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martes, 13 de enero de 2026

ANA BELÉN CALVO MATEO. Reseña literaria de su obra sobre el pintor Julio Romero de Torres

"Nuestra señora de Andalucía", pintura de Julio Romero de Torres


L.M.A.

13/1/26 .- Madrid.- La escritura de Ana Belén Calvo Mateo  habita un territorio singular, donde la palabra no se limita a describir, sino que atraviesa. Su obra se mueve en la frontera entre la poesía, la divulgación artística y la emoción vivida, sin pretender nunca una distancia académica ni una fría enumeración de hechos. Ella escribe desde dentro de la imagen, desde el temblor que provoca el arte cuando deja de ser objeto y se convierte en experiencia.

    Su voz, profundamente reconocible, posee una cadencia cercana a la oralidad: textos que parecen nacer para ser dichos, para resonar en salas, plazas o museos, como si conservaran la huella de la conferencia, la copla o la oración íntima. El ritmo de su prosa avanza entre preguntas, invocaciones y silencios, buscando no tanto convencer como emocionar. No hay impostura ni neutralidad; hay presencia. Ana Calvo no se oculta detrás de la palabra: se expone.

    En su aproximación a Julio Romero de Torres, la autora se aleja del relato biográfico convencional para construir un retrato múltiple y complejo. El pintor aparece como artista, como hombre, como mito y como figura trágica marcada por su tiempo. No es elevado a un pedestal intocable, sino devuelto a su condición humana, rodeado de belleza, contradicción y destino. La admiración convive con la conciencia crítica, y de ese equilibrio nace una mirada honesta.

    Especial atención merece la forma en que rescata a las mujeres que habitan la obra de Julio Romero. No son musas mudas ni cuerpos simbólicos al servicio del lienzo: son vidas atravesadas por el deseo, el juicio social, la culpa y el silencio. En ellas, la autora fija su palabra como un acto de justicia simbólica, devolviéndoles voz y dignidad. La pintura se convierte entonces en relato, y el relato en memoria.

El simbolismo ocupa un lugar central en su escritura y divulgación. Mitología, religión, folklore, copla, erotismo, muerte y fe se entrelazan en un tejido que no explica: revela. Ana Calvo no desmenuza el símbolo; lo activa, lo vuelve presente, lo invita a dialogar con quien lee. El lector no observa el cuadro desde fuera: entra en él, respira su atmósfera y participa de su misterio.

    Hay en sus textos una melancolía persistente, una conciencia trágica que atraviesa tanto la vida como el arte. No es una tristeza complaciente, sino una aceptación profunda de lo efímero, del precio de la belleza y del peso del destino. Cuando escribe sobre Córdoba, sobre Andalucía o sobre la muerte del pintor, la palabra adquiere un tono casi ritual: no narra, vela; no describe, acompaña.

    La opinión de la autora no se disfraza. Cree en el arte como forma de verdad emocional, en la palabra como herramienta de memoria y en la cultura como herida abierta y luminosa a la vez. Su escritura se arraiga en la tierra que la nombra y en la historia que la atraviesa, reivindicando aquello que fue silenciado o malinterpretado.

    La obra de Ana Belén Calvo no busca la unanimidad ni la complacencia. Busca dejar huella. Quien se acerque a sus textos no encontrará únicamente información sobre Julio Romero de Torres, sino una lectura viva, comprometida y profundamente humana, donde el arte deja de ser pasado para convertirse en presente que late.

    Ana Belén Calvo nació en Villanueva del Trabuco, Málaga un 13 de Octubre de 1985. Reside actualmente en Granada. Es titulada en Técnico Superior de Gestión y Finanzas. Divulgadora, escritora y colaboradora en diferentes programas de radio como “No me cuentes Historias” o “Luna Clara”. Siempre ha sido y sigue siendo amante de las letras y gran lectora. En el año 2023 nos presentó tres trabajos: Trece relatos para contarte en voz baja, La belleza de lo Efímero (poemario) y La belleza de Madrid (poemario). En 2024 presentó 5 Fases del Amor (poemario), Cuentos Truculentos Vol. 1. En 2025 Pinceladas en verso de Julio Romero de Torres donde podemos encontrar más de una treintena de cuadros del pintor a los que Ana Calvo pone en verso la intención del maestro. En 2026 viene con un nuevo proyecto también sobre su amor por la obra de Julio Romero de Torres, “Las coplas de Julio Romero de Torres”, esta vez en un conjuntos de cuadros del maestro donde en forma de relato, la escritora da vida a los acontecimientos que se nos presenta en la pintura, dejando volar la imaginación sobre la vida de las musas del pintor.

Entre todo esto nos presenta en una sección del periódico digital, Granada Costa, diferentes artículos de personajes históricos y hechos más relevantes de la historia de España. Ha sido también redactora cultural en dicho periódico. En su perfil personal de Facebook puede seguirse toda su obra literaria, así como una gran cantidad de poemas inéditos y actividades que desempeña en cada presentación, como charlas o conferencias de diferentes temas siempre relacionados con la literatura y la historia.

Ana Calvo hace de cada trabajo literario que nos presenta una amplia divulgación de la historia y la cultura de nuestro país, con el que siempre está muy ligada. Sin ir más lejos en sus últimos trabajos podemos disfrutar de una maravillosa divulgación sobre la vida y obra del pintor Julio Romero de Torres, conferencia que está teniendo un gran recibimiento en Madrid, lugares como la casa de Asturias o la Real Academia Económica de Amigos del País (La Matritense) así como en Córdoba, Málaga y localidades varias.

En esta ocasión bajo la mano de la Casa de Úbeda en el Ateneo de Madrid.
 Autodidacta también en dibujo, creadora del cartel de Semana Santa de su pueblo en 2023 y de una colección de retratos de los monarcas españoles y personajes más relevantes de la historia de España, entro otros muchos retratos, paisajes y figuras relevantes.


sábado, 27 de noviembre de 2021

J. ROMERO DE TORRES, DOCUMENTAL INÉDITO DE LA FOX



  M. DOLORES  GALLARDO LÓPEZ

        27.11.2021.- Madrid.- La fama internacional de Julio Romero de Torres estuvo bien asentada, especialmente desde la Exposición Universal de B. Aires en 1922. Hasta el punto de que, entre noviembre de 1925 y enero de1926, la   americana productora y distribuidora cinematográfica Fox -creada en 1914 por William Fox, productora de tantas y tantas películas- grabó un documental en el estudio madrileño del artista, en la calle Pelayo nº 65. 

 Es un documental de la época del cine mudo.

Muy probablemente estaba destinado a los noticieros que la Fox emitía antes de la película de turno.  Similares, salvando las distancias, al NODO que conocimos muchos españoles.

Aunque normalmente esos documentales se hacían en Estados Unidos, la Fox tenía corresponsales en muchos otros lugares para las noticias políticas, culturales o de cualquier otro tipo que considerara interesantes.

 En este caso, el cámara fue Fernando Delgado que trabajó para la Fox en estos menesteres para temas de España y Cuba.  Fue realizado con los máximos avances técnicos del momento, 

   Sin embargo, no fue emitido. Se perdió entre los cientos de documentales anteriores al cine sonoro. 

 Recientemente ha aparecido. Se ha debido a los trabajos de investigación realizados por el madrileño Jesús Romero Dorado en los archivos de Estados Unidos.

 La Universidad de Carolina del Sur lo ha colgado en su archivo videográfico. Periódicos andaluces de Córdoba y Sevilla han difundido el valioso hallazgo

  Inédito hasta ahora, es sumamente interesante: nos ofrece la posibilidad de ver hoy día a Julio Romero vivo, con sus 51 años, pintando en su estudio, a veces incluso agachado; fumando relajadamente con su hijo Rafael o recibiendo a un nutrido grupo de amigos en el propio estudio.

  La mayoría de las imágenes lo muestran pintando diversas obras; al tiempo  vemos el cuadro  y la modelo correspondiente: Ascensión Boué -modelo para el cuadro “Rivalidad”-,  María Luisa Contreras  -“El baño de la colegiala”- y   Lola Sánchez,  modelo de un boceta de “La chica de la navaja”.

 Las modelos posan totalmente desnudas. Sabida es la afición al desnudo del pintor. Quizás fuera este “detalle” causa de que no fuera emitido: demasiado atrevido para la sociedad americana del momento.

 En todo caso, hoy día constituye un documento inédito y valiosísimo. 

 Parte de este documental, casi siete minutos, fue colgado y puede verse en el número correspondiente al pasado 9 de noviembre en:

   www.cordopolis.eldiario.es

También, aunque menos imágenes, en:

https://sevilla.abc.es/andalucia/cordoba/sevi-julio-romero-torres-pintor-cordoba-vivo-siglo-despues-202110030816_noticia.html

sábado, 27 de noviembre de 2010

Diab El-Dick, un pintor exquisito y minoritario expone en el Centro Árabe Sirio de Cultura



Diab El Dick
Pintura
Centro Cultural Árabe Sirio
Del 11 al 30 de noviembre de 2010
c /Zurbano, 82. Madrid




Julia Sáez-Angulo


Pintor libanés, casado y afincado en España, Diab El-Dick es un artista exquisito, minoritario, con acentos decadentes en medio de una pintura hermosa al óleo y al acrílico, en la que muestra sus particulares nocturnos entre románticos, modernistas y surrealistas de gran efecto y belleza. Actualmente Diab El-Dick expone sus obras en Centro Cultural Árabe Sirio en Madrid.

Cuando uno contempla los cuadros de este autor vienen a la memoria (la primera crítica es siempre la comparativa), la estética romántica del catalán Modest Urgell, al que quizás no conozca el pintor libanés; también ciertos nocturnos de Julio Romero de Torres. Y “El paso de la laguna Estigia”, del holandés Joachim Patinir(1480 - 1524), situado en el Museo del Prado

La pintura de Diab El-Dick es misteriosa; en ella se funde lo fantástico con lo real; la ensoñación con presencias cotidianas; paisajes de gran escenografía con objetos de la jornada de cualquier hombre o mujer de nuestro tiempo. Pintura de género fantástico, onírico, de ensoñaciones varias, con toques de esteta decadente.

Diab El-Dick estudió Bellas Artes en la Real Academia de San Fernando; cuenta por tanto con una formación sólida que él ha querido llevar de manera consciente y libre a una figuración que sustenta con su buen dibujo y una iconografía que hace soñar al espectador.

Pintor melancólico y reservado

No es pintor de frecuentes exposiciones sino de contadas presencias en el circuito artístico, por lo que sus cuadros constituyen siempre una novedad y una rareza. Sus paisajes, sus rocas, sus nocturnos, sus azules despiertan la imaginación del espectador y devuelven la idea original de la pintura ilusionística.

Su talento para reflejar los materiales, sean espejos, cristales transparentes, porcelanas, lozas o textiles, es soberbia. Sus cielos misteriosos, sus rasgados de luz... son realidad fantástica que a muchos reconcilia con la pintura. Una pintura silenciosa que se acompasa con el ánimo igualmente melancólico del autor.

Diab El Dick, libanés maronita, lleva una carrera artística firme y sin alharacas, para unos coleccionistas que aprecian el buen saber hacer en la pintura.

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domingo, 4 de julio de 2010

Rafael Botí, octogenario y gran coleccionista de pintura de Vázquez Díaz

Rafael Botí Torres, coleccionista



    Julia Sáez-Angulo

    04.07.10.- Córdoba.- Rafael Botí Torres, coleccionista de pintura de Daniel Vázquez Díaz, ha cumplido 80 años y la ciudad de Córdoba y sus amigos le han obsequiado con un encuentro de reconocimiento y una afectiva placa por su generosidad ante la Fundación Rafael Botí (nombre igual de su padre pintor), sita en la mencionada ciudad andaluza.

    Personaje habitual en los circuitos artísticos españoles junto a su esposa Dely Blanco, Rafael Botí Torres (Madrid, 1930 y cordobés de corazón) ha llegado a coleccionar casi un centenar de obras del pintor Vázquez Díaz (Huelva, 1882, Madrid, 1969), al que conoció desde niño porque era amigo de su padre, el pintor Rafael Botí, con el que pintara los mismos paisajes en numerosas ocasiones.

Algunos de los cuadros de Vázquez Díaz fueron regalo del artista a la familia Botí, pero las grandes piezas del pintor onubense las ha ido adquiriendo Rafael Botí hijo a lo largo de cincuenta años. Entre ellas destacan los retratos del poeta Adriano del Valle, de la esposa de Vázquez Díaz, la escultora danesa Eva Aggerholm o del Conde de Romanones, así como numerosos paisajes principalmente del norte de España.

“He adquirido bastantes obras de Vázquez Díaz en las subastas. Las casas de subastas me conocían y algunos se aprovechaban para subir precios; ciertos coleccionistas se retiraban porque sabían que yo acabaría rematando la pieza”, explica Rafael Botí. “También he comprado unas cuantas obras a la propia familia de Vázquez Díaz, a la que conozco desde muy pronto”.

Posado para torero en los cuadros

Rafael Botí hijo posó numerosas veces para Vázquez Díaz, sobre todo para torero de cuadrilla. “El no contrataba modelos y nos hacía posara a amigos y vecinos”, cuenta.

El coleccionista adquirió una amplia colección de dibujos del pintor de Huelva, y de ellos vendió a la Fundación MAPFRE 40 cabezas dibujadas de escritores, artistas y personajes públicos coetáneos al dibujante.

No se concibe una exposición de Vázquez Díaz sin contar con el coleccionista Rafael Botí, quien recientemente ha prestado sus dibujos para una exposición patrocinada por la Fundación Cajasur en Córdoba, itinerante por otras ciudades andaluzas.

De los dibujos y bocetos sobre la serie de los frescos sobre el Descubrimiento de América que Vázquez Díaz hizo para el monasterio de La Rábida en Palos de la Frontera, el coleccionista cuenta con varios de ellos. Fue una obra ambiciosa, en la que el pintor puso mucha energía y esperanzas.

Con motivo del centenario del nacimiento de su padre Rafael Botí Gaitán (Córdoba, 1900 –Madrid, 1995) la Fundación organizó una gran muestra sobre los pintores Julio Romero de Torres y Daniel Vázquez Díaz, en la que el coleccionista estuvo muy cerca.

“A mi padre Rafael Botí le hubiera gustado dedicarse por entero a la pintura, pero para sostener a la familia trabajaba como músico de viola y violín en la Orquesta Nacional”, explica el hijo coleccionista, al tiempo que muestra lss obras de su progenitor–más del centenar- que conserva en su casa. “Llegó a pintar una 500 obras, de la que el Museo Reina Sofía tiene dos”.

Además de Rafael Botí y de Vázquez Díaz, el coleccionista de arte octogenario cuenta también con otras obras singulares en su haber, como “La Tauromaquia” de Rafael Alberti, que ha mostrado en la Fundación cordobesa que lleva el nombre de su padre y diversos cuadros de Pepe Caballero, Ucelay y Juan Antonio Morales entre otros. Este último hizo un magnífico retrato a su esposa Dely.