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lunes, 23 de junio de 2014
Museo del Prado: "El Greco y la pintura moderna", del 24 junio - 5 de octubre
domingo, 15 de julio de 2012
Zürich, dos catedrales con nuevas vidrieras de Chagall, Giacometti y Polke
Julia
Sáez-Angulo
Zurich cuenta con dos interesantes catedrales la
Grossmünster y la Fraumunster o catedral de las monjas, dos recintos sagrados reformistas
que recientemente han restaurado la figuración en sus vidrieras encargándolas a
artistas modernos o contemporáneos como Augusto Giacometti, Marc Chagall o Sigmar
Polke.
El puritanismo de la Reforma protestante en Centroeuropa
llevó a destruir la pintura, escultura y vidrieras de buena parte de sus
catedrales e iglesias. Huldrich Zwinglio (1484 – 1531) fue uno de los
reformadores más radicales y el patrimonio artístico sacro de ciudades como
Zurich quedó arrasado. Heinrich Bullinger
fue el pastor sucesor más moderado que sucedió a Zwinglio y la Reforma se
contuvo en una situación más razonable que agradecieron los ciudadanos. Una
estatua lo honra a la salidad de la Grossmünster.
La idea de los reformistas radicales era que nada impidiera
la escucha de la Palabra de Dios, frente a los católicos de Roma, para quienes
las imágenes son, en primer lugar, catequéticas y, en segundo, ayudan a recoger
los sentidos ante la predicación de la Sagrada Escritura.
En el coro primero, separado por un arco de la nave central
de la Grossmünster, se encuentran tres vidrieras alargadas de Augusto
Giacometti (1847 - 1947), que cuentan con vivos colores las escenas de la Navidad y la
Epifanía. Recordemos que la catedral del Colonia está dedicada a la adoración
de los tres Reyes Magos.
Un
pulpito soberbio de 1853 es una pieza tallada en medio de la catedral para
proclamar desde allí la palabra reformada, así como la pila bautismal, que sirve
de mesa para conmemorar la Santa Cena –en la iglesia de Zwinglio no existe
altar para la Eucaristía.
Las excavaciones han extraído algunas pinturas murales de la
época románica para regocijo de los fieles, que han preservado una hornacina
con la imagen de la Virgen María junto a una gruesa columna no lejos de la
entrada. La leyenda e historia sagrada de Félix y Régula, que habrían
pertenecido a la legión de Tebas, da cuenta de la fundación de la Grossmünster.
Las reliquias de estos mártires se encuentran en la cercana catedral de Fraumünster.
La puerta de bronce de la entrada a la catedral, creada por
Otto Munch, ilustra ahora de modo catequético los distintos personajes bíblicos
que llegan a la Trinidad de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Los
diez mandamientos y los personajes de Caín y Abel también aparecen.
En las vidrieras laterales es el artista contemporáneo Sigmar
Polke (1941 – 2010) llevó a cabo las nuevas vidrieras de los muros laterales de
la Grossmunter en 2009. Fósiles de piedras semi-preciosas y algunas escenas
figurativas con animales como la cabra animan el color de sus trabajos.
Marc Chagall (1887 – 1985), el artista ruso de religión
judía y residente en Francia, fue el encargado de las cinco bellísimas
vidrieras de la Fraumünster o catedral de las monjas de Zurich. Rojo, azul,
verde, amarillo y anaranjado son los colores de fondo sobre los que se asientan
los dibujos bíblicos del artista sobre el Antiguo y el Nuevo Testamento.
Ciertamente son un gran atractivo para los visitantes de Zurich.
El Museo de Le Corbusier, regido por la Fundación Haidi
Weber, junto al Cabaret Voltaire son otros atractivos de interés artístico de
la citada ciudad suiza, además de su río Littan y el lago Zürich.
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Zurich
lunes, 9 de agosto de 2010
Pintores y modistos colaboran en el diseño de trajes de Alta Moda
Julia Sáez-Angulo
Moda y Arte son dos géneros bien armonizados, máxime cuando muchos consideran la moda de alta creación como una derivación de las Bellas Artes. Después de la célebre escuela alemana Bauhaus, que buscaba hacer bello lo útil, para que la vida cotidiana subiera en valores estéticos; después de que las artes industriales pasaran a ocupar los museos importantes como el de Artes Decorativas de París, en los mismísimos palacios del Louvre, estaba claro que la Moda iba a subir enteros en su cotización de belleza y artes plásticas.
Los grandes diseñadores franceses lo vieron muy pronto en la capital del Sena, cuando ellos gobernaban la Moda a primeros del sigo XX y pidieron la colaboración de los grandes artistas de vanguardia. Es el caso de Elsa Schiaparelli – abuela de la modelo y actriz Marisa Berenson- que obtuvo, entre otros muchos, el trabajo de Dalí para que le pintara algunos guantes o de Cocteau para que le hiciera el diseño de algunos botones. Estas piezas se buscan hoy como tesoros para los Museos del Traje que han ido surgiendo a lo largo de estos últimos años, consagrando así la Moda como un arte más.
La pintora ucraniana casada en Francia, Sonia Delaunay, durante la década de 1920, se dedicó al diseño de ropa y a sus telas pintadas a mano con colores brillantes que revolucionaron el diseño textil. Sonia llegó a poner una tienda en Madrid y sus modelos se buscan con lupa como hitos de la colaboración arte-moda.
Yves Saint Laurent hizo lo contrario de Schiaparelli, en lugar de pedir su colaboración a los artistas, les hizo un homenaje en sus trajes y vestidos al contar con su estilo o grafía en las telas. YSL hizo vestidos con los cuadrados de Mondrian, estampados con las pinturas de Picasso, Bracque o Chagall. De hecho, la Fundación YSL que se encuentra cercana al puente de Alma –donde falleció la princesa Diana de Gales- hizo una exposición hace pocos años con esos vestidos que lo relacionaban con los grandes pintores de las vanguardias históricas de los años 20.
Weill, firma francesa de Moda, también hizo diseños inspirados en los célebres recortables de Henri Matisse, cuyos cuadros se conservan en el Museo de Arte Contemporáneo Georges Pompidou de París.
La idea de pintar textiles lisos o en vestidos es antigua en Oriente, en particular sobre sedas de pañuelos y echarpes de la India. En España, el pintor Carlos Ortega reconoce que ha pintado más de dos mil trajes para la boutique de su madre Carmina Oyonarte. Uno de sus diseños para un traje de Nefertiti en Carnaval causó sensación en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.
La última intervención artística que hemos visto en la pasarela Cibeles de Madrid ha sido la de los trajes de la diseñadora María Lafuente, con pinturas del artista venezolano Pedro Sandoval, residente en España, que practica una abstracción expresionista y matérica de gran belleza. Estos trajes provocaron grandes elogios de la crítica. María Lafuente piensa seguir con esta colaboración junto a pintores.
El pintor Pedro Castrortega, por su parte, también ha hecho su incursión en la moda, y llevó a cabo en la Universidad Francisco de Vitoria (Madrid) un desfile de sus modelos diseñados por él mismo, con claros guiños a los temas y formas de su pintura.
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martes, 8 de diciembre de 2009
Pepa Calvo, Pintora de diversos registros artísticos: murales y cuadros
Julia Sáez-Angulo
08.12.09 .- Madrid .- La autora concibe el arte como una mirada total hacia la vida, la imaginación, los soportes y los materiales. Sabe que la Pintura viene de lejos, desde Altamira y Lascaux, desde el origen más reciente en la Grecia del mito de la caverna o del Corinto de Butades de Sición, cuando su hija perfiló el rostro del enamorado a la luz de una vela.
La pintora sabe también que las técnicas se renuevan al aire y el progreso de de los tiempos. Desde el primigenio fresco o temple de huevo, hasta el más reciente del óleo o el acrílico. Todo es médium para plasmar la caligrafía plástica de la artista, su materia y su gesto, su caligrafía cromática. En suma, sus señas de identidad.
Pepa Calvo Azcárate (Arnedo. La Rioja, 1942), residente en Madrid, trabaja indistintamente, con igual soltura la pintura mural o de caballete y, en ambas, deja su firma y su impronta. El muro o las grandes superficies le sirven para dar rienda a su dominio espacial, a su sentido ornamental para plasmar amplias escenas marinas o florales con su gran sentido ocupacional del espacio. Son numerosas las obras que, en este campo, ha llevado a cabo en la arquitectura.
En la pintura de caballete, a la autora le gusta trabajar por series para profundizar en un concepto, en un área donde puede indagar e investigar sucesivamente sobre la misma idea. El arte y su doble, que llaman algunos críticos. El arte y su aparente repetición, en la que profundiza para abarcar un ámbito donde tiene varios puntos de vista que expresar.
Dominio del dibujo y el manejo del color
“Los cosechadores de nubes” es el título de una sugerente serie que la autora comenzó en 2003 y en la que ha trabajado varios años. En este tema, la pintora implica al espectador en un relato abierto de unos personajes diminutos que se pasean por la infinitud de ámbitos casi siderales, a la caza, pesca o recogida de nubes algodonosas y gozosas.
Hay una hermosa historia narrada en estos cuadros de grande o mediano formato, que se tiñen con algunos acentos de Chagall o con ecos de ilustración fantasiosa... en definitiva de recia y sugerente pintura figurativa, en la que Pepa Calvo sigue dando muestras de maestría en el dibujo y de dominio del color.
El agua es el concepto que mueve con frecuencia la mente de la pintora a la hora de acercarse al lienzo, la tabla o el muro. Desde su admiración por el célebre cuadro “Ofelia” del prerrafaelita Millais, que representa la muerte sobre el lago del dramático personaje de Shakespeare, la autora ha seguido abundando en la idea del agua como origen, vida o causa final del hombre.
Con la figuración, la artista se hace pintora de misterios, recreadora de mitos, narradora de fábulas íntimas... con un gran poder de evocación y sugerencia, sin caer nunca en la impudicia de lo explícito. Hay que respetar el misterio del cuadro, la libertad de la mirada, el acercamiento libre y genuino del espectador al arte, sin que medie la plantilla de la interpretación definitiva.
Cultivo de la Abstracción
Junto a la figuración, la pintura de Pepa Calvo se recrea otras veces en la abstracción, para que el gesto y la geometría sean los solos parámetros de su trabajo artístico. Ella sabe que la pintura va más allá del tema, a un despliegue de mancha, trazo y color, de dibujo gestual y cromatismo definitorio, de expresividad de los materiales sobre el soporte –cada cual con su propia textura-, por eso juega con una rica paleta, para mostrar su capacidad combinatoria sin referencia alguna a un modelo real de la naturaleza aunque, como señalara Aristóteles, todo nos llega de una forma u otra a través de los sentidos.
El mundo de las "Performances" es otro capítulo digno de mención en el trabajo de esta pintora.
Pepa Calvo, tras una trayectoria artística que arranca en los 70, se revela como una artista de variados registros, con dotes para el dibujo, con talento para el color, con capacidad para llevar a cabo una obra plástica de envergadura en los distintos ámbitos donde se llama y se venera al arte.
Pepa Calvo, tras una trayectoria artística que arranca en los 70, se revela como una artista de variados registros, con dotes para el dibujo, con talento para el color, con capacidad para llevar a cabo una obra plástica de envergadura en los distintos ámbitos donde se llama y se venera al arte.
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