero insoslayablemente catártico, signo de la videncia que evidencia lo oscuro, remoto y secreto… Aquello a lo que Freud llamó Familienroman, es decir el cuento que cada cual urde, trama, en su inconsciente infantil, para explicarse su estar en mitad del mundo de “los otros”. Un cuento del que todos creen despojarse a la mal llamada edad de la razón, todos… salvo los artistas, los escritores y, por supuesto, los aquejados de neurosis, si acaso el nombre médico y extremo de la angustiada curiosidad ante preguntas sin respuesta o con demasiadas respuestas".


"En el muy cervantino reino de historia de historias de Gudú, frío soberano de todos los olvidos y todas las memorias, donde algunas muchachitas en flor rodean el primigenio árbol de los juegos “jugando a no volver nunca” del mismo modo en que Adri, la narradora de la bellísima Paraíso inhabitado y poseedora, en palabras de su tía Eduarda, de “otro lenguaje”, sabrá más pronto que tarde que “nunca vuelve el unicornio”, el tiempo es sin embargo, lógica y paradójicamente, el del eterno retorno. Un tiempo circular que es asimismo el de la Matia de Primera memoria, los huérfanos y perdedores de Los hijos muertos o los tiernos y desposeídos antihéroes de La torre vigía o de relatos como Los de la tienda… El malestar es su estar (muchos de los niños y jóvenes de Ana María Matute, autora en cuya maravillosa educación sentimental conviven Andersen y Proust, Rilke y Carson McCullers con festejera armonía), la inquietud su estigma de fatalidad y su fatum. Como cervantina “espada puesta lejos” se apartan, a sabiendas de que, y parafraseando al Wilhem Meister goethiano, empezaron “a ser lo que serían” demasiado pronto. Pronto para las conveniencias de un orden regido por la codicia y la brutalidad donde la belleza es lágrima de lámpara de araña acogedora de otros mundos, microcósmicos e invisibles a los ojos de quiénes olvidaron, asentidores…"


"Dijo Onetti una vez que “hay mujeres que nunca terminan de matar a la muchacha que llevan dentro”. Bien, pues Ana María Matute jamás empezó a hacerlo. Y por eso mismo no es únicamente una grandísima escritora… es también es una persona maravillosa".

jueves, 7 de enero de 2010

Clara Sánchez, Premio Nadal de Novela y Llucía Ramis, Premio Josep Pla

Dolores Gallardo

        La escritora madrileña de origen alcarreño Clara Sánchez ha ganado la 66 edición del prestigioso premio Nadal, dotado con 18.000 euros, por su novela Lo que esconde tu nombre, una trama con el trasfondo de los supervivientes nazis que se ocultan en países como España.

La escritora Clara Sánchez nació en Guadalajara el año 1955. Reside en Madrid, donde estudió Filología Hispánica, durante algunos años dio clase en la universidad. El año 2000 ya recibió el premio Alfaguara de novela por la obra Últimas noticias del paraíso. Algunas de sus obras han sido traducidas al francés, al alemán, al ruso, al portugués y al griego.

Los personajes principales son dos octogenarios y una joven embarazada. Uno de los ancianos, de venerable apariencia, es un antiguo nazi que vive oculto en el levante español. El otro octogenario es un republicano, que se exiló y vive en Buenos Aires . Sobrevivió a lo horrores del campo de concentración de Mauthausen.
El tercer personaje, Sandra, una joven embarazada que vive en el piso de al lado del ex nazi, irá descubriendo poco a poco la auténtica identidad de su vecino.

El inicio de la novela surgió, ha dicho Sánchez, de una noticia que vio en el periódico de un matrimonio nazi entrado en años que vivía en la Costa del Sol, "como muchos otros nazis que tras la Segunda Guerra Mundial se refugiaron en nuestras costas y envejecieron sin despertar sospechas".

El personaje de Sandra conoce de manera remota la historia de los nazis -básicamente por documentales televisivos o películas- personifica la inocencia que se va diluyendo conforme avanza la trama del libro. De la tensión que surge entre el nazi y el republicano exilado nace, en palabras de Clara Sánchez, "un thriller literario, de intriga psicológica, de odio, de venganza, de culpa, pero, sobre todo, de profunda amistad y de amor, que son las herramientas para superar cualquier trampa que nos ponga la vida".

El mensaje que ofrece la novela ganadora del Nadal es que "los monstruos que más miedo nos dan se esconden tras caras muy agradables, y que a veces los poderosos, la gente que comete abusos, lamentablemente pasan la vida sin pagar absolutamente nada".

La escritora madrileña ha señalado que en su obra "hay una base histórica y una base vital, porque hay todavía algunos personajes de estos nazis que siguen viviendo en Marbella o en la zona de levante". Añade que lo sorprendente es que habiéndose superado ya la dictadura franquista "todavía vivan estos personajes entre nosotros sin que nadie se meta con ellos".

La escritora reflexiona ”sobre las personas sin escrúpulos que nunca pagan por sus pecados y demuestra que, a veces, los monstruos se esconden detrás una sonrisa y rostro agradable".

El jurado del premio Nadal seleccionó la novela de Clara Sánchez entre las 261 obras presentadas.

Una periodista mallorquina, ganadora del Josep Pla

En la misma velada literaria, se ha fallado el Premio Josep Pla de prosa en catalán, que ha recaído en la periodista mallorquina Llucía Ramis, por su novela Ego surfing, una reflexión sobre influencia de las nuevas tecnologías e Internet en nuestras relaciones personales.

Esta es la segunda novela de Llucía Ramis, que en 2008 publicó Cosas que te pasan en Barcelona cuando tienes 30 años.