martes, 9 de abril de 2024
“NEXOS 2024. Arte Iberoamericano Contemporáneo”, exposición en la Fundación de los Pizarro en Trujillo
lunes, 8 de abril de 2024
Exposición: “CHAGALL. Un grito de libertad” en la Fundación Mapfre – Sala Recoletos
Del 2 de febrero al 5 de mayo de 2024

Mayca NÖIS
07/04/2024 Madrid.- Por primera vez una gran exposición para conocer, en una visión integral, al Chagall artista y ser humano a través de más de 160 cuadros, alrededor de un centenar de documentos (muchos inéditos), la colaboración entre La Piscine-Musée d´Art et dÍndustrie André Diligent (Roubaix), Musée National Marc Chagall de Niza y Fundación MAPFRE. Prestamos de museos franceses, norteamericanos, españoles e israelíes y colecciones particulares
Comisariada por Ambre Gauthier, directora del catalogo razonado y Meret Meyer, copresidenta del Comité Marc Chagal y la compañía de Bella Meyer – ambas nietas del artista. En un trabajo conjunto y profundo de dos años que puede contemplarse en extenso recorrido, dividido en sentido cronológico: Identidades plurales –el artista migratorio, Rusia.Primera Guerra Mundial, Rusia, ese país que es el mío, La modernidad yidis. El Teatro Nacional Judio de Cámara de Moscú, No son tiempos proféticos, La pintura como acto militante,A los artistas mártires:escenas de la guerra y crucifixiones, Hacia la luz.
El 7 de julio de 1887 nace en el imperio ruso en Vitebsk (actual Bielorrusia) Mousha Jatskélevich Shagalov, que firmó como artista con el pseudónimo de Marc Chagall en un larguísimo historial hasta su fallecimiento el 28 de marzo de 1985 en Francia, donde está enterrado, en el cementerio de Saint Paul de Vence.Y que ya en vida pudo conocer un Museo con su nombre en la ciudad de Niza.
Si se pudiera resumir su devenir histórico sería “un desarraigo permanente”. Desde la Rusia de su infancia hasta tierras francesas, pasando por Alemania, Palestina, Polonia, Estados Unidos hasta México. Atravesando dos guerras y la Revolución Rusa.
Siempre recogiendo con su obra las vicisitudes que le acompañaban. Sus autorretratos partiendo del profundo conocimiento de Rembrandt en un trabajo de introspección como en “El pintor con su paleta” y su afición a disfraces y máscaras por su conocimiento el mundo circense que se representa asimismo como gallo, asno, macho cabrio… están ligados a sus experiencias de migración que revelan que el artista está permanentemente atento a lo que le rodea para participar de los acontecimientos históricos y políticos.
En su primera etapa en París, donde llega becado en 1911, se reúne y relaciona con los poetas Blaise Cendrars, Max Jacob, André Salmon, Gullaume Apollinaire y los artistas Leger, Modigliani, Archipenko, Soutine.
Rusia estará siempre en su corazón y en su alma. Impregnan sus cuadros las vivencias y encuadres de su juventud: campanarios, cúpulas, colinas, ríos, las figuras familiares y personajes recordados de vida popular y campesinos.
Es testigo de la revolución bolchevique y por su entusiasmo le conceden estatus de ciudadano ruso de pleno derecho que no tenía por ser de origen judío y se le nombra comisario de Bellas Artes de la región de Vitebsk. Realiza los decorados para la celebración del primer aniversario de la Revolución de Octubre. Funda en Vitebsk una escuela popular de arte y un museo. En el Teatro Nacional Judio de Cámara de Moscú, en plenitud de la efervescencia y modernidad yidis, realiza siete paneles que se conservan actualmente en la Galeria Tretiakov de Moscú. Colabora en muchas publicaciones en yidis y en series de ilustraciones para cuentos. Entre estos la revista literaria La Corriente (Shtrom Heftn) de escritores y poetas jóvenes que representan a la cultura judía soviética y los impulsos de modernidad influencia del expresionismo alemán. Una cubierta de la revista obra de Chagall representa a varios personas escalando la torre Eiffel para desplegar el estandarte con una bandera “Paris” en yidis.
En 1922 abandona con su esposa Bella y su hija Ida definitivamente Rusia, se instala en Berlín y trabaja en su autobiografía “Mi vida” y aprende el arte del grabado. En 1923 vuelve a París y comprueba la oleada antisemita en casi toda Europa de la que escribe al crítico de arte Leo Koenig “el tiempo no es profético, reina el mal”. En uno de sus motivos pictóricos “Rabino de blanco y negro, judío rezando” realizado en 1914 documenta alguna de las tradiciones en peligro de extinción. La obra se encuentra preservada en el Art Institute de Chicago. Otra obra “El aldeano con la Torá” que aprieta en una postura casi maternal el rollo de la Torá es representativo de la intención de preserva. Este guache sobre papel se encuentra en el Musée d´Art et d´Histoire du judaisme-París.
Su encuentro con palestina en 1930, invitado a realizar un encargo de Vollard “Ilustraciones sobre la Biblia”, le lleva a introducirse de lleno en la cultura local. Son obras como: “Jerusalén, el Muro de las lamentaciones”, reflejando un país en plena construcción mirando hacia el futuro. Sus ciento cinco aguafuertes fueron publicados en 1956. Chagall escribe sobre Palestina “Si a los judíos se les diera bien la política no habríamos estado dos mil años en guetos, y Moisés lo habría enfocado de otra manera desde el principio. Entre los judíos se ha cultivado una sola política, la de la paciencia. Pero también entiendo la manera de pensar de mi amigo Dizengoff, uno de los pioneros del sionismo; mientras nosotros hablamos, él trabaja en Palestina, dura, lenta, pero justamente”.
Sus posturas y manifestaciones dan lugar en 1933 a que el reciente partido nacionalsocialista alemán, llegado al poder, quema en ceremonia pública en Mannheim la pintura de Chagall. Entre otras “El rabino”. Conocedor de la situación Meir Dizengoff, alcalde de Tel Aviv comunica que en el Museo de Arte de la ciudad dedicará toda una sala a proteger el sacrilegio de las obras de Chagall.
La amenaza contra el pueblo judío se hace realidad en una purificación con la vulgarización de la expresión en ir en contra del “arte degenerado”. En 1941 con la intervención del periodista Varian Fry y Emergency Rescue Committee abandona Francia de nuevo desde Marsella hacia Lisboa Chagall se expresa en una carta fechada en 15 de julio de 1935 “Me parecía que Dios y todos los ángeles lloraban juntos por nuestro destino…… y me arrancaba mi pelo rizado y despreciaba mis ojos azules de niño, porque había gente que nos humillaba, a unos poetas y pintores como nosotros, a un pueblo como el nuestro, incomprendido por todos…….” En otra misiva fechada en Palestina 14 de mayo de 1948 se dirige a Ben Gurión “Aunque yo sea joven no tengo reparos en ponerme a vuestra disposición, ni de ofrecer también la vida de David, mi hijo de dos años, como don para el futuro del país. Espero que toda la genta honrada, los intelectuales y artistas de todos los países, ayuden a construir y defender el nuevo país bíblico, reparando así la falta cometida por la humanidad contra la judeidad durante los milenios de su exilio”
A partir del 21 de junio de 1941 se instala en el número 4 de la East 74th Street de N.York. Se relaciona con artistas en el exilio y en marzo de 1942 se inaugura la primera muestra de “Artists in Exile” con catorce refugiados. A partir de entonces se manifiesta con sus obras como “La guerra” (1943) que presentó en el Palais desde Papes de Aviñón , una especial composición de un cuerpo que yace con los brazos en cruz, las llamaradas amarillas de un incendio,el grupo de hombres armados y una Virgen en trineo en un escenario nevado que protege a su hijo entre los brazos. Otro motivo muy extendido fue sobre “La Crucifixion” .con sus Cristos sólo cubiertos con el paño blanco de oración “El talit” para representar el sufrimiento del pueblo judío. El “Apocalipsis en lilas,Capriccio” que evoca la huida del pueblo judío en un mundo asolado por la barbarie con un reloj que marca el tiempo al revés como símbolo del caos imperante.
Gracias a la intervención del periodista norteamericano Varian Fry logró del director del Museum Of Modern Art de N.York. Alfred Barr, el traslado de los cuadros de Chagall que permanecían en Francia para realizar una gran exposición.Tambien en colaboración con la Fundación “Jewish Refugee Writers” y el grupo “American Friends of German Freedom”.
Un duro golpe para el artista es el fallecimiento de su esposa Bella en septiembre de 1994, la madre de su única hija Bella. El dolor le conduce a no pintar durante nueve meses en los que sólo escribe relatos y poemas en su lengua natal y rememora el éxodo, la huida de Egipto del pueblo de Israel, la expulsión de los judíos de Alemania, las torturas de los campos de concentración. So obra “El ojo verde” simboliza la influencia del su dolor.
En 1948 regresa a Europa e inicia su serie de proyectos monumentales sobre el tema de la paz, sobre todo destinados a edificios religiosos, donde se decanta en apoyo de la creación del Estado de Israel (14 mayo 1948). Son sus obras como; Vidrieras en la sinagoga del hospital Hadassah de Jerusalem, tapices y mosaicos sobre la historia del pueblo judío en el Parlamento israelí, vidrieras sobre La Paz para la sede de Naciones Unidas en N.York, capilla de los Cordeleros de Sarregurgo, diecisiete cuadros de “Mensaje Bíblico” para las capillas del Calvario de Vence. Lo que constituye todo un “camino hacia la luz”
En los años setenta sorprenden un cambio por su modernismo en composición en las obras. En la obra “Delante del cuadro” un artista con cabeza de macho cabrio pinta un cuadro cuyo personaje crucificado puede verse como un doble simbólico, un doble autorretrato, que representa como macho cabrio-pintor en la cruz. Otro de los temas de la lucha política está en los libros “Sur la terre”-1977 en los que elabora quince grabados en blanco y negro, ciudades bombardeadas, el judío errante metáfora de su arte y destino. “La caída de Ícaro” (el hijo de Dédalo que muere al quemarse las alas por haberse acercado demasiado al sol) demuestra su proceso creativo en esta época. Lo mismo que “El arcoíris” en el que en el centro crece un árbol que evoca el de la vida sobre el que se alza el vuelo de una mujer. El rojo inunda todo el cuadro y emerge una cabeza lateral de gallo. Todo con nuevas formas de raspar en la materia pictórica con lo que está aumentando su búsqueda de libertad.
Un poema personal de 1968 acredita a quien Henry Miller definió “Un poeta con alas de pintor” : “Mi mundo se ha cerrado a cal y canto, mi luz se va a apagar: mi final no deja de acercarse, con mis colores, ¿no pintaré ya?, y mis lagrimas, ¿Dónde las verteré?. Mi última mirada, mi bendición final serán para el famoso país donde están mis hermanos; subo a buscarlos y bajo de nuevo a verlos por la escalera de Jacob. En sueños me arrastro pesadamente: ¡mira, Dios mío el peso de mi cruz! Y cada uno de los cuadros que he hecho exhala su afligido canto. Aquí están, desparramados por el suelo, el del cementerio. Flota un olor de vela que se apaga, acuden desde todas partes músicos difuntos clamando con fuerza la gloria del divino Nombre”.
"AUTORRETRATOS POÉTICOS en el laberinto interior". Antología - 140 autores. Selección de Enrique Gracia Trinidad y Alicia Arés
Pilar García Orgaz y Carlos D´Ors, poetas
“LA PARDO Y LOS RUSOS”, novela sobrela vida privada de Pardo Bazán, por María Chups Gómez
María Chups Gómes, escritora
JULIO MENDOZA, artista pluridisciplinar: 150 bocetos gestuales rápidos sobre la figura humana, en carboncillo sobre papel.
Dibujos de Julio Mendoza
Tomás Paredes, Julio Mendoza y Julia Sáez-Angulo
domingo, 7 de abril de 2024
ANA QUERAL, pintora: Regreso a México y gran exposición de despedida en Alalpardo
Cuqui, Carmen, Cuchi, Adelina, Ana Queral y Julia, a la entrada de la casa
J. S.A.
Fotos: Cuqui Valero y Lupe Rodríguez
8/4/24.- Alalpardo, Madrid.- La pintora mexicana Ana Queral (1948), artista pluridisciplinar, deja España y regresa a México D.F. después de 25 años de residencia en Madrid, pero antes prepara una gran exposición retrospectiva en Alarpardo, localidad madrileña en la que ha residido los últimos diez años, exposición que va a ser inaugurada por el alcalde del municipio, Miguel Ángel Medranda Rivas, quien, al igual que sus amigos, siente que la mexicana nos deje. Fechas de la muestra: del 20 de septiembre al 20 de octubre de 2024. El salón de plenos de Alalpardo cuenta con un buen cuadro de Ana Queral. La gente del lugar la llama a ella “la pintora” o “la de la casa grande”
Todo es cuestión de retorno, de cerrar el círculo, de volver con los hijos y nietos, según nos explica Ana Queral Quesada, quien también siente dejar España, pero añade que volverá a visitarnos con cierta periodicidad. Precisamente ahora, ha recibido la Medalla de Oro Mayte Spínola X Edición, por su trayectoria artística. Y el Museo de los Pizarro de Trujillo-Cáceres ha adquirido una de sus pinturas de gran formato.
La pintora mexicana, también española, por aquello de la doble nacionalidad, ha vendido su gran casa/estudio, pero cuenta con cuatro meses para embalar todo lo mucho que se acumula en la vida y el transcurso de los años. Algunas, hasta implorábamos al cielo que no vendiera la casa, para que ella se quedara más cerca de nosotros, pero la providencia ha dispuesto otra cosa. De su casa en México nos ha contado que es perfecta, porque tiene cerca una iglesia y un supermercado.
Coincidiendo con su cumpleaños, Ana Queral ha querido hacer una despedida simpática con amigas en su casa, donde nos ha preparado guacamole, mole picante con ajonjolí y gelatina de fresa con la tarta de manzana, obra de Cuchi. Previamente un aperitivo con el “brebaje Ana Queral”, a base de un combinado con zumo de manzana, ginebra y tónica sobre hielo frappé. Lupita Rodríguez nos atendía con sonrisa y afecto.
Sus amigas Cuchi de Osma, Adelina Covián y Cuqui Valero, pintoras, más Julia Sáez-Angulo y Carmen Valero, críticas de arte, acudimos presurosas -es un decir porque nos perdimos entre Algete y Fuente del Saz, hasta llegar a Alarpardo que dista 20 minutos de Madrid, pueblo que cuenta con magníficas instalaciones deportivas y donde Ana Queral cuenta con una buena comunidad de amigos, a los que ha llevado a conocer su museo de interpretación sobre “Las Moradas” de Santa Teresa de Jesús, en Villanueva de la Jara (Cuenca), llevado a cabo para las monjas carmelitas de la localidad. El museo es objeto de numerosas visitas por la originalidad de su factura artística.
Las amigas acudimos con nuestros regalos, que iban desde el precioso dibujo de Adelina, a las perrunillas extremeñas y cerezas bañadas en chocolate por Carmen. Almorzamos en una mesa bien alhajada con platos de cerámica distintos y únicos realizados en su día por la artista Ana Queral. Fueron muy elogiados.
Mientras tomábamos el aperitivo, Ana fue sacando cinco bolsas llenas de regalos procedentes de los pecios de la casa, para cada una de sus amigas. Las cosas que había dentro eran de lo más variopinto, desde libros de la biblioteca, hasta bolsos de Gucci, sombreros de verano, blusas y camisas… Todo un desprendimiento y despojo interesante de la casa de la anfitriona, que será un recuerdo afectivo entre las amigas.
Cuando Ana bendijo la mesa, dio gracias a Dios por cada una de nosotras, haciendo un elogio como amigas.
Algunas alfombras enrolladas y cajas se apilan en el zaguán de la casa. Los de la mudanza y el traslado ya han ofrecido sus presupuestos, todos ellos una verdadera fortuna por atravesar el charco. Solo los cuadros del taller llenarán un contenedor del barco. Desde luego no cabrían en la carabela, cáscara de nuez, de Cristóbal Colón.
Hablamos de todo. Las anécdotas familiares se sucedían. Adelina, 94 años, comentó que podría vivir cien años como su madre, una mujer que supo superar la muerte de ocho hijos varones, debido a la hemofilia que padecen los hombres y transmiten las mujeres. Adelina insistió en que a ella no le asusta la muerte, porque está convencida que el más allá va a ser una cosa estupenda, mucho mejor que la de acá. Carmen recordó que su madre presumía de buen dentista, el Dr. Aranguren, porque a él iban personajes relevantes como Abbe Lane, la compañera del músico Xavier Cugat, con la que habló más de una vez en la sala de espera.
A terminar, como mandan los cánones, Ana soplando la vela y las amigas cantando “Cumpleaños feliz”, a los acordes de la guitarra de Cuqui, que trajo para la ocasión, seguido de mariachis y corridos mexicanos. Ana y Carmen bailaron el “jarabe tapatío” sin pudor alguno.
El campo en torno a Alalpardo está precioso. Las últimas lluvias de primavera lo han regado y el verde es una hermosa alfombra. Los dientes de león asoman y las amapolas no tardarán en salir. La naturaleza, pese a su impasibilidad, es magnífica. Ana Queral se irá en breve, el día 20 de abril, pero nos deja la fragancia de su persona y su arte, que se encuentra entre los coleccionistas. Volverá, eso sí, el 20 de septiembre para la apertura de su exposición de Alalpardo, junto al alcalde.
Más información
https://lamiradaactual.blogspot.com/search?q=Ana+Queral
NOTA BENE.- El Ayuntamiento de Alalpardo cobra a los artistas visuales por exponer en su espacio (a músicos y actores sí paga). Ana Queral pagó 1300 euros por ocho días de exposición.
Inenarrable. ¿Cuando acabarán algunos Ayuntamientos con estas prácticas que van contra la cultura?
Obras junto al estudio/taller de Ana QueralLupita, Carmen, Cuchi, Adelina, Ana y Julia
DOMINGO QUIJADA GONZÁLEZ. Libro homenaje por los XXVII Coloquios Histórico-Culturales del Campo Arañuelo
Carmen Valero Espinosa
7/4/24 .- Madrid.- El Ayuntamiento de Navalmoral de la Mata, a través de la Concejalía de Cultura y Diversidad, ha publicado el libro homenaje al profesor Domingo Quijada González (Montehermoso, Cáceres, 1949), por su coordinación de los XXVII Coloquios Histórico-Culturales del Campo Arañuelo.
El libro recoge las ponencias de presentadas a lo largo de ese período: Retazos de la vida y obra de Domingo Quijada González (Un moralo de Montehermoso); El Real Concejo de la Mata en la segunda mitad del siglo XVIII, por José Luis Solano; El retablo de piedra: historia de un sagrario perdido, por Jesús Florencia Medinabeitia; Patrimonio Olvidado: Las canteras molineras de Valdehuncar; Los Carboneros en Peraleda de la Mata, por Ángel Martín Camacho; Los molinos hidráulicos de la Vera, por Francisco Vicente Calle.
Domingo Quijada González nació en Montehermoso (Cáceres) en junio de 1949 (por cierto, un año muy árido que originó pésimas cosechas para poder alimentar a los campesinos menos pudientes, de tal modo que mi querida madre ni siquiera pudo amamantarme…), calle Plasencia nº 13, en el popular barrio de “Las Cábilas”. En el seno de una típica familia de las denominadas “clase media baja”, hijo de Constantino Quijada Garrido y Adriana González Bueno; y descendiente por ambas partes de los primeros repobladores castellano-leoneses que se fueron estableciendo en la localidad desde que surgió la primera alquería tras la Reconquista y Repoblación Medieval, como se demuestra por los apellidos de mis antepasados: Quijada, González, Garrido, Bueno, Franco, Jiménez, Retortillo, Alcón, Mateos, Ruano, Clemente, Domínguez, Carpintero, Iglesias...









